miércoles, 24 de septiembre de 2014

Aquí hay una meada de gato

Daniel de Cullá (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Sentado en el antepecho o baranda
Del pequeño estanque de lavazas
Agua sucia mezclada con porquería
De lo que se cae en ella
Alrededor, pedazos de sembrados y matorrales
De muy espesa vegetación
Junto al Monasterio de San Pedro de Cardeña
En Burgos
De época feudal
Habitado por monjes de la base del Císter
Familia de la Trapa
Llamado “de Cardeña”
Por la abundancia de cardos y cardoncillos
Que le rodean
Voy tirando piedrecitas, tres
En lecanomancia
Adivinación por el Ruido que hacen
Al caer en una zafa palangana, jofaina
O este estanque
Piedras preciosas romanas
Que fueron documentos para la historia
Pues cuentan los lugareños de Carcedo,
Villa en la provincia
Fueron piedras tan preciosas
Como la Granate, Venturina, Aljófar
De la familia del Cid
Hospedada en el monasterio
Brotando gorgoritas, burbujas pequeñas
Desde meatos o diminutos espacios
Que hay en el tejido celular
De las plantas que sobresalen del lecho
Del fondo del agua
Asemejándose las pequeñas ondas
A fuellecillos formados
En el agua a semejanza
De las hojas de la lechuga.

Antes de tirar la primera piedra
Miro y veo que, justo al lado
Hay un lechino, especie de olivo muy feraz
Como el que se cría en tierras de Ecija
Ciudad en la provincia de Sevilla
Y aceituna que produce.

Voy y tiro la Granate
especie de rubí ordinario
Silicato doble de alúmina y cal
Y se me aparece Gaspar Lavater
Pastor protestante en prosa y verso
Leccionario del libro de coro
Que contiene las lecciones de los maitines
Primera parte del oficio divino
De cada día
Tan piadoso como el mear hacia el cielo
Y caerle en su fisonomía
Dando aspecto particular al rostro
Hasta la exaltación más elocuente
De quien da la última mano
Al blanqueo de una lechada
Con un paño mojado
A esta que él llama Majá
Especie de culebra boa de Cuba
Como hace la puta Vidente
De Villagonzalo Pedernales
A cuatro kilómetros de Burgos
Con una rodea o paño de cocina
Después del orgasmo
Como purificando o quitando un defecto
Mancha o descrédito
Con asco y cantando:
“Lo que en la leche se mama
En la mortaja se derrama”
Estando con la leche en los labios.

Tiro la Venturina
Piedra preciosa que sobre un fondo
De color de café
Está salpicada de puntos dorados
De mica amarilla
Y se me aparece Luisa de la Baume
Le Blanc de Lavalliere
Famosa manceba de Luis XIV de Francia
Quien la cazó con cierto artificio
Para cazar conejos
Con la que tuvo hijos cual conejos, sí
Reflexionando sobre la misericordia divina
Mirándose el Chichi
En un espejo de aumento
Pintando un dibujo a la aguada
En ceremonia de lavalabios
Como hace el monje sacerdote
En la misa antes de tocar la sagrada forma
Con los dedos.

Tiro la Aljófar
Perla pequeña de figura irregular
Y se me aparece Juan Law, escocés
Quien, con sus proyectos financieros gigantescos
Y falaces
Causó una verdadera revolución
En la sociedad francesa
En tiempos de la regencia del duque de Orleans
Adelantado a las naciones piratas y bandoleras
Como la nuestra
Que ha causado y sigue causando
Esta gran revolución de Crisis Estreñida
En un pueblo que ladra y lazra
Padece y sufre trabajos por culpa de ladrones y lechuzos
Que andan en comisiones de apremio
Y otras semejantes
Con carcamanes, bancos malos
Carroñeros y corrompidos
Cual arpellas
Cierta ave de rapiña diurna.

En esta estampa
Se apareció un clérigo lechal
De los que se emplean en enseñar a los catecúmenos
Los rudimentos de una paja
Que me dijo, precipitada y arrojadamente
Como despepitando, quitando las pepitas
A cualquiera fruta que las tenga
Mostrando vehemente afición a mí:
“Observa la lecha
El licor seminal de este pez”
Respondiéndole yo:
“Esa lechuga no es de su huerto”
Prosiguiendo:
Quítame allá esta paja
Aquí hay una meada de gato”
Respondiendo el clérigo:
“cada cual tiene sui modo
De pajear”.

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