miércoles, 26 de noviembre de 2014

Benito Mieses, poeta que sabe pintar

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)



Uno de sus trabajos más recientes fue la imagen que acompañó a la Feria del Libro de Caracas, organizada por Fundarte, que este 2014 estuvo dedicada a la crónica, como el género para contar a la ciudad.

De la obra de Benito Mieses impacta el color. Desde los cálidos tonos de la tierra a los fríos de las montañas y las aguas. Su visión es como un caleidoscopio donde todo es posible, donde lo geométrico es a la vez un espacio tibio para el encuentro. Fundamentalmente constructivista, su arte invita a la tibieza, a adentrarse poco a poco a un universo donde las formas contienen al mundo de las gentes y sus pasiones cotidianas.

César Seco, poeta, ensayista, editor y crítico de arte, señaló sobre la obra de Benito, que un cuadro suyo “va a contener siempre una historia subyacente, sin que por esto su pintura pase a ser un anecdotario directo, sino más bien sugerente, con distintas posibilidades de interpretación”. Y así también es su poesía, porque de Benito Mieses conmociona su risa y el desparpajo de quien sabe que la palabra puede ser un pincel para concretar formas y cómo no sensaciones, sabores, tiempo, y también amores y sus contrarios.

Pintor y poeta

Benito Mieses es pintor sin duda alguna y poeta irreverente, aunque se sonría con picardía y se sepa de todas partes y de ninguna. Él es un hombre de este país, de todas partes, aunque nació en Maracaibo, en el estado Zulia, en 1958. Entre otras cosas, es traductor, economista, diseñador gráfico y un porfiado caminante que anda buscando las palabras en todos los rincones.

Uno de los trabajos más recientes que nos mostró a todos los que queriendo anduvimos por allí, entre libros, fue la imagen de la V Feria del Libro de Caracas, la que organiza Fundarte, que este año 2014 estuvo dedicada a la crónica, porque esa ciudad y todas ellas, son para contarlas.

Recientemente la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello publicó Destruido mas no derrotado, un poemario que además tiene unos trazos que dicen como dicen sus versos. En ese breve libro está más que nunca Benito, de pintor y de poeta, quien a modo de confesión cuenta en una entrevista que le realizaron en el marco de la presentación del libro, que ese “es un poemario en el que el amor, el despecho, la solidaridad, el sentimiento de vida frente a un país, se convierte en el motivo de una carta que se convierte en poesía”. Por cierto, que si quiere leerlo, el libro se encuentra en la Red de Librerías del Sur que hace vida cultural en todos los estados del país.

Derrotado, ¡nunca!

En la contraportada de Destruido mas no derrotado, Luis Enrique Belmonte, deja plasmado que “con estos poemas desprendidos y vinculantes, pergeñados en medio de mudanzas y trasiegos, Benito Mieses quiere comunicarnos que, aunque de vez en cuando la vida transcurra entre ruinas y escombros de insondables pérdidas, nunca, jamás seremos derrotados si aún persiste en nosotros la necesidad imperiosa de cercanías”. Y es que la poesía entre otras muchas cosas es una forma de buscar lo que ni siquiera sabíamos que estaba perdido. Por eso algunos versos asaltan la noche o se cuelan una tarde de café y de llovizna y al poeta no le queda más que agarrar al vuelo las palabras que se quedan inquietas en las servilletas o en cualquier trozo de papel, así precisamente advierte Benito que sucedió con este libro.

Benito, quien tiene sonrisa de sonajero y manos de mago que pinta arcoíris después de los aguaceros, posee una amplia formación en las artes plásticas. Realizó estudios de pintura en la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas, en el Centro de Formación estética José Vargas y participó en el Taller “A”, en Adícora, estado Falcón. Algunos de sus trabajos pertenecen a las colecciones del Banco Central de Venezuela, del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores y la Fundación Museos Nacionales.

Además participó en los talleres de poesía del Centro de Estudios Rómulo Gallegos (Celarg) y en los de Alfredo Silva Estrada en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. Además de ser uno de los miembros fundadores de la Red Nacional de Escritores de Venezuela, colaboró en revistas como Común Presencia; Prisma; Luna Para Nocheros en Colombia; Imagen; Espada Rota; Solar; Sujeto Almado; Revista Nacional de Cultura y La Oruga Luminosa. Y entre sus libros publicados se encuentran Trece (1982); Antología de nadie (1993); Nombrarse con las cosas (1995-98); Alfredo, las noches y las calles (2001); Por los caminos de Charles Bukowski, traducción (2003), y Oscuro rumor (2004).

Destruido mas no derrotado
8

Si aparece la palabra
como un poema

como un grafía
sería
un incendio
sobre la página
inmaculada y tibia
esbozada apenas
por este lápiz

que traza su tránsito.


18

Concluida la noche y sus desvelos, me enfrento al día. Al
día fugaz, que trae campanas en su canto. La resaca trae
las palabras de a noche moradora, y este metal en el
aliento, inclina su balanza hacia el silencio.
Callo y dejo hablar al sol.

23

Alucinado, en los resplandores del día, busco en las
calles una palabra que sacie la sed y a la vez que me
embriague, tan hermosamente, como el próximo trago o
la inmensidad de tus ojos.

(Poemas del libro Destruido mas no derrotado. Publicado por Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. 2014)

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