miércoles, 2 de abril de 2014

La miel silvestre

Horacio Quiroga



Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para ir a vivir al monte. Este queda a dos leguas de la ciudad. Allí vivirían primitivamente de la caza y la pesca. Cierto es que los dos muchachos no se habían acordado particularmente de llevar escopetas ni anzuelos; pero, de todos modos, el bosque estaba allí, con su libertad como fuente de dicha y sus peligros como encanto.

Desgraciadamente, al segundo día fueron hallados por quienes los buscaban. Estaban bastante atónitos todavía, no poco débiles, y con gran asombro de sus hermanos menores -iniciados también en Julio Verne- sabían andar aún en dos pies y recordaban el habla.

La aventura de los dos robinsones, sin embargo, fuera acaso más formal a haber tenido como teatro otro bosque menos dominguero. Las escapatorias llevan aquí en Misiones a límites imprevistos, y a ello arrastró a Gabriel Benincasa el orgullo de sus stromboot.

Benincasa, habiendo concluido sus estudios de contaduría pública, sintió fulminante deseo de conocer la vida de la selva. No fue arrastrado por su temperamento, pues antes bien Benincasa era un muchacho pacífico, gordinflón y de cara rosada, en razón de su excelente salud. En consecuencia, lo suficiente cuerdo para preferir un té con leche y pastelitos a quién sabe qué fortuita e infernal comida del bosque. Pero así como el soltero que fue siempre juicioso cree de su deber, la víspera de sus bodas, despedirse de la vida libre con una noche de orgía en componía de sus amigos, de igual modo Benincasa quiso honrar su vida aceitada con dos o tres choques de vida intensa. Y por este motivo remontaba el Paraná hasta un obraje, con sus famosos stromboot.

Apenas salido de Corrientes había calzado sus recias botas, pues los yacarés de la orilla calentaban ya el paisaje. Mas a pesar de ello el contador público cuidaba mucho de su calzado, evitándole arañazos y sucios contactos.

De este modo llegó al obraje de su padrino, y a la hora tuvo éste que contener el desenfado de su ahijado.

-¿Adónde vas ahora? -le había preguntado sorprendido.

-Al monte; quiero recorrerlo un poco -repuso Benincasa, que acababa de colgarse el Winchester al hombro.

-¡Pero infeliz! No vas a poder dar un paso. Sigue la picada, si quieres... O mejor deja esa arma y mañana te haré acompañar por un peón.

Benincasa renunció a su paseo. No obstante, fue hasta la vera del bosque y se detuvo. Intentó vagamente un paso adentro, y quedó quieto. Metiose las manos en los bolsillos y miró detenidamente aquella inextricable maraña, silbando débilmente aires truncos. Después de observar de nuevo el bosque a uno y otro lado, retornó bastante desilusionado.

Al día siguiente, sin embargo, recorrió la picada central por espacio de una legua, y aunque su fusil volvió profundamente dormido, Benincasa no deploró el paseo. Las fieras llegarían poco a poco.

Llegaron éstas a la segunda noche -aunque de un carácter un poco singular.

Benincasa dormía profundamente, cuando fue despertado por su padrino.

-¡Eh, dormilón! Levántate que te van a comer vivo.

Benincasa se sentó bruscamente en la cama, alucinado por la luz de los tres faroles de viento que se movían de un lado a otro en la pieza. Su padrino y dos peones regaban el piso.

-¿Qué hay, qué hay? -preguntó echándose al suelo.

-Nada... Cuidado con los pies... La corrección.

Benincasa había sido ya enterado de las curiosas hormigas a que llamamos corrección. Son pequeñas, negras, brillantes y marchan velozmente en ríos más o menos anchos. Son esencialmente carnívoras. Avanzan devorando todo lo que encuentran a su paso: arañas, grillos, alacranes, sapos, víboras y a cuanto ser no puede resistirles. No hay animal, por grande y fuerte que sea, que no haya de ellas. Su entrada en una casa supone la exterminación absoluta de todo ser viviente, pues no hay rincón ni agujero profundo donde no se precipite el río devorador. Los perros aúllan, los bueyes mugen y es forzoso abandonarles la casa, a trueque de ser roídos en diez horas hasta el esqueleto. Permanecen en un lugar uno, dos, hasta cinco días, según su riqueza en insectos, carne o grasa. Una vez devorado todo, se van.

No resisten, sin embargo, a la creolina o droga similar; y como en el obraje abunda aquélla, antes de una hora el chalet quedó libre de la corrección.

Benincasa se observaba muy de cerca, en los pies, la placa lívida de una mordedura.

-¡Pican muy fuerte, realmente! -dijo sorprendido, levantando la cabeza hacia su padrino.

Este, para quien la observación no tenía ya ningún valor, no respondió, felicitándose, en cambio, de haber contenido a tiempo la invasión. Benincasa reanudó el sueño, aunque sobresaltado toda la noche por pesadillas tropicales.

Al día siguiente se fue al monte, esta vez con un machete, pues había concluido por comprender que tal utensilio le sería en el monte mucho más útil que el fusil. Cierto es que su pulso no era maravilloso, y su acierto, mucho menos. Pero de todos modos lograba trozar las ramas, azotarse la cara y cortarse las botas; todo en uno.

El monte crepuscular y silencioso lo cansó pronto. Dábale la impresión -exacta por lo demás- de un escenario visto de día. De la bullente vida tropical no hay a esa hora más que el teatro helado; ni un animal, ni un pájaro, ni un ruido casi. Benincasa volvía cuando un sordo zumbido le llamó la atención. A diez metros de él, en un tronco hueco, diminutas abejas aureolaban la entrada del agujero. Se acercó con cautela y vio en el fondo de la abertura diez o doce bolas oscuras, del tamaño de un huevo.

-Esto es miel -se dijo el contador público con íntima gula-. Deben de ser bolsitas de cera, llenas de miel...

Pero entre él -Benincasa- y las bolsitas estaban las abejas. Después de un momento de descanso, pensó en el fuego; levantaría una buena humareda. La suerte quiso que mientras el ladrón acercaba cautelosamente la hojarasca húmeda, cuatro o cinco abejas se posaran en su mano, sin picarlo. Benincasa cogió una en seguida, y oprimiéndole el abdomen, constató que no tenía aguijón. Su saliva, ya liviana, se clarifico en melífica abundancia. ¡Maravillosos y buenos animalitos!

En un instante el contador desprendió las bolsitas de cera, y alejándose un buen trecho para escapar al pegajoso contacto de las abejas, se sentó en un raigón. De las doce bolas, siete contenían polen. Pero las restantes estaban llenas de miel, una miel oscura, de sombría transparencia, que Benincasa paladeó golosamente. Sabía distintamente a algo. ¿A qué? El contador no pudo precisarlo. Acaso a resina de frutales o de eucaliptus. Y por igual motivo, tenía la densa miel un vago dejo áspero. ¡Más qué perfume, en cambio!

Benincasa, una vez bien seguro de que cinco bolsitas le serían útiles, comenzó. Su idea era sencilla: tener suspendido el panal goteante sobre su boca. Pero como la miel era espesa, tuvo que agrandar el agujero, después de haber permanecido medio minuto con la boca inútilmente abierta. Entonces la miel asomó, adelgazándose en pesado hilo hasta la lengua del contador.

Uno tras otro, los cinco panales se vaciaron así dentro de la boca de Benincasa. Fue inútil que éste prolongara la suspensión, y mucho más que repasara los globos exhaustos; tuvo que resignarse.

Entre tanto, la sostenida posición de la cabeza en alto lo había mareado un poco. Pesado de miel, quieto y los ojos bien abiertos, Benincasa consideró de nuevo el monte crepuscular. Los árboles y el suelo tomaban posturas por demás oblicuas, y su cabeza acompañaba el vaivén del paisaje.

-Qué curioso mareo... -pensó el contador. Y lo peor es...

Al levantarse e intentar dar un paso, se había visto obligado a caer de nuevo sobre el tronco. Sentía su cuerpo de plomo, sobre todo las piernas, como si estuvieran inmensamente hinchadas. Y los pies y las manos le hormigueaban.

-¡Es muy raro, muy raro, muy raro! -se repitió estúpidamente Benincasa, sin escudriñar, sin embargo, el motivo de esa rareza. Como si tuviera hormigas... La corrección -concluyó.

Y de pronto la respiración se le cortó en seco, de espanto.

-¡Debe ser la miel!... ¡Es venenosa!... ¡Estoy envenenado!

Y a un segundo esfuerzo para incorporarse, se le erizó el cabello de terror; no había podido ni aun moverse. Ahora la sensación de plomo y el hormigueo subían hasta la cintura. Durante un rato el horror de morir allí, miserablemente solo, lejos de su madre y sus amigos, le cohibió todo medio de defensa.

-¡Voy a morir ahora!... ¡De aquí a un rato voy a morir!... ¡No puedo mover la mano!...

En su pánico constató, sin embargo, que no tenía fiebre ni ardor de garganta, y el corazón y pulmones conservaban su ritmo normal. Su angustia cambió de forma.

-¡Estoy paralítico, es la parálisis! ¡Y no me van a encontrar!...

Pero una visible somnolencia comenzaba a apoderarse de él, dejándole íntegras sus facultades, a lo por que el mareo se aceleraba. Creyó así notar que el suelo oscilante se volvía negro y se agitaba vertiginosamente. Otra vez subió a su memoria el recuerdo de la corrección, y en su pensamiento se fijó como una suprema angustia la posibilidad de que eso negro que invadía el suelo...

Tuvo aún fuerzas para arrancarse a ese último espanto, y de pronto lanzó un grito, un verdadero alarido, en que la voz del hombre recobra la tonalidad del niño aterrado: por sus piernas trepaba un precipitado río de hormigas negras. Alrededor de él la corrección devoradora oscurecía el suelo, y el contador sintió, por bajo del calzoncillo, el río de hormigas carnívoras que subían.

Su padrino halló por fin, dos días después, y sin la menor partícula de carne, el esqueleto cubierto de ropa de Benincasa. La corrección que merodeaba aún por allí, y las bolsitas de cera, lo iluminaron suficientemente.

No es común que la miel silvestre tenga esas propiedades narcóticas o paralizantes, pero se la halla. Las flores con igual carácter abundan en el trópico, y ya el sabor de la miel denuncia en la mayoría de los casos su condición; tal el dejo a resina de eucaliptus que creyó sentir Benincasa.

Tomado de “Cuentos de amor de locura y de muerte”, 1917

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Humor del bueno: Les Luthiers

Payada de la vaca


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La procesión de los Mamos

Antonio Prada Fortoul (Desde Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Un ente Territorial construyó en Cartagena de Indias una urbanización para dotar de vivienda a los asalariados de la ciudad, en un sector llamado El Socorro.

Durante la excavación se encontraron varias tinajas color ocre, cada una tenía en su interior un momificado cadáver en posición fetal forrado con fique rojo, con dibujos circulares, triángulos y líneas en una enigmática y sagrada geometría.

Sin saber el daño que hacían, destrozaron las tinajas buscando collares, argollas, tobilleras y elementos de oro que usualmente se encontraban en esas tumbas, profanando con picos y palas los momificados cuerpos de antiguos Mamos Caribe, irrespetando el sagrado reposo de estos sacerdotes cuyos cuerpos ubicados en mística triangulación, les permitía desde el Oriente Eterno cuidar la Madre Tierra.

Esa profanación requería un ritual para aplacar a los mamos que moraban en el Más allá. Sin embargo sobre ese terreno sagrado, construyeron las viviendas.

Un vecino llamado Blas, se percató del fenómeno al ser perturbado por agresivas sombras, era un isleño añoso, conocedor de lo oculto y había lidiado con muertos coloniales que eran los más malignos en los mundos densos de la muerte.

Desde el patio de su vivienda, inició un paciente trabajo para exorcizar los mamos del mas allá y hacer habitable el barrio donde pensaba vivir mucho tiempo.

Diariamente se reunía con esos espectros caribes. En una ocasión duró toda una noche quemando orobias y realizando milenarios rituales en su patio apelando a su conocimiento de lo arcano Se había reforzado con un Chamán de la Sierra llamado Silvestre que tenía conocimiento para alejar esos espectros del barrio.

A esa hora, una vecina despertó asustada por una recurrente pesadilla. Desde que recibió la casa, soñaba con montículos en los que Mamos caribes, ofrendaban con especias de clavo y anís en pilares de madera de los que emanaba humo de adormecedor olor que subía al éter con una mágica y suave fragancia.

Pudo verlos de frente y observó en esas miradas, una nobleza serena que tuvo la virtud de inducirla a mirar de cerca el ceremonial de esos hombres sabios.

En ese sueño alucinante, cuando se acercaba al oloroso altar de los perfumes, tropezó un pilar que cae al suelo terroso de coloración amarillo rojizo.

Los participantes en ese extraño y antiguo ceremonial, alarmados por la abrupta intrusión, imprecaron violentamente a quien había osado perturbar la ceremonia.

Asustada por la actitud asumida por estos sacerdotes a quienes solo veía en sus sueños, despertó aterrorizada gritando en medio de la noche.

Su esposo alarmado preguntó a su mujer: ¿Que sucede?

¡Una pesadilla! Respondió. El esposo dijo: “Traeré agua para que te serenes”.

No te preocupes dijo, voy a tomármela abajo y te traigo un vaso.

¡Como quieras! ... contestó este.

La mujer bajó al comedor, tomo agua y llenó un vaso para su compañero.

Al dirigirse a la escalera para subir a su alcoba, escuchó una teoglosia similar a la de los yorubas cuando invocan a los Orishas en los claros de la manigua.

Se ocultó detrás de una columna desde la que podía mirar la extraña procesión.

La visión que tenía ante sí era espeluznante. Eran quince mamos caribe con sus característicos atuendos y multicolores collares de semillas sagradas, pecheras, narigueras, candongas y carámbanos de oro adornando sus pechos, marchaban lentamente entonando cánticos taironas iguales a los cantados en los túmulos funerarios de la sierra y en la tripuntualidad incólume donde desde su centro, adoraban al mar, al sol, la luna y las deidades de estos sabios ancestros.

Los marchantes la miraban adivinando el sitio donde estaba, entonaban una música enriquecida con milenarios coros, una percusión tamboril similar a los Irofá de los babalaos y el sonido encantado de las flautas cautivantes de múltiples orificios cuya música hechizaba. Lo que la aterrorizó, fue que los marchantes del más allá, flotaban en el aire manteniendo una formación perfecta.

La mujer aterrada, no podía gritar. Su esposo escuchó el embrujador silbido de las flautas, el coro musical, el armonioso compás de la teoglosia sagrada y mántrica entonada por sus ancestros, sonidos que llegaban como en sueños. Escuchó ese coro de hilvanadas oraciones de mamos del mundo espiritual, las voces de los antiguos taironas que vivían para siempre, como lamentos que llegaban a sus oídos en una lengua extraña. En su condición de iniciado en una Escuela del Pensamiento y de los misterios, se percató del peligro que corría su mujer.

Bajó la escalera y al llegar al último rellano, encontró a su mujer detrás de la columna, aterrorizada y en estado de shock, gemía entrecortadamente mientras señalaba hacia la ventana. El angustiado esposo se dirigió al lugar señalado y miró a los caminantes del más allá cuando se perdían en la distancia.

El sacerdote que cerraba la procesión se viró hacia ellos en posición de meditación trascendental. La mirada del hierofante caribe, era noble y serena, pudo percibir que toda esa semiología encerraba un extraño adiós para siempre.

Meses más tarde, al comentarle a Blas, me preguntó el día y la hora, al responderle, me indicó que era el ceremonial de partida de los sacerdotes que regresaban al más allá.

El Chamán de la Sierra Nevada, Silvestre Cienfuegos se convirtió en un asiduo visitante del barrio. En una ocasión estuvo en el realizando el último ceremonial y después de culminar este, jamás regresó. Había cumplido su deber.

Meses más tarde la familia referida vendió la casa y se mudó del barrio.

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Justicieros linchadores, la nueva moda

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Es muy difícil mantener las formas cuando toca relatar hechos que superan el espanto. ¿Cómo hablar con naturalidad de un grupo de personas si en realidad estaríamos hablando de un grupo de bestias capaces de matar a un joven a patadas sabiendo que aún, llamándolos bestias, estamos apelando a una falacia, ya que estas matan únicamente para sobrevivir.

En Argentina se están repitiendo, en estos días, casos de linchamientos. Ejecuciones arbitrarias realizadas por personas autoconvocadas espontáneamente, contra jóvenes delincuentes o supuestos delincuentes, según juicio de valor de esos a los que se les antoje categorizarlos así.

Se dio el caso hace 48 horas de un muchacho que presuntamente iba a robarle a una señora. Dije presuntamente, así lo describieron los pasquines amarillistas.

Más de 50 personas se abalanzaron contra el joven y al reducirlo, arrojándolo al piso, comenzaron a patearlo hasta dejar su masa encefálica desparramada sobre el pavimento.

Justicia por mano propia, espanto por inconsciencia, también propia, de dioses enceguecidos por un odio incomprensible, que los convertiría en partícipes voluntarios necesarios en momentos en que la inseguridad crece en el país como respuesta a montones de situaciones que jamás encontraron respuesta.

Como respuesta a las cantidades ilimitadas de sustancias ilegales, cuyo consumo es producto de una invitación subliminal permanente desde la caja boba, donde se publicita su uso y se imponen las modas.

La marginalidad no nace por espontaneidad de la misma manera que “ningún pibe nace chorro”, sino que es consecuencia de políticas injustas y años de abandono. No pocos años, la descomposición del tejido social de un país no aparece imprevistamente sino que se va articulando, tomando cuerpo y forma a través de décadas de desidia. Se la va amasando como arcilla blanda.

Los medios de comunicación dieron amplia cobertura a la execrable acción revolcada entre los márgenes de la irracionalidad y la vergüenza y no dejaron de salir en búsqueda de nuevas noticias que no tardaron, extrañamente, en producirse.

A pocas horas del asesinato del joven otros hechos “justicieros” se produjeron en este país donde el viento austral tiene su residencia fija. Otra vez, otro joven, sufrió el mismo ataque tan deleznable como el anterior aunque esta vez sí se trataba de un arrebatador.

Nuevamente la horda desquiciada haciendo justicia por “pata” propia. Más sangre sobre el pavimento dibujando filigranas y otra vida rozando el límite fronterizo entre este mundo y el más allá. La historia hartamente repetida se vuelve en sentido inverso: “te matan por una cartera” lo que trata de justificar que entonces es lógico que “matemos también por una cartera”.

¿Qué sentirán esos “justicieros” al llegar a su casa y encontrar los ojos de sus hijos? ¿Sentirán que realmente cumplieron un deber que nadie les obligó a cumplir?

¿Sentirán que de esa manera, siendo partícipes activos se termina con los actos delictivos? ¿Pensarán qué es la hora de reeditar la Ley del Talión? ¿Se sentirán héroes al ver sus zapatillas salpicadas de sangre de esos “hijos de puta a los que hay que matar para que no sigan robando” como suelen decir?

Una vez realizada esa especie de catarsis o terapia anti estrés, luego de un agotador día laboral plagado de injusticias cometidas por alguien más fuerte que ellos, ¿tomarán conciencia de que se han convertido en criminales? ¡Criminales!

Hay zonas de la Capital Federal donde desde hace años se vienen realizando estas aberrantes prácticas justicieras. Se ha visto cómo la policía, ante un caso de arrebato, con el ladrón reducido, permite que transeúntes ocasionales apliquen tremendos golpes sobre la osamenta del caco.

La policía deja que la turba enardecida descargue su odio durante algunos minutos, hasta que cuando el delincuente comienza a ponerse morado, sentencia con el asco instalado en su mirada “este hijo de puta ya no jode más”. Y lo hace vistiendo un uniforme con fuerza de ley.

De ley de un Olimpo descarnado donde los dioses se devoran entre ellos y los pobres, también.

¿Qué le pasa a esta sociedad que parece no resistir el menor atisbo de racionalidad?

¿Qué le pasa a esta sociedad que se arrodilla ante los poderosos, delincuentes de alta monta, rufianes explotadores, a la vez que se agranda ante alguien tan desprotegido como ellos?

¿Qué le pasa a esta sociedad que llama señor a un banquero, a un financista, a un narcotraficante mientras que a los pobres los tratan de negros de mierda?

¿Qué le pasa a esta sociedad que menciona con asco a nuestros hermanos bolivianos, peruanos, paraguayos, chilenos, pero se babea ante el paso de importantes señores dueños de automóviles cuya procedencia no pueden justificar?

¿Es que estamos condenados a aceptar que la maldición de Malinche sigue vigente?

Ante cada desgarro de la vida hipócrita que nos hacen padecer a quienes aún mantenemos humanidad y buscamos al enemigo conociendo su guarida real, mientras me niego a naturalizar el fascismo como algo cotidiano que renace de su propio excremento cada día con más fuerzas, sigo haciéndome una pregunta sin encontrar respuesta lógica: ¿será que es cierto que Hitler ganó la guerra?

Seguramente la prensa, motivada por intereses particulares seguirá atizando el fuego instando a la reproducción de más justicieros impactando en el centro de la subjetividad de esos ¿hombres? a los que les “sobran” testículos para actuar en defensa de la propiedad privada siempre y cuando haya cerca medio centenar de fascistas como ellos.

Esos, los que seguirán siendo sometidos, como siempre.

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De chicha y nabo

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

http://2.bp.blogspot.com/-sZbVjnlWX-I/TurhzFtI1-I/AAAAAAAAA4o/lYXRnPrS-kw/s1600/untitled+nabos.jpg

Ella dice:
Llevo siete años conviviendo con un Asno
Que se dice Caballero
Quien, aunque funcionario
Es un porquero con sencillez
Y, lo más cierto
Con malicia rústica, y altanero.
Me hace el amor
Como quien busca un grillo
Meando contra un agujero entre hierbas y lino
En un campo de nabos.
Me dice “Chati”
Cuando me está penetrando
Sin saber que “Chati” es un animal felino.
Yo le digo “Chato”
Porque tiene la nariz poco saliente
Y como aplastada
Y lo único que le huele bien
Es el nabo
Como dicen que dijo un tal Quesada
Al fundar santa fe de Bogotá
Y que era natural de Granada.
Siempre me dice
Como los niños mancados
Faltos y privados de alguna cosa:
“Chati, quiero Chicha
Que Amor es sólo Carne
Y la mujer carnada
Ya sabes:
Cebo de carne para pescar
Y cazar bobos de baba
Que lo demás son manías
Que fijan en su imaginación
De un solo objeto
El Decálogo y la Iglesia”.
Mientras Amor se cultiva
Él, que ha echado gran tallo
Tararea una canción
Que dice de Madonna “Like a virgin”
Lo que no es cierto porque se lo ha inventado
Cantando así
Pene entrando en punto de randa o encaje:
“Trabaja temprano, Chati
Y ama carnero
Que para venirte un año bueno
Te vendrán cien malos
Que el resalte
Para asegurar en la tu caja “Mamoncilla”
(A pesar de la forma diminutiva de su nombre
Es de enorme tamaño)
El cañón de la pistola
Es necesario de abrazaderas
Que es lo que nos hace perder la chaveta
A los hombres tras los montes
Tronchando y comiendo las hojas
Cual gusano de seda
Después que ha despertado
A modo de coña
Para asegurar la unión entre dos
Besados y abrazados
Con los mismos ademanes y gestos
Que el que mama
Arrojando o echando de sí
La colmena las heces del gusano
Como hacen los novicios
En las órdenes regulares
Antes de profesar.

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Música: La batucada

La batucada es una manifestación musical consistente en un grupo de instrumentos de percusión. Tiene como característica principal la acentuación del segundo tiempo en los compases. Se la considera a veces una derivación de la samba.



El origen de la batucada está en las culturas africanas, donde se han dado siempre formaciones de tambores para festividades populares.

Se encuentran batucadas en los países africanos y en países cuyas culturas tienen raíces africanas. En nuestra época la batucada ha tenido su florecimiento en Brasil, donde se forman batucadas con más de 3000 tamboristas y bailarines, de forma que la batucada brasileña es el prototipo del movimiento de batucadas que se ve en Europa.

En la ciudad de Córdoba, Argentina, existe un movimiento cultural brasileño llamado "Canta Brasil" dirigido por el músico brasileño Marcelo Taormina, en el cual se transmite y representa la cultura de la batucada y el baile carnavalesco de Brasil.

Existen asociaciones en España que intentan representar este tipo de espectáculos y facilitar la formación de instrumentistas y grupos, entre las que destacan: Associacião Brasileira Chicon de São Paulo, Associacião de Batucada do Brasil, Associacião de Artistas Ateneu Rítmic, Associacião Mininhos du Loê, Associació Tropalotrop d'Integració Artística Tropa lo Trop.

En España y Chile es habitual que haya grupos de batucada en las manifestaciones usando la música y el volumen de los instrumentos en señal de protesta.

Escuchemos algunos ejemplos de batucada:







Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Batucada

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Democracia y socialismo: Una exégesis del libro “Sembrando Utopía”

José Guillermo Mártir Hidalgo (COLATINO)

Reproducimos aquí un análisis hecho por José Mártir Hidalgo del libro “Sembrando utopía. Crisis del capitalismo y refundación de la Humanidad”, colección de escritos de varios autores, algunos de los cuales son colaboradores regulares de Argenpress Cultural, oportunamente presentado en nuestras páginas.



“Algunos años atrás, el triunfo de la revolución socialista era inexorable. Pero, tres o cuatro décadas después, el mundo presenta un panorama distinto. La expresión triunfante del capitalismo fue el Neoliberalismo. El capitalismo actual es un sistema basado en la obtención del lucro, pero, ha sufrido mutaciones en su dinámica: ahora se basa en la especulación, en la destrucción como negocio y en la concentración de la riqueza. El sistema cada vez se independiza de la gente y cobra vida propia”. Esta es la introducción que Marcelo Colussi hace en el libro “Sembrando utopía: crisis del capitalismo y refundación de la Humanidad”, donde ha compilado catorce trabajos de diversos autores.

El primer trabajo de dicho libro, “Terrorismo Global de Estado”, fue escrito por Gilberto López y Rivas. Éste autor Define Terrorismo a la violencia premeditada con motivación política, contra objetivos no combatientes. Noam Chomsky y William Schulz definen Terrorismo de Estado a aquel que transgrede los marcos ideológicos y políticos de la “represión legal”, apelando a “métodos no convencionales” a favor de grandes intereses y perjudicando a los débiles. Estados Unidos, ha elevado el terrorismo al rango de política estatal global.

Jon Illescas Martínez escribe “Introducción al enfoque del Sistema Mundial: oxigeno internacionalista para el marxismo”. Nos dice que Immanuel Wallerstein es quien inaugura el enfoque metodológico del análisis del sistema mundial o Sistema-Mundo. Dicho enfoque se basa en que en el mundo hay un único sistema económico, el sistema capitalista. Los países ricos controlan el comercio de los bienes mundiales y se denominan “Países Centrales”. Los especializados en materias primas y mercancías de bajo valor añadido, se llaman “Periféricos”. Los que están a caballo entre unos y otros se conocen como “Semiperiféricos”. Actualmente, nos encontramos en el desplome de la potencia hegemónica de los Estados Unidos, en nuestro Sistema-Mundo Capitalista.

Alejandro Perdomo Aguilera escribe el siguiente capítulo titulado: “Paraísos fiscales, lavado de dinero y drogas en el «nuevo mundo» americano”. Nos dice que cuando se sigue la ruta del dinero, los paraísos fiscales de nuestra región y de Estados Unidos, son un punto de encuentro de narcotraficantes, empresariado transnacional y altos funcionarios políticos latinoamericanos y estadounidenses. Los paraísos fiscales son micro territorios o Estados, con legislación fiscal floja o inexistente, caracterizándose por baja tributación y secreto bancario. Se lavan unos seis siento mil millones de dólares anuales, provenientes del crimen organizado mundial, bajo la anuencia del sistema bancario legal. En los paraísos fiscales no solo se limpian el dinero del crimen organizado, sino, lo insertan en el sistema monetario internacional, apoyando la especulación financiera y la lógica del capital.

Por eso Marcelo Colussi en su trabajo “Del capitalismo «serio» al capitalismo corrupto” nos dice, que los “negocios sucios” han pasado a ser la fuerza principal que dinamiza el sistema en su conjunto. La ganancia se asegura al precio que sea. El capitalismo contemporáneo se asemeja, cada vez más, a una estructura mafiosa.

Nuevamente, Alejandro Perdomo Aguilera nos presenta otro trabajo: “Los llamados «contratistas» en guerra contra las drogas”, en los que nos plantea que el uso de contratistas-mercenarios, es una práctica extendida del Gobierno de los Estados Unidos para solventar sus pretensiones geoeconómicas y geopolíticas, que exigen efectivos militares y sus logísticas. Los contratistas-mercenarios, son un instrumento ideal para callar la opinión pública norteamericana.

Rafael Cuevas Molina y Andrés Mora Ramírez escriben: “América Latina, la época contemporánea y la crisis civilizatoria”, nos dicen que el momento actual en el continente se caracteriza por el fin del proyecto modernizador iniciado con la conquista y la crisis del modelo desarrollista neoliberal. El momento actual se caracteriza por la diversidad extrema de todo tipo de movimientos de protesta y lucha. Así como una prevalencia del capital financiero y el mercado.

En otro trabajo titulado: “¿Hay algo nuevo en la relación Estados Unidos-América Latina?”, Marcelo Colussi expresa que la historia de Latinoamérica es una historia monumental de violencia, la que ha sido una constante en las relaciones sociales. La dictadura y el terror barrió Latinoamérica. Ahora las democracias han retornado, sin la posibilidad de alterar la estructura real de poder de cada país. Y aunque el gigante del norte está en decadencia, su presencia no ha desaparecido en Latinoamérica.

Emilio Corbière, Oscar Amado y Marcelo Colussi escriben el trabajo “El nuevo panóptico y la revolución comunicacional”. En dicho trabajo, estos autores plantean que la globalización comunicacional nos acerca a personas y a regiones, pero, el mundo virtual nos separa de la relación cotidiana y de la interacción humana. El panóptico sintetiza los poderes de dominación sobre personas, individuos y sociedad. Cada uno está vigilado por todos los demás. Esta vigilancia es mediante la utilización de satélites espías. Teléfonos, celulares, Internet y fax pueden ser captados por sistemas de espionaje tales como Echelon (norteamericano), Enfopol (europeo), Sorm (ruso) y otros.

Seguidamente, Alejandro Perdomo Aguilera escribe: “Redes sociales: hegemonía y contra hegemonía entre los Estados Unidos y Latinoamérica”, ahí nos plantea que las redes sociales en Internet, son un mecanismo de dominación ideológica y poderoso instrumento del Gobierno de los Estados Unidos para extraer información, pero, es la nueva arma de las revoluciones. La lucha política, diplomática y cultural se va del campo real al virtual, desarrollando en los pueblos un mayor incentivo hacía la participación política.

El siguiente capítulo titulado “Movimientos indígenas latinoamericanos: un desafió”, es escrito por Marcelo Colussi, quien asevera que la aparición de los pueblos indígenas, como nuevos actores políticos en el escenario latinoamericano, plantean las reivindicaciones más solidas y articuladas como los Estados Plurinacionales.

Seguidamente, Alejandro Perdomo Aguilera nos presenta “La nueva gobernanza de la UE a la carta, ¿Y la democracia?”. En dicho artículo nos dice, que la nueva gobernanza económica de la Unión Europea (UE) ha sido impuesta. La armonización de las políticas fiscales de la UE resulta difícil, dada la heterogeneidad de los países que la componen, haciendo más preponderante la voluntad de los países más fuertes. La crisis, dice Perdomo Aguilera, ha posibilitado reconocer a otros actores internacionales como Brasil, Rusia, India y China (BRICs) y la imposibilidad de un mundo unipolar.

El siguiente capítulo es escrito por Anthony W. Fontes, el cual tituló: “Asesinando por control: la evolución de la extorsión de las pandillas”. Sostiene que en América Latina y más allá, las maras, pandillas de delincuentes juveniles, son el modelo para la violencia homicida, impulsado por la narco economía y otros negocios ilícitos. Los barrios donde operan, son los asentamientos urbanos más pobres que nunca han formado parte de la economía capitalista. Las víctimas pagan una tarifa formalizada por la promesa de protección. Y las consecuencias a su negativa son: amenaza inminente de violencia física a él o a miembros de su familia. Sacar a los pandilleros de las calles y aislarlos en bloques de celdas especiales, los dispuso a utilizar una violencia excepcional para alcanzar sus objetivos. La prisión, es la base de operaciones para la proyección de dominio del crimen organizado en toda la nación.

El penúltimo capítulo es escrito por John Illescas Martínez y lleva el título de: “Derribar al capitalismo construyendo el Socialismo Internacional”. El capitalismo, nos dice, no es capaz de garantizarnos una vida digna, pero, después del fracaso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), faltan alternativas desde la izquierda para proponer un sistema alternativo a las mayorías explotadas. El Socialismo Democrático hace suya la Comuna de París y aspira a que todos los cargos de mayor importancia sean de elección popular. Propone ser más críticos con “nuestros líderes”. El líder es una figura propia del infantilismo político. Líder significa pensar que un “héroe-líder-profeta” vendrá a salvarnos. Es mejor mantener una organización donde el poder se distribuya lo máximo posible. El último capítulo es escrito por Edgar Borges, al cual ha titulado “La otra realidad”. Éste autor nos dice, que el capitalismo construyó una cultura para defender su modelo económico. El capitalismo no está muriendo, está cambiando su piel. La mutación persigue desmontar el orden físico del comercio, para controlar el todo desde la red virtual. La izquierda solo podrá salir de las cuerdas, si diseña un modelo realmente alternativo.

Y “a modo de conclusión”, Marcelo Colussi plantea que establecer una nueva sociedad es refundar la humanidad, dado el grado de complejidad en el Proceso de Globalización y la interdependencia de todo el planeta, que hace imposible construir una isla de socialismo con posibilidades reales de sostenimiento.

Ideas principales

Marcelo Colussi propone, en “Sembrando utopía: crisis del capitalismo y refundación de la humanidad”, tres grandes ideas. La primera, develar las diversas patologías sociales que el capitalismo actual fomenta, a causa del clima de negocios que domina el mundo, donde los “negocios sucios” dinamizan el sistema: terrorismo de Estado, paraísos fiscales, capitalismo gansteril, contratistas-mercenarios, bases estadounidenses, espionaje del ciber espacio por medio de satélites, venta de protección por pandillas, etc.

La segunda idea es, presentarnos el enfoque del Sistema-Mundo de Immanuel Wallerstein, como un enfoque radical y revolucionario para entender la realidad actual de la Economía-Mundo capitalista, que nos impulse a construir una hegemonía socialista y democrática a nivel mundial.

Y la tercera gran idea es, la construcción del Socialismo Democrático, donde propone como modelo democrático, “la Comuna de París”. El compilador va en contra del partido único y propone “vanguardias” que no discriminen a minorías, se opone al líder y propugna por organizaciones donde el poder se distribuya lo máximo posible y estén en permanente diálogo con las masas. Nos dice que es necesario diseñar un modelo realmente alternativo, donde la lucha sea local, pero, la perspectiva planetaria.

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De Pacaritambo al Río Bravo: Camino sin retorno

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Los más lúcidos teóricos y líderes políticos de América Latina coinciden que el desarrollo debe girar alrededor del bienestar de las personas, más que en el crecimiento económico. Es ineludible invertir en salud, educación y productividad de la gente para mejorar el desarrollo de los países. El problema de cómo aumentar la productividad de los países es en realidad un problema de desarrollo en sí mismo. Veamos, por ejemplo, la realidad rural y la explosiva migración interna de las dos últimas décadas del Perú actual.



Pacaritambo es un lugar esencial en la historia de América Latina. Este pequeño distrito cusqueño, en la provincia de Paruro, en el macizo de los Andes, es la cuna donde, según una leyenda, los ocho hermanos Ayar fundaron el Imperio de los Incas, por encargo de su Dios Sol.

En el siglo XXI, ese referente ha sido olvidado por la Arqueología y el Estado, no obstante que la teoría y la praxis de la descentralización económica aconsejan dar prioridad al desarrollo rural y local, para lograr una población saludable y con educación de calidad.

En Pacaritambo, dos tercios de los dos mil quinientos habitantes, son de la tercera edad, y el resto niños y niñas. Los adolescentes y jóvenes dejan sus hogares, huyendo de la pobreza, con la promesa de retornar en cuanto puedan.

Muy cerca de Pacaritambo está Wancaspata, sede de una de las ferias agropecuarias más concurridas, comparable al juego de la oferta y demanda de un Wall Street, en la gran manzana neoyorkina. Asistían ganaderos del altiplano peruano-boliviano, para vender y comprar vacunos y ovejas, inclusive animales menores y aves de corral. Es un mercado especializado en las prácticas de engorde del ganado, con el uso de pastizales naturales (ichu) y cultivados con los cursos de aguas que bajan de las montañas.

Esas ferias siempre catalizadores de la agricultura y la ganadería como fuentes de vida y de relativa estabilidad social. Desde hace dos décadas estas ferias han distorsionado sus fines principales. Actualmente ofrecen productos, casi en su totalidad, de origen externo, que ingresan, sin control alguno, por la frontera sur. El contrabando de prendas de vestir, alimentos envasados, licores, perfumes y cigarrillos, artefactos eléctricos ha quebrantado la economía del autoconsumo, la destreza en la producción de variada artesanía con fibra de los camélidos americanos (alpaca y vicuña), la orfebrería de plata y oro, y sobre todo su cultural tradicional, empezando por sus festividades mágico religiosas.

Los cóndores y la diáspora

Una cruzada internacional. En “Paccarectambo”, en el 2006 se inició un proyecto para promover la crianza del Cóndor, como una alternativa para repoblar con esta especie tan valiosa en la agricultura y la vida campesina. Se inició con la Cooperación de Italia y la Fundación D´arrigo, prosiguió en la región de Apurímac y en el Cañón del Colca, en Arequipa, con escasos recursos de la Universidad San Antonio del Cusco. La presencia multisectorial es esencial para multiplicar iniciativas de turismo ambiental, investigación, como concibieron sus gestores. National Geographic, Deutsche Welle, Cambio16, en solidaridad con los promotores, también alentaron esta filosofía.

La Fundación D´arrigo, creó una escuela en la colaboración entusiasta del alcalde distrital, pero las demás instituciones nunca le dieron el debido respaldo, como confirman los testimonios de sus moradores.

Días atrás, conocí a un joven de Pacaratimbo, conduciendo un taxi en el laberinto del Centro Histórico de Lima. Saturnino Ernesto Huillca huyó de su casa a los 10 años de edad, porque no soportó el caminar quince kilómetros diarios para ir a la escuela, teniendo que llevar para comer solo un pequeño atado de papa o maíz. La idea de dejar la tierra natral nació con las primeras clases del profesor de aula, oriundo del puerto del Callao.



Saturnino, después de su partida nunca más supo de sus familiares hasta quince años después. Protagonista de una infinidad de peripecias comunes a la masa de adolescentes anónimos que trabajan en calles y plazas, empezó otra etapa de su vida en la ciudad autogestionaria Villa El Salvador. Después se fue a la frontera con el Ecuador, se enroló al ejército, pasó a Colombia, Panamá y desde la costa atlántica terminó en México, luego en Benito Juárez. Cruzó el torrentoso río Bravo e ingresó a El Paso Norteamericano, empleándose en los campos de cultivo como si fuera los mismos tiempos de las uvas de la ira, como lo señala John Steinbeck, Nobel de Literatura 1962

Su recorrido continuó por las costas de California y Los Angeles y se embarca al Japón, como ayudante de cocina. En ese país, no encontró formas de subsistir, el empleo es muy difícil, imposible.

Su aventura, incluye el proyecto de retornar al Perú. El dinero que consigue lo invierte en un automóvil usado. Trabaja catorce horas al día. Conoce la capital peruana de palmo a palmo. Su secreto es cobrar lo que le ofrece el pasajero. Ha cultivado el arte de conversar. La franqueza de sus palabras transmite una bondad infinita yconfianza en el fugaz pasajero.

Hace medio año retornó a Pacaritambo. La memoria de su familia nunca se borró. Viajó a la casa de sus padres, llevando una camioneta para que su padre y su hermano menor puedan trasportar los animales domésticos y cosechas de la chacra familiar a la feria dominical más cercana.

El retorno a Pacaritambo, después de recorrer mares y cielos, debió colmar de alegría y también inmenso dolor a sus padres. Su hermano menor siguió el mismo camino. No se sabe dónde se encuentra. Se especula que podría haberse ido a Madre de Dios para enrolarse en la extracción del oro, de las orillas del Tambopata.

La verdad es que el vehículo, en Pacaritambo, de poco o nada servirá a la familia Huillca, porque el mercado de la aldea está saturado con alimentos industriales procesados y traídos de otros lugares.

La radio es un medio que podría ayudar a ubicar al hermano. Le pido algunos datos. En medio del bullicio de la calle, agradece la sugerencia y la posibilidad de ayuda, pero cuando le solicito su correo, su silencio y respuesta le brota del fondo de su ser: “No sé leer, no sé escribir”.

Mitos

Uno de los mitos más difundidos sobre el origen del Imperio de los Incas por Garcilaso de la Vega es el de Manco Capac y Mama Ocllo, y el de los hermanos Ayar, recogida por cronistas como Juan de Betanzanos, Pedro Cieza de León, Felipe Guaman Poma, Juan Santa Cruz Pachacuti y Pedro Sarmiento de Gamboa, según María Rostworowski.

El mito se inicia a seis leguas de Cusco, en el cerro Tampatoco, cerca de Pacarictambo, nombre quechua que significa “posada de la producción” o “posada del amanecer”. Este cerro tenía tres cuevas o ventanas llamadas Maras Toco, Sutic Toco y Capac Toco, de las cuales, como lo indica la tradición oral, aparecieron de forma espontánea los grupos étnicos Maras, Tampus y Ayar.

Los hermanos Ayar eran ocho, cuatro hombre y cuatro mujeres, llamándose los primeros Ayar Uchu, Ayar Manco, Ayar Cachi y Ayar Auca. De estos el nombre de los tres primeros tiene relación con los alimentos comunes en la alimentación inca, pareciendo evocar un viejo culto a la tierra y sus frutos.

Ayar significa quinua silvestre, al parecer cañihua (chenopodium palladicaule aellen). Uchu es ají (Capsicum anuum). Manco se asocia a un antiguo cereal en desuso (Bromus mango) y el de Cachi a la sal. Ayar Auca, guerreo o de la actividad guerrera. Las hermanas Ayar se llamaban Mama Ocllo, Mama Raua, Mama Ipacura y Mama Huaco, esta ultima, sería figura importante en la conquista del Cusco.

“Paccareqtambo”, hoy considerada como el Ayllu de los Tambo Tóqós, tambien se ubican es este territorio la tribu de los Chelkes que permanecieron inhabitables ante la arremetida de los Incas, Mikas y Mayumpampas.

En la actualidad la Provincia de Paruro ha sido dividida políticamente en los siguientes distritos: Accha, Ccapi, Colcha, Huanoquite, Paccareqtambo, Omacha, Pilpinto y Yaurisque los cuales cuentan con comunidades y anexos.

En los años de 1919 y 1920 la Provincia de Paruro recibió el reconocimiento por parte de España como la primera provincia productora de trigo de calidad con cuyas semillas se elabora el mejor pan integral de la zona.

El Alcalde 2012-2014, es el profesor Juan de Dios Ramos Pariguana. Los Regidores: Rosi Honorato Delgado Escalante, Edmundo Álvarez Sinchi, María Frida Córdova Granilla, Vladimiro Angulo Iturriaga, Marco Cesar Huamán Candía, Yrma Jacqueline Pancorbo Huarcaya, Mario Gutiérrez Olivera.

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Hablaré sobre el olvido antes que me olvide

Indira Carpio (Desde Caracas, Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

La humanidad ha arrinconado la memoria, ha desinstalado el artefacto con el que almacenaba la vida, nada menos.



Entre tanto desperdicio, no recordamos a qué sabe la arepa. Porque hoy, el maíz no tiene gusto a maíz: sabor artificial parecido al original, rezan las etiquetas. El glutamato monosódico es capaz de tapar los baches en la historia del paladar.

Dos o tres frutas sustituyeron la amplia gama de árboles que daban sombra a nuestros hogares ¿Quién recuerda el olor de la pomarrosa, el dulzor del semeruco, los huesitos del ponsigué, el zapote, el cotoperís, el icaco, los mamones?

... “Cerecita de mi monte frutica sabrosa y pura.
Acidito de mi cielo y de la tierra dulzura (...)
A pesar de que eres buena y de sabor exquisito,
nadie siembra tu semilla, nadie riega tu arbolito”.

En las ciudades, muchos niños piensan que los mangos crecen en un tobo del supermercado y que el maíz viene de a tres, en una vianda de anime, envuelto en plástico transparente, limpito para no ensuciarse.

A todo señalamos para invocarlo, incluso estiramos los labios, los juntamos y decimos: “eeeeso, de allí”, con la boca como culo e' gallina: “eso, esa vaina, ese bicho... ¿Eso qué es?”.

-Se llama Chirimoya.

-¿Chiri, qué?

Darcy Ribeiro explica que ésa es “nuestra actitud de pueblo que llegó aquí ayer, y no conoce la tierra donde habita. Mientras que un indio sabe el nombre, el uso y el misterio de cada animal, planta, piedra, tierra y nube, para nosotros los latinoamericanos todo es un bicho, palo o cosa. Somos culturalmente un pueblo tabla rasa, desculturizados de aquellos saberes y de aquellas artes tan elaboradas por nuestras matrices indígenas, africanas y europeas”.

El petróleo modificó nuestras papilas gustativas y esposó nuestras manos para la siembra. Pregúntese ¿Por qué el mundo bota más de la mitad de la comida, siendo que hay millones de personas muriendo por falta de alimento? El desprecio por lo que ingerimos es proporcional al desconocimiento de los mecanismos que se activan para que una semilla se convierta en un fruto.

Descubrí a una madre prefiriendo que su niño -de más o menos un año- jugara con un envase de plástico, que con las hojas caídas y la tierra. “Se va a ensuciar”, sentenció.

¡Y claro, he allí la fiesta! ¿Acaso no es la tierra el cobijo de lo que comemos?

Mediante un simple silogismo, podemos descubrir por qué desechamos, despreciamos la existencia.

El día que nuestro sudor riegue una planta, será propicio para entender que, o volvemos a nuestra agotada tierra, o deshojamos.

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Pero deberíamos volver de verdad, porque actualmente una puede incluso optar por hacerlo de mentirita. Parece estar de moda la permacultura: El desarrollo sustentable, que le llaman. Tanto que un curso para -literalmente- embarrarte puede costar hasta nueve mil bolívares. Nuevamente, juegan con la desmemoria colectiva y hay quien quiere convertir en una excentricidad el bahareque.

Pero, de qué vale aprender a cagar en un baño seco, si nos cagamos en el alma del prójimo. De qué vale sembrar un tomate, sí plantamos con nosotros nuestras miserias. Nuestros paradigmas no cambian con una pared de barro, sino que se erigen como muro cuando el propósito está difuso.

Hay que, como dice el Pelón, hacer el compost unos meses antes y no dejar que se aguachine ¿Pudiste resucitar tu piso? Ahora siémbrate, y confía en que la tierra te dé lo que siempre: vida.

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El VRAEM, reto para el desarrollo local

Julio Andrés Rojas Julca (Desde Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El Estado peruano está construyendo en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y el Mantaro, espacio azotado ahora por el narcotráfico, y las consecuencias de la migración de los desplazados por la violencia de años atrás. Se trata de un plan de acción concertado, que constituye un desafío para conseguir el desarrollo local.



Los planes en marcha impulsan la acción multisectorial, inversión en infraestructura física y una dinámica social mediante programas y proyectos orientados a superar las dificultades más agudas de 52 distritos, con una población de 420 mil personas, en su mayoría jóvenes.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables -MIMP-, miembro de la Comisión Multisectorial del VRAEM, tiene la función de prevenir y atender los casos de violencia familiar, de la niñez y la adolescencia y sexual, aplicando el PNAIA 2012-2021, y otras secuelas de la vieja estructura económica y social. Se acaba de poner en marcha un nuevo Centro Emergencia Mujer (CEM), en Kiteni, distrito de Echarati, provincia de la Convención, siguiendo los compromisos intersectoriales acordados en el 1er Encuentro del Bajo Urubamba. Las próximas semanas deben funcionar otros dos CEM en Huanta, Ayacucho, y en Pangoa, provincia de Satipo, Región Junín. En el país ya funcionan 200 CEM, 14 de ellos en Cusco.

Ya se constata que la población aprecia la asistencia puntual de organismos reguladores que siguen de cerca el avance de las construcciones viales, de electrificación, así como la reducción de tasas de interés en los créditos de Agrobanco, el funcionamiento del Fondo de Promoción de la Inversión Pública que asesora para superar el incumplimiento de convenios, en otros aportes.

A estos y otros pasos, acompaña una política de concertación local, como se deduce de las jornadas cívicas que el MIMP participó con el jefe del Comando Conjunto de la Fuerza Armada, Leonel Cabrera, en diversos distritos como Ciudad de Dios, y Mazamari, donde funciona la Aldea Beato Junípero Serra, proyecto que emprende el P. Joaquín Ferrer y que ahora acoge a niños huérfanos y familias económicamente pobres, en un territorio donde el terrorismo afectó a los colonos y las comunidades nativas Ashánincas y no Machiguengas. La Aldea, abierta a 200 niños/niñas internos y a 400 niños/niñas de Mazamari y San Martín de Pangoa, en la provincia de Satipo, confirma la esencia, la primacía del universo local.

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El abuelo

Horacio Ricardo Besasso (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Retrato veraz de mi abuelo español, un inmigrante heroico

Puede que fuera poco antes de los setenta o por ahí. El abuelo estaba viejo, esa torre maciza de pelo blanco cortado al ras, como un Kaiser del imperio, esos ojos azules como espigas de agua, estaban gastados y lacrimosos.

Entonces yo tenía 22 años y promediaba mis estudios de medicina. Era aún un imberbe parado frente a ese pilar inconmovible, que había recorrido la Patagonia en el veinticinco y atendido un bodegón en lo que después fue Monte Hermoso, a mediados de los treinta. Calzaba una Smith & Wesson hasta que se prohibió andar con armas en Punta Alta.

Había venido de Castilla y León, quizá de la ciudad de Zamora, y la belleza de su letra estilizada fue aprendida en el barco que lo trajo de España.

Fue guapo, no conoció el temor y se sintió dueño desde que era nadie en esta tierra, que era una pampa esperando quien la dome o sepa montarla. Él entendió los códigos desde el primer día. Fue herido, hirió, casi muere al volcar un Ford enclenque con el que recorría el sur vendiendo ropa. Y fue hombre.

El abuelo fue un voraz, al modo de los primeros conquistadores, verga insaciable que dejaba por pueblos y rincones, mujeres sometidas a su deseo. Esto que digo, no puedo afirmarlo con certeza, pero son demasiadas las evidencias.

El castellano, construido con la fuerza y el dominio, tenía una secreta debilidad en el corazón que, inexpugnable, la llevaba escondida. Que no era de hombres duros eso de mostrar ternura.

El vino rancio y vulgar, entre gruesas fetas de jamón y aceitunas, le alegraban el atardecer y accedía a la noche, algo borracho y pendenciero, increpando a la abuela –mi abuela– por algún olvido inexistente o algún guiso mal cocido. Ella, pequeña y encogida, se escondía de la vida detrás de una hornalla en la que recalentaba un puchero desabrido.

El hombre comía con cierta desesperación, comía , no esa cena pródiga, no, comía casi en trance, toda aquella comida ausente de la mesa, la mesa del pan seco y el caldo, en los campos de Zamora cuando asomaba el siglo veinte en aquella tierra yerma y sin vida. El hombre más que amor sentía orgullo, un poder que le venía desde el día del desembarco. Era dueño de su comida y el señor de su familia, de esos seis hijos, cinco mujeres y un hombre. Él estaba en la cabecera de la mesa. Dios lo había recompensado.

Le sonaba, cada vez más sorda, la frase de su madre: “Eleuterio, te has puesto grande y ya no hay comida suficiente para ti en esta casa. Te tienes que ir y lo mejor es América”. El carro hasta el puerto con el hijo de los Cardona y la madre que no atinaba a llorar y él que no supo saludar. Sólo vio por sobre el hombro que atrás quedaba esa tierra cuarteada y estéril, una tierra para Quijotes pero no para un hombre de quince años sujeto por el hambre.

Y al bajar del barco ya no era un muchacho, que sí era un hombre. Sus ojos de cristal celeste, el pelo dorado y la figura de mimbre enhiesto atrajeron a las mujeres. La hija de su patrón, donde trabajó de mucamo con librea fue la que lo inició en el goce y la desventura del amor. Desde ese día supo que estaba hecho para las mujeres pero que la pobreza era un baldón descalificador para ser un hombre completo. Hizo una modesta fortuna. Pero su debilidad era un rumor en voz baja, en esos años hablar de las intimidades familiares era una falta al honor. El patriarca era sin mancha, quizá más una leyenda que un hombre de carne y hueso.

Una noche, sin querer, escuchaba a mis padres hablar en el dormitorio. Reían y murmuraban. El viejo tenía una amante de treinta años. Él ya navegaba cerca de los setenta. La amante era la hija de uno de sus amigos y la situación podía estallar en violencia. Los yernos –lo supe después– lo habían enfrentado al viejo, pero sin mensajes de moralina inútil. Fueron prácticos: “Si se entera don Braulio te mete cuatro tiros con la escopeta sin preguntarte nada. Sabes que don Braulio no tiene nada que lo frene”.

Lo supe después, lo contaron mis tíos. El viejo bajó la cabeza ya blanca y se le llenaron los ojos de lágrimas. Convidó a todos con un moscato barato y tomó de un trago.

–Ustedes son jóvenes todavía. No entienden. Yo con la Ana soy un hombre. Un hombre de verdad. Y lloró como nunca lo habían visto llorar.

Yo estaba allí con mis veintidós años insulsos sentado frente al viejo.

–Debo hablar contigo, ven a mi pieza.

Lo seguí intrigado pues su pieza era un sagrario al que no nos dejaba entrar, en la vieja casona de Punta Alta. Se sentó en una silla y a mí me acomodó en un sillón angosto. Le costaba empezar a hablar y daba vueltas. Ya no era el hombre duro y mordaz, seguro de sí mismo, era casi un muchacho que no puede confesar un pecado.

–Mira Bebe, esto lo hablo contigo y con nadie más porque pronto serás doctor y es para que quede adentro tuyo, que así son las cosas de los hombres.

Me miró fijo a los ojos y apenas susurrando dijo:

–Tu abuelo ya no puede servir a una mujer, ya no es un hombre. No puedo servir a la mujer que quiero ¿Qué me queda de la vida?

Cerró los ojos para exprimir alguna lágrima y no habló más.

–Vete con tus primos y si puedes, ayúdame.

Me abrazó al terminar y la pequeñez de mis huesos se hundió en el pecho ancho del abuelo.

Dos meses después moría en Mar del Plata. Dicen que de tristeza y los mal pensantes, que se le agrió el humor al dejar Punta Alta. Nunca lo sabré.

Supe, sí, que en un doble fondo de una vieja mesa de su galpón, había cuidadosamente embalados veinte mil pesos de ese entonces en un sobre, que decía “Para Anita”. En la familia todos negaron conocer alguna Anita contemporánea del viejo y se presumió que algo de demencia le marcó la partida. Con el dinero se hizo un quincho en casa de mis tíos en Mar del Plata. Hubo consenso familiar. En el quincho hay un retrato del abuelo.

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Escultura. Desde Italia: Bernini

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Gian Lorenzo Benini (1598-1680) fue uno de los grandes escultores italianos del Barroco. Su obra imperecedera sigue siendo una de las grandes creaciones de la escultura universal.

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Algunas reflexiones sobre la política extranjera y de seguridad entre Washington y Centroamérica

Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde La Habana, Cuba. Colaboración especial para ARGENPRESS CULTURAL)



En un período donde la política extranjera y de seguridad de Washington hacia Latinoamérica y el Caribe se ve fuertemente incidida por la guerra contra las drogas, vale la pena reflexionar acerca de las circunstancias actuales en que se desarrolla la política exterior de Centroamérica.

La política exterior de Centroamérica está íntimamente relacionada con su diversidad cultural, su historia y sus carencias, que han estado marcadas por una dependencia estructural a economías más poderosas, donde la influencia Estados Unidos ha delineado una parte importante de las limitantes, los retos y, también, de las oportunidades de la subregión.

La heterogeneidad de los Estados nacionales que componen a Centroamérica impide una mirada unilineal a la historia y la proyección exterior de esta subregión, de manera que una precisión obligada de estas letras radica en precisar las amenazas y ventajas que se aprecian en el horizonte, sin desconocer que en la práctica pueden existir variaciones ajustadas a las peculiaridades de cada país.

Han sido precisamente la heterogeneidad y las precariedades económicas las que obligan a realizar esfuerzos conjuntos para buscar estrategias de desarrollo que provean a la subregión de una mejor situación económica, comercial, financiera y de seguridad social. Para ello, debe buscarse la concertación de una serie de acuerdos en materia económica, político-diplomática y de seguridad, que propicien un futuro más sustentable a esos pueblos.

Considerando esas condicionantes, la política exterior y de seguridad de Centroamérica ha tenido como ejes centrales, las relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea (UE), China-Taiwán y con el resto de Latinoamérica y el Caribe. Todo ello ha debido configurarse de manera conjunta, en aras de lograr mayor coherencia y peso económico para incentivar el comercio y las inversiones de actores internacionales de importancia. En ese interés han resultado fundamentales los esfuerzos encausados desde el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) .

El SICA tiene como objetivos fundamentales lograr la unión económica, fortalecer el sistema financiero centroamericano y consolidar la autodeterminación en sus relaciones exteriores. Pero estos retos se han visto perjudicados por los efectos de la crisis económica y los grandes problemas de violencia e inseguridad en los que tiene una enorme responsabilidad Estados Unidos, debido a las consecuencias de los flujos ilícitos de drogas e inmigrantes que acogen a la subregión como ruta para llegar a ese país.

Con el fin de la guerra fría, Washington reconfiguró los instrumentos del poderío nacional hacia Nuestra América, con una serie de recetas económicas que fueron esbozadas mediante el Consenso de Washington. Este “proponía” políticas económicas que perpetuaban la dependencia estructural a la economía estadounidense e incrementaban la explotación hacia la región. En ese sentido, fueron promovidos acuerdos económicos-comerciales como el fracasado Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y otros más efectivos como el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (CAFTA-DR).

El CAFTA-DR creó una zona de libre y desproporcionado comercio entre los países firmantes; acentuando las asimetrías existentes, que deformaron más la estructura económica-comercial de los miembros más débiles; lo que dejó en una posición desventajosa a Centroamérica. El atractivo mercado estadounidense, dificultó la búsqueda de alternativas que diversificaran el comercio y fortalecieran la economía de la subregión, de manera que le permitiera encaminarse hacia estrategias de desarrollo verdaderamente sustentables.

Con ello se perjudicaba también los esfuerzos que pudieran realizarse desde el Mercado Común Centroamericano (MCCA), los cuales se veían soslayados por los montos comerciales provenientes del primer mercado mundial, a lo que se suman las lógicas asimétricas del comercio con la Unión Europea (UE).

Entre las perspectivas económico-comerciales a futuro se destaca la posibilidad de construir un canal interoceánico por Nicaragua, lo cual fue aprobado en 2012, por una ley que admite su construcción, con un valor estimado entre los 35.000 y los 40.000 millones de dólares. El proyecto incluye también la construcción de pistas aéreas, un oleoducto y puertos. Un canal alternativo al de Panamá, dinamizaría el comercio en la subregión, que de concertarse correctamente los acuerdos de comercio e inversión, pudieran resultar favorables para el crecimiento económico-comercial de Centroamérica.

Tomando en consideración que el 90 por ciento del comercio mundial se realiza mediante el transporte marítimo y que la región de Asia Pacífico cobra mayor importancia económica-comercial, las expectativas resultan alentadoras. No obstante, deben considerarse los recientes peligros de consolidación de acuerdos de libre comercio que pudieran acentuar las asimetrías que hoy padece la subregión.

Al CAFTA-DR se le suma ahora la amenaza de la Alianza del Pacífico (AP), la cual fue anunciada en Lima, el 28 de abril del 2011, por el ex presidente peruano Alán García. Ello refuerza los TLC, extendiéndolos sobre todo el continente con Costas al Pacífico y un creciente número de gobiernos regionales y extraregionales que se irán incorporando a la Alianza, por las perspectivas que ofrece el comercio por este océano. A ello se suma el fortalecimiento del Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP).

Todo ello genera un clima de inseguridad para los proyectos integracionistas regionales de mayores perspectivas geopolíticas, ante el atractivo de la Alianza del Pacífico (AP), la cual pudiera lograr -con métodos más mesurados- la resurrección del ALCA. La adhesión de los gobiernos de México, Colombia, Perú, Chile, y la posible incorporación de Panamá y Costa Rica, con la presencia de los presidentes de estos países, en calidad de Observadores Candidatos para ingresar al bloque ya formalmente solicitada.

En el caso de Panamá, el gobierno de Ricardo Martinelli ya ha iniciado negociaciones con México para firmar un Tratado de Libre Comercio y con ello cumplir con los requisitos para incorporarse a la Alianza. Costa Rica, por su parte, suscribió el protocolo marco que establece la hoja de ruta para ingresar a la Alianza del Pacífico. El documento por Laura Chinchilla y Juan Manuel Santos, este último, en calidad de presidente Pro-tempore de la Alianza del Pacífico, en el marco de la VIII Cumbre.

Según el Acuerdo suscrito en la VIII Cumbre de la Alianza del Pacífico relazada en el mes de febrero de 2014, se permitirá una vez que entre en vigor, “(…) que el 92% de los productos que se comercian entre los cuatro países queden libres de aranceles. El 8% restante se desgravará progresivamente.” (“En la VIII Cumbre de la Alianza del Pacífico: Presidentes de Chile, Colombia, México y Perú, firman el Protocolo Adicional al Acuerdo Marco.” , 2014). En esta Cumbre, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, a Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, firmó la declaración que oficializa el interés de ese país por formar parte de ese proceso.

Estas incorporaciones pudieran conllevar a la recaída en un TLC ampliado a ritmos acelerados, el cual arrojaría efectos perjudiciales para la configuración geopolítica de Nuestra América. Las implicaciones a futuro de esta alianza irán definiendo competencias contra el MECOSUR y la UNASUR, de importantes implicaciones geoestratégicas, que van mucho más allá del plano económico-comercial y financiero.

Independientemente de las teorizaciones, lo cierto es que la Alianza del Pacífico ya engloba la Alianza del Pacífico una población de 212 millones de personas, lo que representa un tercio de los habitantes de Latinoamérica y el Caribe (LAC); siendo la sexta economía del mundo (concentrando un 3,5% del PIB mundial); la segunda economía del Latinoamérica y el Caribe con el 36% del PIB, y representa el 52% del comercio de América Latina.(“En la VIII Cumbre de la Alianza del Pacífico: Presidentes de Chile, Colombia, México y Perú, firman el Protocolo Adicional al Acuerdo Marco.” , 2014)

Entretanto, la permanencia de la crisis del sistema-mundo, según la teorización Immanuel Wallerstein, y la necesidad de lazos comerciales que den mayor capacidad de inversión, redistribución social y mejoramiento de las políticas públicas de la subregión, pudiera llevar a medidas apresuradas que acentuarían, de una forma sin precedentes, la dependencia estructural de las economías centroamericanas a Estados Unidos y otras potencias centrales.

Ante esta situación, crecen los intereses de Estados Unidos y sus aliados estratégicos por consolidar sus TLC en la zona del Pacífico, intentando cortar Latinoamérica entre el eje Atlántico y el Pacífico. El desarrollo que va tomando la Alianza del Pacífico (AP) y su normativa interna, diseña un escenario de contrapunteos donde el SICA puede verse atraído por una Alianza que parece revitalizar los intereses del fenecido ALCA, mediante fórmulas más sutiles.

Respecto al comercio de Centroamérica con la Unión Europea (UE), en 2010 concluyeron las negociaciones para un Acuerdo de Asociación, entrando en vigor al año siguiente el Acuerdo de Asociación Unión Europea-América Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá). Ello ha diversificado el comercio de la subregión, que tradicionalmente se había concentrado con Estados Unidos. No obstante, la crisis económica en varios países de la UE no posibilita grandes beneficios.

El impacto que pueden tener la Alianza del Pacífico y la proyección de seguridad de Washington a la usanza de la Huella Ligera en la política exterior y de seguridad hacia Latinoamérica y el Caribe, pudieran perjudicar los esfuerzos por la seguridad y la soberanía que hacen los países desde la UNASUR, el ALBA y la CELAC. Con esta proyección, la subregión más afectada es la centroamericana por la difícil situación que presenta hoy su seguridad.

Los proyectos militaristas de Estados Unidos han resultado un fracaso para la subregión. En los últimos años, la Conferencia de Caminos de la Prosperidad ha sido un foro relevante para la actualización de las relaciones, con una creciente importancia en cuanto a los aspectos de seguridad, por la crítica situación de violencia, criminalidad e inseguridad ciudadana que vive la subregión, como resultado del tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos.

En el plano de la seguridad, existen antecedentes en la integración de Centroamérica, que si bien han tenido aspiraciones loables, sus resultados no han sido los esperados. En diciembre de 1995 se suscribió el Tratado Marco de Seguridad Democrática en San Pedro Sula, Honduras, el cual instituyó el Modelo Centroamericano de Seguridad Democrática, para el fortalecimiento democrático e institucional, que debe velar por el respeto de los derechos humanos y el Estado de derecho en estos países.

Sin embargo, esta aspiración ha enfrentado grandes limitantes con el auge del tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos (tráfico de personas y armas de fuego). En el año 2008 fue aprobada la Iniciativa Mérida por el Congreso estadounidense, para la seguridad de México y Centroamérica, con lo cual se ha acentuado la militarización de la guerra antidroga. Al año siguiente (2009) fue creada la Unidad de Seguridad Democrática, con el fin de apoyar a la Comisión de Seguridad del SICA en la ejecución de los proyectos de seguridad regionales y en junio de 2010, se aprobaba la Iniciativa se Seguridad para la Cuenca del Caribe, que consolidaba la estrategia de seguridad de Washington hacia el Gran Caribe.

La proyección estadounidense hacia Centroamérica se consolida con la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central (CARSI)que coordina países con instituciones financieras internacionales, el sector privado, la sociedad civil y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). La misma cobra gran importancia, al punto que en un momento de reducción del presupuesto de seguridad de Estados Unidos para la región, crecen los fondos canalizados para la CARSI.

Los objetivos declarado de la CARSI, según la hoja informativa del Departamento de Estado, centra en: “Los cinco objetivos de CARSI en América Central son: Crear calles seguras para los ciudadanos de la región. Desbaratar el movimiento de los criminales y el contrabando en y entre los países centroamericanos. Apoyar el desarrollo de gobiernos fuertes, capaces y responsables en América Central. Restablecer la presencia efectiva del Estado, los servicios y la seguridad en las comunidades en peligro; y Fomentar mayores niveles de coordinación y cooperación entre los países de la región, otros asociados internacionales y donantes para combatir las amenazas a la seguridad regional.” (Iniciativa Regional de Seguridad para América Central:Gobiernos capaces, 2012)

En las partidas de estos fondos se registra un incremento de la canalización aprobada por el Departamento de Estado para el año 2015, así como en las Audiencias sobre el presupuesto de Defensa de 2015 realizadas en el Senado. Llama la atención que en medio de una coyuntura de recorte presupuesto de defensa. En estas partidas puede apreciarse así la importancia concedida al uso de las Fuerzas de Operaciones Especiales y el uso de las Tecnologías de la Informática y las Telecomunicaciones (TICs) en función de los objetivos geoestratégicos.

La tendencia a fortalecer en el plano de seguridad la subregión de Centroamérica y el Caribe como zona de mayor inseguridad, se expresa en los diferentes documentos emitidos por el gobierno de Estados Unidos en el año 2014. Tanto el Reporte Cuadrienal de Defensa, como el Informe del Comando Sur (Southern Command, 26 february, 2014), así como el Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR) de la Oficina de Narcóticos y Aplicación de la ley Asuntos Internacionales de este año, evidencian la prioridad que se establece en la lucha antidroga y la apuesta por el uso de la Huella Ligera a partir de la mayor coordinación entre las diferentes Agencias del gobierno para las operaciones en estos territorios.

Para ello se reforzarán las acciones político, diplomáticas y de seguridad, en lo cual tendrá un papel primordial, la CARSI, apreciándose también la reactivación de la ruta del Caribe entre los principales corredores de la droga hacia Estados Unidos y de flujos ilícitos de armas hacia las Américas.

En el caso del informe del Comando Sur se definen por el jefe de este Comando Sur como cuatro prioridades para las operaciones del comando: la detención “humana y digna” estadounidenses en: Fuerza de Tarea Conjunta de Guantánamo; Lucha contra la Delincuencia Organizada Transnacional (CTOC); la creación de capacidad de los asociados, inter-operatividad, alianzas inter-institucionales, socios inter-agencias y la planificación de contingencias.

Conforme a las prioridades se proyecta el trabajo de este Comando hacia el incremento de la seguridad pública, la estabilidad política, el estado de derecho, el fortalecimiento institucional, la eficiencia de los programas antidrogas y contra el trasiego ilegal de armas de fuego. Asimismo se enfatiza en el trabajo en la seguridad fronteriza, clave para la subregión centroamericana. Además se aprecia la corrupción en la región como amenaza a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos

El Departamento de Estado, por su parte, según declaraciones del subsecretario de Estado para temas de narcotráfico internacional, William Brownfield, dijo que Centroamérica se convirtió en la "mayor amenaza" de seguridad en el Hemisferio Occidental por cuenta del narcotráfico.

El enfrentamiento al flagelo de las drogas liderado por Washington, mediante la militarización de la guerra antidroga, ha conllevado a que Centroamérica sea la subregión más afectada. Ante tales circunstancias, la política exterior centroamericana debe pugnar por una cooperación internacional que supere los renglones militaristas y atienda las limitantes del desarrollo; promoviendo la esfera de la prevención y atención a adictos.

La carencia de una voluntad política por parte de Estados Unidos para reconocer la responsabilidad compartida y diferenciada en los problemas de seguridad que afectan a la subregión, ha limitado las opciones. Las mismas han estado guiadas por la visión unidireccional de Washington, que concentra los recursos en la militarización de la guerra contra los cárteles y las operaciones de interdicción de estupefacientes; obviando los problemas estructurales de las sociedades centroamericanas.

Las políticas excluyentes y la criminalización de las protestas sociales han acentuado las vulnerabilidades ya existentes en la subregión. La Conferencia internacional de apoyo a la estrategia de seguridad de Centroamérica de junio de 2011 dio paso a un ámbito regional de lucha contra el crimen organizado al que se sumaron actores regionales y extra-regionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alemania y España. En todo momento, Estados Unidos ha intentado potenciar el liderazgo mexicano, para la cooperación regional con Centroamérica, en aras mitigar la pujanza de Brasil.

Esta situación ha alentado por parte de gobiernos y movimientos sociales centroamericanos, el reclamo de nuevas políticas, proclives a la inclusión social; otorgándole protagonismo a la sociedad civil de los pueblos de Centroamérica. Las posibilidades de avizorar soluciones estructurales y cortoplacistas a los problemas vigentes, están un tanto alejadas de la objetividad. La falta de voluntad política del gobierno estadounidense, la corrupción, inestabilidad política y debilidad institucional centroamericana, necesita cambios profundos que deben partir de políticas más autónomas; pero las fuerzas que apoyarían tal tendencia carecen de los recursos para llevarla a cabo.

La violencia y criminalidad que padece el triángulo norte de América Central (Guatemala, Honduras y el Salvador) se ha arreciado; extendiéndose también al triángulo sur (Nicaragua, Costa Rica y Panamá) con efectos perjudiciales para los derechos humanos, el Estado de derecho y la convivencia democrática de estos países. Su cercanía a la frontera mexicanaincrementa las vulnerabilidades para la seguridad, siendo las principales rutas del trasiego ilegal de drogas y otros delitos conexos (tráfico y trata de personas, trasiego ilegal de armas de fuego, precursores químicos y lavado de activos).

“El triángulo norte de América Central (El Salvador, Guatemala y Honduras) probablemente es la región más afectada en términos de violencia, debilitamiento de las instituciones públicas e infiltración del crimen organizado en la economía, la sociedad y el sistema político”.(Kruijt, 2011)

Ante esta situación, varios gobiernos y movimientos sociales de la región han promovido un cambio de política, con tendencia a la paulatina despenalización y legalización de algunas drogas, fundamentalmente el cannabis (marihuana). Los debates han ganado fuerza en los foros regionales; destacándose la posición del presidente Uruguay, José Mujica y la del mandatario de Guatemala, Otto Pérez Molina, junto a los gobiernos de México, Colombia; lo cual pudo apreciarse en la Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias, 2012. Además se solicitó al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon una Conferencia Internacional Antidroga.

Estas posiciones han contado con la férrea oposición de Washington, que ve en estas tendencias un freno a las políticas militaristas que impulsa en su cruzada contra las drogas. Paradójicamente, al interior de Estados Unidos, también se está avivando el tema, liderado por los Estados de Colorado, California y Washington.

Varios gobiernos centroamericanos tienen una visión distinta sobre la lucha contra el tráfico ilegal de drogas y otros delitos conexos donde resaltan, el tráfico de personas y el de armas de fuego desde Estados Unidos. La seguridad de Centroamérica amerita un cambio de política ante el manifiesto fracaso de la guerra antidroga. Las experiencias de Países Bajos y Portugal en la despenalización y legalización, arrojan resultados positivos en cuanto a la disminución de la violencia e inseguridad.

Para afianzar la disminución de los flujos de ilícitos y sus lamentables consecuencias para la seguridad y la convivencia democrática, se reclama que la Reforma Migratoria estadounidense tome en cuenta la situación actual que viven los países de Centroamérica y sus inmigrantes en Estados Unidos El incentivo de medidas que puedan alentar la legalización de los flujos migratorios, regularizar la situación de los inmigrantes y utilizar las remesas en los sectores productivos de estos países, pudiera corregir de forma paulatina, la crítica situación que viven los pueblos de Centroamérica en la actualidad.

La Operación Rápido y Furioso y las acciones del Pentágono, con el creciente uso de aviones no tripulados (drones) y de Fuerzas de Operaciones Especiales para el control de este delito, son algunas de las tendencias más negativas que se aprecian para la paz y la seguridad de Centroamérica.

Por otra parte, la corrupción y la debilidad institucional gana espacio con la militarización del enfrentamiento antidroga. En Centroamérica, “(…) los políticos de mano dura dan prioridad en cuanto a seguridad a la persecución de criminales de poca monta. Esto también distrae la atención de fiscales, jueces y magistrados. Además, crea silencio y espacio libre para los miembros del mucho más despiadado crimen organizado.” (Kruijt, 2011)

Los vínculos del negocio ilegal de drogas, con el tráfico de precursores químicos, el trasiego ilegal de personas y el lavado de dinero; constituyen aspectos básicos para conocer las dimensiones político-diplomáticas, socioeconómicas y de seguridad del flagelo de las drogas.

Habida cuenta de que Estados Unidos es el principal mercado de estupefacientes a nivel mundial y tomando en consideración la ampliación de las rutas de tráfico de Centroamérica, México y el Caribe hacia ese país, se valora este problema como un tema fundamental en la agenda de seguridad estadounidense hacia la subregión, por las peculiaridades que ha adquirido durante la Administración de Barack Hussein Obama.

En la actualidad Estados Unidos es el líder indiscutible de los fallidos programas que delinean y definen las acciones antidrogas en Centroamérica y el Caribe. La Iniciativa Mérida y la CARSI han denotado la incapacidad de ese gobierno para impedir las consecuencias del tráfico ilícito de drogas en la subregión. Tal ineficacia, refleja la carencia de una estrategia que enfrente ese flagelo, con una visión integral sobre las esencias que lo promueven.

El incremento del poderío militar de Estados Unidos en Centroamérica, bajo el pretexto de lucha contra el tráfico ilícito de drogas, le confiere una mayor relevancia al tema, no sólo por las consecuencias directas que acarrean, sino también por los intereses y amenazas que implican en las políticas impulsadas por ese gobierno.

El enorme impacto económico-social y de seguridad que causa este flagelo, afecta en la actualidad a toda la subregión. Por tal motivo deben considerarse, además de los daños a las inversiones extranjeras y el turismo, los efectos negativos sobre la violencia, la seguridad ciudadana, la pobreza, la marginalidad y la exclusión social. Estas consecuencias suelen propiciar una mayor cobertura, para que Estados Unidos y sus aliados en Centroamérica, puedan demonizar y criminalizar las protestas sociales que ocurren en su contra.

Ante este panorama, se incrementa el uso de servicios privados de seguridad y protección por los sectores de poblacionales económicamente fuertes. Este fenómeno, unido al creciente empleo de contratistas y subcontratistas por el gobierno estadounidense para la lucha antidroga, aumenta la privatización de la seguridad en América Central. La crítica situación que vive la subregión, se ve acentuada por la corrupción, estimulada por las cuantiosas sumas de capitales de los carteles de la droga, que lesionan la eficiencia y credibilidad de instituciones cívico-militares.

Conclusiones

En el actual escenario internacional se aprecia una recomposición del sistema de dominación de Estados Unidos con la expansión del espíritu del Plan Colombia hacia México y Centroamérica; consolidando su control sobre el área del Gran Caribe en el plano de seguridad y complementando los acuerdos de dominación económica-comercial y financiera con el CAFTA-DR y la Alianza del Pacífico (AP).

El panorama de la integración regional, presenta enormes retos para Centroamérica y, a la vez, grandes potencialidades por su posición geoestratégica. De cualquier manera, los proyectos a los cuales deba adecuarse, tienen que priorizar su consolidación como bloque subregional; analizando las amenazas y posibles oportunidades de un nuevo canal interoceánico por Nicaragua, y el incremento de la colaboración en materia de seguridad, donde se exija la responsabilidad compartida y diferenciada de Estados Unidos y la UE; pero que deje márgenes claros para el respeto de la autodeterminación y la integridad territorial de los pueblos de América Central.

En este sentido, resulta un pilar básico el rechazo de los proyectos de integración con el influjo del neoliberalismo de nuevo título -La Alianza del Pacífico- que intenta rediseñar el ALCA, proyecto que recibió su estocada final en noviembre de 2005, en Mar del Plata, por el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y Venezuela.

Pareciera que el futuro más favorable para los países centroamericanos pudiera estar marcado por el desarrollo de los vínculos económico-comerciales y financieros con el MERCOSUR, del que ya forma parte Venezuela. La ampliación de este esquema de integración resultaría más favorable y segura a mediano y largo plazo.

En el plano político-diplomático pudieran acentuarse las posiciones centroamericanas desde la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). La aceptación de la Alianza del Pacífico (AP) se traduciría en la profundización de las asimetrías existentes, donde las economías más débiles sufrirían la re-deformación de sus mercados; acentuando la dependencia estructural a las potencias económicas centrales, donde Estados Unidos mantiene su liderazgo.

Por otra parte, para pensar la integración de Centroamérica en términos de prosperidad debe analizarse, en todo caso, cuáles son los proyectos y alianzas que otorgan fortaleza a las Instituciones; dan oportunidades para el mejoramiento de las políticas públicas; reducen las brechas entre ricos y pobres; mejoren los índices de seguridad ciudadana, y mitiguen los niveles de corrupción político-administrativa, todo lo cual propicie la convivencia democrática de los pueblos centroamericanos.

La desregulación estatal y el afianzamiento de tratados de libre comercio, no ofrece una alternativa viable para el futuro centroamericano. Los procesos de emancipación, las grandes luchas realizadas por estos pueblos contra el ALCA, pudieran verse frustradas por los alientos comerciales de la Alianza del Pacífico (AP).La gobernabilidad, la promoción de la seguridad ciudadana y un comercio sustentable, desde acuerdos que reconozcan las asimetrías existentes, resultan premisas básicas para el fortalecimiento de la integración centroamericana.

Como limitantes fundamentales para estos objetivos se destacan: la ausencia de voluntad política por parte de los Estados centroamericanos para fortalecer el SICA como entidad supranacional; la carencia de recursos financieros y humanos para el funcionamiento adecuado de la institucionalidad y el respeto de los acuerdos establecidos; la pérdida de los intereses nacionales con la transnacionalización de las inversiones de sectores importantes de las élites del poder en Centroamérica, que se oponen a un mayor desarrollo de la integración; la falta de participación ciudadana en la toma de decisiones; la trasparencia en las gestiones gubernamentales y la eficiencia de las políticas públicas y de los programas de inclusión social.

Así las cosas, en el panorama de la política exterior y de seguridad de Centroamérica, que sin menos retos y amenazas presenta también nuevas oportunidades que esperemos lleven a un camino de respeto a la diversidad, y capacidad de concertación político-diplomática de estos Estados-nacionales, en favor del desarrollo sustentable para el mejor porvenir de la Madre América.

* El SICA se constituyó el 13 de diciembre de 1991 con la firma del Protocolo de Tegucigalpa, que reformó la Carta de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), de 1962. El bloque de integración está conformado por los estados de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. También se adhirió la República Dominicana como país asociado y México, Chile y Brasil, en calidad de Observadores Regionales; mientras que España, Alemania, la República de China (Taiwán) y Japón, lo hacen como observadores extra-regionales, a lo cual se ha sumado, producto de la crítica situación de inseguridad, la solicitud de EE.UU. como observador.
Véase al sobre este término el trabajo: Perdomo, A. (18 de octubre de 2012). El poderío nacional de los EE.UU y la diplomacia contra las drogas en Latinoamérica, en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=157811
Utilización de Fuerzas de Operaciones Especiales y medios no tripulados (drones) y contratistas en el despliegue militar hacia Nuestra América.
En noviembre de 2012, fue aprobada a través del voto general, la iniciativa 502 (I-502) la cual fue elaborada por la Legislatura del Estado de Washington, por medio de la cual por primera vez se eliminan las sanciones criminales para cualquier mayor de 21 años que porte 28.5 gramos o menos de la droga para uso recreativo personal, dicha norma también legaliza la posesión de hasta 0.45 kilogramos de cannabis sólido para consumo y hasta 2.4 kilogramos en forma líquida, aunque siguen existiendo restricciones a conducir bajo la influencia de cannabis, el consumo en lugares públicos y el consumo de esta droga en lugares donde la ingesta de alcohol también está prohibida.


Alejandro L. Perdomo Aguilera, investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) adscrito al Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) de Cuba.

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