viernes, 19 de diciembre de 2014

El ineludible desarrollo social

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En los últimos años el sector financiero de América Latina ha crecido, pero es insuficiente si se le compara con las economías emergentes de otras partes del mundo, en tanto se agudiza la degradación de los recursos naturales y la vida humana. Así coinciden los distintos expositores de la vigésima Conferencia de las Partes (COP20) convocada por la ONU en el Perú.



Después de dos décadas, cuando el primer mundo atraviesa ahora una prolongada crisis de crecimiento con efectos agudos para el sur del planeta, revive la función de la Banca de Desarrollo, de Fomento o de Segundo Piso.

Esta fuente financiera nació con la finalidad de aumentar el financiamiento a los sectores con impacto significativo en la generación de empleos. Focalizar la atención en aquellos productores rurales que tienen dificultades para acceder al crédito. Y complementar a los intermediarios privados para potencializar el financiamiento.

En esta nueva dinámica del mundo, el grupo de los BRICS - Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- ha moderado el ritmo de crecimiento de los países en desarrollo, y éstos todavía continúan alimentando el motor de la economía mundial. Así, se prevé que China e India seguirán manteniendo un crecimiento económico fuerte.

Ahora un nuevo camino se construye entre el Este de Europa y América Latina. Un siglo después, está en marcha un Nuevo Multilateralismo, según afirma la presidente del FMI, Christine Lagarde, en el cual concurren diferentes reparticiones de la ONU, sociedad civil, bancos y financieras de desarrollo, medios de comunicación…, tratando de dar respuestas a los problemas estructurales de la pobreza, precisando, por cierto, las ineludibles responsabilidades diferenciadas entre Norte y Sur.

Una muestra es la dinámica de Rusia con su Banco para el Desarrollo y Asuntos Económicos Exteriores, Vnesheconombank, cuyo presidente Vladimir Dmitriev, ha convocado, en Moscú, a una misión de ALIDE, Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo – organismo con sede en Lima y con 80 miembros activos, y fuera de la Región a Alemania, Canadá, China, España, Francia, Portugal, Suecia y Rusia.

El primer balance de ese encuentro, es la creación de contactos estratégicos y alianzas. Lo confirman declaraciones de representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, de la Cámara Baja Rusa-DUMA, Cámara de de Comercio e Industria de Rusia. Y de la presidenta de ALIDE y de la Financiera Nacional del Ecuador, María Soledad Barrera, de empresarios y autoridades de gobierno de la Región.

Los BRICS están ganando peso político y demostrando su rol en el ámbito internacional. Estos cinco estados facilitan a los bancos de desarrollo, recursos para proyectos de inversión susceptibles de recibir alguna modalidad de coparticipación externa y alientan la identificación de fuentes apropiadas de financiamiento a las necesidades de los inversionistas de la región.



En el caso de la Banca rusa, de propiedad pública, creada en el 2007 tiene representaciones en los principales países de Europa central, y cuenta con 400 bancos regionales, entre públicos, privados, municipales y locales, ofreciendo diversos servicios financieros.

En América Latina y el Caribe, más allá de la relación entre PIB per cápita promedio y acceso, existen otros factores, como la desigualdad en la distribución del ingreso, aspectos institucionales y macroeconómicos, que también son claves en la determinación del nivel de acceso a los servicios financieros.

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