jueves, 11 de diciembre de 2014

Periodismo verde y TV chatarra

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La historia económica del mundo desarrollado encuentra su mayor pasivo en el uso irresponsable de los recursos naturales del sur del planeta, cuya ciencia y tecnología no concuerda con el discurso diplomático que casi siempre es elusivo para las organizaciones internacionales.

El Fondo de Cultura Económica, ha publicado recientemente Mito de Desarrollo y la Crisis de la Civilización, del peruano Oswaldo Rivero, quien plantea “un pacto de supervivencia” para lograr un “equilibrio físico social entre la creciente población urbana y los recursos vitales que serán seriamente afectados por el cambio climático”.



En el año 1992, la Conferencia de la Tierra, en Río de Janeiro, acuñó “el desarrollo sostenible”, con la firma del Programa 21, por 108 jefes de Estado, con el fin de orientar la planificación de largo plazo. Pero el balance real indica el incumplimiento de sus acuerdos, empezando por la mayoría de firmantes, y las empresas comerciales más importantes, suscritas en el Consejo empresarial mundial de desarrollo sostenible.

Desde la otra orilla, para los pueblos indígenas que representan el cambio climático o los cambios que ellos perciben año tras año, no es novedad y están preparados a cualquier variación brusca que se da en la Cuenca Amazónica, zona reconocida como la mayor reserva de agua y bosque del planeta. Van más de dos décadas de la cita de Río y la deforestación y la contaminación se agudizan.

En un Taller de Periodistas, organizado en víspera de la COP20 en Lima, por Page – Partnership for Action on Green economy - iniciativa de cuatro agencias de la ONU y del Estado peruano, un corresponsal holandés preguntó a los panelistas sus puntos de vista sobre la “TV chatarra”, como un elemento nocivo para la educación ambiental.

La taxativa respuesta de una de las representantes del canal 5TV de Lima fue: “…existe la tv chatarra porque existe población chatarra”.

Gran sorpresa causó al centenar de comunicadores invitados sobre esa irresponsable “tesis”, alejada de la ética, solidaridad y del “libre mercado”. Al respecto, la UNESCO en el Día Internacional de la Libertad de Prensa 2014, incide en la práctica de la participación. “Las nuevas tecnologías no sólo están modificando la dinámica de los medios de comunicación en relación con los contenidos, sino que contribuyen también significativamente a crear nuevas formas de que los medios interactúen con su público”.

La gestión de los flujos de información se está convirtiendo en una cuestión cada vez más crítica para el futuro de la industria de medios de comunicación. Por lo tanto, “alentar la participación es clave para la supervivencia de los medios de comunicación en un mercado competitivo, al tiempo que constituye una oportunidad para trabajar con el público”.

En cambio, la experimentada comunicadora Mávila Huertas, afirmó que el consumo no ha significado el bienestar, sino una alienación permanente, con trabajos cada vez más alejados de la realización de las personas. El caso peruano es patético por el creciente centralismo, agudizado por crisis del agro, terrorismo y narcotráfico, cambios ambientales como: recalentamiento de la atmósfera, deterioro de la capa de ozono, sequía, catástrofes, efectos en la biomasa marina, etc.



Una economía verde supone el crecimiento del ingreso, el empleo y el bienestar humano a través de inversiones públicas y privadas que mejoran la eficiencia energética, el uso de recursos y previene la pérdida de biodiversidad y degradación de los servicios ecosistémicos, reduciendo la contaminación y las emisiones de carbono.

Jason Deputy, del Instituto Global Green Growth de Londres, se pregunta: ¿Por qué es importante el crecimiento verde?:

Por la existencia de beneficios a través de las tres dimensiones del desarrollo en el corto plazo: Por reducción en los daños causados por emisiones y contaminantes. Uso eficiente de los RRNN, particularmente Energía, Agua y Tierra. Mejoramiento de los activos naturales y de los bienes y servicios derivados.

Una economía verde facilita los cambios que reducen los riesgos de catástrofes en el largo plazo, y crea las nuevas fronteras del crecimiento a través de la innovación. Inclusión social amplia y reducción en la vulnerabilidad. Crecimiento de negocios y oportunidades laborales en sectores emergentes. Infraestructura eficiente, accesible y resistente.

A manera de conclusión, puedo afirmar que una acción en pro de la conservación del mundo debe identificarse con todos, ser intensa, innovadora y ejercitar la capacidad de indignarse frente a la indiferencia o la anomia. Concluyo, volviendo a las páginas de The Myth of Development and Crisis of Civilization: “Estamos frente a una crisis de civilización. Las colonias del ayer nos han superado porque no invertimos en educación”. El conocimiento es integral, multidimensional. Las humanidades son muy importantes, pero sin descuidar la ciencia y tecnología.

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