jueves, 16 de octubre de 2014

Sarisariñama

Andrés Eloy Hernández (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La niebla venía envuelta de siglos y perfumes vegetales
Los Tepúes de dos mil metros mostraban su estatura
Allí trescientos metros de profundidad como una boca intacta
Pronunciando silencios y cantos de aves y gritos de la selva
La lluvia es canto a tu sed que celebra los ríos subterráneos
Tus nubes prehistóricas y sus primeros cantos
Seres diminutos que comunican historias gigantes ancestrales
Cuando aun la Patria no existía y solo ella guardó sus recuerdos
Sólo esa selva tejedora de mitologías verdes
De Roraima poseedor del calendario secreto de sus siglos
Historia de misterios y extraña en sus mensajes y sus signos
Allí está, diciendo cosas infinitas hacia el infinito.



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