lunes, 11 de agosto de 2014

Acabo de venir

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Acabo de venir de vacaciones en la costa de la Península de Kamchatka donde un gran sirenio marino, la Rhytina stelleri, que había sido descubierta por Steller durante su expedición de Behring, fue destruido, y, viendo y oyendo sobre el panorama peninsular, me hubiera alegrado me dijeran que todos los sirenios nazionales se habían extinguido.

El mal, la dolencia, la enfermedad crísica de las gentes, todavía y siempre pardillos, provincianos, paletos, se suena los mocos en pañuelos o billetes falsos. Esta tierra es una balsa de aceite criptofascista en la que abundan los papagayos, soplones, delatores, torturadores. El “papil” es el billete falso del banco para timar. El atraco a la pápira, que consiste en dar a firmar a la víctima un impreso que no sabe leer, aprovechando la ocasión para atracarle, está a la orden del día. Este es el Paraíso de los Maleantes, donde el juego del político es el juego del fullero. Una reserva espiritual de parracha, honda, y parpusa, gorra, donde su mejor acción es la de salir la cartera por el corte dado en la chaqueta de la víctima por el carterista, “ayudando al parto” con hábiles manipulaciones que facilitan la operación de la iglesia antiabortista, vigilando la pasma, mientras los otros roban, sometiendo al pueblo a una opresión intensa, dando vida a especies desparecidas en tiempos trágico cómico históricos más o menos cercanos, que hoy vuelven como guardaespaldas, seguratas, boqueras, chivatos, y el moa, Dinormis robusta, ave enorme que no puede volar pero que alcanza 3.30 m. de altura en un esfuerzo de ver a dios o algún dibujo o resto del dronte, Raphus cucullatus, extinguido en la Isla Mauricio , y Bos primigenius, toro salvaje o uro, toro de Osborne, desaparecido y encontrado en un jardín zoológico en Masovia.

Los órganos de oposición y en el poder son bacterias instaladas en el establo digestivo de la nazión y, aunque se enseñen los dientes corroídos, vemos cómo su enfado es una celebración estúpida de las instituciones, cayendo en comensalismo, como el de los insectos mirmecófilos que viven en hormigueros (Estafolínidos Lomechusa, y Pseláfidos Termitoxenia), insectos entomófagos adecuados para la lucha sociopolítica , tal el himenóptero bracónido Opius humilis, parásito en estado larvario de la mosca de la fruta Ceratitis capitata , que daña las plantaciones de café en las Islas Hawai.

Pocilga y cloaca sustentados por velones de cera y oración sacrosanta, cual polilla Galleria mellonella , cuyas orugas se sustentan de cera y miel acabando por destruir completamente los panales, pero indispensables para el pueblo Flagelado que habita en el intestino de los termes necesarios y el exosqueleto de los muertos, con los Afidos, o pulgones, los zánganos, también comensales o sínfilos, siendo cuidados por las hormigas golosas de sus secreciones azucaradas.

“Llegará el día, dijo una Termitoxenia heimi, díptero termitófilo de la India que visitó las Islas Baleares para aprovecharse de los restos de comida en los nidos de las aves o en las madrigueras de los mamíferos, en que toda la sociedad estará constituida por una población de esclavos, que será transmitida de una generación a la siguiente por medio de los huevos”.

Apretad las tabas. Corred.

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