martes, 9 de septiembre de 2014

A...Toñi Ceada Acevedo

Su Gea



A flor de piel llevas cerezos
y recuerdos a fuego lento
en el cobre-bronce del pecho.
Antonia Ceada Acevedo
levanta el mentón hacia el cielo
y dos hombros hartos de soles
como almohadas en silencio.
Lleva una lágrima en el dorso
con verbos de todos los tiempos.
Un arcón preñado de vientos,
miles de fotos, mar y dolor,
hijos paridos, piel coraje,
hasta las cartas que ha roto
y el arrepentimiento deshace.
Tres o cuatro flores marchitas,
lucen como recién nacidas
bajo el sol que te ilumina.
¿Vieron pasar una lágrima
mar adentro de toda espera
No han visto una luna nueva
ida y vuelta en la nostalgia?
La constancia es fortaleza
con los ojos de cristal
y esa libertad que sueña
en el pecho como noria,
es futuro y brisa fresca,
es menta libre y es nogal.
Antonia exorciza las penas...
brava la niña de cobre,
llora apenas a la luz de un farol.
Con amargura sapiente
con la justicia por bandera
con el puñal de la vida
clavado en el corazón.
¿Han visto pasar una lágrima
en una cáscara de nuez?
donde no hay juez que juzgue
la injusticia y el calvario?
No hay quien pueda contigo
Antonia...
El fragor de las manolas,
la Carmen de tu España,
aquel Federico y la Flores,
la Lola de Sevilla, aún erguida
y un candor de niña
atravesando poesías.
Antonia Ceada Acevedo,
vamos maja...¡tiemble Huelva!
que tu fuerza se bebe los aires
y tu palabra nos cobija
hecha volcán en tus poemas.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.