jueves, 3 de julio de 2014

Video: “España. El crepúsculo de un rey corrupto” (2013)

Palabras introductorias de El Ave Fénix

A raíz de la abdicación del Rey Juan Carlos en su hijo Felipe hace menos de un mes, se ha generado muchas protestas populares a lo largo y ancho de España, exigiendo el fin de la monarquía.

Como recordarán, luego de que un gobierno democrático fuera electo en la década de los '30, la oligarquía española (en contubernio con Hitler, Mussolini y el Vaticano) apoyó el levantamiento militar encabezado por Francisco Franco, lo cual desató una terrible guerra civil que en tres años consumió alrededor de un millón de vidas.

Luego de haber aplastado militarmente al gobierno que el pueblo había elegido en las urnas, Franco permaneció en el poder casi 40 años y poco antes de morir llamó a Juan Carlos (quien vivía en el exilio en diversos países europeos) para dejarlo al mando de España. Juan Carlos "reinó" casi cuarenta años y ahora pasa la corona y el poder real a su hijo Felipe.

En las calles de las principales ciudades españolas se han generado manifestaciones enarbolando la bandera tricolor de la República las cuales cubren un amplio rango de intensidad, yendo desde las más pacíficas hasta las que gritan "Los Borbones a los tiburones" mientras pasean guillotinas listas por las calles de Madrid y Barcelona, en clara alusión a lo ocurrido en la Revolución Francesa en 1789, en la cual para terminar con el sistema monárquico tuvieron que rodar muchas cabezas guillotinadas, entre ellas las del Rey Luis XVI y María Antonieta.

España enfrenta la disyuntiva histórica de si continuar con una monarquía o convertirse en república tal como la mayoría de países europeos (al día de hoy, los españoles son súbditos, no son ciudadanos). Además, España enfrenta varios movimientos secesionistas y separatistas fuertes, entre ellos el de Catalunya (cuya capital es Barcelona) y el del País Vasco.

Un gran pensador español, el Doctor José Ortega y Gasset, solía decir que España es una pluralidad de regiones deseando vivir juntas pero al mismo tiempo separadas, deseando formar parte de una gran nación pero al mismo tiempo gozar de autonomía, deseando formar un país y al mismo tiempo reafirmar sus especificidades.

Todo ello, toda esa problemática subyacente al tejido social español, ha erupcionado de nuevo en España, el país más católico y fetichista de toda Europa; mientras tanto, mientras se deciden a convertirse en una República igualitaria y plenamente democrática, los pobres españoles continúan inclinándose ante su Rey por ser súbditos y además continúan arrodillándose ante el Papa por seguir creyendo en supersticiones religiosas, pobre gente... y en pleno Siglo XXI...

No en vano en el Siglo XIX se decía que "Europa termina en los Pirineos".

Aquí va un video en el cual se comentan algunos antecedentes históricos de esa monarquía corrupta y anacrónica:



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