jueves, 24 de abril de 2014

Arcano mayor

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Nos hemos reunido siete personas en las escaleras de piedra que suben al Centro de Arte de Burgos (CAB), y frente a la casa de Acogida, para hablar un poco de la situación actual, cuyo problema es el de siempre: un problema religioso social.



Nos llega un olor a sopa de fideos y tortilla de patatas de la Casa de Acogida. Hombres y mujeres gordinflonas y vacías, caras de bobo, pordioseras fofas, esperan la entrada al refectorio. La cuestión de España es su querencia de volver al cumplimiento de la bula del papa maricón y pedófilo donde los haya Sixto IV, “Exigit sinceras devotionis affectus”, queriendo traer, o mejor implantar una nueva Inquisición que instituya una ley Mordaza bajo la jurisdicción de los obispos y el dominio exclusivo de una mayoría fascista.

Vamos a jugar a las cartas al estilo del Taroco de James Bond como se percibió en su película “Vive y deja morir”, según la novela de Ian Fleming. Tenemos veintiuna cartas para barajar, echar y leer. Veintiuna cartas porque la veintidós “El Loco”, la afirmamos mirando de vez en cuando hacía la Casa de Acogida, contemplando de buen modo a ese mozuelo o mozuela cebados con el vicio de la caridad.

Estas cartas son especiales, pues, en ellas, hemos dibujado a H.P.Adamski, a Duchamp, a Picabia, a Picasso, a Wolfgang Max Faust, a Kuspit, a Rainer Crone, a Levi-Strauss, a Schnabel, a David Salle, a Mircea Eliade, a J. Henric, a S. Gohr, a D. Kuspit, a M.Le Bot, a Deleuzze y Guattari, a Martín de Riquer, a Joyce, a Baudelaire, a Yeats, a Rémy de Gourmont, tratando de hallar una expresión y vocabulario de ellos, que nos de pie a desarrollar la realidad de nuestro sino, según su percepción.

Barajamos, echamos una carta, sale Jacques Henric, que dice: “La Peinture nait en une folle precipitation” (La peinture et le mal). Significa restituir el deseo de un nuevo renacimiento después de una muerte de cruzada decretada años atrás. Cosa imposible, pues jamás entraremos en una plena expansión económica y política pues los ambiguos estamentos jamás querrán ser regenerados de culpas del pasado represor, identificándose con la legitimidad última del Inquisidor tradicional.

Otra carta: Ahora sale S. Gohr (El nuevo expresionismo alemán), sin otro modelo o parámetro que el nazismo, según un erotismo de la represión y, sin querer reconocer que la corrupción de un deseo de poder espiritual convierte a los seres humanos en corruptos de un poder terrenal. La seducción desvergonzada del poder hacia una vanguardia posible de misticismo fascista, no permitiendo ninguna intromisión en sus asuntos internos.

Otra carta: Deleuze y Guattari (El Antiedipo: capitalismo y esquizofrenia). La agitación contra la mayoría que se manifiesta con buenos modales, y contra la mayoría silenciosa, deja muy claros los desvelos del poder establecido para lograr imponer su criterio de observar y cumplir la ley, su ley, con la audacia y tozudez del palo y tentetieso, en una España exhausta y vacía de significado.

Otra carta: W. M. Faust (Con esto y contra esto: tendencias del arte alemán actual). La Historia de la Humanidad existe gracias a ese imaginario que dobla la realidad en reproducción de fantasmas y criminalidades que dota de obstáculos tanto ideológicos como formales esa falsa libertad y agilidad mental del ser humano. Esta actitud acepta de buen grado el repartir mamporros, liarse en guerras, desarreglar un roto en un contexto cotidiano donde al ser humano se le humilla, pisoteándole, reprimiéndole, desahuciándole, hasta llevarle al buceo de la tortura. La premisa y conclusión de la política es el maridaje entre Inquisición y cristianísimo monárquico.

Otra carta: Adamski .El ojo adulto de Adamski. El sabe que las mayorías absolutas conforman Decretos de fe o de gracia .Los nuevos soñadores del potro, la toca o la garrocha, el garrote vil o el tiro en la nuca se sienten tentados a sentir y hacer sentir la persecución indiscriminada que origina universos con identidades estables fragmentando lo nuevo y entrelazándolo con la nada para conformar códigos específicos de ejemplar fidelidad.

Otra carta: Rainer Crone (Dokoupil: el cerebro encarcelado). La promiscuidad del Consejo de la Suprema logró su traza, trabajo y diligencia para dañar y hacer perder sus pertenencias a hombres y mujeres orgullos de no creer en patrañas y embustes de la Iglesia, que por eso les quemaron vivos, torturaron, consolándose de su yerro, porque mal de pocos es para muchos gozo, sobre todo en teólogos y profesores universitarios de gran prestigio que consiguen sus títulos académicos en cátedras de Rebuznos.

Otra carta: Levi-Strauss (El pensamiento salvaje). Lo nuevo no existe. Renovar o enriquecer nuestra existencia es una quimera. La historia existe gracias a la aprobación que le otorga el presente. Las imágenes le vienen dadas; y los medios de comunicación de masas son incompetentes porque sus sugerencias doblan la realidad, bombardeando sin descanso esa carga de imágenes que sólo sirven para comerciar, quedando la hombría a la altura del betún.

Otra carta: Mircea Eliade (Imágenes y símbolos). Como él dice, la realidad se manifiesta de un modo contradictorio y, por supuesto, no puede expresarse en conceptos. Y….

La atmósfera del Taroco sufrió un cambio brusco, repentino y absoluto. Escondimos nuestras litronas como pudimos, pues vimos acercase a policías locales “litroneros”, esos que requisan las bebidas a los jóvenes que beben en espacios públicos. Juntamos las cartas y las guardamos. Comenzamos a hablar en otro sentido. Sin duda, algunos familiares de casas de alrededor, chivatos de la policía, les llamaron. Nos inmovilizaron con sus ojos, pero no dijeron nada, pues no encontraron nada. Eso sí, oímos a un número que le decía a otro:” que mal pagados estamos. Mientras, se incrementa el tesoro de los corruptos”.

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