miércoles, 9 de julio de 2014

De un huevo de parásito aforado

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Estos parásitos que parecen haberse desarrollado más mamándosela al Asno de Fernando VII que al Asno del César enano y usan de los cordeles de la represión y ensalzan a un rey por las armas y el estado de excepción porque quieren que su pueblo plausible, modorro y deficiente , todos hijos de curas pedófilos, militares, represores, seguratas, chivatos y gentes grandes que se valen por sus manos, trabajo y diligencia en el robo y llevan en el ojal la flor de fullería, a quienes no les gusta más que el fútbol y un poco los toros e irse de putas y joder al obrero “ porque o Rey o manda”, y más dejarse dar por el culo, o darlo, que es gracia de dios, han hecho lo inimaginable gracias a su mayoría, que es convertir lo que no es más que un mal chiste en gracia divina, patarra, guasa, broma, burla: “De un huevo de parásito aforado ensalzar la monarquía”, a la manera de los pastores que produce tristeza mezclada de horror.



Y me dicen que Gil González Dávila, un enamorado de la República, que vio pasar la real comitiva, especie de drama bucólico patitieso, atónito, asombrado, cuyos interlocutores son pastores y pastoras en ejercicio de pastorear o apacentar ganado a base de hostias, y a su paso gritar ¡Viva la República”, que no pudo por un golpe recibido dado con un palo, contestó a su mujer, Sancha la Bermeja, cuando le preguntó ¿por qué sacas la bandera tricolor?:

La monarquía, amada, ya no llama. Levanta a uno de patilla. “Es una cruel y pataratera imposición, que usa de pataratas, infundíos, mentitas burdas, y una fe de religión cual palpo, antena de insecto o de crustáceo, en pastura o porción de comida que se da de una vez a los bueyes a ambos lados de la cara”, que dijo José Patiño, jesuita y varias veces ministro de Felipe V.

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