martes, 30 de diciembre de 2014

¡¡¡No sucumbas, Cuba!!!

Julio Herrera (Desde Montreal, Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Pueblo caribe que hoy tienes
el estoico coraje de una madre en agonía:
No sucumbas en el calvario de tu gloria!
¡Levántate y anda, que tu viacrucis de hoy
conduce a tu Olimpo de mañana!

Pueblo que con los hilos de tu futuro anhelado
remiendas los harapos de tu presente desgarrado:
¡No desmayes!
Pueblo aguerrido que con los escudos nobles de la vida
afrontas las metrallas brutales de la muerte:
¡No te rindas!
Aunque el verdugo infame se obstine en su tortura,
no sucumbas! Levántate y anda, que aunque son altas
las montañas del dinero y de la infamia...
¡más alta es la barricada de tu credo libertario!

Tierra rebelde que osaste vivir sin permisos imperiales
sembrando la esperanza y la verdad en el imperio
de los sembradores de ilusiones,
de aquéllos fariseos que en nombre de la Libertad
secuestran el aire de los pulmones liberados,
y en nombre de la luz eclipsan el sol
de los tornasoles visionarios!
Vive y siembra sin permisos imperiales,
tierra prometida, ...Prometeo encadenado!
Siembra la caña dulce para tus penas amargas,
que es más noble el trapiche de tu pobreza liberada
¡que la riqueza afrentosa de tus magnates carcelarios!

¡No te doblegues, Cuba, no desmayes!
que aunque hoy marches descalza
con tus ideales insobornables,
con tus bastones de caña excomulgada
y tus muletas de fusiles proletarios,
y aunque el torbellino del momento predador
te arranque de la vida soberana,
tuya será la gloria postrera,
¡porque tuya es la matriz del hombre liberado!.

No desmayes en el luto de tus vestidos negros...,
en el dolor de tus ovarios rojos...
ni en el verde de tus esperanzas abortadas,
que aunque hoy cierren a golpes
tus ojos clarividentes, y aunque cierren
las puertas de tu horizonte presentido,
es tu claustro de hoy la crisálida
del mundo libre de mañana.

No sucumbas, Cuba, que aunque hoy sangre
la herida que dejaron tus hijos parricidas
que tras un plato de lentejas mercenarias
desertaron de tu seno convulsivo,
te alienta tu parto universal
de hijos solidarios que te escoltan unánimes
en las batallas maternales de tu lucha cotidiana!.

No sucumbas, pueblo bravío
que aunque hoy el César omnipotente
decrete tu horóscopo cotidiano de dolores torrenciales,
mañana tu verdad fecunda resurgirá gloriosa,
como un Fénix triunfal
¡sobre las ruinas de imperios ya juzgados!

En vano tus verdugos de hoy
se lavarán entonces sus manos genocidas;
en vano ocultarán sus arsenales de mentiras,
sus togas y sotanas fariseas...
en vano los tahúres del lucro, del saqueo y del bloqueo
santificarán el evangelio de su plutocracia mezquina!
En vano ostentarán su caridad de ciencia-ficción:
el veredicto inapelable de la historia
señalará con su dedo colectivo
a los Judas y a los Pilatos de tu calvario infame!

No te doblegues, Cuba amada, que aunque hoy
capitolios, catedrales y sinagogas te condenen,
mañana la historia te absolverá!
Por eso, No desmayes, y prosigue tu senda redentora
que tu Gólgota será tu Sinaí!
¡No sucumbas, Cuba gloriosa! Levántate y anda
que tu viacrucis de hoy
¡¡¡conduce a tu Olimpo de mañana!!!

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