jueves, 29 de mayo de 2014

La dama gris

Horacio Besasso



La dama gris llegó
para instalar la niebla,
desdibujar contornos,
ensanchar las heridas,
abrir las cicatrices,
y olvidar los amores.

La dama gris llegó
pretendiendo quedarse.
Confundida.
No advirtió el sol y el viento
ni la fuerza invencible
que infunde la esperanza.
No advirtió que había otro,
Y que el otro eran todos.

La dama gris se va
y la sepultará el tiempo,
la sellará el olvido,
la dejará la historia
y le quedarán sus viudos
pretendiendo explicarla.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.