lunes, 11 de agosto de 2014

Este breve fidedigno relato de una víctima de la guerra civil española es para los jovencitos del PSUV

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, República Bolivariana de Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



“Nietín, cuando vayas al caleyo nunca andes con las manos en los bolsillos, agarra un garabín y échalo en la quintana, si no encuentras el garabín lleva una piedra y si no encuentras la piedra entonces lleva una moñiga (boñiga)”

Desde la tenada, escarbando el escondrijo de los tíos, mi camarada Don Pepe, que entonces era Pepín o Nietín, se encargaba de hurtar cigarrillos para el abuelo, un sempiterno fumador, y estábamos en la época del racionamiento; la ración no alcanzaba para nada.

Permítaseme, para darle fuerza a esta fidedigna narrativa, apelar a la figura del presente histórico.

El abuelo José González, con cinco hijos, dos hembras y tres machos, conoce mucho de la vida, por lo que sentencia:

"Nietín, si yo supiera que voy a morirme mañana, pasaría la noche sembrando árboles para ti".

El pequeño Nietín pregunta y pregunta y Don José predica y predica.

“Con la piedra - dice el abuelo- puedes edificar un cuarto que te haga falta, con el garabín tendrás calor en el invierno y con la boñiga podrás abonar el huerto”.

Para entonces, Pepín había empezado a comprender por otras vías, el porqué en la India no se come la carne de vaca, es decir, su carácter sagrado; en cambio, se aprovecha la cagada o, en otras palabras la moñiga (o boñiga) para producir abono y muy rico.

Doña Adela González mira crecer a su pequeño hijo Pepín, que es travieso y bueno.

La Guerra Civil Española estalla el 17 de julio de 1938 y finaliza el 1º de abril de 1939.

Ella, Doña Adela, es una madre llena de sabidurías. Pepín estudia tercer año de Bachiller y anhela entrar a la universidad, pero Franco decreta que no podrá entrar a la universidad quien no pertenezca a la Falange Juvenil, ese adefesio político creado por Primo de Ribera y quien más tarde fuera fusilado por los republicanos.

Por eso, los franquistas de la Falange Española arremeten contra los opositores y, en tanto que precursores de terror, a su semejanza, ahora los manitas blancas de JAVU - valga brazo armado de Primero Justicia- y en general de la MUD viajan periódicamente a España para entrenarse en la conspiración criminal.

Ante los planteamientos del para entonces jovencísimo Pepín - miro a la profundidad de sus ojos, al tiempo que escucho su relato- respecto a hacer el sacrificio de inscribirse en la Falange, a objeto de acceder a la universidad, doña Adela expresa categóricamente:

"Hijo, te quedarás burro pero no te apuntarás en un partido que tiene sentenciado a muerte a tu padre".

Severino Fernández es el padre de Don Pepe, el Nietín de Don José González y, es republicano, mas, finalizada la guerra fue sentenciado a muerte y recluido en el Penal Convento de Selanova de la Provincia de Orense. Allí estuvo treinta días en una celda de fusilamientos junto con otros asturianos, de donde procedía, pero como por casualidad él había sido barbero del que fue posteriormente nombrado gobernador y por mediación de Doña Mariana Palma, señora muy conocida y respetada en la comarca, le fue conmutada la pena a treinta años de prisión, que posteriormente se redujeron a siete años y medio.

Doña Adela tenía demasiadas razones para estar en guardia. Para criar a los tres muchachos, ella se encargaba de llevar encomiendas a los presos asturianos que estaban en el penal. Hacía largos viajes en tren con ocho o diez bultos de valija a objeto de ganarse unas pocas pesetas; eran tiempos muy difíciles, por eso cuando mi entrañable Don Pepe, otrora Pepín, se entusiasma en participar en un concurso de donde obtendría una beca para asistir al Seminario, Doña Adela da inicialmente la aprobación, "con tal de que no te metas a cura". Pero al día siguiente decide echar para atrás tal aprobación. Toda una noche meditando la hizo retroceder.

¡Cuánto habría cavilado esa noche Adela González! - más tarde se pudo comprobar que todo el contingente de jóvenes fue convertido en curas- .

- ¿Por qué sembrar árboles abuelo?-

- Para que cuando seas grande tengas frutos que comer-

- ¿Cuántos años tienes?-

- Tengo ochentitrés; de joven estuve en América, llegué a Cuba, pero ahí sufrí una enfermedad y quedé casi ciego. Posteriormente regresé acá y ya me ves- .

Don José González, abuelo materno del queridísimo amigo Pepe Fernández, es un Abuelo Español Especial. Trotamundos, honesto, sabio, puesto que predica con el ejemplo, acérrimo trabajador, súper creyente eso sí, hasta el párroco esperaba su llegada para iniciar la misa, ¡claro!, él era quien rezaba el rosario y, luego de regreso a casa se detenía en la taberna, tomaba unos cuantos campanos de sidra y comía una buena ración de queso blanco.

Era tan amante de los animales que, viviendo en una casa tan humilde, llegó a tener tres vacas, un burrito y como noventa cabras y ovejas que solo vendió cuando terminó la guerra y, por extrema necesidad.

Cuando el abuelo escuchaba los incesantes tiroteos que se producían cercanos a su residencia, una típica aldea asturiana enclavada dentro de la montaña, exclamaba: ¡Cuál de esas balas será la que mate a uno de mis hijos!

¡Claro, tenía tres hijos en el frente de guerra, en el bando republicano y Francisco Franco atacaba incesantemente!

El abuelo renegaba de la guerra. Ya semiciego, murió a los noventa y cinco años.

Cuando iba al campo a cultivar la tierra, era Nietín quien le llevaba la comida y, con toda certeza, quedaban tres o cuatro cucharadas en el hombro de la cazuela, como un generoso ejemplo de compartir el pan.

Cuando Don Pepe emigró a Venezuela él huía de la crisis española y acá hizo de todo, estuvo en los confines de Guárico y Anzoátegui en donde hizo de caporal de un hacendado, luego en Bolivar y finalmente montó un restaurant.

Solíamos jugar alguna partida de ajedrez una vez cerrado su negocio, Doña Conchita su señora y él ya desaparecieron, Don Pepe colaboró con el movimiento revolucionario hasta donde pudo, fue un español de trabajo que en buena hora vino a esta tierra a trabajar, no a vaguear ni a conspirar.

El dictador español Francisco Franco restauró la monarquía española a la que Primero Justicia y la MUD en general vergonzosamente rinde pleitesía y el ex rey Juan Carlos de Borbón que pretendió irrespetar al Comandante Hugo Chávez, fue precisamente nombrado a dedo por un dictador.

Insto a la juventud del PSUV a que escarbe la historia para que sepa la clase de enemigos que tiene enfrente.

Tal vez nuestros muchachos se pregunten por qué un significativo sector de emigrantes españoles quienes vinieron a esta tierra con una mano delante y otra atrás y que en buena lid hicieron fortuna aquí, hoy despotriquen de la revolución; y, a ese respecto es pertinente aportarle algunas consideraciones:

La ultraderecha internacional optó por una maniobra peluda que hasta ahora les ha aportado jugosos beneficios, se trata de que usurparon autodenominarse socialistas, sin serlos, para engatusar a millones de esperanzados trabajadores y esa así como Felipe González llega a ser presidente del gobierno español que, por supuesto está regido por una monarquía disfrazada de democracia, la jugada es que ellos tienen un rey y un presidente; desde el gobierno de Juan Carlos I y del tal Felipe González se empezó a pagar pensiones a todo español que estuviese fuera de España, con el fin de que no regresaran a su patria y así ellos ahorrarse presupuesto de hospitales, escuelas, alimentación y de toda clase de servicios públicos, lo que España se ahorraba a lo interno con tener a sus pensionados fuera superaba con creces el atenderlos allá, y por otra parte, al enviarles el derecho de pensión en dólares mataba dos pájaros con una sola piedra porque cada español que recibía dólares cambiaba estos en el mercado paralelo de divisas y así creaba focos de perturbación contra nuestros países.

Cuando el Comandante Chávez impuso un torniquete a tal aberración financiera con el control de cambios y se empezó a pagar en bolívares al cambio legal, se acabó la luna de miel y muchos malagradecidos se pusieron en contra del país que los ha cobijado con amor y respeto.

Se olvidan de que fue la guerra civil española la que los expulsó de España y que aquí han tenido cobijo incondicional; en cambio, muchos se han puesto del lado de la MUD, que precisamente representa los intereses que los desahució en su momento.

Viejos planes de la ultraderecha española minaron deliberadamente la economía venezolana, no sólo la oligarquía norteamericana nos ataca, así que es tamaña vagabundería la de la MUD irse a España a buscar candela.

Nuestra juventud debe saber que España es un lugar de triangulación de muchos planes perversos contra la economía venezolana y eso no es de ahora sino que data de mucho tiempo, por lo que da asco saber que haya venezolano alguno implicado en esa vil conspiración.

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