martes, 4 de marzo de 2014

El hijo del príncipe africano

Antonio Prada Fortoul (Desde Cartagena de Indias, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En los pueblos de africana oriundez de la costa Caribe colombiana, se narra una leyenda transmitida de boca a oídos desde los años 1600 hasta nuestros días.



Cuentan que el gobernador de Cartagena de Indias, don Jerónimo de Suazo y Casasola, compró un lote de esclavizados entre los que se destacaba un príncipe guineano llamado Benkos Biohó.

Cuando llevaron los africanos a la plantación, la hija del gobernador quedó cautivada por la fuerza y distinguido porte del guerrero bissago.

La mujer se percató que el guineano se bañaba todas las noches en el arroyo para armonizarse con Ochun, Yemayá y Oyá sus Orishas protectores y los elementales del agua llamados nereidas y ondinas por los africanos. La española decidió abordarlo en ese sitio y la noche escogida para buscarlo, dio a su consorte una pócima para dormirlo; cuando cayó rendido, fue al arroyo en pos del príncipe.

Este accedió a “entrar” en la dama a sabiendas que si rehusaba, esta diría que el africano quería violarla y hacerlo acreedor a los crueles castigos que daban a los esclavizados en esas plantaciones.

Respondiendo por obligación y no por amor, el guerrero poseyó a la española esa noche y durante varios meses. La esposa del español dejó de visitar al africano cuando la preñez hizo prominente su vientre. Los mayorales estaban alegres por el parto de la dama a la que los esclavizados paseaban en palanquín. El ibérico esposo encargaba a capitanes de bergantines y goletas, dátiles, jamones, turrones, colas de cerdo y arenques de Vigo en barriles para los antojos de la preñez de la dama española.

Cuando empezó el trabajo de parto, buscaron al médico que estaba cerca de la plantación. Este pidió al esposo que esperara en la planta baja mientras atendía el desembarazo con dos matronas.

En las primeras horas de la madrugada parió doña Isabel. El galeno ordenó asear al niño y acunarlo en el regazo sudoroso aun, de la somnolienta primeriza. Pusieron al recién nacido en el seno de su madre para recibir calor y alimento mientras el médico ratificaba la orden que nadie subiera hasta que el decidiera.

Cuando todo estuvo listo, se acercó al padre en la planta baja y al ser inquirido por este acerca del sexo de su primer hijo este contestó: “Es un robusto varón”.

El feliz padre subía raudo al segundo piso para cargar y acunar a su primogénito.

El médico se embarcó en su calesín, azuzó las monturas y como una exhalación salió a galope tendido por los polvorosos caminos que conducían a Cartagena de Indias, para alejarse de la plantación donde había nacido el hijo de la española.

El ansioso padre entró a la alcoba donde su esposa cansada por el desembarazo, dormía con el bebé en su regazo de madre primípara, era una escena maternal y conmovedora. Recibió el niño de la matrona gritando impaciente: ¡Quitadle todo trapío! ¡Quiero verlo como vino al mundo, ver el lunar en su mejilla izquierda!

Las mujeres desarroparon al infante quién con una sonrisa cautivadora, inocente y tierna, observaba al gigantón que lo cargaba en esos momentos.

Era un niño de color nubio como la noche profunda, de una africanía innegable. El ofendido español lanzó un grito indignado, las matronas presurosas le quitaron al bebé evitando que este cayera al piso. ¡Joder!! Gritaba el ofendido plantador. ¡Me cago en África, en el rey del Congo y de Guinea! Gritaba mientras se dirigía a la sala principal donde colgaba un mosquete.

En la plantación sabían lo que estaba ocurriendo; los capataces esperaban con sus látigos al cinto, la orden para entrar en acción.

El guineano príncipe y varios guerreros, tranquilizaban a sus compañeros de infortunio, el bissago se deslizó furtivamente al barracón mientras el español al salir de la casa gritaba indignado: ¡Reunid a los cabrones que voy a matarlos!

Los mayorales sacaron a los africanos de los oscuros barracones para llevarlos ante el ofendido español que estaba decidido a asesinarlos.

Al levantar el mosquete con intención de matar a los esclavizados, una saeta de guayacán surca vengadora los aires, clavándose en el pechó del ofendido ibérico. Cayó para siempre en esa tierra que conquistaron a sangre y fuego asesinando a ancianos mujeres y niños nativos, de manera infame y sin remordimientos.

Apreció el agonizante asesino peninsular en la lanza africana que le quitaba la vida, varias ranuras en el mango que tenían como objetivo evitar que se deslizara de las manos guerreras, el español, pasó su mano agonizante por el tramado de la agarradera de la azagaya justiciera y sin tener tiempo de preguntarse qué había sucedido, una negrura como jamás en su vida había visto, lo fue envolviendo mientras sus ojos, ya sin ver, estaban fijos en el profundamente azul cielo Caribe.

En el dintel del barracón se erguía el príncipe bissago que parecía un divinidad, ni Zeus, Ares, Tor, Odín o Júpiter podían comparársele, su imagen de Orisha guerrero como Elegguá, Ochosi, Oggún, Osaín o Changó, tenía como fondo los soles de esa campiña Caribe de colores que iban desde el rosado sonriente, hasta el esplendoroso plateado de las mañanas cartageneras.

Cuando los mayorales se acercaron para atacarlo, uno a uno cayeron atravesados por las lanzas vengadoras arrojadas por los brazos invictos del magnífico príncipe bissago que cobraba venganza por el asesinato de tantos hombres en esas plantaciones de muerte donde se había matado tanto africano esclavizado.

El último mayoral creyendo poder escapar del brazo vengador del príncipe bissago, corrió a refugiarse en la casa huyendo de la furia justiciera del africano que se erguía como un Dios. Cuando creía estar a salvo, el silbido mortal de Ikú, anunciaba la lanza vengadora que se incrustó con fuerza en la espalda española, atravesándolo de lado a lado.

El peninsular oriundo de los fértiles viñales catalanes, cayó en el florido jardín de la entrada de la casona que aromaba el entorno con su delicado olor floral. Todavía le quedaba un hálito de vida al español, que le alcanzó para percibir el tierno aroma de las begonias y arrepentirse de tantas muertes y daño ocasionado a esos hombres a quienes afligía reiteradamente maltratándolos sádicamente.

El inmenso guerrero a quién una coloración dorada envolvía su entorno áurico, reunió a los esclavizados y los invitó a luchar contra el español que los oprimía. Les narró las historias de los africanos de los primeros tiempos que siempre lucharon contra el europeo con denuedo y valor diciendo que prefería morir peleando, a ser esclavizado por los españoles y los dejó escoger la opción que decidieran. Todos lo acompañaron en esta decisión que iba a marcar un hito en la historia de las luchas reivindicativas de los africanos en América.

Las mujeres entraron a la casona y recogieron de los brazos de la parturienta al recién nacido infante para embarcarlo en los carretones que cargaban armas, provisiones alimentos y menajes de toda especie.

Los africanos iban a fundar un poblado para vivir en el, iban a luchar contra los españoles hasta la muerte. Caminaban sonrientes, erguidos y se sentían libres.

Ese día, se inició el más importante movimiento emancipador, reivindicativo y libertario del continente americano.

¡Benkos Biohó el rey de los cimarrones, había iniciado la lucha!

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cierta distancia

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Aquel Alfredo, desde chiquito, nunca quería ser viejo.

Con el tiempo se dio cuenta que tenía tres alternativas. O matarse joven, o resignarse, o hacer como Jacobo Casanova.



Cuando descubrió el libro de sus Memorias averiguó que las escribió después de los setenta años en una casa de los Alpes. Memorias en las que iba relatando la cantidad de mujeres que se cogió. Relato que Alfredo supuso le posibilitaría no estar triste por haber llegado a ser un viejito.

Así que, por eso, siempre quiso cogerse muchas minas.

Cogidas que, para él, eran una forma de escribir, de ir dejando escritas sus memorias. O sea que cada mujer que se cogía era como escribir algo que después, de viejito, iría a recordar.

Lo que le hacía sentir que, con cada una, estaba siempre a cierta distancia. Como si fueran las letras de las palabras que iba escribiendo.

Palabras que después, al leerlas, serían una vuelta al pasado. Cuando no era viejito.

Y con el tiempo se fue dando cuenta que cada una que iba cogiendo, todas, querían seguirla. Cogían con él para después ser noviecitas y casarse. No ser una más. Una entre muchas.

Por eso cuando les decía “te acompaño al colectivo”, como una forma diplomática de rajarla después de haberla cogido, algunas trataban de sonreír, otras ponían cara de rabia y otras se esforzaban en mostrar una aparente indiferencia.

Y era así que, cada vez, con cada una iba escribiendo algo para recordar.

Por eso con cada mujer sentía cierta distancia desde la que la nombraba, le ponía un título.

Como si para él, con cada una, coger fuese también escribir lo que después, sería una historia.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Plástica: desde Francia, un irreverente de vocación, Gustave Courbet

(Jean Désiré Gustave Courbet; Ornans, Francia, 1819 - La-Tour-de-Peilz, Suiza, 1877) Pintor francés que inició la tendencia realista en la pintura del siglo XIX. Instalado en París desde 1839, estudió en la Academia Suisse la obra de los principales representantes de las escuelas flamenca, veneciana y holandesa de los siglos XVI y XVII. Sin embargo, no alcanzó plenamente su madurez artística hasta que descubrió las obras de Rembrandt en un viaje que realizó a los Países Bajos en el año 1847. Hombre revolucionario y provocador, abrazó la filosofía anarquista de Proudhon, participó en 1871 en la Comuna de París y fue encarcelado durante seis meses, hasta que se refugió en Suiza, hacia 1873. Escandalizó al público con su nueva visión realista en cuadros sobre hechos cotidianos, como en L'après diner a Ornans (1849), El entierro en Ornans (1849) o Los paisanos de Flagey volviendo del campo (1850), en los que los personajes están representados con toda su vulgaridad, o con una sensualidad comprometedora.



Nacido en el seno de una acomodada familia de terratenientes de Ornans, Jean Désiré Gustave Courbet se inició en el dibujo mientras cursaba estudios de derecho, de la mano de un discípulo de David llamado Flajoulot. A los veinte años se trasladó a París y completó su formación con las enseñanzas de Steuben, Bonvin y Père Baud, alumno de Gros, y se interesó por las obras de Chardin, los hermanos Le Nain y los españoles Ribera, Zurbarán, Murillo y Velázquez.

De la década de 1840 son una serie de autorretratos en los que aún se aprecia la influencia del Romanticismo. En 1846 planeó con Bouchon un manifiesto contra las tendencias romántica y neoclásica. El realismo de Courbet, fuertemente influido por los ambientes revolucionarios del siglo XIX, era una protesta contra la estéril pintura academicista y los motivos exóticos del Romanticismo.

En 1848, tras un viaje a Holanda, donde estuvo estudiando las obras de Hals y Rembrandt, intervino en el levantamiento militar, aunque sin tomar las armas. En 1849 llegaron sus dos obras realistas más importantes: El entierro en Ornans, un monumental fresco popular que creció hasta convertirse en reportaje social de los habitantes del pueblo, y Los picapedreros (que se perdió durante los bombardeos sobre Dresde en la Segunda Guerra Mundial), en el que se ensalza el trabajo físico. Los cuadros de Courbet despertaron admiración y rechazo por su imagen realista de la vida de personas sencillas.

En el estudio de Courbet se reunían por esa época notables personalidades, como el crítico Champfleury, los poetas Baudelaire, Bainville y Muerger, el pintor Bonvin y el filósofo Proudhon, quien dedicó al interés humanitario de las pinturas de Courbet el opúsculo Du principe de l'art et de sa destination sociale. El grupo de Courbet se disgregó tras el golpe de estado de Luis Napoleón Bonaparte en el año 1852 y el pintor retornó a su tierra natal.

Rechazado en la Exposición Universal de París en 1855, Courbet abrió una exposición propia junto a aquélla, que tituló "El realismo". La obra capital era el enorme cuadro El estudio del pintor (1855). La presentó como una "alegoría realista": el artista creador en el centro está rodeado por dos grupos de personas de su vida; por un lado los sencillos campesinos de su tierra, y por el otro los amigos parisinos del autor.

A sus mejores pinturas de figura y retratos pertenecen Señoritas a orillas del Sena (1857), el autorretrato El violoncelista (1849) y La hermosa irlandesa (1866). El artista se prodigó también con otros motivos: el mar, paisajes de bosques y montañas con su fauna, flores y bodegones. La postura radical de Courbet tuvo reflejo en el ámbito de la política. Se comprometió con la Comuna de París y se le acusó de participar en la demolición de la columna Vendôme. Desde 1875 vivió exilado en Suiza, donde murió en la miseria.

La obra de Gustave Courbet

Courbet, debido al ímpetu de sus primeras creaciones, pero también a su notorio engreimiento y afición a la polémica y al escándalo público, se convirtió en representante del emergente realismo de la época. Courbet no sólo se creía el más apuesto y seductor de los humanos, poseedor de un bellísimo e irresistible perfil asirio, sino también un artista capaz, desde la desinhibida exaltación de la vulgaridad y pureza de sus orígenes campesinos, de iluminar nuevas formas de verdad y belleza para acabar con las tendencias obsoletas de París.

La revolución de 1848 hizo mella en su obra; poco después presentó en el Salón de 1850-1851 tres lienzos, pintados en Ornans, que anunciaban la irrupción de lo rural y lo social en su mundo pictórico.Los picapedreros (1849) es una obra inspirada en un encuentro del artista con unos trabajadores que luego posaron en su estudio; un joven y un viejo, que aparecen entre los detalles de la escena, atestiguan el agobiante y rutinario ciclo existencial del obrero. Tanto por sus dimensiones, que superaban las de muchos otros cuadros allí expuestos, como por los gruesos empastes de su ejecución, sus obras resultaron indiscutiblemente ofensivas en el Salón.

En El entierro en Ornans (1849, Museo del Louvre, París), obra de mayores dimensiones y complejidad que la anterior, traslada un inmenso fragmento de la realidad rural de Ornans al ambiente refinado de París. Courbet caracterizó a casi cincuenta asistentes al funeral de su propio abuelo y los dispuso horizontalmente frente a la fosa, en apariencia desordenados y en una composición poco jerárquica que sugiere instantaneidad y queda interrumpida arbitrariamente por los dos extremos. El espectador se sitúa al mismo nivel que los aldeanos de Ornans y asiste simbólicamente al funeral de un humilde campesino. Sin embargo, la diversidad de las expresiones individuales no excluye los agrupamientos de figuras, que intentan realizar una descripción crítica y un estudio de las categorías sociales de una población, sus tipos humanos y sus jerarquías, en esta paradójica composición que, al tiempo que da una sensación de exactitud descriptiva, tiene el aspecto de un friso expresivo, a causa de su estilización formal y colorista, y de su composición horizontal.

La obra Bonjour, monsieur Courbet (1854, Museo Fabre, Montpellier) muestra a Alfred Bruyas y a su sirviente dando la bienvenida a Courbet, que acaba de llegar para pasar unos días con ellos en las afueras de Montpellier. El pintor, ataviado como un excursionista y con la caja de pinturas a su espalda y un bastón en la mano, levanta la cabeza correspondiendo al saludo recibido. La pintura muestra con minuciosidad el ambiente local, la luz y los personajes y refleja un hecho real e intrascendente con la objetividad propia de una fotografía documental. El título de este cuadro ha llegado a convertirse en una especie de estandarte del arte realista para muchos artistas de las últimas décadas (Have a nice day, Mr. Hockney de Peter Blake o Bonjour, monsieur Courbet de Baselitz), y representa un significativo tributo a quien inició heroicamente los caminos del realismo.

El apacible ambiente recreado en Señoritas a orillas del Sena (1857, Petit Palais, París), dio lugar a un buen número de aproximaciones pictóricas desde el impresionismo. El cuadro causó gran sensación porque el público parisino estaba acostumbrado a pinturas sobre temas mitológicos o históricos; en el lienzo de Courbet, las dos mujeres representadas con trajes vistosos son dos prostitutas que descansan junto al río. Ninguna mujer educada y de buenas costumbres se mostraría en público sola, recostada en el suelo y mostrando sus enaguas.

Pero, además del tema escogido por Courbet, también impresionó al público la forma en que está pintado, en clara oposición a los gustos y reglas entonces aceptados. Las gruesas pinceladas, los tonos de color y el desprecio por los cánones de belleza contrastan con las obras más pulidas de otros artistas convencionales del momento. Las señoritas evidencian la persistencia del sueño, mientras que las hojas de los árboles sugieren una calma atmosférica tan densa como el propio descanso. Tanto la composición como el color, que parecen reflejar la realidad tal y como es, no muestran unos elementos por encima de otros, sino que conceden la misma importancia a todo aquello que aparece representado, transmitiendo cierta sensación de objetividad indiscriminada.

Courbet, que en este lienzo plasmó la naturalidad de la belleza en el momento en que uno se abandona al sueño, habría de reincidir posteriormente y con una mayor expresividad en este tema. El sueño (1866, Petit Palais, París), una exaltación del amor carnal entre mujeres, fue una obra que el pintor realizó por encargo del diplomático turco Khalil Bey. El modo directo y desinhibido en que la pintura se adentra en esta escena de amor la hace partícipe de los revolucionarios principios realistas.

Sin embargo, la desinhibición frente al sexo femenino alcanza su máxima expresión en la obra El origen del mundo (1866, Museo de Orsay, París), encargada también por Bey y que constituye, sin lugar a dudas, la pintura más transgresora del siglo XIX, por cuanto muestra una visión del sexo femenino cuyo encuadre y detalle supera cualquier precedente en la pintura occidental. Esta obra, que se dio por desaparecida durante mucho tiempo, fue hallada en casa del famoso psicoanalista francés Jacques Lacan; según se ha podido comprobar, éste la adquirió por recomendación de Georges Bataille.

Courbet afirmó en cierta ocasión: "Soy courbetista, eso es todo. Mi pintura es la única verdadera. Soy el primero y único pintor del siglo; los demás son estudiantes o bobos... He hecho mi propia síntesis. Me río de todos y cada uno de ellos, y las opiniones me molestan tanto como el agua que corre por debajo del Pont Neuf. Sobre todo, hago lo que debo hacer. Se me acusa de vanidoso. Desde luego, soy el hombre más orgulloso que hay sobre la faz de la tierra." No debe resultar extraño que el autor de estas palabras dedicara una buena parte de su obra a la perpetuación de su propia imagen y a la exaltación de su genio.

De hecho, las primeras pinturas presentadas al Salón de 1844 eran autorretratos narcisistas, en los que el artista exaltaba su propia belleza e indolencia con cierta afectación romántica. Autorretrato con perro negro (1842, Petit Palais, París) muestra el rostro de Courbet mirando al frente y emergiendo, bajo una tenue iluminación, de entre las zonas oscuras circundantes (sombrero, cabellos y chaqueta). La elegante silueta del pintor puede compararse a un distinguido y melancólico perro cazador de color negro.

En un curioso cuadro pintado años después, Courbet, que fue un gran amante de la caza y de la pesca, también se comparó con la nobleza de un animal, en este caso, acuático. La trucha (1871, Kunsthaus, Zurich) muestra ese pez enganchado por la boca con un anzuelo, siguiendo una diagonal del cuadro. El tamaño y la belleza de la trucha junto con la inscripción que aparece en la esquina inferior, 71 G. Courbet in vinculis faciebat (71 G, Courbet lo pintó estando en prisión), permiten interpretar esta tela como un curioso autorretrato, en el que el artista simboliza su propia lucha por la vida al ser recluido en la cárcel a causa de sus actividades en la Comuna.

El más famoso y complejo autorretrato de Courbet habría de ser, sin embargo, el titulado El estudio del pintor (1854-1855, Museo de Orsay, París). Desde la Revolución Francesa, y frente al nuevo poder de una burguesía que se consolidaba económicamente, la Iglesia y el Estado habían dejado de ser los principales clientes de las obras de arte. La diversificación de la demanda artística, junto con el desarrollo de la subjetividad individual que propició el Romanticismo, supuso una mayor independencia en la labor introspectiva y creativa del artista. A pesar de que los Salones, reforzados por la profesionalidad de la crítica, representaban todavía la autoridad del criterio oficial, se respiraba ya un creciente replanteamiento del academicismo que implicaba una vuelta al taller renacentista, concretamente, al estudio, entendido éste como sinónimo de personalización, individualidad, independencia, espacio para la reflexión artística y el trabajo retirado y en soledad.

Copley, West y David habían mostrado en privado sus cuadros ante potenciales compradores, tal como Géricault había hecho con La balsa de la Medusa o Blake organizando exposiciones individuales en locales alternativos. Cuando El Entierro en Ornans y El estudio del pintor fueron rechazados por el Salón de 1855, Courbet pidió dinero prestado y organizó una exposición individual y de carácter privado junto a los Campos Elíseos, con un gran cartel en la puerta que decía: "Du realisme." La independencia de Courbet estaba simbolizada por su estudio, y el cuadro que lo representaba asumió el carácter de manifiesto. "No puedo enseñar mi arte ni el arte en ninguna escuela (escribió en 1861), ya que niego que el arte pueda enseñarse; el arte es completamente individual y el talento de cada artista no es sino el resultado de su propia inspiración."

Al contemplar El estudio del pintor (al margen de los hechos que lo rodearon o las consecuencias que éstos tuvieron), la mirada se detiene en el centro e identifica, como era previsible, al propio Courbet. La ambición de resaltar la figura del artista se articula en un deseo de dejar constancia de las realidades circundantes y de los personajes a los que se rinde un simbólico homenaje. Aparece, a la izquierda del pintor, la realidad cotidiana y, a la derecha, el público de Courbet, los mecenas y amigos que apoyaban sus éxitos pictóricos y sus creencias políticas (Champfleury, Proudhon, Baudelaire...). En el centro, algo indiferente a la multitud agrupada en su honor, el artista pinta un paisaje, mientras una mujer desnuda lo contempla ensimismada; Courbet lo pinta de memoria y el acto de creación en el estudio ocupa el nivel más elevado de la realidad.

Numerosas son las interpretaciones que se han hecho de esta obra. La relación de Courbet con la doctrina utópica de Fourier establece conexiones con los símbolos y rituales esotéricos de la francmasonería; los amigos del artista representados en el lienzo pueden personificar diversos géneros artísticos: Baudelaire, la poesía; Champfleury, la prosa; Promayet, en el fondo, la música; Proudhon, la filosofía social, etc.; el grupo central muestra las edades del hombre, según una disposición circular: madre e hijo lactante, el niño que observa curioso, el artista adulto que representa la madurez y un San Sebastián mártir con una calavera a sus pies que completa el ciclo de la vida.

Cualquiera que pueda ser el valor de la demostración filosófica, política y estética del lienzo, atestigua el esplendor del arte de Courbet, en admirables fragmentos de pintura, por ejemplo el desnudo; en la riqueza de la materia pictórica, en el realismo de los retratos o el efecto de los ropajes, y en la indiscutible maestría de la calidad de la luz. Es el momento de recordar su talento de paisajista, sensible a la naturaleza virgen como en La suelta de los corzos, donde pinta con entusiasmo un sotobosque silvestre y elegantes figuras de animales. Precursor del impresionismo por su habilidad en la captación de los reflejos luminosos, interesado por los cabrilleos del sol en el agua, en marinas que recuerdan el estilo de Monet, permanece sin embargo sujeto a una construcción sólida y a la estructura de los elementos naturales. Por otro lado, su técnica libre y audaz incluye el gusto por los empastes de pintura, a menudo aplicados con el cuchillo o la paleta sobre la tela, que logran sorprendentes efectos de profundidad.

Ver su obra aquí: http://www.gustavecourbet.org/

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/courbet.htm

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Pirañas Segurosas te protege…

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La sociedad se hallaba encapsulada, resultó fácil para los poderes enquistados en su médula, mantenerla ordenada, sin pensamiento propio, casi como sodomizada.



Fue en esos momentos cuando grupos supuestamente protectores de la vida, apoyados en hipotéticos intentos de preservar la tranquilidad que realmente no estaba tan alterada como pretendían hacer creer, harían su irrupción, tallando la subjetividad de los pobladores que parecían haber entrado en situación de pánico viral, que por ser tal, amenazaba con convertirse en pandemia.

El terror iba creciendo poco a poco instigado desde los grandes medios pseudo informativos a fuerza de repetición constante de hechos delictivos, más alineados con el amarillismo que con la realidad. Todo invitaba a pensar que la ciudad estaba a punto de ser desmantelada, lo cual era muy bueno para que el proyecto digitado desde altos poderes económicos, pudiera desarrollarse con la total aceptación de cada uno de los habitantes de la zona.

Así fue como aparecieron en escena grupos extraños, entre éstos, unas llamadas Pirañas Segurosas, alimañas con un extraordinario poder de convicción lo que les permitía asentarse en grupos coordinados en diferentes conglomerados humanos.

Cientos de Pirañas Segurosas se agruparon y fueron logrando sus días de gloria a la vez que un excelentísimo rédito económico facilitaba el engrosamiento de sus arcas. Ellas nada harían gratis, gérmenes de un capitalismo descarnado, parasitario, que se nutría del dolor y la tragedia.

Cuando aparecieron en el escenario convulsionado, paradójicamente, nadie sabía de dónde emergía esa especie vampiro-canibalesca que gozaba de semejante poder de expansión. Tampoco sabían en manos de quiénes dejarían encargada la seguridad de sus familias.

El concepto inseguridad fue circunscripto meramente a hechos delictivos cotidianos, la sociedad raramente se detenía a pensar en la otra realidad pese a que era una mole imposible de perder de vista dado su tamaño y presencia cotidiana.

Eso posibilitó que los eternos inundados del sistema imperante continuaran tan sumergidos como siempre, que frente a la caída de algunas gotas de lluvia, el agua se desbordara causando cientos de víctimas jamás contabilizadas y que aún habiendo responsables por error u omisión, estos quedaran envueltos en la niebla de la impunidad más escandalosa.

(El verdadero problema radicaba en que “te roben y te maten por un peso” haciendo pensar a más de uno que si “te roban y te matan” por mil pesos ya no sería tan grave el hecho…)

La inseguridad tenía presencia en todos los ámbitos sociales, nada aseguraba que uno pudiera mantener su fuente de trabajo, tampoco podía afirmarse que con lo que se alimentaba la población no fuera sino condimento diario de altas dosis de peligrosidad introducido al organismo debido a las fumigaciones cada vez más agresivas.

Ríos contaminados, otros por contaminar a partir de la llegada inminente de capitales extranjeros que arribarían para concluir la tarea macabra. Devastación, sustitución del respeto a la vida por la acumulación de divisas en manos de una minoría inescrupulosa enviadas en “custodia” a paraísos fiscales.

Oxígeno en riesgo a partir de la deforestación indiscriminada de impresionantes bosques. Atención médica gratuita absolutamente devastada.

Extrañamente a pocos interesaban esos detalles no menores, la cuestión era estar protegidos solamente de los robos. Por supuesto, era común escuchar cuando muchos haciendo gala de un pensamiento patológicamente individualista, aseguraban que no les interesaba la política.

Tampoco era importante, creían, analizar el problema de fondo, tanto como para descubrir que si hay acto delictivo es porque existen cómplices directos capaces de avalar lo imperdonable, cuando no hasta capaces de colaborar con los delitos.

En medio del astigmatismo casi generalizado, la historia seguía desarrollándose entre ojos con déficit visual, entre silencios y la presencia sugestiva de hermosas damas cuyos cuerpos parecían tallados en silicona. Entre prostitución VIP e invitación silenciosa a la alienación.

Pirañas Segurosas, felices y en expansión, continuaba su andar por las rutas del miedo, esperando que nada modificara su trayecto en momentos óptimos para que el negocio siguiera prosperando. Seguían ofreciendo botones de pánico, cámaras de seguridad, focos de luz, garitas en las esquinas, cercos alambrados, y la presencia de distintos actores con la misma orientación represiva, en general mano de obra ocupada en épocas de sangre y luto y que luego se rebuscaran la vida protegiendo lo que ayer asesinaran a mansalva.

Dicen que entrada la noche, cuando el barrio duerme y el silencio copula con la estupidez amparado por las sombras, aguzando los sentidos puede escucharse el ruidito de aletas frotadas sobre las escamas. Dicen que en esos momentos, Pirañas Segurosas hace conjuros invocando a Fobos (1) implorándole mantener el estatus quo por mucho tiempo. El suficiente hasta seguir encontrando nuevas víctimas a las que enredar en la telaraña del terror, que impactaría en el centro de la in conciencia de aquellos que solo ven la vida a partir de su propio ombligo.

Esto pasa en una sociedad cuyo tejido social fue entrando en estado de descomposición, siendo muchas veces incapaz de condolerse frente a la imagen de un niño hambriento, de un anciano abandonado, de un padre sin trabajo. Una sociedad que de tanto miedo a morir, muchas veces termina muriendo de miedo. Miedo capaz de hacerte aceptar que asesinos de antaño hoy protejan a tus hijos de los “negros de mierda” que salen a cometer fechorías

Miedo de que te roben y te maten por un peso.

Nota:
1) Personificación griega del terror

Ilustración: “Pirañas”, obra de la artista plástica argentina Beatriz Palmieri

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ser y vivir para contarlo

Paula Orellana (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

De lo que hay que ser, pedir, exigir, negar o sólo decir. Agradecida con las mentes abstractas. Lluvia de ideas.



Qué diferencia habría entre ser Montesco o Capuleto. Saber que tu madre o tu padre tengan un amante. Encontrar a tu primer amor o perder al último. Llorar en el bus o a pié. Crecer en la ciudad o lejos en Petén. Nacer en el agua o con alas. Que sea el pecado original o que sea una fotocopia. Que tu pacto sea con dios o con el diablo. Que sea una potencia mundial o sólo extranjera. Que te pierdas en la carretera o te encuentres en ella. Que seas el pincel o el color mismo. Que seas mi obra maestra o el maestro de mis obras. Chupar aquí o chupar allá. Que pudo ser una gran historia sólo que ya es de la vida real. Sentir optimismo o diferenciar que es real. Que sea perdedora, columnista, feminista, pajera, soñadora, aguafiestas, calientahuevos, guerrillera o poeta. Hacer el amor ahorita o después. Seducir o tocar. Matar para después vivir o vivir para después matar. Pedir mesada por una buena chupada. Amarte a ti, a él, a ella y tener un amante. Que los abogados se aprendan las leyes que no están escritas. Ser blanco de colores o negro de uno. Decir compañero por compromiso. Perder tu cuaderno en el bus y alegrarte por eso. No tocar guitarra pero escribir cantando. Que el policía no me pida el documento, por prejuicioso mierda no me encuentra lo que llevo. Querer reventarte un bate en la cara pero no puedo por la Salud Mental. La hipocresía de las mujeres que dicen que no se masturban ni miran pornografía. Improvisar en las sequías y mejorar en la humedad. Estudiar lo que me gusta aunque no te sirva. Querer ser violeta sin dejar de ser sofía. Que entre tanta mierda no fuera sangre de la izquierda. Decir acostados lo que se calla parados. Ironía de aparentar y que te crean. Llorar riendo. Mentir amando. Frustrada sentada. Aguantarse la calentura; caliente aguantando. Silencios de silencios. Dolores de dolores. Luchar, vivir, creer utopías. Tiene igual de culpa el que mata a la vaca como el que le jala la pata. "Organizar tu vida es un juego" dice Whirlpool. "La Vida es Buena" dice LG. "Revelá tu belleza natural" dice Avon. "Coman mierda" dice Paula.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Paco, a ti y a tu Obra No!

Miguel Longarini (Desde 9 de Julio, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



No Paco, No!
que nadie se va así con el corazón tan flamenco.
Que no se duerma tu guitarra,
que no se escape ninguno de tus
Arpegios de viento.

No Paco, No!
Acaso tú sabes que es sólo un paso
y que la muerte no se lleva nada.
Deja si, deja apenitas un cuerpo,
un sillón, una manta, un auto, una cama;
Una funda de una guitarra...
 También ¡Una Guitarra!
Pero llevarte a ti Paco?, nunca...
Llevarse a tu obra Paco? No!

Vaya que me ha sorprendido
tu noticia , el eco de tu silencio...
Sabes maestro? Hoy todos
escuchamos tus melodías ,
tu música, TU OBRA ...

No Francisco, No!
Tú no, el hijo de Lucía, no...
El hijo de Algeciras, no…
El más grande del Flamenco, No!
Tú no Paco,... No!

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La familia replantea el futuro

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La familia recupera con lentitud su espacio en el debate político y en las decisiones de Estados más desarrollados, en tanto no se caiga en el dogmatismo de la economía frente a lo social que pospone el tema de fondo. No se puede disminuir la frustración familiar sin políticas públicas sólidas para la Familia, empezando por las aldeas más alejadas de un continente de geografía agreste y rebelde, poblada por niños y ancianos huérfanos de apoyo y en condiciones de extrema pobreza, cuyas cifras no siempre expresan objetivamente la dimensión del drama humano.



Reaparecen “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, como principios de la sociedad moderna, después de la caída del Muro de Berlín que cambia el rol hegemónico del Estado.

“La visión económica del desarrollo es una visión suicida a largo plazo”, argumenta Javier Iguíñiz, investigador latinoamericano, ahora secretario técnico del Acuerdo Nacional del Perú, con la misión de alentar el cumplimiento de los planes y leyes contra la pobreza y su trágica incidencia en el presente y futuro de LAC.

“Si se insiste en que lo económico es lo principal del desarrollo, que es la vía para lograr todo lo demás, mientras la desigualdad sigue creciendo, estamos ante una bomba de tiempo fenomenal”.

Esta advertencia, corroborada por diversidad de indicadores y estudios, concentra su atención en el camino al desarrollo económico, en particular en el de la agricultura, sobre todo la andina, está en grave riesgo. Las alusiones a la gran capacidad de emprendimiento del poblador andino, sin el respaldo orgánico del Estado, se diluyen en frustración y en algunos casos se traducen en la ponderación de testimonios de éxito, sin el menor análisis, por los medios de comunicación.

El riesgo en la Región consiste en avanzarla desindustrialización y a la vez la “desagrarización”, confiando, una vez más en los recursos naturales explotados a gran escala, incluido el gas y el petróleo en las profundidades de la Cuenca Amazónica.

Los ajustes estructurales de principios de los 90 no han quedado totalmente en el pasado como tampoco los cambios institucionales necesarios en el Estado y en el agro. Tres son los grandes obstáculos: Empleo, centralismo y el desamparo en el que viven, de manera irremediable grandes sectores.

Estamos en la época del “crecimiento sin empleo”. El reto de la descentralización constituye un desperdicio de recursos naturales, un gran desarraigo personal, una expropiación del derecho a participar en igualdad de condiciones en la economía, política y cultura en general. Las tendencias principales del proceso centralista, son además de la concentración en las principales urbes.

El Acuerdo Nacional del Perú señala que el impacto de la crisis sobre el desarrollo campesino supone darle un peso mayor a las relaciones económicas entre productores que compiten entre sí diversos contextos de mercado. Quizá la mejor opción es la de transformar recursos naturales in situ antes de trasportarlos. Los empresarios quieren situar sus fábricas ahí donde exista el mercado más grande.

El problema más difícil de resolver, incluso a largo plazo, es el de la economía agraria en la sierra. El aspecto tecnológico, es el que más estudios económicos ha motivado recientemente. La costa necesita prácticamente de leyes, por ello esta región es fuente de optimismo para muchos. La sierra, por el contrario, es para muy pocos. La selva, rica pero frágil, misterio evasión.

La agricultura de la sierra peruana es estacionario desde la reforma agraria del 1969, que aplicó el gobierno militar, anulando los proyectos de todos los movimientos insurgentes, después de Cuba.

En los últimos años en el Perú se ha logrado una reducción de la pobreza entre 10 a 15 puntos porcentuales, reducción que se refiere solo a la pobreza monetaria. La demanda real es por una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.

“La pobreza de ingreso baja, pero la pobreza vista más ampliamente aumenta en otras esferas de la vida, que quedan desatendidas por el enorme esfuerzo que hay que hacer para obtener ese ingreso”.

Se debe mejorar la situación laboral de los trabajadores, desde un incremento salarial hasta la facilidad para que éstos puedan mantener las obligaciones que tienen con su familia.

“Si se insiste en que lo económico es lo principal del desarrollo, que es la vía para lograr todo lo demás, mientras la desigualdad sigue creciendo, estamos ante una bomba de tiempo fenomenal, porque no podemos decir que lo más importante es aquello donde la desigualdad aumenta más. Estamos fabricando frustración”, coinciden los talleres y estudios del Acuerdo Nacional peruano:

“Una sociedad subdesarrollada ofrece pocas oportunidades (…) Un pobre, en este enfoque, es una persona que está atada a su propio destino”.

La calidad en la educación

Es fatal afirmar que la calidad de la educación dependa del nivel de ingreso económico de cada familia. Es antiético que el progreso está teniendo en la educación esta relación perversa.

Una adecuada ecología seria la toma en cuenta componentes tanto modernos como tradicionales.El problema de la escasez de la tierra es de más difícil solución. Todos juntos configuran un problema de empleo. Los resultados en quienes usan los recursos tecnológicos son impresionantes.



En las chacras más pequeñas, con menos de 100 kg de semillaje, el porcentaje de charcas con pérdidas es significativamente más alto (56%) en el balance monetario y 81% en el balance total, que en las chacras más grandes, alrededor de 40% para maneras de calcular balancees, aunque las pérdidas son de cuantía en las granes.La principal fuente de ingresos del campesino andino y su principal vía de progreso es la actividad agropecuaria.

Datos referentes

Los ingresos de la actividad agropecuaria llegan por lo menos al 70% de los ingresos totales. Cuanto más pobre es la comunidad, más se apoyan las familias en la crianza de animales, evidentemente el impacto de los ajustes y de cualquier otro tipo de causa dependerá en gran medida de la combinación de actividades del campesino.

En aquellos lugares donde la actividad complementario más importante es el trabajo asalariado, el deterioro ha sido mayor que donde esa actividad es artesanía.

En la sierra el 26% de los explotaciones agropecuarias tiene menos de una hectárea, el 52 % posee un superficie menor de dos hectáreas y 78 tiene tierras cuya extensión es menor de 5 has. En estos rangos se encuentra pues la inmensa mayoría de campesinos.En la medida en que dichas disociación urbano-rural progrese, debe tener efectos de largo plazo sobre el desarrollo del agro serrano más alejado de dichas ciudades.

Algunas conclusiones

La crisis financiera internacional afecta de manera directa, aunque diferenciada, a los países de América Latina, a la población rural, y en particular a la pobreza rural, de once países latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Brasil, Bolivia, República Dominicana, Paraguay y Perú.

La crisis nos llega con más fuerza de lo esperado y es posible que sus efectos duren más de lo originalmente estimado, porque se presenta en un quinquenio en el cual se registró la expansión más acelerada (y probablemente sostenida) de los últimos 30 años en América Latina, con importantes metas logradas en torno a la reducción de la pobreza e indigencia (CEPAL)

Los efectos de esta crisis son: a los hogares de menores recursos a través de al menos tres mecanismos: Menores ingresos por menores oportunidades laborales. Menores ingresos por reducciones en la remesas de migrantes; y reducciones en el gasto público, en particular el gasto social (que puede afectar a los más pobres mediante las disminuciones en sus ingresos o en su consumo).

La frágil institucionalidad pública relacionada con el medio rural y con el sector agropecuario dificulta imaginar que se logre desarrollar políticas complejas que combinen estrategiasde mitigación de corto plazo con acciones de mediano plazo.

En países donde se han desarrollado políticas anticrisis específicas en el sector agricultura, como en el caso peruano o el nicaragüense, estas se reducen a generación de empleo temporal o ayudan a cubrir los costos de producción (insumos) de los productores agropecuarios. A ello hay que agregar una diversidad de programas impregnados de acciones sociales, desde el MIDIS, MIMP, DEFENSA NACIONAL, Gobiernos Regionales, aunque con clara indiferencia de la tecnocracia neoliberal y las grandes empresas monopólicas con raíces en la región.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Con pájaros en el pecho

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“La muerte debe ser vencida / La miseria echada / que haya pájaros en cada pecho” dice una y otra vez nuestro Gustavo Pereira, porque aunque la poesía no pueda salvar al mundo, puede ser una llamarada de conciencia.



¿Y qué son los versos sino la angustia, sino la esperanza y el fulgor de un ser humano que se animó a decir nuestro tacto y nuestros sueños? Qué es la poesía sino la constatación de que la utopía es posible ¿No andamos precisamente en eso desde hace quince años, mostrando y demostrando que juntos y juntas podemos hacer realidad la magia?

Llevamos más de una década haciendo nacer la vida buena, con nuestros errores y nuestros tropiezos sí, pero la vida que nos merecíamos desde antes y la que aun debemos dejarles a los que están por venir.

No hay alambradas que puedan detener la caricia, sino es con las manos que se vaya volandera con el viento. ¿Quién ha visto que la paz se quede atascada en los alambres? No podrán, no pueden pasar sus propios muros quienes atentan contra la esperanza. Se quedan y se quedarán enredados en sus propios odios, porque son pocos y aunque tienen fuerza, del otro lado, del nuestro, sigue creciendo la alegría, floreciendo entre sueños, al calor de las risas que los niños como bandadas de pájaros sueltan durante los recreos en las escuelas que en estos años albergan como nunca antes a nuestros hijos.

Ponen alambres como quien construye muros. ¿Se querrán quedar solos con sus odios? ¿Querrán encerrarse para siempre y vivir a la sombra de toda la luz que hoy nos inunda? ¿Cómo no ven los sueños que hemos sabido conquistar? ¿Cómo no ven los niños con escuelas y computadoras, con la barriga llena y con todo el futuro por delante? ¿Cómo no se dan cuenta de sus padres y abuelos que hoy tienen su pensión así hayan sido pescadores o planchadoras de manos sabias? ¿Cómo no sienten las vidas que se salvan por los médicos que están barrio adentro? ¿Cómo no se percatan del esfuerzo para que todos tengamos las mismas oportunidades? ¿No van a las universidades que hoy se multiplican en cada rincón del país? ¿No se dan cuenta que las casas crecen como por arte de magia y más gente y más niños tienen un techo digno dónde vivir? ¿Y todas las plazas ganadas al abandono? ¿Y el agua que sale cuando antes todo era sequía en las manos de los pobres? ¿En serio no ven? No pueden ser tan ciegos...

Pero contra las alambradas enarbolemos nosotros la magia, la de sabernos muchos y alegres, la de la certeza de que nos asiste la razón... Nos acompañan en este vuelo que no se detiene por púas las voces de antes, la de Guaicaipuro y Bolívar y Miranda y Manuela... también la de los cerros que se sembraron allá un febrero de 1989 y que aún nos dicen presentes. Con nosotros el abrazo del más nuestro de los nuestros, ese Chávez gigante. Por eso no hay alambres ni muros ni barricadas, porque la nuestra y la de ellos aunque no lo quieran ver, es la batalla del amor por sobre las sombras, la de la ternura por sobre el odio, la de la esperanza venciendo la indiferencia. No hay alambres que puedan contra las alas extendidas que alzan vuelo en nombre de la paz verdadera, la paz que memoriosa hace justicia y es libre para alcanzar el porvenir. Este no es el tiempo del odio, este es el tiempo del Pueblo y sus infinitas ganas de volar, porque los pájaros como dice el poeta anidan dentro nuestro.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Desde el Altiplano del Lago Titicaca: Experiencia educativa para enfrentar las exigencias de la aldea global

Julio Eduardo Torres Pallara (Desde Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Son varias las evidencias que ponen de manifiesto las deficiencias de la educación en nuestra región y en el país. Las más difundidas son los resultados de la evaluación censal y la prueba internacional PISA. Sin embargo la evidencia más incuestionable y pocas veces abordada es la frustración que sufren nuestros jóvenes que concluyen no sólo la educación básica, sino sus estudios superiores y universitarios, incluido los que obtienen grados de magister y doctorado, cuando las instituciones educativas de nivel básico y las de formación profesional no los han preparado para el trabajo y poder insertarse al cambiante contexto laboral prospectivamente y ejercer su ciudadanía con autenticidad y responsabilidad, realidad que de manera global se percibe en los problemas que día tras día se agudizan y en la dependencia a la que venimos sometiéndonos, sin que existan alternativas endógenas para revertirla.



En ese contexto, los problemas cotidianamente noticiados con exacerbación como: el alcoholismo, la drogadicción, la ludopatía, la inestabilidad y violencia familiar, la delincuencia en todas sus modalidades y niveles, entre otros; así como la dependencia de alimentos, medicinas, ropa, utensilios, electrodomésticos, conocimiento tecnológico y científico, hasta de pensamiento, no son casuales, sino resultado de la imposición institucionalizada y mediática de paradigmas culturales que propician y enaltecen, el individualismo y la competencia, el productivismo y el consumismo, la inacción y el entretenimiento, la indiferencia y el conformismo, la ignorancia y la mezquindad, convirtiendo a la persona humana en seres sumisos que se auto culpan de sus desgracias a la espera de milagros y redentores que los salven.

Entonces podemos decir, que en esta era de la información y el conocimiento, aquel propósito civilizatorio de la educación formal y no formal heredado de la época colonial, está siendo sustituido por un propósito mucho más letal, la de formar personas simplonas y enajenadas, no auténticas y sin pensamiento propio, para mantener la gobernabilidad y el orden imperante según los designios de las élites intelectuales que mercantilizan sus conocimientos a los intereses de las minorías que controlan la economía mundial, cuyas recomendaciones son implementadas dogmáticamente en nuestro país, región y localidad.

Un modelo educativo sea formal o informal implementado con ese propósito, no es el más indicado para nuestra niñez y juventud, por lo que no sólo debe ser cuestionado, sino debe obligarnos a plantear alternativas.

En ese escenario, si al margen de las conceptualizaciones conocidas, mínimamente entendiéramos por educación, como la vinculación que establecemos de manera reflexiva con la experiencia histórica de nuestros antepasados y de manera vivencial con los integrantes de la comunidad humana y los demás seres de la madre tierra, generando saberes para vivir complementaria y armónicamente, el proceso educativo debería estar orientado a activar equilibradamente los sentidos y el pensamiento de los niños y jóvenes, mediante actividades vivenciales de crianza, descripción, descubrimiento, identificación y solución de problemas, rompiendo las murallas que separan a la escuela de la vida real.

En el caso nuestro de los habitantes del altiplano del lago Titicaca, teniendo en cuenta que somos los descendientes de los sobrevivientes de una patria invadida violentamente y una cultura que por casi cinco siglos resiste a un proceso de exterminio impuesto desde occidente, pasa por primeramente reconocer nuestra ascendencia cultural andina Pukara - Tiwanacu (Puquina) - Inka, para luego conocer las características del ecosistema, interpretar y plantear soluciones a los diversos problemas en el contexto de la complejidad e incertidumbre del mundo globalizado y pluricultural.

En esa perspectiva en la ciudad de Juliaca, en el Colegio de Ciencias Aplicadas Nuestra Señora del Carmen, en contracorriente a las tendencias educativas mercantilistas y catequizadoras imperantes, se viene forjando un proyecto educativo transformador.

Esta institución educativa visionando ser una organización paritaria, inteligente, acreditada y al servicio de la comunidad, se ha planteado simplemente dos objetivos:

1. Que los estudiantes construyan sus propios conocimientos y saberes.

2. Que los docentes reorienten su actividad académica hacia la investigación y la filosofía.

Con la finalidad de hacer realidad dichos objetivos, viene estableciendo de manera progresiva las siguientes estrategias.

1. Que los estudiantes, en el trayecto de todo el proceso de sus aprendizajes realicen investigación científica, arte, literatura, deporte y actividades productivas.

2. Que los docentes y estudiantes, estén pendientes de manera permanente de los problemas de la localidad y región en el contexto de la problemática internacional de la humanidad y la madre tierra.

3. La implementación del principio de la concepción paritaria, complementaria y vital del cosmos para forjar el buen vivir.

Por su parte estas estrategias deben implementarse a través de diversos programas educativos. Los propuestos para el presente año son:

1. Aprendizaje científico Yachay Ciencia; para que los estudiantes aprendan a pensar y plantear soluciones a sus problemas personales, de su familia y de su comunidad.

2. Afirmación Cultural Taky Onqoy; para que los estudiantes aprendan a filosofar y entendiendo que son ciudadanos de la aldea global se afirmen en nuestra cultura andina y protagonicen con identidad propia en el mundo globalizado.

3. Sostenibilidad de la Pacha Mama; para que los estudiantes conozcan y aprendan a querer a la Madre Tierra y estén preparados para enfrentar al cambio climático.

4. Vivencia recreativa y deportiva; para que, los estudiantes vivan su niñez, pubertad y adolescencia con plenitud y saludablemente.

5. Vivencia artística; para que los estudiantes expresen vivencialmente sus sentimientos mediante el arte.

6. Lectura y creación literaria en el laboratorio Oquendo; para que los estudiantes aprendan, a seleccionar las informaciones más pertinentes, comprender el mensaje de la herencia cultural escrita, a transmitir oral y por escrito sus vivencias, sus sentimientos y conocimientos.

7. Matemática práctica; para que los estudiantes aprendan a identificar, organizar, contar y relacionar cuantitativamente los elementos de la diversidad de conjuntos de seres existentes en el cosmos.

8. Alimentación saludable; para que los estudiantes aprendan a alimentarse según los requerimientos nutritivos y funcionales de su organismo, prevenirse de las enfermedades y tener buena salud, que les permita hacer bien su trabajo.

9. Trabajo productivo y de negocios; para que los estudiantes aprendan a trabajar y gestionar la producción de bienes y servicios, desempeñándose de manera exitosa utilizando la nuevas herramientas tecnológicas en el contexto de las relaciones de intercambio comercial a nivel internacional.

10. Red virtual Carmelita, para que los estudiantes hagan uso óptimo de los recursos electrónicos de información y comunicación en su proceso de aprendizaje.

Los estudiantes que han vivido las primeras experiencias del proyecto educativo y que durante su vida escolar han tenido un buen desempeño académico con logros que han trascendido incluso a nivel nacional e internacional, están ingresando sin mayores dificultades a la universidad, soportan sobresalientemente las exigencias de los estudios universitarios y lo más importante se están insertando con mucha facilidad al contexto laboral asumiendo incluso roles de liderazgo según testimonio de los mismos protagonistas.

Estos primeros resultados, nos permiten aseverar la validez que tiene esta nueva experiencia educativa para el éxito de nuestros niños y jóvenes, frente a las exigencias y retos de la aldea global de este siglo XXI.

Imágenes: Estudiantes del Colegio de Ciencias Aplicadas Nuestra Señora del Carmen

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cine clásico: “Fresa y chocolate”, de Tomás G. Alea y Juan Carlos Tabío (Cuba, 1993)

Datos técnicos

Duración: 111 min.
País: Cuba
Director: Tomás G. Alea y Juan Carlos Tabío
Guión: Senel Paz
Música: Jose María Vitier
Fotografía: Mario Garcia Joya
Reparto: Jorge Perugorría, Vladimir Cruz, Mirta Ibarra, Francisco Gattorno, Marilyn Solaya, Joel Angelino
Productora: Coproducción Cuba-España-México
Género: Drama

Sinopsis

David (Vladimir Cruz) es un comunista convencido que estudia sociología en la Universidad de La Habana. Diego (Jorge Perugorría) es un artista homosexual ahogado en la homofobia del régimen. A pesar de sus abismales diferencias, entre ambos surge una profunda amistad.

Premios

1994: Nominada al Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1994: Goya: Mejor película extranjera de habla hispana
1994: Festival de Berlín: Oso de Plata - Premio Especial del Jurado
1995: Sundance: Premio especial del Jurado (Mención especial: Tomás Gutiérrez Al)



Fuente: http://www.filmaffinity.com/es/film289912.html

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Tres tipos felices

Erasmo Magoulas (Desde Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Estacioné mi automóvil cuando eran las 5 y 30 exactas de la mañana. En el parking había otros tres, sin una sola partícula de polvo sobre sus superficies. Encerados, brillantes bajo la luz amarilla de mercurio. Esa semana me tocaba el turno diurno, que comenzaba a las 6. Ese día me esperaban tres mil cuatrocientas pavas.



Mike, Dan y Jeff ya se habían duchado y estaban sentados sobre los bancos de los vestuarios. Cada uno con un termo en la mano y el capuchón como taza, en la otra, sirviéndose café. Discutían sobre el último encuentro de hockey, entre los Montreal Canadians y los Maple Leaf de Toronto. Los Senators de Ottawa están muy caídos. Mientras que los Oilers de Edmonton van repuntando.

Entré y pronuncié un sonido onomatopéyico. Si hubiera dicho “Good morning” no me hubieran respondido. Los tres replicaron con sonidos similares, sin mirarme. Me duché y los tres seguían hablando. El tema era las horas trabajadas en la quincena. Mucho overtime no conviene, se lo llevan los impuestos, que a su vez se lo chupan los inmigrantes que vienen a vivir del welfare. Enseguida giró hacia el nuevo caño de escape cromadamente vistoso, que Dan compró para su camioneta Cherokee y los neumáticos especiales con llantas de tonalidad azul cromada que Jeff consiguió en sale en Canadian Tire.

Los tres ojeaban tres Toronto Sun del día anterior, que habían quedado en los bancos del vestuario, como desperdicio del turno de la noche. Tercera página, “La Chica del día”, foto a cuerpo entero, pose supuestamente sensual super-archi-ultra kitsch. Una polaca o ucraniana de 18 años, primera generación de canadienses. Le gusta la ropa deportiva, los autos lujosos y los hombres gentiles, preferiblemente por encima del metro ochenta.

La culpa del déficit presupuestario la tienen los inmigrantes. La mendiga de Bloor y Dundas es multimillonaria. La falta de fuentes de trabajo es consecuencia de una política inmigratoria muy generosa. Los sin techo afean el microcentro de Toronto.

Mike, Dan y Jeff me miran con una mezcla de desprecio, conmiseración y odio. Yo miro para otro lado.

Fuman Players medium y Players light. El humo es empalagoso y no sabe a tabaco. Yo saco mi cajetilla de Gitans sin filtro, son una bomba de fuertes, pero después de todo, esto huele a lo que anuncia la marquilla. Me miran como un intruso. Fruncen las narices y se paran ya con los mamelucos puestos y las botas de trabajo firmemente acordonadas. Back to work. Galpon A-F 32. Tres mil cuatrocientas pavas para inseminar, en 12 horas de trabajo. Mike que es el team leader, abre el portón corredizo. El galpón está iluminado por cientos de lámparas de luz fría. El olor amoniacal de los orines es tan fuerte que irrita las fosas nasales. Se hace difícil respirar ahí dentro. Me toma entre dos a tres minutos acostumbrarme a ese olor. Ellos entran como si lo hicieran a una pastelería. Gozan con ese trabajo. Los envidio. Los graznidos son ensordecedores. También se hace difícil hablar. Ellos gritan y se divierten. Tienen sus códigos, simples, llanos, monótonos. Son absolutamente previsibles. Tomo un escobillón. Dan me acompaña armado con otro. Vamos hacia el extremo opuesto del galpón. Abrimos los corrales, uno, dos, tres, cuatro. Comenzamos a arriar a las pavas. Eso tiene su técnica, no se puede hacer de cualquier manera. No hay que apresurarlas. El escobillón las aterra. Solo de verlo se inquietan y el stress causa baja en el éxito de la inseminación. Dan las patea de vez en cuando. Bitches, les dice.

Tremenda paradoja, me digo. Lo que darían estas pavitas por una pisadita de pavo aunque más no sea, una vez cada tanto. Las encerramos a todas en el pre-corral de inseminación.

Mike y Jeff estaban con los pavos. Ellos están encerrados en otro lugar del galpón. Cada pavo tiene su corral individual. Mike tiene en la mano una carpeta y va chequeando los pavos y hace marcas en la carpeta. Los pavos son de pedigree, bellos, esbeltos pero insoportablemente imbéciles. De tanta masturbación, será, pienso.

El T-425, T-776, T-111, T-554 y el T-426.

Comenzamos por el T-425. Me arrodillo y comienzo a perseguirlo gateando detrás de él. Tackle al mejor estilo última defensa, dentro de la línea de las 20 yardas, que ni el mismísimo Gavin Hastings lograría. Jeff que es el experto masturbador comienza a acariciar el pubis del pavo. Hay que calentarlo, dice. Lo frota cada vez con más intensidad. Yo le tengo agarrado al animal por las patas, mientras Dan acerca el tubito de goma a la cloaca. Aspira desde el otro extremo, que tiene de por medio un recipiente de doble compartimento. Comienza a eyacular, una, dos, tres gotitas blanco pálidas le salen de la cloaca. Dan las busca guiando el extremo del tubito y aspirando. Las mete dentro del recipiente. Suelto al pavo, que se yergue sobre sus dos patas con dificultad, se tambalea, parece borracho.

Vamos al corral T-776...

Tenemos como 5 cc de semen de pavo a 110 a la décima potencia de espermatozoides por cc, calcula Mike, diluimos en 470 cc de agua destilada...perfecto, dice, nos sobra. Break time, descanso de media mañana. Salimos a un banco de jardín que está fuera del galpón. Se sientan con los termos en la mano. Sacan las cajetillas de Players al unísono, nadie invita a nadie. Cada uno enciende con su encendedor.

-¿Olvidaste de traer tu café?

-Sí, lo olvide.

-Lo lamento.

Da lo mismo que hubiera sido Dan o Jeff el interesado por mi falta de memoria, pero fue el jefe.

El jefe siempre se debe preocupar por sus subordinados. Aunque los vea ahogarse en un pantano, la ética cuáquera no les permite hacerse los desentendidos y dejar de decir, too bad, lo que traducido sería, “lo lamento”.

A pesar de lo ridículamente humillante de la situación, me sentí reconfortado. Jeff dice que odia los autos japoneses. Los verdaderos automóviles son los americanos. Grandes, muy grandes y poderosos.

Dice que la hora del día, que más disfruta, es cuando se sube a su auto por la mañana, para venir al trabajo y cuando a las 6 de la tarde se zambulle nuevamente en él, para hacer el mismo camino de vuelta.

-Adivinen cuanto pagué por el auto. Diez de los grandes y saben, ya le llevo puesto encima, más de 20 mil.

-¿Más de 20 mil? Mike perplejo.

-Sí, sí, mucho más de 20 mil. Solo por el audio pagué 7 de los grandes.

Me preguntan por mi auto. Les digo que pagué 2 mil ochocientos, y que cada vez que voy a la estación de servicio le lleno el tanque de combustible y le hago religiosamente los cambios de aceite.

Fruncen las narices.

-¿Es un japonés, no es cierto? Me siento interrogado.

-Nissan, sí, sí, es un japonés... ¿no? Contesto.

Volvemos al trabajo. Mike se sumerge dentro del pozo. Le queda el torso fuera. Jeff lo acompaña. Yo voy al pre-corral y Dan al corral. Le voy pasando de a cinco pavas por entre una tranquerita especial. Jeff las recibe de a una. La sujeta por las patas y deja la cloaca a disposición de Mike, que con la pistola de inseminación le introduce 15 microlitros de la solución.

Las pavas comienzan a cagarse y orinarse en Mike y Jeff. Los dos tienen las mangas del mameluco chorreadas de ese pastiche semilíquido, semisólido. Las manchas son verdes, marrón claras y hasta amarillas. El olor es nauseabundo. Los dos se divierten como niños. De pronto una pava con excelente puntería, lanza un disparo con precisión de misil Tomahawk, que impacta en la frente de Mike. Parece que el misil llevaba una ojiva nuclear. Se produce una reacción en cadena. Mike insulta a Jeff por colocarle la pava con la cloaca, apuntándole. Jeff tiene que explicarle que fue un accidente. A su vez Jeff, descarga responsabilidades, arguyendo que los culpables éramos nosotros, por apurar a las pavas y estresarlas.

-Ustedes, hijos de puta, más despacio. Nos grita.

Dan me mira como si yo fuera el responsable.

Yo me acuerdo del negro spiritual: “Please, Mr. Foreman, slow down the production line...” Por favor, Señor Capataz, más despacio con la línea de producción...

Lunch time. Media hora para el almuerzo, que generalmente se prolonga a 45 minutos. Tomar bebidas alcohólicas durante las horas de trabajo está prohibido, pero esta gente son unos transgresores. Por lo menos se sienten transgresores del sistema. El sistema es un mecanismo de precisión, una joya de la relojería suiza. Sacan las latas de cerveza de sus lunch boxes, yo hago lo mismo.

-¿Qué mierda es lo que bebes? Me pregunta Jeff

-Doble XX. Le respondo

-¿Qué tipo de cerveza es esa?

-Cerveza mexicana.

-¿Y a ti te gusta?

-Sí. ¿Tú la has probado?

-No, nunca, y nunca lo haré.

Jeff sacó una lata de Labat y Mike y Dan sus Molson dry. Los tres comenzaron a ponderar la cerveza canadiense. Dijeron que no podrían tomar otra. Yo les dije que había una cerveza canadiense de destilación semiartesanal, la Sleeman, que era muy buena, no tenía aditivos químicos.

Me miraron y siguieron conversando entre ellos como si no hubiera abierto la boca. Mike comentó que era capaz de bajarse una bandeja de 24 latas en un partido de fútbol americano, y si jugaban los Bills de Hamilton el número podía ser superado.

-El televisor, dijo, me trae mucha sed. Imagínense, los sábados y domingos no me levanto de mi sillón, que lo tengo en la primera fila, frente a la pantalla.

-¡Que manera de gozar los sábados y domingos! Fútbol, hockey y la Guerra del Golfo. Esa Tormenta del Desierto es algo espectacular.

Dan regresa, de la oficina de la Hybrid Turkeys Incorporated, con tres ejemplares del Toronto Sun. Noticias frescas. Tercera página, hoy la “Chica del día” lleva apellido italiano, tal vez sea tercera generación de canadienses. Voluptuosa, quiere ser modelo, sus intereses intelectuales, son coleccionar la revista Vogue y los libros de auto ayuda. En cuanto al sexo fuerte, dice que si maneja un Ferrari Diábolo mucho mejor, pero que no es materialista para nada. Yo pienso, que si algo tiene la niña, entre otras cosas, es bien afilada la dialéctica. Cuarta, quinta y sexta páginas, política nacional. Mike Harris recorta presupuesto para las universidades. Las corporaciones de Ontario pagarán menos impuestos. Los hospitales de Ontario están atestados de pacientes en los pasillos. Esperan turnos de tres meses para las salas de cirugía. El articulista comenta que esto es debido a que la medicina está maniatada por el Estado. Hay que privatizarla, dice el articulista y los problemas se solucionarán.

-¿Cuál es tu nacionalidad? Me pregunta Dan.

-Argentina. Le contesto.

-Ese es un país comunista, ¿no es cierto?

-No, para nada. Hubo una dictadura fascista y actualmente impera un fascismo financiero y transnacional.

-¿Qué es eso?

-Bueno...lo opuesto a ser un país comunista, supongo.

-Entonces...eso esta bueno. ¿Por qué te fuiste de allí?

Pensé en los recursos de mis tres años de ciencias políticas y en mi interlocutor, y decidí levantarle los hombros.

Páginas 16, 17 y 18, política internacional, como la uno, con foto gigante de despegue desde la explanada de un portaviones estadounidense. Destino Saddam Hussein.

Guerra del Golfo. Operación Tormenta del Desierto. Los nombres se los pone Estados Unidos, nunca supimos si Saddam estuvo de acuerdo. Los tres miran las fotos, miran lo mismo, ven lo mismo, piensan lo mismo, dicen lo mismo.

-Les estamos dando duro a los Pakis. Dice Dan emocionado.

-No son Pakis, imbécil. Le replica Mike.

-¿Qué son Mike?

-Iraquíes.

-Son lo mismo, Mike. Mike duda por unos segundos.

-Oh, tú, cretino. Claro que no son lo mismo. Pero igual se lo tienen merecido.

Seis de la tarde. Vuelta a los vestuarios. Duchas reconfortantes. Mike, Jeff y Dan suben a sus autos. Ahí van tres tipos felices.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Daniel de Cullá’s Postals (Postales de Daniel de Cullá)

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGNPRESS CULTURAL)

Cumpleaños de Juana La Papisa


Cumpleaños de la Radio


Cumpleaños de la mona Chita


Cumpleaños de Jorge Manrique, poeta del siglo XV


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Obra de teatro en vivo: “Aquí no paga nadie”, de Dario Fo



Asociación Cultural Atahuarpa

Adaptación de Antonio Sanz Lobato

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Poema

Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



O quién querrá por el contrario
que tus estorbos sean más largos que los tuyos.
Mas no; pues ellos quieren forjarte una calzada
y te con-ducen y te dicen por aquí,
vivir es por aquí,
por esta ruta.

Según me han dicho y siento
pro-ducen y estimulan tus dolores,
se autonombraron como guías –no sólo de turismo-
en el rudo camino que te labran y aci-calan.

Ellos también son algún vecino de tu barrio
y se han bebido toda la sangre tuya
mientras me canso de gritarme allá no es.

Quién pudiera a-firmar si mi contrato se ha encogido,
si mi mano se ha encogido,
si también mi enjuto respirar. Si en este estadio
de las tribulaciones
te has condensado tú y ese desdeño
generoso que me diste
a la luz de nocturno turno sin trabajo.

Fue cuando sangraron las abiertas palmas compañeras
y los tornos ajenos.
Fue en ese día
-hay que asistir al mitin-
en que salí a encontrarte para ti,
en que salí a llevarte para ti,
en que salimos a luchar.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Música: El cover

ARGENPRESS CULTURAL

En los últimos años, dentro del ámbito de la música popular comercial, más específicamente dicho: en el ámbito de la fabulosa industria disquera que se viene dando desde las primeras décadas del siglo XX, siempre en ascenso, es cada vez más común hablar de “cover” (literalmente: cubierta).

En realidad se utiliza este anglicismo -quizá impropiamente- para referirse a una nueva versión de una obra ya consagrada. En otros términos: es una réplica de una canción conocida, ya grabada previamente por otro artista, de hecho ya popular, que se sabe que tiene amplia difusión en el público, y de la que un nuevo artista se aprovecha (legalmente) para difundir una nueva versión.

Esto puede hacerse para rendir homenaje al intérprete o compositor original, o para aprovechar una canción ya consagrada. Puede darse el caso, incluso, que estas nuevas versiones lleguen a tener más éxito que las versiones originales.

Todos los implicados se benefician de estas versiones “cover”: el autor o intérprete original, porque acrecienta su fama (y por tanto sus ingresos); el nuevo intérprete, porque ya tiene ganado un lugar en el público a partir de ejecutar una canción conocida y gustada que le facilita el camino. Y las empresas disqueras porque tienen asegurado un nuevo éxito comercial.

Veamos algunos ejemplos de covers:

a) “Yesterday”, original de The Beatles

a.1) En versión de Nisa Addina Taufik, en violín


c) “Thriller”, de Michael Jackson, versión original

c1) Cover de Phillip Phillips


d) “Jingle Bells”, en una versión clásica

d1) “Jingle Bells”, cover por Frank Sinatra


e) “La Bamba”

e1) “La Bamba” en versión de marimbas


También se pueden hacer versiones cover de la llamada música clásica. Veamos estos ejemplos:

g) Primer movimiento de la Sinfonía N° 5 de van Beethoven

g1) Versión rockera


h) Primer movimiento de la Sinfonía N° 40, en sol menor, de Mozart

h1) Versión en mariachis


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El síndrome de Maléfica

Laura M. López Murillo (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En algún lugar egocéntrico, la esencia se desvanece en apariencias a través de una búsqueda frenética de afinidades; y entonces, una imagen se transforma en un centro de atención que cuantifica las miradas y pondera las señales de aceptación…



En el lenguaje se reflejan las actitudes socializadas en un determinado contexto. Ya se incorporaron al diccionario el verbo “googlear” y el abominable término “phubbing” que proyectan los nuevos hábitos en la sociedad de la información. Debido a la rápida generalización de este neologismo en las redes sociales, donde se mencionó en un 17% de las conversaciones, el Diccionario de Oxford eligió el término “selfie” como la palabra del año 2013 y la define como la fotografía de uno mismo, captada con un smartphone o con una cámara web y que se publica en los medios sociales de la Red. El autorretrato digital es un fenómeno viral: ya existe un manual de 8 pasos; recientemente se realizó un análisis estadístico en SelfieCity y Selfiexploratory es una herramienta para localizar todas las variantes de los selfies publicados.

Los selfies han generado una intensa polémica que gira en torno al reconocimiento social. Se ha emitido la alerta de posibles padecimientos provocados (paranoia, depresión, celotipia) por una escasa aceptación, equiparable al rechazo. En esta práctica se han identificado los rasgos del narcisismo y se detectó la naturaleza adictiva de los selfies cuando se obtiene la aprobación de los usuarios. Uno de los selfies más famosos es de la autoría de Barak Obama en compañía de David Cameron y Helle Thorning durante el funeral de Nelson Mandela.

El fenómeno de la socialización en entornos digitales es muy reciente y aún no se han cuantificado los estragos de los hábitos adquiridos en las redes sociales, pero la sensatez me aconseja buscar el equilibrio entre la realidad y la virtualidad, no caer en los pedantes anacronismos y actualizar las leyes darwinianas adaptándome a los cambios.

No suelo deambular en las redes sociales e intento no procrastinar pero reconozco que me alegra encontrar a los amigos que dejé de ver hace mucho tiempo y que geográficamente está muy lejos. Como todos los seres humanos, soy curiosa y busco los detalles en las biografías de mis amigos y comparto las publicaciones que me conmueven pero también, como a todos, me afectan los desaires. Por las andanzas en Facebook ya padezco del síndrome de Maléfica: me exaspera encontrar selfies y fotografías de reuniones a las que no me invitaron, y en venganza he bloqueado a todos los que no me escriben ni me consideran y no me arrepentiré aunque se torne verdoso el color de mi piel.

El síndrome de Maléfica provoca las mismas reacciones del rechazo que, desde la oscuridad de los tiempos, es uno de los peores castigos. La exclusión de un grupo causa angustia y desmorona la autoestima porque los seres humanos, como todas las especies, somos gregarios, la soledad equivale al fracaso y hace miles de años era una sentencia de muerte. Como siempre y desde entonces, buscamos las afinidades con nuestros semejantes para satisfacer la necesidad de pertenencia pero ahora lo hacemos a través de una imagen que se transforma en un centro de atención para cuantificar las miradas y ponderar las señales de aceptación…

Fuentes:
- EFE. (2014). "Selfies" pueden causar paranoia. Milenio. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://www.milenio.com/tendencias/Selfies-pueden-causar-paranoia_0_246575486.html
- El País. (2014). Selfies revelan estereotipos culturales, según estudio. Vanguardia. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://www.vanguardia.com.mx/selfiesrevelanestereotiposculturalessegunestudio-1957823.html
- Emol/GDA. (2014). Presentan el primer estudio mundial sobre las populares fotos "selfies". El País. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://www.elpais.com.uy/vida-actual/presentan-primer-estudio-mundial-populares.html
- Espinoza, Carlos. (2010). La personalidad narcisista. Definición del narcisismo. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://adolescenciaantisocial.blogspot.mx/2010/07/la-personalidad-narcisista-definicion.html
- Nates, Oscar. (2013). Facebook y la fiebre del autorretrato en el siglo XXI. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://oscarenfotos.com/2013/08/11/autorretrato-y-fotografia/
- Oxford Dictionaries. (2014). Selfie. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://www.oxforddictionaries.com/es/definicion/ingles_americano/selfie
- Sandri, Piergiorgio. (2014). La fiebre de los selfies. La Vanguardia. Recuperado el 1 de Marzo del 2014, de http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140228/54401754829/la-fiebre-de-los-selfies.html

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.