lunes, 20 de octubre de 2014

Narrativa libertaria

Eté Dazton (Desde Mérida, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Duda, duden de todo, porque han sido formados sobre principios falsos y, hagan que la duda siempre sea racional.

Corrían en sus veinticuatro horas los días del mes de septiembre, ese domingo veintiocho, siendo más o menos las diez de la mañana, en el azul sin nubes brillaba un Sol radiante, cuando al dirigir la vista desde la Hechicera hacia la verdeante sierra me dio la fugaz impresión que los haz blanco plata de las hojas palmiformes de los yagrumos dibujaban una figura como un ángel que me hizo rememorar las cien lagunas en la sierra y de los encantos que en ellas habitan, así como la leyenda de la india Caribay. A mi lado y a su paso iba caminando con gracia una chica con su melena azul rey con mechas de rojo Shanghai y negro azabache. Bella como Don Quijote describe a su Dulcinea del Toboso y, de una inteligencia nada ordinaria, estudia Arte, practica en secreto las matemáticas puras, y cultiva el violonchelo, cosa loable pero poco divertida para hablar con el común de la gente (me gustaría que la conociesen). No puedo narrarles todo lo que le dije hasta llegar al centro de la ciudad, donde íbamos a buscar un sitio donde tomarnos un café y comiésemos algo. Por lo que les haré a mis lectores unos trazos para obsequiárselos. Esta amiga, más que amiga, ya que es una compa libertaria, le fascina conversar, cree que soy como google, para así ilustrase y reforzar las ideas.

Preguntándole ¿Conoces la leyenda de la india Caribay? leyenda significa lo que ha de ser aprendido por los pueblos, para acerar su identidad. Respondiéndome, algo he oído. Le manifesté, en este momento estamos caminando en los predios de la india Tibisay, y Caribay es la diosa del sur, entre ambas se repartían la potestad de los encantos, los chez y los duendes en la meseta y del entorno de la sierra. Se narra que ella se lavaba el rostro todos los días en la quebrada La Pedregoza, que corre paralela al río del mismo nombre, para así mantenerse bella, joven y poderosa. Entonces exclamó ¡La que se lave la cara allí se queda sin rostro, eso hoy es una cloaca, una maravilla de la naturaleza perdida! … En la decadencia o desmoronización de las diferentes formas de producción que han existido, todo se pierde, los valores dejan de existir.

Todo fenómeno tiene una causa, la causa es lo que nos va a decir el porqué ese fenómeno es de esa forma y no de otra. El movimiento aparente sólo se puede comprender conociendo el movimiento real. Los fenómenos no son causa de nada. Si el fenómeno lo conviertes en causa, lo que te puede producir es una bestial indigestión cerebral y, lo que expondrás como discurso serán simplemente evacuaciones intelectuales, no serás más que, una más en el mundo feliz de la fecalomanía intelectual. ¡Alto ahí!, y me dijo: no te pongas escatológico que hoy es domingo, y el domingo es el día de descanso.

Díjele entonces, como sacando un conejo de un sombrero de copa, fíjate que, para exponer una verdad objetiva, ya que la verdad absoluta no existe, hay que hacer como el sabio de la antigüedad griega Sócrates, empezar con una interrogante, por ejemplo ¿Por qué Simón Bolívar no comió mango? ... … Es elemental cuando se sabe la respuesta. El mango es nativo de la India y fue traído a América por los navegantes portugueses a finales del siglo XVIII específicamente a Brasil, y de allí se expandió a las Antillas de donde fue traído a Caracas y sembrado en 1870. Bolívar tenía ya cuarenta años de muerto. En consecuencia, por su actividad difícilmente pudo haber conocido el mango y menos comerlo. Respondiéndome, esa una verdad como la verdad que Simón Bolívar murió en San Pedro de Alejandrino el 17 de diciembre de 1830, y lo que queda de él como ser físico, son sus huesos que están en el Panteón Nacional desde octubre de 1876. Disculpándose de la respuesta, me aclaró: el ejercicio para explicar el planteamiento general de la hipótesis es válido, pero el ejemplo me hizo imaginarme como una alumna en una clase de cuarto grado o, quizás peor, como las personas que se divierten viéndose unas a otras las caras, y, me molestó la ironía de enseñarme un hueso.

Lo más difícil en las relaciones sociales es inculcar ideas que irrumpan contra el orden instituido, consagrado por la rutina, que es el hábito a dejar de pensar, y más difícil aún es donde no existe material humano para emprender nada, y esta es una sociedad químicamente pura, al 99,99% lumpen, ¿el 0,01%? Hoy 28 de septiembre se cumplen ciento cincuenta años de la fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores, y por ello te voy a narrar un cuento. Para que, cuando te consigas en el camino con un personaje que se rotule de marxista, comunista, todos los istas rojos, pienses para ti que, ese un Cinambro, el enanito amigo del Casca Nueces y de la Salamandra en el reino de Fósforo, el Hombre de Arena portador de El elíxir del Diablo. Expresando la imagen con los títulos de las obras del alemán Hoffmann. Y…, no me cansaré de repetírtelo: Para ser artista, hay que ser artísticamente culto, que es lo que te va a permitirte comprender y resolver la contradicción en la creación como artista: ¿Qué es lo Bello? ¿Lo Bello es bello porque es bello en sí? o ¿lo Bello es bello por su naturaleza? En la historia real del movimiento obrero jamás ha habido un marxista, ni Lenin fue marxista. El señor Carlos Marx, para sus íntimos “El Viejo Moro”, lo que expuso fue los cimientos de la concepción proletaria del mundo, para contrarrestar al dominio ideológico de la supuesta cientificidad de la concepción burguesa del mundo que enajena al individuo para que glorifique la explotación en la que está sumido. Que dicho sea de pasada, su concepción proletaria es la explicación a una necesidad histórica que se ha de cumplir y, que fue visualizada por los grandes pensadores del siglo XIX. Para el análisis y la exposición de los hechos históricos se basó en el método, que él sistematizó, la concepción materialista de la historia. Nadie puede ser marxista, ya que se hace uno partidario del internacionalismo proletario es a través de Engels, porque para comprender a Marx, es el paso previo y sólo un descentrado afirmaría lo contrario y, repito, no como un lorito, repito por compartir lo señalado por Lenin: Sí, no se comprende a Engels, menos se comprende a Marx y…, menos aún al comunismo libertario. Las grandes cosas, se dicen de la forma más sencilla posible y, todo se resume en ello: Solamente serás libre cuando pienses con cabeza propia y, la única forma de lograrlo es hablar con conocimiento de causa. De allí que, con la ignorancia no se discute, se pone en evidencia. Parafraseando a Einstein: Nunca discutas con un idiota, porque te rebajas a su nivel y, ahí la pierdes, ya que te gana por experiencia.

La Internacional de los Trabajadores, esa que está cumpliendo ciento cincuenta años hoy domingo 28 es la forma de organización natural de la clase social que lo produce todo, la que pone en funcionamientos la maquinaria mundial, industrial y agrícola, para crear los bienes de vida para los habitantes del planeta. No hubo revolucionario en su tiempo que no se acogiese por libre voluntad a los enunciados de los estatutos de la Asociación Internacional de los Trabajadores. La emancipación de la clase obrera, debe ser obra de la clase obrera misma. Que el objetivo central de la lucha es: La emancipación del trabajo de su condición de mercancía, para lo que es necesario: Aniquilar, destruir el principio de la propiedad privada que es lo que garantiza el privilegio de clase. Aboliendo así las clases sociales, para ello es necesario expropiar todos los medios productivos, acabar con el sistema financiero por caduco y barrer a la máquina del Estado por ser el instrumento del que se vale la clase dominante para garantizar la forma de explotación imperante a través de la compraventa de mercancías, en la que el trabajo no escapa. En su plus ultra del fetichismo a la mercancía el salario es la cadena de flores imaginaria que como eslabones de hierro, ata al individuo a la relación social de cambio. Quemas todos los billetes del mundo o se reciclan para hacer papel higiénico con ellos, y por eso la sociedad no dejará de ser ni más, ni menos rica. La riqueza de una sociedad son sus productos y, no la capacidad de compra que posea una cartera.

Otra, es que hay elementos en las relaciones sociales que deben ser precisados, ahí está la condición gregaria en el hombre, que a su vez es una condición natural en los seres vivos que consiste en agruparse, asociarse para sobrevivir, estando presente entre los organismos unicelulares, los insectos como las hormigas, en todas las aves que emigran, en los cardúmenes de peces, en los mamíferos como las hordas de primates. Y lo que te quiero hacer notar es que el ser humano es social, pero que sólo en esta peculiar forma de la organización social del trabajo, el individuo puede individualizarse, y en su individualidad es bombardeado con los miedos, los temores que le cercena el espíritu de cooperación entre los seres humanos para impulsar conquistas sociales, ya que como individualista y temeroso sólo piensa en él.

Llegados al centro fuimos a parar al Paseo Domingo Peña, allí nos sentamos en la panadería Paseo Achadhina y solicitamos dos cafés grandes, uno con leche y el otro marrón, pedimos un pan siciliano rebanado, ciento cincuenta gramos de antipasto, ciento cincuenta gramos de crema de anchoa y…, nos dimos con furia para recargar las baterías.

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