miércoles, 24 de septiembre de 2014

Recuerdo en 8``x 10``

Eté Dazton (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



El hambre lanza al águila agotado por un gran ayuno sobre su presa.
¡Ay!, pudo esconderse.

-cuento en una línea-

Las manecillas del reloj marcaban las 5 y 55 minutos de la tarde. 55 minutos lloviendo. Entre truenos y relámpagos como voces en la bóveda celeste, venían desplomándose desde las nubes grandes goterones de agua con la que el viento recorría la ciudad de sur a norte. Estrellando como en una obra de Pollock al disolvente universal contra las paredes. Hácelas aullar como lobos en las noches del duro invierno en las estepas rusas. En la plaza las ramas de los árboles se cimbran al vaivén dionisiaco del viento. El frío como un punzón de acero
pincha la piel y, cala poco a poco en los huesos tenebrosos de los habitantes de la ciudad. Todo es lluvia. La gente escampa. Por las avenidas de la ciudad transita un río de agua que nace en la Vuelta de Lola bajando por la Hoyada de Milla y por la Avenida Universidad, para unirse en la redoma del símbolo adeco de Picón Salas, y abrirse en la Plaza Chaplin, formando las Avenidas Uno y Dos, y desde la plaza Milla en su parte inferior la calle 14 Ricaurte, trazar en la meseta andina las líneas de la cuadrícula del casco de la ciudad. En la paralela natural del río Chama y el río Albarregas. La Avenida Uno Rodríguez Picón que va desde la calle 11 Amadís de Gaula hasta la calle 19 Cerrada desembocando en la Avenida Dos Lora que es la línea de margen real por ir desde la plaza del surrealista Chaplin hasta la prolongación en la calle 43 Bonpland uniéndose allí con la Avenida Urdaneta; la Avenida Tres Independencia que nace en la calle 13 Colón a las puertas de la antigua casa para el Director de la Escuela Vicente Dávila, cortándose en la calle 38 Francisco de Miranda y de allí se ha de llamar Avenida Urdaneta; la Av. Cuatro Bolívar que nace en la calle 13 Colón, en el dominio del barranco, ahí donde se le hace la primera honra a Bolívar mundialmente: La Columna a Bolívar dándole el nombre a la avenida en 1842 y que llega hasta calle 36 Glorias Patrias, al tomar a la izquierda en la plaza Glorias Patrias la disfrazan con el símbolo adeco: Picón Salas que ha de morir en la plaza de Las Madres, para ir a caer a la Avenida Urdaneta; la Avenida Cinco Zerpa que nace en la calle 13 Colón en la esquina del cuartel y que muere en la calle 25 Ayacucho, pasándose a llamar Don Tulio Febres Cordero que, la detiene el adequísimo aeropuerto Alberto Carnevalli, y que al bordearlo va a dar en llamarse de ahí en adelante Avenida 16 de Septiembre; la Avenida Seis Rodríguez Suárez y la Siete Maldonado que salen de un callejón sin salida en la calle 15 Piñango, se les acaba la vida en el Estadio Lourdes, en la calle 26, prolongación viaducto Campo Elías; la Avenida Ocho Paredes que nace en la entrada de la cuesta de Belén, en la calle 16 Araure llega a la calle 26 y al bordear el Estadio y delimitar el barranco, ha de llamarse Avenida Paseo de la Feria, para unirse en la calle 30 San Mateo con la Avenida Don Tulio, todas sin excepción caen en el desagüe, el colector en Pie del Llano, para que los desechos arrastrados sean lanzados al río Chama, para que con sus quibas sean molidas hasta quedar desechas, traza de nada. Llueve, aúlla el viento y el frío se hace temerario.

D***, el portador de su propia antorcha en esta caverna sombría que es la sociedad, luego de haber llamado desde el móvil a las cinco y cuarto a I***., para saber dónde se encontraba ubicada, ya que se habían comprometido en verse a las cinco y treinta en la biblioteca del edificio Administrativo. Ella tomando café, leyendo “El talón de hierro” de Jack London y esperando que escampase en la panadería “El Llano”, al frente de la plaza de homónimo nombre. Él, sentado en las escaleras de granito de la Casa Cultural Juan Félix Sánchez entumecido de frío por no tener chaqueta, ya que el hampa que campea como el Cid por la ciudad, lo ha despojado de ella, al igual que su maletín, y padeciendo de calambres, ya que no consigue tiamina en las farmacias, está a la espera. Del agua que circula por las calles le llegan al cerebro exhalaciones de cristal, embajadores del Sol, como si fuese un video de YouTube con las estrellas falsas que han brillado en el cielo
político del país y, que han caído como las perseidas en agosto.

Y, como Prometeo que le otorgó la memoria a los mortales en la mitología griega deja estos trazos coloridos, no para los que ya lo saben, sino para aquellos que los han de saber, y el que pueda, se los imagine, sienta su acción y participe con una visión coherente en el relato. Sí, ese jueves 23 de enero de 1958 a las nueve de la mañana, después que el General en la madrugada huyese desde la Carlota en la “Vaca Sagrada” dejando un maletín, por el apuro, con un millón de bolívares prueba de su corrupción; de todas las ventanas de los bloques obreros que había construido el General, para sacarlos de los ranchos en que habitaban en los cerros, en la fiebre de la alegría arrojaron toda la iconografía para amontonarla a los pies de los muñecos con su imagen, y, como a un Judas en Semana Santa entre la gritería de la multitud fuese quemado, muriendo así sin pena, ni gloria el amor hipócrita que se le tenía al “Cochinito” que había gobernado por diez años en el país. Vino entonces el Plan de Emergencia que preparó las elecciones para consolidar el Pacto de Nueva York en el que Betancourt a través de Nelson Rockefeller ante el Departamento de Estado Norteamericano se había comprometido a endeudar el país como garantía que Venezuela estaba acta para la democracia. Pacto que fue ratificado en la casa de Caldera llamada Punto Fijo. De allí, el nombre de Pacto de Punto Fijo, donde fueron excluidos los comunistas. Betancourt repudiado en Caracas gana las elecciones con los votos del interior de la República. En ese entonces Venezuela era Caracas y de Chacaíto en adelante monte y culebra y, en lo económico, al no haber podido preparar un presupuesto para endeudar el país por la movilización social, comienza la corrupción desde la base, con la orden de saquear en cuenta gotas a los ministerios, hospitales, toma estos lápices, agarra aquí esta engrapadora, llévate esa resma de papel, necesitas alcohol, cobijas, almohadas esto es la democracia, así como la de crear una nueva plutocracia que sustituyese a la plutocracia perezjimenista. En lo político se inicia la era más represiva que ha conocido la historia en este país, con los slogan de “dispara primero y averigua después”, “disparen al aire, pero al aire de los pulmones” y al que le consigan papeles subversivos le aplican el Decreto 447 y para la cárcel. De lo tragicómico de la época fue que Dostoievski como ruso, que fue, era considerado subversivo, al igual que el libro “Rojo y negro” de Stendhal por ser los colores del anarquismo. Como contrapartida el pueblo ante la agresividad de las bandas armadas de los adecos de la Sotopol y la Cobra Negra escribían en las paredes ¡Mueran las ratas blancas! ¡Unámonos! A Betancourt le siguió Leoni que fue aún peor, ya que tras la derrota militar de la insurrección revolucionaria en 1964 impartió la orden de “El que no canté que reviente” ahí está la prueba de Alberto Lovera y, una cantidad de desaparecidos asesinados en la tortura con la modalidad de ser lanzarlos desde un helicóptero en los Teatros de Operaciones (T.O.). Luego en la década de los setenta le toca a Caldera “El intelectual” que con su bajeza moral allanó dos veces a las universidades y fue el paladín en los asesinatos estudiantiles, llamado “El pacificador” al iniciar la legalización de los excombatientes que renegasen de los principios y de su participación en la lucha armada, e inaugura la época de la llamada “Bonanza”. Con el crac en la economía mundial, el petróleo pasó de valer tres dólares a siete dólares, éste aumentó el salario mínimo de siete bolívares a catorce y mantuvo los precios en los bienes. Pasando a gobernar Carlos Andrés, la gran pompa de jabón, mientras en América Latina la represión militar fue brutal en Argentina, Chile y Uruguay, aquí el petróleo pasó a valer treinta y seis dólares, se crean los parques industriales, el salario mínimo pasó a veintiún bolívares y los precios de los bienes se mantuvieron, el whisky rodaba por la calle, los ejecutivos cambiaban los carros anualmente, y la gente en masa viajaba a Miami y los llamaban dame dos está barato. Pero, en el ochenta y tres el gran capital aplicó las medidas técnicas de capital devaluación de la moneda, alta tasa de interés, medidas fiscales –el dinero de goma– y todo empezó poco a poco a venirse abajo. Los noventa se presentan con el derrumbe del Bloque socialista, el fin de la Guerra fría y la muerte de los principios ideológicos que da paso a la charlatanería política. En América Latina con la globalización, el Departamento de Estado Norteamericano estimula los gobiernos democráticos de centro izquierda como amortiguadores de la lucha de clases con la condición de pagar la deuda. En Venezuela con el caracazo y los nueve mil muertos que registro la Peste en el Cementerio General del Sur, liquidado el excremento ideológico de la socialdemocracia y el socialcristianismo, el par de cuadrillas de estafadores políticos que habían gobernado en el país, preparan el electroshock del 4-f, ese día Caldera profirió en el Congreso: Esos son los militares patriotas que han venido a resguardar la vitrina de exhibición de la democracia en América Latina, rompe con el Pacto de Punto Fijo y se alía con el chiripero para así ganar las elecciones.

Para pasar entonces al populismo radical de Chávez que barnizó al Estado capitalista, y como le dijo su padre putativo Caldera ahora les toca ustedes saborear el líquido tibio y perlino que mana de la teta del Estado, pero el Estado no es hembra, sino macho. En lo económico, ni los más viejos han visto semejante calamidad e incompetencia administrativa en el Estado. Y, su socialismo es la negación viva del marxismo que señala que en el comunismo habrá bienestar, la fuerza de trabajo no será una mercancía y que el socialismo no puede ser una economía de mercado sin capitalistas. En lo político dicho en neto castellano tiene un sonoro y rotundo nombre en la historia: ¡Demagogia! El gobierno arrancó con el primer discurso en Miraflores, al día siguiente de recibir el mandato: Ayer en la noche estaba leyendo “La tempestad” de Shakespeare y me sentí como los personajes de esa comedia acto tercero, escena tercera. Rodrigo: Ha llegado el momento de fundar una República de holgazanes, bellacos y putas. Pasando luego a realizar la gran carrera del patico de huele en el Parque del Este, era la época de los amoríos con Alfredo Peña y Miquilena, el chulo de su nuera ¡Abre las ventanas! Los rojos se apropiaron de la tesis sobre la distinción entre sindicalismo y labor sindical para acabar con el sindicalismo amarillo de la CTV, pero crearon el peor potingue sindical que ha existido en la historia de la lucha obrera. Escamotearon el patrimonio anarquista de Mérida para prostituirlo y, el comandante y sus adláteres saliéndose la baba por la comisura de los labios exclamasen: ¡Ahora “La Hojilla” le besa la parte inferior del testículo izquierdo al comandante! Se explicó cómo el sistema escolar degrada y degenera al educando, para hacerlo depender políticamente, pero ellos sólo admiten la ciencia de la ignorancia o la sabia ignorancia de la ciencia, y arremetieron con el cerco de silencio y hambre. De allí que, se escriba con el beneficio que le han hecho a la sociedad. Ya que el perdón es inmoral. Y si alguno puede señalar que los trazos reseñados son una insensatez, no por eso dejarán de ser rigurosamente ciertos. Cosa curiosa y digna de analizar es el grado que se le da al comandante: El Comandante Supremo. El Supremo es el Altísimo, es decir, Dios el Todopoderoso. Pero obviando esa pequeñez, como Supremo en la historia ha de estar por encima Alejandro Magno, Ciro “El Grande, Gengis Kan, Carlosmagno, Pedro “El Grande” Ho Chi Minh, y en América por encima de Bolívar, Artigas, San Martín y del “Che” Guevara siendo su única acción militar un Coup d`Etat fallido y en el golpe del 11 de abril de 2002 como una doncella atemorizada ponerse de hinojos y clamar al cielo ¡Ay! ¡aay! ¡aaay! Diosito ayúdame, por ello hay que contrastarlo con la posición del “Che” Guevara: “Sé que vienes a matarme. Párese derecho y apunte bien, que está por matar a un hombre. Dispara, cobarde”, y se refiere por esa lealtad animal y esa veneración supersticiosa que existe en el país. Como el gobierno no tiene una razón clara, no se le vislumbra ningún camino. Se dirá como diría un francés: c'est la vie, Je chie dans dix égale Y, parafraseando el relato de Cagliostro de Vicente Huidobro, en el que Cagliostro le enseña el porvenir a Luis XVI en un espejo: Todas las cabezas de la corte degolladas, aquí en este trazo está el reflejo: La carcoma de la historia derruyendo al cadáver disecado en el Museo de Monte piedad. De joven, casi niño, me fue inculcado no hacerle culto ni a lo divino, ni a lo humano y, que estudiase para que no fuese un instrumento servil a los tiranos, ni juguete vil de las pasiones: ¡Anarquía! Sin dominio, ni jerarquía.

Cesa de llover, al levantarse a D***., se le contrae el músculo endureciéndosele a nivel de hipocondrio izquierdo, se frota con las manos y se estira para extenderlo, y piensa para sí, el premio está en la lucha y no en la victoria, porque quien ama el éxito reniega de laverdad. Saca el móvil del bolsillo izquierdo del pantalón y, llama a I***., diciéndole:¬– Me aguanto diez minutos para que amaine el agua que baja por las calles y a las seis y cinco arranco a buscarte, a las seis cuarto estoy allá, hoy suspendemos la actividad, sabes que no es muy saludable andar de noche en la ciudad y es mejor prevenir que lamentar. I***., le responde:– estoy al final de la panadería, dos necios se me sentaron al lado para plantear paparruchadas y defender lo indefendible, les molesta que la gente lea, y me tuve que mudar, gracias por el libro es genial la demostración matemática de la posibilidad de construir el comunismo. Te espero y abrazo libertario.

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