miércoles, 25 de junio de 2014

Un Mundial de grandes sorpresas, vibrante, y con muchos goles

Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Hasta el momento en que se escribe esta nota (poco antes de que comience el segundo partido de Argentina, enfrentando a Irán, y luego el match entre Alemania y Ghana), puede decirse con soltura y libertad, y también con mucha satisfacción, que este Mundial Brasil 2014 no solo es la Copa global de las sorpresas sino de los mitos del fútbol que van cayendo. Así, las gestas épicas de Costa Rica, que ha derrotado nada menos que a Uruguay e Inglaterra, ambos campeones mundiales, con energía, táctica, frescura y entusiasmo; como la de Chile, que eliminó a España, el campeón vigente (antes goleado inclementemente por Holanda en un partido sensacional, 5-1), demuestran que el fútbol está cambiando de una manera notable, de una manera que enardece y satisface a los públicos que, inquietos, siguen las transmisiones por TV en los cinco continentes como a las mismas barras, que, tan coloridas, a cada cual una más que otra, y siempre incorporando chicas muy bellas, como si aparte se jugara un torneo de los atributos femeninos, aplauden cada acierto de su selección nacional.

¿Qué está pasando realmente? Ahora el Facebook es una buena herramienta para medir las reacciones. Un contacto por allí sugiere que es la caída de los grandes imperios (Inglaterra, España) que hasta el siglo XIX dominaron un mundo que solo poco más de un siglo después asistió a una conexión globalizada, que hizo del tránsito comercial de bienes y mercancías una moneda de uso corriente, de la cual hasta las clases medias podían sentirse beneficiadas. Claro, pero siempre queda esa gran deuda social con los más necesitados, con los más pobres, con los habitantes de las favelas en el propio Brasil, un país con muchos recursos, considerado casi una potencia mundial y que pese a la frecuencia de sus ahora gobernantes izquierdistas aún no logra reducir esa gran brecha que todavía margina a una buena parte de la población.

El país donde esta misma semana se produjo el “Maracanazo” chileno (2-0 frente a España), es uno donde impera el racismo pese a que siempre se ha creído que hay un respeto por la población de ascendencia africana. Paulo Lins, autor de “Ciudad de Dios”, el libro que dio lugar a la exitosa película del mismo nombre, dirigida por Fernando Meirelles, hoy afincado en Hollywood, ha reflexionado en un largo artículo en El País sobre la necesidad de mostrar ese Brasil de verdad, donde se mantiene la injusticia y la miseria. A propósito, cabe referir otra película, como “Tropa de élite”, que ha tenido una segunda parte, la cual muestra el peligroso ingreso de fuerzas armadas especiales a las favelas en busca de capturar narcotraficantes y delincuentes.

La situación de Brasil, más allá de los indicadores económicos y del lugar preeminente que ocupa en América Latina, está aún muy lejos de reflejar una sociedad justa y equilibrada, como lo testimonian sus intelectuales más progresistas. Aun así la fiesta del fútbol posterga esos debates hasta después del 13 de junio, día de la final del Mundial. ¿Qué equipos se enfrentarán ese día? Sería un sueño realizado ver de nuevo, en el partido decisivo, a Brasil y Alemania, pese a que el “Scratch” aún no se ha mostrado a plenitud. En su debut ante Croacia, recibió la ayuda del árbitro en un penal inexistente, y México le jugó de igual a igual, con hasta cuatro atajadas memorables del “Memo” Ochoa. Brasil tendría que golear a Camerún y tal vez enfrente a Holanda o a Chile en octavos de final. La impronta goleadora y ganadora de la Naranja Mecánica la vuelve, nuevamente, una de las favoritas, después de haber jugado y perdido las finales del 74, 78, y la última de hace cuatro años. ¿Ha llegado la hora de que, comandados por Van Persie y Robben los holandeses levanten por fin la Copa Fifa?

Argentina tuvo un frío lucimiento ante Bosnia, un 2-1 al que Messi, aquel crack que todos esperan que por fin brille en este campeonato, aportó un tanto tras una genialidad, en verdad la única que logró hacer durante los 90 minutos del juego. El resto del partido se la pasó corriendo o sin motivación. Como Messi, se espera que Neymar también brille, en tanto es quien lidera a Brasil, a ese grupo de jugadores a los que la “torcida” les exige ahora más que nunca.

A Colombia también le ha ido muy bien, ha ganado sus dos primeros partidos y pasó a octavos de final, aunque sus rivales no fueron tan poderosos. En ese “grupo de la muerte” en el que Inglaterra ya está eliminada, el match Uruguay-Italia será decisivo. Mientras Luis Suárez fue quien cercenó todas las esperanzas inglesas con dos golazos, Italia estuvo desconocida ante Costa Rica y ni Pirlo ni Balotelli pudieron repetir su actuación ante Inglaterra.

Francia también se asoma, de la mano de Benzema, estrella del Real Madrid. Nuevos aires corren en esta selección, campeona el 98 en suelo propio y eliminada en primera ronda en Sudáfrica. Las dos goleadas que ha protagonizado la garantizan como un equipo que, sin temor y siempre ambicioso, puede avanzar mucho más.

Cuando ustedes lean este artículo, amigos lectores, Argentina probablemente haya ganado a Irán y Alemania a Ghana. Los germanos golearon 4-0 a un Portugal que nunca tuvo una referencia en su “star” Cristiano Ronaldo. Thomas Muller anotó tres tantos en ese partido. Ojalá el entrenador de Alemania permita jugar un poco al gran Miroslav Klose para que este pueda igualar o incluso superar a Ronaldo como goleador absoluto de las Copas del Mundo. Alemania, como de costumbre, es un equipo sólido, avasallador, que avanza sin que nada ni nadie lo pueda detener. La división “panzer” es artillería pura y sus jugadores saben jugar un fútbol de alta calidad y precisión.

En una semana más, tras el final de la tercera fecha, comenzarán los octavos de final, ronda compuesta por partidos de eliminación directa, por lo que intuimos que varios duelos se definirán en suplementario o incluso en la lotería de los penales. ¿Y ustedes, amigos lectores, a quién le van? ¿Creen en las posibilidades de Brasil? ¿Creen que la manera como están jugando hasta ahora México, Chile, Costa Rica y Colombia, llevará al menos a dos de ellos más allá de octavos?

El Mundial de las sorpresas, sí. De muchos goles y partidos muy disputados, también en la primera ronda para romper esa mala costumbre de esos aburridos empates a cero que caracterizaban a muchos juegos en anteriores ediciones. Ha sido el Mundial de las protestas, igualmente. Cuando termine la Copa, tal vez hastiados de un mes entero de fútbol, gambetas, goles y celebraciones, volveremos a nuestro mundo incómodo y real. Habrá que reactivar la fantasía futbolera en Rusia 2018. Mientras tanto, estamos disfrutando. Vivamos y compartamos la fiesta del Deporte Rey.

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