jueves, 19 de junio de 2014

El ciruelo del mundial

Eduardo Francisco Coiro (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Cada mundial vuelvo a recordar la historia del árbol en el fondo de la casa de los padres de Kalman.

Porque el secuestro ocurrió al principio del mundial de la dictadura.

Quizá será por la tapa del libro, que conservo desde aquella época.

La hoja suelta y maltrecha de papel era la tapa de "EL ESTADO Y LA REVOLUCION " de V.I. LENIN. PEQUEÑA BIBLIOTECA MARXISTA LENINISTA.

En la desesperación el padre polaco de Kalman había enterrado todo lo que encontró en la pieza de sus hijos.

Solo se había salvado la colección de mecánica popular y el diccionario.

La imagen de su rostro recién retornado del chupadero. Su cara, nunca voy a olvidar su cara aunque la imagen este desgastada por las décadas transcurridas.

A los 20 años Kalman había envejecido de golpe: era un muchacho ojeroso con una tristeza madre instalada en la mirada. Me recibió sentado en una habitación deliberadamente sombría, como si sus ojos acostumbrados a semanas en la mazmorra no toleraran la luz.

Me dio la hoja suelta y dijo: -Llevalo de recuerdo, es lo único que quedo de la biblioteca.

De su biblioteca enterrada sólo había leído "Para leer al Pato Donald".

Después se largo con el relato del secuestro y lo que soportó en ese campo clandestino.

A menudo pienso en él, más aun cuando se acerca un mundial.

Cuando volvió a su casa, fueron con los viejos a un vivero y compraron un ciruelo bastante crecido.

Fue una ceremonia familiar plantar el ciruelo sobre el bulto de los libros enterrados en la quinta.

La dictadura pasó, años después volvieron a discutir si tenían que desenterrar los libros, el árbol había crecido y ya daba sombra.

Fue Kalman el que decidió: -dejémoslo tal cual, parece que las raíces están bien alimentadas.

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