martes, 19 de agosto de 2014

El arco del conocimiento

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Lima, en octubre 2014, será sede de dos citas internacionales sobre Transdisciplinariedad, Complejidad y Ecoformación y sobre vías para la transformación educativa, vía la filosofía del Pensamiento Complejo y Ciencias de la Complejidad.

Las instituciones que convocan y promueven son: el Instituto Peruano de Pensamiento Complejo Edgar Morin – IPCEM de la Universidad Ricardo Palma, el Centro de Competencias en Educación para el Desarrollo Sostenible Lima- Callao afiliado a la Universidad de la ONU, las Universidades de Barcelona, Brasilia, Ministerio del Ambiente, UNESCO, La Mancomunidad Regional de los Andes, la secretaria nacional de juventudes y la red de movimientos políticos de mujeres y otras organizaciones.

Los congresos sobre complejidad buscan constituir una comunidad de ciencias con conciencia para la construcción de un cambio de visión y de prácticas en la educación. En ese sentido, una comunidad abierta es pensada según las aportaciones provenientes de los diferentes campos disciplinares, la interrelación entre ellos y el saber que emerge de otros ámbitos; esto es también conocido como la ecología de saberes.



Edgar Morin, sociólogo francés (París, 1921), liderará esta convocatoria sobre la Mayéutica Educativa, basada en su producción, especialmente en “Los siete saberes”: Una educación que cure la ceguera del conocimiento. Una educación que garantice el conocimiento pertinente. Enseñar la condición humana. Enseñar la identidad terrenal. Enfrentar las incertidumbres. Enseñar la comprensión. Y la Ética del género humano.

Morin considera una educación que garantice el conocimiento pertinente. Ante el aluvión de informaciones es necesario discernir cuáles son las informaciones clave. Ante el número ingente de problemas es necesario diferenciar los que son problemas clave. Pero, ¿cómo seleccionar la información, los problemas y los significados pertinentes?

Sin duda, desvelando el contexto, lo global, lo multidimensional y la interacción compleja. Como consecuencia, la educación debe promover una "inteligencia general" apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos.

La cultura en general no existe sino a través de las culturas. La educación deberá mostrar el destino individual, social, global de todos los humanos y nuestro arraigamiento como ciudadanos de la Tierra.

Similares congresos a los anunciados en Lima se han realizado años atrás en España, Brasil, Costa Rica, Colombia para acercarse a aquellos países y colectivos educativos que vienen trabajando con estas perspectivas.

“Queremos que toda Latinoamérica una sus voces de cambio en una sola mente y un solo corazón, pues estamos convencidos de que la trasformación que precisa la educación actual ha de provenir de una transformación del pensamiento, como bien ha vaticinado Edgar Morin al inaugurar el Instituto Peruano de Pensamiento Complejo del Perú”.

Las políticas educativas del viejo mundo viven atrapadas en sistemas del pasado y difícilmente se abrirán a las exigencias de una nueva visión, declaró Cándida Morales en la cita de Brasilia.

En los cinco congresos internacionales anteriores destacaríamos los siguientes aspectos compartidos: La formación de una comunidad creciente de investigadores y docentes que adoptan una mirada compleja y transdisciplinaria de la realidad. La educación se constituye como un núcleo fundamental sin renunciar por ello a la reflexión filosófica, epistemológica y científica.

El objetivo de compartir experiencias, prácticas innovadoras y proyectos concretos, elaboración de propuestas constructivas, modelos y acciones encaminadas a la transformación, mejora o calidad de la educación.

Quedan por abordar, sin embargo, cuestiones prioritarias si queremos incidir en la práctica como la Formación del Profesorado con mirada transdisciplinaria y actitud creativa, la Ecoformación con la mirada puesta en la sustentabilidad, las instituciones educativas creativas, el currículo complejo y transdisciplinaria, entre otras.

Antecedentes del IPCEM

Nació con los objetivos de debatir y profundizar los fundamentos teóricos (ontológicos, epistemológicos, metodológicos, didácticos) de la transdisciplinariedad, complejidad y ecoformación con la mirada puesta en la formación docente.

La decisión fue tomada el año 2004, de la mano con el desafiante desarrollo del nuevo modelo educativo basado en la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin, un espacio de convergencia de pensamiento moriniano desde todas las latitudes de nuestra Tierra-Patria.

La obra de Edgar Morin sobre la nueva civilización es motivo de análisis y estudio en casi todas las universidades de prestigio. Son innumerables los científicos, académicos, intelectuales, docentes, profesionales y ciudadanos en general que han abordado su pensamiento.

Una visión con esperanza

Diversos autores que siguen el Pensamiento Complejo han cedido el derecho para publicar de manera virtual, y siendo este un espacio sin fines de lucro. En el año 2001 la UNESCO y el Ministerio de Educación de Francia bautizó a Morin como "El Pensador Planetario".

En el año 2006, la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin lo rebautizó como "El Pensador Planetario de las Luciérnagas Más Luminosa”

El Congreso en Lima se propone construir la transdisciplinariedad en una variedad de campos científicos. No a la mono disciplina, no a las disciplinas separadas, ni al “diálogo de sordos” para superar el fenómeno de “dos culturas”, dos formas del lenguaje: el de las ciencias experimentales y el de la ciencias humanas.

Tras varios siglos de esa hegemonía, vivimos una crisis de crecimiento ligada a formas culturales, a “miradas” de autores y escuelas que se establecieron en dogmas y doctrinas. La Pluridisciplina posibilita formas organizativas nuevas y produce impactos en los investigadores, cuando se transcienden los límites formales, se forman colectivos estables y se termina intercambiando saberes en un ejercicio que trasciende las fronteras de cada una de las disciplinas involucradas.

La propuesta de Morin considera que «el desarrollo del género humano significa “desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y del sentimiento de pertenencia a la especie humana». Es decir, una ética auténticamente humana es una antropo-ética, la cual supone asumir la humana condición individuo-sociedad-especie en la complejidad de nuestro ser. Asumir el destino humano por nosotros mismos. Trabajar por la auténtica humanización de la humanidad. Obedecer a la vida y guiar la vida. Realizar la unidad planetaria en la diversidad. Respetar en los otros la diferencia y la identidad consigo mismo. Desarrollar una ética de la solidaridad. Desarrollar una ética de la comprensión.

Con estos principios éticos, la posición del Pensamiento Complejo converge finalmente con aquellas posturas filosóficas centradas en el respeto por la dignidad de la persona, dirigidas hacia ideales de fraternidad y cooperación.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.