martes, 30 de diciembre de 2014

Manos de pianista y lengua non sanctas las del Arzobispo de Caracas, Urosa Savino

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Permítaseme una digresión previa; yo suelo tratar de abordar la realidad de este mundo en que vivimos todos, con mentalidad abierta, seguro de que el dogma no va estorbarme aunque a cada paso que doy, como todos, lo hallo de frente, entonces lo esquivo casi siempre haciéndome el loco, pero no es posible que un revolucionario se desentienda de problemas cruciales, tal el de la impenitente guerra psicológica montada por la contrarrevolución y puesta en marcha desde distintos frentes, contra el gran pueblo venezolano que lo que hace es trabajar. Uno de esos frente de guerra lo conforma el alto clero escuálido (valga la hipérbole).

Mientras nosotros estamos trabajando como burros, hay fariseos que se la pasan hablando necedades contra la patria, en vez de meter el hombro; yo no sé leer pero me escriben, de eso estoy muy agradecido, la gente humilde es maravillosa, te cuenta cosas que tú inadvertiste o no te percataste en la debida ocasión porque habías estado ocupado y no precisamente con el sastre o simplemente limándote las uñas.

Fui por ahí con la parroquia y nos zampamos unos cuantos palos de ron del bueno, cocuy de penca, y cuando uno anda en esos menesteres habla y oye de todo pero, luego de haber cumplido con el sagrado deber de trabajar, así supe que Monseñor Urosa Savino y cual fariseo -para variar- volvió a soltar la sinhueso y largó sapos y culebras contra Maduro, que sí trabaja.

¡Qué Lenguita la de ese señorón! Debería darle pena siendo que es tan alto prelado, Monseñor, Obispo, Arzobispo y Cardenal, y por supuesto papable, pero más bien él debería ir a estudiar catecismo; si yo fuera Su Santidad el Papa Francisco le pondría una buena plana en la que copie cien veces cien el Octavo Mandamiento.

¡Lengua Non Sancta es lo que´s!

Todo habría quedado ahí de no haber sido por la noticia fabulosa de que el Niño Jesús se adelantó y trajo un mocoso cuyos padres en busca de posada prefirieron traerlo a este pesebre tan bueno.

Pero, al hueso del asunto:

Nomás observar al mocosito, por su aspecto me pareció apuesto y de gran porte, más parece el nieto de un Marqués que de cierto Conde, y aunque un poquito narizón es guapo como su tal abuelo; el caso es que le pasé mis manos por el cachetico y más vale que no porque inició tamaño escándalo y todos protestaron, que si no fuera bruto y que si patatín y que si yo tuviera manos de pianista como Urosa, y ahí se me prendió el bombillo, interrogué al respecto y la Condesa, luego de celebrar el advenimiento, me echó el cuento completo: ella estuvo, como de costumbre, pendiente de ver a José Vicente, por lo que prendió la pantallita, sin mecha, y ahí estaba el sujeto en referencia, con sus manos impecables y ella se fijó en el detalle. No lo oyó pero lo vio.

Hay quienes comen sin trabajar y se la pasan vestidos bien bonitos y por añadidura perfumados, porque tocan piano al revés, holgazanes es lo que son; yo le pediría al Niño Jesús que les traiga un pico y una pala para ver si nos echan una mano en la construcción de la patria que es de todos.

Y, a propósito de manos, bien dice el pueblo que una mano lava la otra, unos oyeron y no vieron y otra vio y no oyó; pues, he complementado las versiones para hacer esta reflexión que ofrezco a mi pueblo.

No debemos fanatizarnos por una sola versión de la realidad, a menos que seamos presos de pensamientos cerrados por el dogma; es bueno asumir enfoques de pensamientos abiertos, sepamos que en el mundo las cosas no están en el orden ni en el sentido que uno quiere, por lo que de instante en instante tenemos que andar adaptándonos a las cosas y a los fenómenos, y es desde esta perspectiva desde la cual yo defiendo al Presidente Maduro.

Nadie es perfecto, cualquiera se equivoca, el que ande libre de pecado que lance una pedrada, pero mientras pongamos el acento en los errores en vez de en los aciertos, estaremos jodidos; mas, una cosa es cometer un error y otra bien distinta es que tú trabajes y luego que prosigas trabaja y trabaja venga otro a sabotear lo construido; el alto clero no sólo no trabaja sino que sabotea el trabajo de los demás. Lo que es peor, asociarse al terrorismo como lo ha hecho el alto clero, funesto; ¿precedente, se acuerdan de Monseñor Velasco, mejor conocido -durante el golpe de Estado de abril de 2002- con el remoquete de “Zamuro Negro” y quien lideró la sangrienta asonada?

Pero, el alto clero no rectifica porque está poseído por el dogma, rectificar es de inteligentes, la inteligencia flexibiliza la percepción de la realidad.

¿Un ejemplo concreto de flexibilidad de pensamiento? ¡Helo aquí mismo!: Anteriormente yo pensaba erróneamente que la cigüeña cabezapelá era la que traía a los mocositos pero ahora me percato de que el propio heraldo de la vida humana es el Niño Jesús.

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