viernes, 16 de mayo de 2014

Cierta distancia

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Aquel Alfredo, desde chiquito, nunca quería ser viejo.

Con el tempo se dio cuenta que tenía tres alternativas. O matarse joven, o resignarse, o hacer como Jacobo Casanova. Cuando encontró el libro de sus Memorias averiguó que las escribió después de los setenta años, en una casa de Los Alpes. Memorias en las que iba relatando la cantidad de mujeres que se cogió. Relato que Alfredo supuso, le había posibilitado no estar triste por ser un viejito. Así es que, por eso, siempre quiso cogerse muchas minas. Cogidas que para él, eran una linda forma de escribir, de ir dejando escritas también sus memorias. O sea que, cada mujer que se cogía era como estar escribiendo algo que después, de viejito, iría a recordar.

Lo que le hacía sentir que, con cada una, estaba siempre a cierta distancia. Como si fueran las letras que iba escribiendo. Letras que, años después, al leerlas serían una vuelta al pasado, cuando no era viejo.

Con el tiempo también se fue dando cuenta que cada una que se iba cogiendo, todas, querían seguirla. Cogían con él también para después ser su noviecita y casarse. Por eso cuando después de coger les decía “te acompaño al colectivo”, como una forma diplomática de rajarlas, algunas sonreían, otras ponían cara de rabia, y otras se esforzaban en demostrar una aparente indiferencia.

Era así que cada vez, con cada una, iba escribiendo algo para recordar cuando sea viejito. Y habría escrito sus Memorias, como las escribió Casanova. Memorias, recuerdos que le harían no importarle ser viejo.

Por eso con cada mujer sentía cierta distancia desde la que nombraba, le ponía título a la cogida con ella.

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El mono que quiso ser escritor satírico

Augusto Monterroso



En la selva vivía una vez un Mono que quiso ser escritor satírico.

Estudió mucho, pero pronto se dio cuenta de que para ser escritor satírico le faltaba conocer a la gente y se aplicó a visitar a todos y a ir a los cocteles y a observarlos por el rabo del ojo mientras estaban distraídos con la copa en la mano.

Como era de veras gracioso y sus ágiles piruetas entretenían a los otros animales, en cualquier parte era bien recibido y él perfeccionó el arte de ser mejor recibido aún.

No había quien no se encantara con su conversación y cuando llegaba era agasajado con júbilo tanto por las Monas como por los esposos de las Monas y por los demás habitantes de la Selva, ante los cuales, por contrarios que fueran a él en política internacional, nacional o doméstica, se mostraba invariablemente comprensivo; siempre, claro, con el ánimo de investigar a fondo la naturaleza humana y poder retratarla en sus sátiras.

Así llegó el momento en que entre los animales era el más experto conocedor de la naturaleza humana, sin que se le escapara nada.

Entonces, un día dijo voy a escribir en contra de los ladrones, y se fijó en la Urraca, y principió a hacerlo con entusiasmo y gozaba y se reía y se encaramaba de placer a los árboles por las cosas que se le ocurrían acerca de la Urraca; pero de repente reflexionó que entre los animales de sociedad que lo agasajaban había muchas Urracas y especialmente una, y que se iban a ver retratadas en su sátira, por suave que la escribiera, y desistió de hacerlo.

Después quiso escribir sobre los oportunistas, y puso el ojo en la Serpiente, quien por diferentes medios -auxiliares en realidad de su arte adulatorio- lograba siempre conservar, o sustituir, mejorándolos, sus cargos; pero varias Serpientes amigas suyas, y especialmente una, se sentirían aludidas, y desistió de hacerlo.

Después deseó satirizar a los laboriosos compulsivos y se detuvo en la Abeja, que trabajaba estúpidamente sin saber para qué ni para quién; pero por miedo de que sus amigos de este género, y especialmente uno, se ofendieran, terminó comparándola favorablemente con la Cigarra, que egoísta no hacía más que cantar y cantar dándoselas de poeta, y desistió de hacerlo.

Después se le ocurrió escribir contra la promiscuidad sexual y enfiló su sátira contra las Gallinas adúlteras que andaban todo el día inquietas en busca de Gallitos; pero tantas de éstas lo habían recibido que temió lastimarlas, y desistió de hacerlo.

Finalmente elaboró una lista completa de las debilidades y los defectos humanos y no encontró contra quién dirigir sus baterías, pues todos estaban en los amigos que compartían su mesa y en él mismo.

En ese momento renunció a ser escritor satírico y le empezó a dar por la Mística y el Amor y esas cosas; pero a raíz de eso, ya se sabe cómo es la gente, todos dijeron que se había vuelto loco y ya no lo recibieron tan bien ni con tanto gusto.

Tomado de “La oveja negra y demás fábulas”, 1969

Augusto Monterroso, (1921-2003) conocido como “Tito” Monterroso, fue un escritor guatemalteco, nacido en realidad en Honduras, famoso por sus cuentos breves.

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Libros libres

ARGENPRESS CULTURAL

De Odiseo Runa presentamos aquí el poemario “La lengua”, el silbo puro y otros poemas.

¡Feliz lectura!

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¡Tengo qué…!

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



La enorme pelota seguía girando al ritmo de un monótono tack- tack que impactaba sobre su corteza. El joven Gonzalo R. era uno más entre los millones de habitantes en ese espacio debilitado por la fuerza de un poder anacrónico, decrépito. El corazón de la pelota era un cuadrado gris opaco, en su interior la vida se desarrollaba entre márgenes precisos tan tajantes como determinantes formadores de un futuro que habría de nacer amniótico, envuelto en arcaísmos intolerables.

Fue creciendo e incorporando pautas preestablecidas que habrían de convertirlo, pensaban sus hacedores, en un hombre íntegro, cabal, típico exponente de una sociedad ordenadamente occidental y cristiana.

Aprendió cada lección capítulo por capítulo: -hay que lavarse los dientes después de cada comida. También las manos antes de comer. Estudiar mucho, dejar las distracciones para otros momentos, cuando sobrara el tiempo.

Tenía que saludar a la señora que pasaba por enfrente aunque no tuviera ganas de confraternizar con lo más parecido a una arpía que se había cruzado por su vida.

-Buenos días, señora, ¿cómo está usted? Sería la correctísima pregunta a formular. Aunque en realidad le importara tres carajos.

No robar, no matar, ser humilde, acatar las órdenes de los mayores que por su experiencia siempre debían ser escuchadas y sin chistar, en ese mundo que rebalsa nones.

Aprendió a rezar antes de ir a dormir y a agradecer el pan que gracias a Dios, podría encontrar en la mesa luego de las interminables horas de esfuerzo de sus padres, que quedaban clandestinizadas por imperio de la fuerza divina. Gonzalo R. logró incorporar cada técnica de buena convivencia, repetida, no pocas veces, por las personas de su entorno durante la infancia contenida en el colador por donde se escapa la niñez. Sin embargo, sentía que faltaba algún capítulo no revelado; algo que no le habían enseñado, ni siquiera mencionado, aunque no lograba develar su esencia.

Entre normativas y deberes a realizar Gonzalo también aprendió que “hacer” se escribe con hache y con ce; que hay diptongos y triptongos, diéresis y tildes. Palabras agudas y esdrújulas. Sinónimos y antónimos. Que hay bien, hay mal -aunque a veces cambien de lugar- y también hay más o menos, aunque esto último lo fue descubriendo solo.

Aprendió que los sustantivos comunes se escriben con minúscula –como todo lo común- y los propios –y ajenos- con mayúscula, quedando igualados ortográficamente héroes con villanos. Hombres con geografías.

Con mayúscula tanto debía escribirse Hitler como Gandhi, o Bush como Fidel. Con mayúsculas también se escribiría Galeano, Miguel Hernández, Neruda, García Lorca como Vargas Llosa, Arena Fuentes o Régis Debray, unos referentes del pueblo y del anti pueblo los otros.

El joven también aprendió que se defeca hacia abajo. Siempre, siempre.

Fue una noche sin estrellas cuando se le ocurrió intentar sus primeros versos, pensando que tal vez pudiera estar dilucidando la lección no incorporada, que podría radicar en la búsqueda de su libertad, eligiendo qué hacer sin tener que acatar una exigencia basada en patrones enquistados. Intentó crear su poesía como algo casi espontáneo, donde habría de leerse: “la rosa empujó a mi madre/ desbarrancándola por el jardín de su vida…”

Orgulloso de sus versos quiso compartirlos, tropezando con el adoquín rompe sueños que a veces se atraviesa en los caminos.

-¿Estás loco? Fue la respuesta inesperada ¿De dónde sacaste que una rosa puede empujar a alguien? ¡Eso no es poesía!

El joven, incapaz de transgredir modelos garabateados vaya a saberse por quiénes, bajó su mirada, rompió la hoja donde hasta ese momento se podía leer lo que consideró su logro final, el que entrañaba su sentimiento más profundo y deshojó su rosa dispuesto a retomar su camino rutinario, sintiendo en la boca el gusto amargo del fracaso.

Gonzalo entró en crisis, como un médium en trance comenzó a repetir con la fuerza de quien eleva un mantra hacia algún lugar ubicado fuera del enorme cuadrado situado dentro de la pelota, que impávida, repetía su monótono tac-tac:

-Esto está bien; esto está mal. Debo hacer, no debo hacer. Tengo que bañarme; tengo que almorzar; tengo que ir a trabajar; tengo que prepararme para ser alguien. Ser alguien, ¿Ser quién? ¿Quién elige por mí? ; tengo que…, tengo qué… ¡Tengo qué…! Insistía como ensañado consigo mismo.

El joven que fue superando la metamorfosis de la vida mientras comenzaba a perder la rapidez que tuviera aquella vez que llegara primero entre millones, tomó conciencia, inesperadamente, que era apenas uno más entre cientos de miles domesticados, fieles reproductores de esquemas inflexibles convertidas en barreras infranqueables.

-Tengo qué… murmuraba entre lágrimas compuestas por la mezcla de sensaciones inexplicables, hasta que de pronto una sonrisa inesperada, casi inoportuna en el estado en que se encontraba, lo despertó del trance, iluminando el óvalo de su rostro, sacudiendo su juventud dormida.

-¡Tengo que aprender a ser feliz, a transgredir tanta imposición! ¡Ese es el capítulo de la historia que no me enseñaron! Gritó con la alegría de quien descubre la vida que creía ahogada para siempre.

¡Ser feliz, ser feliz, ser feliz! Repetía como queriendo sacudirse de su propio letargo.

Gonzalo R. tomó una hoja de papel, la estrujó con fuerzas dejándola ajada, tanto como estaba su vida y escribió como aquella noche sin estrellas: “la rosa empujó a mi madre/ desbarrancándola por el jardín de su vida…”

Celebró su frase, la repitió mil veces o más. Le pareció sublime, mágica, maravillosa, tal vez, pensó, no es tan bella ¡Pero es mía!

Gonzalo R. uno más entre los millones de habitantes en ese espacio debilitado por la fuerza del poder anacrónico, decrépito, rompió el margen preciso del impecable cuadrado donde viviera hasta ese momento, sintiendo que no siempre las cosas son tal como se le ocurrieran a algunos. Comenzaba a dirigir sus propios pasos.

La enorme pelota, casi despanzurrada, continuaba danzando su tac- tac impactando sobre la corteza cada día más debilitada. Las aristas del cuadrado comenzarían a quebrarse poco a poco.

Ilustración: “Joven” obra de la artista visual argentina Beatriz Palmieri

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Plástica: La obra de Ismail Shammut - El pueblo palestino a través de la pintura

Laura Galián

La tragedia padecida por los palestinos en 1948 -consistente en la expulsión de millones de personas a causa de la creación del Estado de Israel- nos ha llegado a través de innumerables formas: la historia, la literatura, la música, el cine, el teatro y la política, entre otros. Desde la creación en 2002 del muro de Cisjordania, hemos visto surgir muchos artistas plásticos que han plasmado su rabia y su sufrimiento en esas paredes, como una forma más de resistencia pacífica. El arte como forma de expresión se ha empleado al servicio de la causa nacional desde los inicios del conflicto para convertirse en una forma de supervivencia y una vía más de resistencia. Sin embargo, las artes plásticas, a la manera tradicional, con lienzo y óleo, se encuentran, quizá, entre las más desconocidas y menos exploradas para el espectador occidental. Con esas premisas, vale la pena destacar el trabajo de Ismail Shammut (1930-2006), uno de los pintores árabes contemporáneos más influyentes.

La pintura figurativa de Shammut refleja muchos de los aspectos de la narrativa palestina actual; desde la Nakba (el desastre palestino) -que vivió en primera persona, ya que a la edad de 17 años fue expulsado junto con su familia de su casa en Lydda- hasta la determinación de los palestinos a lo largo de los duros años del enfrentamiento. Exilio, lucha, resistencia, identidad, son algunos de los temas que trata en su obra, cuyos sujetos emanan directamente de las experiencias vitales del artista y, por lo tanto, reflejan esa parte tan dolorosa de la historia palestina. Inevitablemente, la vida y la obra de Shammut van de la mano y han evolucionado en paralelo al desarrollo del enfrentamiento. Como él mismo planteó en alguna entrevista, su obra puede ser dividida en cinco fases.

La primera coincide con el shock inicial provocado por las primeras experiencias traumáticas derivadas de la creación del Estado de Israel. Estas obras, realizadas durante la década de 1950 tienen un estilo realistamarcado por la vivencia directa de los acontecimientos. Su familia huyó en julio de 1948 desde Lydda al campo de refugiados de Jan Yunes en Gaza. De repente, Shammut era un refugiado, y no era el único; hasta el 12 de julio de 1948, el ejército israelí, bajo las órdenes de Isaac Rabín -que luego sería premio nobel de la paz-, expulsó de Lydda y Ramleh a más de 50 000 palestinos.

Una vez en Jan Yunes decidió dedicar su vida al arte. Por ello, en cuanto pudo, y con los 30 dólares que tenía ahorrados, se trasladó al Cairo. Allí se matriculó en el College of Fine Arts. Entre las obras de esta segunda etapa destacan Vamos a volver, Memorias y fuego y Hacia dónde; esta última se ha convertido en un hito de la experiencia que los palestinos han sufrido a partir de 1948 y es, además, una de las obras más importantes del autor. En ella se representa el éxodo de Lydda y Ramleh en julio de ese mismo año. Ese cuadro representa a tamaño natural la imagen de un anciano y tres niños que se mueven de derecha a izquierda. Se puede observar al fondo el alminar de la ciudad árabe que los protagonistas dejan atrás. Esta imagen nos recuerda el trabajo literario de al-gurba (en árabe, ‘diáspora’ y también ‘extrañeza de estar separado de lo familiar’), plasmado a través de la tierra árida en la que se encuentran los protagonistas, que contrasta con la fertilidad de la ciudad. Gracias a ese cuadro y a la primera exposición del pintor en 1953 en la Galería de Arte Palestino en Gaza, Ismael Shammut se consagró como pintor y como referente artístico entre sus coetáneos.

La tercera etapa pictórica de Shammut se desarrolló durante la década de 1960. Tras el golpe inicial, se reactivó la motivación nacional con la esperanza de la construcción de un Estado palestino. Ese cambio anímico se refleja en la pintura de Shammut. Comienza a usar colores más expresivos y su estilo se decanta hacia el simbolismo, si bien no deja de lado el realismo que lo caracteriza. Con la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), en la que Shammut participó activamente reapareció el debate nacional y se consolidó la resistencia, asunto ambos en torno a los cuales empezó a girar la pintura del artista. Entre otras obras destacan: Mano verde y Ópera palestina.

Más tarde, cuando Israel invadió el Líbano, con el consiguiente sufrimiento para los refugiados palestinos que estaban en aquel país, Shammut volvió a utilizar los colores vivos, como expresión de dolor y desgarro. En Teel zaatar, una de las obras de este periodo, cambia el óleo por la acuarela e intenta producir una sensación de espontaneidad que lo aleja del realismo inicial.

En la quinta etapa su carrera pictórica, la última de su vida, que se puede concretar desde 1997 hasta el 2000, Shammut decide realizar unos murales de gran tamaño junto a su esposa y artista Tammam al-Ajal bajo el titulo: Palestina, el éxodo y la odisea. Estas piezas, ilustran, por orden cronológico, la secuencia de los acontecimientos más traumáticos desde 1948. En ella se refleja el tremendo impacto que los muralistas mexicanos tuvieron en estos dos artistas. Entre los 19 murales que componen esta serie destaca el último de ellos, El sueño del mañana; en él aparece una mujer con un vestido blanco cuyos contornos dibujan el mapa de la Palestina histórica, en el cual se encuentran bordadas las palabras amor, paciencia y mañana.

La carrera artística de Shammut incluye algunos trabajos y publicaciones sobre la evolución del arte palestino. Uno de sus trabajos más importantes Arte en Palestina (1989) es un instrumento esencial para comprender el desarrollo del discurso artístico en la historia palestina. El doble papel de artista e historiador del arte ha sido adoptado no solo por Ismael Shammut, sino, también, por otros artistas palestinos como Samia Halaby y Kamal Bullata, cuyos trabajos críticos sobre la historia del arte palestino han hecho accesible estas manifestaciones de la cultura palestina a otros artistas del ámbito internacional.

La vida y la obra de Ismael Shammut le han conferido reconocimiento tanto entre los palestinos como internacionalmente y lo han consagrado como uno de los máximos representantes del imaginario histórico palestino, ya que no solo ha sabido expresar el presente histórico de esa nación, sino, sobre todo, los anhelos y las esperanzas de un pueblo víctima de la historia.

Ver su obra aquí.

http://aish.com.es/personajes/palestina/343

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La maldición de los recursos naturales: Un pacto por la igualdad y la integración

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La maldición de los recursos naturales es una paradoja. Para luchar contra esta ‘maldición’ es preciso un reparto justo de los beneficios entre los sectores público y privado, una mejor asignación de los presupuestos para aumentar el gasto en salud y la educación, combatir la desigualdad y fomentar la creación de empleo para las personas pobres.

América Latina refleja la desigualdad más grande que existe en el mundo, pese a que es una región de las más ricas en materia de recursos. "Es producto de las altas concentraciones de los ingresos en pocas manos, y el gran número de pobres que existen en estos países", explicó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena.

Fue al iniciar la primera jornada del 35 Periodo de Sesiones de la CEPAL, entre el 5 y de mayo en Lima, cita en la cual se debatió el “Pacto por la Igualdad” e “integración hacia una estrategia de cadenas de valor inclusivas”, con asistencia de 44 delegaciones de países miembros y 12 asociados participantes.

“No basta con el crecimiento económico para cerrar las brechas de desigualdad. Nuestra estrategia ha sido incluir para crecer”, expresó el Presidente de Perú, Ollanta Humala, al inaugurar el encuentro, argumentando que “esta estrategia nos ha dado resultados, hemos aumentado en más de un 50 por ciento la inversión social en dos años de Gobierno, hemos sacado de la pobreza a casi medio millón de peruanos”.

“Es necesario construir una oda a la igualdad para la región más pobre pero sí la más desigual. ¿Cómo entender este reto? Hemos cometido el error de confundir pobreza con desigualdad, hemos querido combatir la pobreza sin construir política social que combata a la desigualdad”, agregó.



Articulación productiva

La CEPAL propone avanzar hacia la integración regional a partir de una mayor articulación productiva entre los países, considerando la acelerada innovación tecnológica, el reposicionamiento de los distintos actores en la economía mundial y la conformación de mercados regionales ampliados.

Se trata de políticas para la creación de cadenas de valor regionales y subregionales que impulsen el intercambio manufacturero, el comercio intra-industrial, la internacionalización de las pymes y el aumento del número de empresas exportadoras y de bienes exportados. La Región vive un proceso de integración que abarca la economía, el comercio, las políticas, las relaciones sociales y ambientales. La irrupción de China en el comercio mundial, impulsada por la OMC en 2001, ha repercutido en LAC.

La ONU, desde el año 1952, empezó a aprobar resoluciones para el desarrollo económico integrado, el derecho a explotar libremente las riquezas y recursos naturales, soberanía sobre éstos y en 1974 emite la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados. Pero los países han dado pasos pero no suficientemente sólidos para evitar la creciente desigualdad.

América Latina no es una potencia militar, ni industrial, ni tecnológica, tampoco nuclear. Es una impresionante reserva de minerales, agua, bosques, tierras aptas para producir alimentos, todas las fuentes primarias y una población que se cerca a los 500 millones de habitantes.

Los países ricos en recursos naturales son particularmente vulnerables a la corrupción, el populismo o el clientelismo político, y esos factores junto con la falta de transparencia y rendición de cuentas han limitado su cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo.

Las investigaciones de Oxfam destacan algunos factores claves para mejorar los marcos legales y fiscales en países pobres, renegociación de contratos con las grandes empresas extractivas, creación o fortalecimiento de sistemas públicos de gestión financiera. Los marcos o contratos existentes no cumplen este principio y sean contrarios al interés público, deben ser revocados o modificados para garantizar un acuerdo justo entre empresas y gobiernos nacionales.

Las instituciones financieras internacionales deben apoyar el diseño de estrategias de reducción progresiva de la dependencia económica de las industrias extractivas en los países en desarrollo. El Banco Mundial y el FMI no deben aceptar los proyectos extractivos como “modelo de desarrollo”, y únicamente deben alentar y apoyar los proyectos extractivos de los países pobres cuando se demuestre de forma clara que habrá un impacto positivo y sostenible para el alivio de la pobreza, sin daños medioambientales de consideración.

El modelo extractivo es un lastre para las personas, la naturaleza, las instituciones y el desarrollo. Este fenómeno se conoce como la “maldición de los recursos” o la “paradoja de riqueza”. Es un fenómeno que no se explica simplemente por la abundancia de recursos naturales, sino que se debe los vínculos entre una excesiva dependencia económica y las políticas relativas al reparto de los beneficios y los costos sociales y medioambientales de la explotación.

Uno de los riesgos más conocidos de la exportación de petróleo y minerales es la brusca apreciación del tipo de cambio de la moneda local, fenómeno conocido también como “enfermedad holandesa”. El caudal de divisas sobrevalúa la moneda local, encareciendo los costos de los otros sectores de la economía.



Mensaje de Noruega

El buen uso de esos recursos implica gobernanza, gobernabilidad, sentido igualitario, transparencia. Noruega es un ejemplo, porque el control de los recursos está en la sociedad, que es el caso del petróleo en función del desarrollo. Esto significa mayor pago de impuestos, cuentas claras de la gestión. Los altos ejecutivos aceptaron reducir sus ingresos. ¿Será posible comparar Noruega con América Latina, es una pregunta de la Universidad de Oslo, al mismo tiempo que plantea el diálogo.

El modelo nórdico vence al “capitalismo depredador”. Su éxito demuestra que se pueden combinar prosperidad y amplias prestaciones sociales, según un estudio

¿Por qué el modelo social nórdico es tan exitoso económicamente? Diez investigadores nórdicos han analizado el tema, financiado por el Consejo de Investigación de Noruega.

Se aclara, aunque parezca una reflexión ingenua, ¿cómo un sistema capitalista puede mantener un sistema de prestaciones sociales generoso? ¿Cómo una sociedad rica puede aplicar el principio de igualdad? Y ¿cómo puede prosperar el colectivismo donde rige el individualismo? ¿Puede este modelo ser exportado para beneficio de otras naciones?

La base de la prosperidad económica de Noruega es la capacidad de reconciliar conceptos teóricamente incompatibles. Hay un sentir general de que la sociedad debe basarse en un reparto equitativo. Está edificada sobre la base de convenios colectivos para los trabajadores y las instituciones estatales de arbitraje.

Casi todos los noruegos tienen la posibilidad de independizarse de sus familiares y de su entorno social. Gracias a la existencia de estructuras patriarcales débiles y a una dependencia escasa de los demás, en los países nórdicos hay una proporción grande de personas que siente que maneja las riendas de su vida.

El modelo nórdico se inspira en sus profundas raíces culturales. Destaca la función de la educación y la cultura en el reparto de la riqueza de una sociedad, su larga tradición en esta región, y la naturaleza excepcional de la modernidad nórdica surgida a finales del siglo XIX, aspectos singulares que pueden restringir la aplicabilidad de este modelo a otras regiones.

El rol de la mujer

Noruega apoya activamente a agentes de cambio capaces de unir sus fuerzas para ejercer influencia. Se trata visibilizar el aporte de las mujeres. Son espacios que tradicionalmente son consideradas esferas masculinas.

Noruega tiene como objetivo explícito estar a la vanguardia de la promoción de la igualdad de género a nivel internacional. Indonesia y Noruega constituyen dos buenos ejemplos de países con elevadas rentas por la extracción de recursos naturales. En 2013 sólo un 20,4 % de los parlamentarios en el mundo son mujeres. En Chile, sólo el 14 % de los diputados son mujeres.

Noruega marcó un hito con la conquista en 1913 del voto femenino, después Finlandia (1907). El proceso vería un auge a partir de la década de los 60’ y 70’. La Primera Ministra de Gro Harlem Bruntland en 1981, fue la primera mujer en ocupar el cargo y en su segundo mandato (1986-89), el primer gabinete tuvo paridad de género.

En Noruega de hoy se cuenta con un Ministerio de Infancia. Igualdad e Inclusión Social, reformado en 2006. Noruega es tal vez más conocida por su petróleo que por sus mujeres cuando en realidad el aporte económico de la participación laboral de las mujeres es mucho más importante que los ingresos del petróleo.



La desigualdad en América Latina

CEPAL llama a concretar acciones en materia de integración financiera, de infraestructura, digital, social y ambiental, en un contexto mundial en reestructuración, y donde los vínculos Sur-Sur, particularmente entre la región y Asia Pacífico condicionaran críticamente las opciones de desarrollo.

CEPAL advierte que la economía de América Latina y el Caribe mantienen una marcada dependencia de los ciclos externos. Resulta difícil pensar que la región pueda lograr un crecimiento sostenible, reduciendo la pobreza y la desigualdad y avanzando en materia de innovación, sin diversificar su estructura productiva y exportadora.

América Latina y el Caribe cuentan hoy con una mejor gestión macroeconómica, ha conseguido desarrollar capacidades tecnológicas en varias actividades y sectores, y algunos de sus países han dado pasos significativos en la gobernanza de recursos naturales. Además, sus economías son en general más abiertas y muchas de ellas están interconectadas por acuerdos comerciales.

La región cuenta con una arquitectura de la integración densa y compleja: La Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y la Alianza del Pacífico.

Pactos

CEPAL ha presentado el documento Pactos para la igualdad: hacia un futuro sostenible, para impulsar el desarrollo de la región, que completa la llamada “trilogía de la igualdad” publicada por la Comisión desde 2010.

Propone vincular la renta extractiva a un aumento del gasto público como responsabilidad de los gobiernos. Abordar la “maldición de los recursos” y en ese objetivo no es solo deseable para los países ricos en recursos, sino que es imprescindible para romper el círculo vicioso de la pobreza y garantizar el acceso de la población a servicios sociales básicos.

Hay una mejora de los marcos legales y fiscales y renegociación de contratos con las empresas cuando sea necesario, debido a las prácticas de negociación poco transparentes de antaño. Los mecanismos públicos para la gestión financiera deben priorizar la asignación de ingresos de las industrias extractivas al gasto social. Cumplimiento de los máximos estándares internacionales sociales, humanitarios y ambientales. Adhesión y respeto a las directrices de la OCDE y las normas de las NNUU a empresas multinacionales.

Datos

Durante 2013 la tasa de pobreza en Latinoamérica fue de 27,9% de la población, en comparación con el 43,9% de 2002, mientras que la tasa de desempleo en 2012 descendió a 6,4% frente a 2002, que fue 11,2%.

De acuerdo con las proyecciones de crecimiento, los países latinoamericanos crecerán alrededor de 2,7% durante 2014, superando levemente a 2013, cuando el índice general de crecimiento fue de 2,5% por ciento.

Algunos países exportadores de petróleo podrían aumentar sensiblemente el gasto per cápita en la educación y la salud desde ahora y hasta el 2015 siempre y cuando: los gobiernos productores reciben un reparto de la renta extractiva de entre un 45 y un 51%. Y se destina al gasto público en la educación y la salud un 20 y un 16% de esa renta, respectivamente.

Los ingresos por petróleo de Angola (80% de los ingresos del Estado) se estiman en 10.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, 70% vive con menos de dos dólares al día.

Angola, Chad, Nigeria, Ecuador y Venezuela podrían utilizar las exportaciones de hidrocarburos para incrementar de manera significativa el gasto público per cápita en la educación y la salud para el 2015, invirtiendo un 20% de los ingresos fiscales estimados en la educación y un 16% en salud.

En Bolivia, sus ingresos del gas y del petróleo pasaron de 448 millones de dólares en 2004 a 1.531 millones en 2006, debido al ajuste del reparto de la renta acordado en los contratos renegociados desde 2005 - 10. Todavía está pendiente orientar a un mayor gasto social esos recursos. Está en marcha la creación del seguro para el campesino.

UNASUR promueve proyectos para la creación del Instituto de Altos Estudios y un Servicio Geológico para aprovechar integralmente la protección de la biodiversidad, recursos hídricos y ecosistemas con una visión que engloba una gestión eficiente para conseguir el bienestar de sus habitantes.

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Música: Karlheinz Stockhausen y la música electrónica

Karlheinz Stockhausen (Colonia, 1928 - Kürten-Kettenberg, 2007). Compositor alemán, pionero en el campo de la improvisación electrónica, en las performances electrónicas en directo y también en el ámbito de la música intuitiva. Karlheinz Stockhausen nació en Mödrath, cerca de Colonia (Alemania), el 22 de agosto de 1928. Durante su infancia padeció las penurias de la época prebélica y bélica. Su padre, profesor de escuela, se alistó voluntariamente en el ejército y falleció en el campo de batalla. Su madre fue internada en un hospital psiquiátrico y ejecutada en 1941 por orden del gobierno nacionalsocialista.



La hiperactividad de Stockhausen se reveló desde su primera juventud. Con sólo dieciséis años colaboraba en un hospital en el traslado de heridos graves. Los rigores de la posguerra le obligaron a trabajar como granjero al tiempo que estudiaba violín, piano, oboe y latín. De esas fechas data su gusto por el jazz, música que interpretaba para, según sus propias palabras, «superar psíquica, mental y espiritualmente los horrores de la Segunda Guerra Mundial».

La influencia de las vanguardias

En 1947, el voluntarioso joven logró una plaza para estudiar en el Conservatorio de Colonia, donde, además de ampliar su dominio del piano, se especializó en musicología, filología y filosofía.

En 1950 estudió composición bajo la égida del compositor suizo Frank Martin, quien no podía imaginar que aquel joven de impresionante actividad, que simultaneaba sus estudios trabajando de obrero en una fábrica, haciendo guardias en un parking y vigilando las viviendas de las tropas de ocupación, se convertiría con los años en uno de los renovadores de la escuela weberiana.

Karlheinz Stockhausen

En 1951 Stockhausen se matriculó en los cursos de verano de Darmstadt, bastión oficioso del serialismo y de corrientes vanguardistas afines, donde tomó contacto con la música de Anton Webern y con la nueva generación de compositores serialistas; Darmstadt abrió los ojos de Stockhausen. Allí pudo conocer de primera mano a los compositores que habían representado el espíritu de la vanguardia musical alemana fuera del dodecafonismo (Paul Hindemith, Edgar Varèse, Olivier Messiaen...) y dentro de él (Arnold Schönberg, Ernst Krenek...) y también la estética marxista de la mano de Theodor W. Adorno y René Leibowitz.

Junto con Bruno Maderna, Gyorgy Ligeti y Luigi Nono, Stockhausen asistió en Darmstadt a ciclos de conciertos que cambiarían para siempre su concepción de la música. Tanto es así que el famoso estudio de piano Modo de valores e intensidades de Messiaen le movió, en enero de 1952, a trasladarse a París, para matricularse en el Conservatorio en la clase de análisis y estética del propio compositor. En el año que pasó en la capital francesa coincidió con Pierre Boulez en el momento en que éste trabajaba en las Structures I para dos pianos. A partir de este momento se inició una correspondencia entre los dos compositores.

En esa época, Stockhausen se casó con una compañera de estudios, Doris Andreä, con la que tuvo cuatro hijos, Suja (1953), Christel (1956), Markus (1957) y Majella (1961).

A la vuelta de su periplo francés inició su fructífera colaboración con el Estudio de Investigaciones Musicales de la Radio Oeste de Colonia. Asimismo, comenzó a divulgar sus teorías en los cursos de Darmstadt, una actividad que no cesó hasta mediados de los años setenta.

Adalid de la música electroacústica

A mediados de la década de los cincuenta, cuando John Cage animó a los jóvenes valores darmstadianos a introducir en su obra factores de aleatoriedad, Stockhausen fue apartándose progresivamente de las formas más severas de la escuela posweberniana. En obras como Zyklus (1959), Plus/Minus (1963), Prozession (1967) y Kurzwellen (1968) se aprecia una coexistencia creciente entre el rigor de la serie y el azar de la improvisación.

En 1954 presentó Study I y Study II, los primeros ejemplos de música electrónica pura construidos a partir de una síntesis aditiva consistente en crear sonidos combinando distintas ondas de forma indefinida, sonidos puros, sin armónicos. Study IIpasó a ser la primera partitura electrónica publicada, escrita con una notación gráfica especialmente inventada por el compositor con este propósito.

A medida que avanzaba la década de los sesenta y crecía el prestigio de Stockhausen en los círculos vanguardistas, también iban modificándose los materiales físicos en los que su música era restituida. Así, la fusión entre electrónica y acústica iba a cobrar más y más protagonismo. La crítica especializada comenzó a fraguar la imagen de Stockhausen como el nuevo adalid de un estilo mixto, que desplazaría las figuras de Kurt Schwitters, Pierre Henry y otros grandes de la música concreta.

La transformación que había experimentado el estilo de Stockhausen pareció afectar también a su propia figura profesional, y desde los Cursos de Nueva Música, que impartió en Colonia a partir de mediados de los años sesenta, reivindicaba un nuevo espacio para el compositor. La imagen de «genio loco» que fue ganándose con el tiempo coincidió con un creciente número de encargos, estrenos, subvenciones, festivales y presentaciones. Le llovieron las ofertas para ejercer de profesor de composición invitado, de las cuales aceptó, entre otras, las de Pensilvania (1965) y California (1966). Fue también notorio en esa época el estreno, en Tokio, de dos encargos realizados por la Radio Nacional de Japón (NHK): Telemusik y Solo.

En 1967 se casó con la pintora Mary Bauermeister, con la que tuvo otros dos hijos, Julika (1966) y Simon (1967). Ese mismo año comenzó su serie de estrenos de obras basadas en voz humana tratada electrónicamente y sobresaturada, como Stimmung. Como prueba de la increíble difusión alcanzada por la música de Stockhausen a fines de la década, baste decir que en 1970, en la Exposición Mundial de Osaka, se interpretó la inmensa mayoría de la obra del compositor, en un evento que duró 183 días, a razón de conciertos diarios de cinco horas.

La «técnica de la fórmula»

En los años setenta, Stockhausen desarrolló la llamada «técnica de la fórmula», que reflejaba la idea de «galaxia» de la que el compositor tanto había hablado en sus divulgados textos: la organización interna de la fórmula se basa en la distinción entre núcleo y accesorios (las estrellas y los planetas alrededor). El núcleo forma la estructura serialmente organizada, mientras que el carácter deriva de los accesorios.

Por aquel entonces ya no sólo los elementos sonoros parecían ser susceptibles de intervenir en las composiciones de Stockhausen. La monumental Sirius, estrenada en 1977, motivó que el propio lugar de ejecución se transformara posteriormente en un centro de investigación musical: el Sirius Centre, en Aix-en-Provence.

En los años ochenta, Stockhausen se mantuvo en el candelero. Baste recordar los estrenos de Donnerstag (Licht) en la Scala de Milán (1981, cuatro horas de concierto), El sueño de Lucifer (Metz, 1981), El canto de Katinka (Donau, 1983), La danza de Lucifer (Ann Arbor, 1984), Michael’s Journey (Bremen, 1986) o Xi (Siena, 1987). Particularmente notables son los «actos» de su gran composición Licht (Die sieben Tage der Woche) [Luz (Los siete días de la semana)], que irán apareciendo durante dos décadas gracias a los fabulosos contratos firmados por Stockhausen en todo el mundo.

Durante la década de los noventa Stockhausen continuó realizando espectaculares estrenos. En el año 1995 llegó al Festival de Salzburgo, definitivamente revolucionado por Gérard Mortier, pero lo más sorprendente era que grandes contingentes de jóvenes que desconocían completamente la tradición postserial adoptaron al adalid de la electroacústica como su mentor.

El «tecno» popular se volvió cada vez más receptivo a las extrañas sonoridades de la música de Stockhausen, quien finalmente aceptó divertido el hecho, e incluso llegó a asegurar que el popular grupo de tecno-pop Kraftwerk era de algún modo, su alumno. En 2002, su presencia fue requerida en el festival internacional de música electroacústica de carácter popular y lúdico Sónar, que se celebra en Barcelona.

La última ocasión en que Stockhausen acaparó los titulares de los periódicos fue cuando, en una rueda de prensa, comentaba provocativamente a raíz del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York: «Lo que hemos visto, y hemos de cambiar por completo nuestra manera de contemplar, es la mayor obra de arte realizada. Yo no podría hacer algo similar. Los compositores no podemos hacer nada comparable».

Escuchemos algo de su producción:

1. Gesang der Junglinge


2. Telemusik


3. Cosmic Pulses


Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/stockhausen.htm

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"Carta de Marianela"

Alicia Susana Gómez (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Desde mi cuarto, el día después.

Querido papá:

Ya es la mañana, pero no voy a dormirme. No quiero hacerlo durante mucho tiempo porque temo que, si lo hago, olvidaría la noche pasada.

Voy a escribir en esta carta los recuerdos y compartirlos con vos porque las fotos no alcanzan y el mago estaba de sobra cuando vi tu taller transformado en un salón. Algo sospechaba, cuando te escuché ir y venir creyéndome dormida. Lo que no me explico es dónde escondiste el tablero de las herramientas y las cajas de metal... Las busqué durante toda la fiesta.

Me daba cosquillas aparecer con el vestido que me hizo mamá. Los chicos me miraban y sentí que lo hacían por primera vez, que nunca antes me habían visto como anoche. Yo te busqué para animarme y me pareciste un príncipe con tu traje azulino. Estabas parado junto a la ventana y me observabas como la primera vez que salí de la escuela, seguramente pensando que crezco más rápidamente de lo que te das cuenta. Sé que no te animabas a acercarte por no ser indiscreto y dejar que gozara con mis amigos. Pero yo estuve pendiente de todo lo que hacías.

No sos un hombre de muchas palabras, para eso la tenemos a mamá, pero no necesito que me digas nada para saber cuánto represento en tu vida. Me basta encontrarte, embadurnado de grasa, echarnos una sonrisa y volver a la cocina para seguir estudiando. Sé que es importante que lo haga porque vos dejaste la nocturna justito el año que yo nací... Lo sé porque encontré tu libreta de calificaciones. Decía: Segundo Nivel. Matías Hernandarias. Tenías veintiocho años y muy buenas notas en literatura. Quiero que sepas que, a mí, me parecés un poeta cuando te sorprendo, a solas, hablándole a los motores.

Mamá siempre me cuenta la expresión de tu rostro cuando me conociste. Se te escapó una lágrima, como la de anoche, cuando bailamos el vals. Fue en el mismo momento que descubrí las canitas que te están saliendo en las sienes. No te preocupes, sólo yo las noté: las chicas dicen que todavía sos un hombre muy apuesto... y para que lo digan ellas...

Entre tus brazos, era liviana como una pluma y me sentía segura de que no permitirías que diera un paso en falso, haciendo un papelón. No me pasó lo mismo con los chicos de la división, a ellos hay que dirigirlos porque no tienen la menor idea de lo que es bailar juntos... Cuando tomaste a mamá, me pareció que eran ustedes los que cumplían quince años, porque se movían con soltura y se miraban a los ojos con satisfacción. Ahí fue cuando sentí un poco de envidia: hubiera querido saber seguirte como ella... pero, no importa, vos me llevaste casi en andas y yo me dejaba estar como en una carroza. ¡Ay Papi! Quisiera que me pase lo mismo cuando me case...

Siento olor a café y pan tostado que viene desde la cocina. Ya deben haberse levantado. Estarán planeando barrer los restos de torta y cotillón que empastelan el piso. Creo que voy a terminar esta carta y ayudarlos.

Y bien, Papi, además te agradezco que, en lugar de ir a navegar para conocer el mundo, guardaste tu sueño en un bolsillo del overol y elegiste ser mi papá. ¿Viste? Yo también conozco tus secretos como vos, que siempre adivinás los míos.

Con todo mi amor:

Marianela

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Tiene fuego en el cuerpo cuando baila

Norton Contreras Robledo (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Ella me dijo que cuando baila
tiene fuego en el cuerpo y en el alma.
Voy buscando los signos, los códigos,
los elementos terrenales,
suspendidos en los laberintos del destino.
Que me lleven a las constelaciones de su alma,
a la geografía de su cuerpo,
a renacer en la pasión
de los volcanes despertándose en ella.
Al deseo, al ritmo y a la candencia
de la pasión infinita.
Ella tiene fuego en el cuerpo cuando baila.

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Aporte [I de III] para reflexión acerca del modelo educativo socialista y revolucionario del porvenir

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Yo no sé leer pero me escriben, por lo que que me enteré de un asunto bien bueno y del que hace ya más de medio siglo yo tuve en antecedente, que la escuela es una fábrica de bobos en la que los más destacados -por sumisos, por moldeados- aparecen orondos en una cuestión llamada “Cuadro de Honor”, verbigracia, “La Meritocracia de PDVSA”.

Ejemplos al respecto hay muchos pero no faltan quienes a lo largo de años y años de soledad intelectual y de reflexiones fecundas escaparon del maleficio de la escuela vieja y, emularon a quienes muy temprano dejamos eso atrás, esos son los intelectuales orgánicos, así llamados, y aunque no escaparon de la escuela sino que la sufrieron de punta a punta, tuvieron el mérito de revelarse a ella, luego de haberla recorrido, y creo ver entre los cuales a Gabriel García Márquez, a Galeano, a Britto García, al Pana Marcelo Colussi y a muchos muchos muchos a quienes admiro por ellos no haberse dejado atrapar sino que adquirieron independencia de criterios que les hace ver lucidez y mucha seguridad, son admirables inclusive desde una posición iconoclasta, tal la mía, sempiterna, por cierto.

Mención aparte, merecen los contemporáneos Fidel, El Ché y Chávez. Dos cositas nomás me permito plantear a quienes encabezan esfuerzos para cotejar las reflexiones del pueblo venezolano al respecto del tema: En primer lugar derogar esa nefasta clasificación llamada “Cuadro de Honor”; y, en segundo lugar, definir muy bien, previamente, lo que es calidad educativa porque esto me parece una definición muy ambigua.

Finalmente, os adjunto una reflexión que al respecto formulé hace pocos años y que modestamente ofrezco a quien pueda interesar.

Aspiro complementar estas consideraciones con otras dos entregas no tan a lo loko komo ésta “karta para Gabriela” en la que de alguna manera trato de expresar la infinitud del potencial del cerebro y el poder de las yemas de nuestros dedos; es que todo lo que hacemos con las manos antes lo tuvimos en la cabeza.

¡Ah, y no olvidar, darle una buena patada en el culo al Ministro de la educación de Pedro Karmona Estanga -Leonardo Karvajal- kachorro del imperio y propulsor de la esclavitud al viejo por kaduko, modelo edukativo!

Karta para Gabriela:

Hoy cumples un año de estar en este mundo lleno de números y letras que te podrán servir de mucho si le das un uso adecuado cuando empieces a apropiarte de tales herramientas, a medida que crezcas.

Gabrielita, preventivamente me adelanto a escribirte, pensando que ¡Ojala! otra niña u otro niño mayor que tú se entere de esta carta, así que ahora, por esta razón, no te echaré bromas; no te diré “Bubita”, ni “Cachetona”, ni “Desnutrida”.

Pese a que a los niños les tienen sin cuidado las cuestiones serias, abstractas y lógicas, te hablaré seriamente a riesgo de causar fastidio. Es que a los niños lo que les gusta es jugar y echar bromas pero, por si algún adulto fisgón, de esos que se meten donde nadie los ha llamado, se pone a leer las consideraciones que yo, hereje impenitente, hago para ti y, de ser posible, para cualquier otro muchachito, es por lo que no te pido de manera expresa, que seas bien desobediente cuando quieran castigarte, pero tú entenderás lo que quiero decirte.

Crecer, Gabrielita, no es solamente aumentar de tamaño y de peso sino, esencialmente es desarrollar las potencialidades del legado genético que tu papá y tu mamá te aportaron desde el momento de tu creación, por supuesto, desde antes de nacer.

Además, el medio social en que has de vivir será otro factor fundamental para tu desarrollo. Luego, hay que considerar un tercer factor que es el tiempo.

Resumiendo, has de saber que la herencia genética, el medio ambiente y el tiempo son los tres factores básicos más determinantes del desarrollo humano.

Si el ambiente no es apropiado, los niños no se desarrollan plenamente. Si queremos que los niños se comporten como adultos, antes de tiempo, eso es equivocado. Imagina que tú tienes una semillita de maíz en excelentes condiciones pero, la siembras en una tierra inapropiada y, para colmo, no la riegas con agua, adecuadamente, entonces la planta no se desarrolla.

Bueno, hagamos una comparación: La semillita, es tu herencia genética; la tierra donde has sembrado, es el ambiente; y el agua con que has regado, es el tiempo.

Si la tierra es buena y tú riegas la planta apropiadamente, la matica crecerá robusta. Igualmente le sucede a los niños que tienen un ambiente bueno y sus padres los ayudan a vivir su tiempo de niños. Porque el legado genético siempre es muy bueno.

Mas adelante, la matica puede ser podada. Esto quiere decir que cuando los niños se enferman o asumen conductas contrarias a la ética y a la moral, hay que curarlos y orientarlos pero, nunca castigarlos.

Cada quien interpreta a su antojo, la manera de guiar a los niños y es ahí donde debemos ponernos de acuerdo.

La vieja escuela es deficiente y represiva. Tiene un sistema de premios y castigos injusto e inútil. Altas calificaciones para premiar a los niños sumisos y bajas calificaciones para castigar a los niños rebeldes, aparte de los coscorrones físicos y psicológicos que los muchachos desobedientes reciben.

Lo mejor y más útil de esa vieja escuela, es el ratico del recreo pero éste es muy corto. Debería invertirse la relación, es decir, que los muchachos deberían tener cuatro horas de recreo y una hora de clase.

Yo abandoné la escuela en el tercer grado porque mi maestra me decía burro ya que nunca pude distinguir la “n” de la “m” y, entonces me fugué porque los rebeldes no soportan cadenas.

Más tarde, Gabrielita, aprendí a diferenciar por mi mismo pulso, esas dos letras y me percaté de no ser burro sino rebelde. Entonces entendí que era la escuela la que estaba equivocada, no yo. Esa reflexión me hizo perdonar a mi Maestra y, un día la encontré, entonces la abracé y le di unos besitos, la quise mucho porque era muy buena, ella actuaba de buena fe pero era un producto de esa cadena que debe ser rota. Esa vieja escuela no sirve y la culpa es del viejo Estado que se arrodilló al imperialismo y siguió al pie de la letra los dictados de ese modelo perverso destinado a someternos y hacernos dóciles.

En conducta, en aplicación y en aseo personal tuve siempre las peores notas pero, en cambio me fugaba para jugar y con ello compensaba las cosas. Me iba al río o al mar, con otros niños, a lanzar piedras, a pescar, a nadar, a tantas cosas, y entonces, yo hacía- con barro o con arena- las benditas letricas causantes de mi libertad maravillosa.

Labraba con mis propias manos, mis trompos a los que además, pintaba de colores llamativos y, al lanzarlos a girar sobre su baqueta de clavo, me imaginaba a la Tierra, girando en el espacio, así aprendí a entender el mundo desde los espacios abiertos que era mucho mejor que escuchar explicaciones teóricas, encerrado en esa especie de cárcel flexible que es la escuela por derogar ahora y que tiene muchísimos años echando a perder a tantos muchachos.

A los niños les gusta ensuciarse pero a los adultos- en su gran mayoría- les gusta hacer reproches a favor de la limpieza.

Nada es más lindo que la imagen de un niño cochambroso, porque anda jugando. A los niños les fascina rayar las paredes- ¡Y, que bonitas se ven las paredes con dibujos de los niños!-pero, muchos padres dan más importancia a la “pulcritud” de las paredes, que a la creación de los niños y, entonces los regañan en vez de felicitarlos.

Para ustedes, los niños, es muy importante jugar, insisto en eso, porque ustedes necesitan pensar sobre algo concreto, no en el vacío, es que el juego te permite avanzar apoyada en tus propias experiencias, el juego es la más estupenda opción para conocer las dimensiones del juguete, la textura de una piedra, los colores de una mariposa, las normas, las trampas, los errores, las rectificaciones, la lejanía, lo cercano, y mil cosas necesarias que te permiten conocer cuáles son tus capacidades.

Has de saber también, que cuando los niños juegan, se generan solidaridades con los amiguitos y eso facilita la convivencia social tan necesaria en esta época de cambios. El Consejo Comunal tiene el deber de orientar a los niños para que se incorporen a la vida de la comunidad y eso se traduce en capacitación para vivir en el socialismo.

Si todas estas condiciones se soslayan, la convivencia se dificulta porque entonces el egoísmo inculcado en la escuela y en la televisión, prevalece.

365,25 besitos. Y no olvides saber usar los números y las letras, apropiadamente.

25/09/2007

Posdata:

He dejado para ti, una posible duda, deliberadamente. Se trata de que averigües el significado más aproximado de lo que es la ética y lo que es la moral porque, a mi manera de ver, mucha gente suele confundir ambos términos.

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En algún lugar…Solo hay una

Laura M. López Murillo (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y, de nosotros, aprender a tener coraje.”

José Saramago



En algún lugar de la infancia, entre los juegos y los arrullos se trazaron los rasgos del carácter y los límites de las esperanzas con el pulso materno; la huella será perpetua porque los corazones al alguna vez latieron al mismo ritmo, jamás se alejan…

La fertilidad fue la primera veneración que brotó sobre la faz de la Tierra en los tiempos en que la sobrevivencia del clan dependía del número de sus integrantes. La Venus paleolítica fue la cimiente de los pueblos, transformó su imagen para adaptarse a la visión de cada cultura y su importancia en el imaginario colectivo permaneció inmutable durante siglos y siglos.Hoy, como siempre y desde entonces, la figura materna es determinante en la personalidad y el carácter de los hijos: los prejuicios y las virtudes, los vicios y las actitudes se transmiten con el ejemplo; los traumas y los complejos, las frustraciones y las aspiraciones se perpetúan por la cercanía afectiva.

Ahora, en la parafernalia del mercado, la celebración del Día de la Madre fortalece mi irremediable resistencia a los ataques idiotizantes de la mediocracia: me atrevo a asegurar que el mejor regalo para una madre es la felicidad de sus hijos y la realización de sus sueños; las expresiones de amor y los agradecimientos no deben restringirse a un solo día porque deberían ser acciones cotidianas.Todos los días del año portamos el legado intangible que la figura materna imprimió en nuestra conciencia y por eso, la mejor forma de celebrar este día implicaría una reflexión sobre la enorme responsabilidad de formar a los hijos: es un trabajo sin tregua ni excepciones que exige un esfuerzo que rebasa los límites del cansancio y de la paciencia; es un sueño que se alcanza con desvelos y angustias; y es una de las paradojas más consistentes en la naturaleza porque la crianza culmina con la independencia y la autonomía de los vástagos que exige agudeza en la mirada para reconocer el momento exacto en que los hijos se convierten en compañeros.

Reflexionar sobre la figura materna en la hipermodernidad implica reconocer las nuevas modalidades de la familia y las consecuencias de la ausencia física o emocional de la madre en hogares impregnados con estereotipos superficiales. La inscripción de los atributos en la personalidad de los hijos se hace actualmente con instrumentos y mensajes diferentes pero aún debe hacerse porque las exigencias de la maternidad no se han extinguido aunque la abnegación es un rasgo que se atenúa: la decisión femenina de posponer el proyecto personal para dedicar todo su tiempo y sus esfuerzos a la crianza de los hijos registra una notoria disminución que contrasta con el auge de guarderías y la contratación de niñeras.

El funcionamiento de los hogares y la figura materna se transforman con los tiempos pero la responsabilidad de prodigar un ejemplo a los hijos es inmutable porque tarde o temprano llegará un momento crucial que exigirá la firmeza del pulso para inscribir un ejemplo en la conciencia de los hijos. Y hasta el día de hoy, entre todas las criaturas que habitan el planeta sólo hay una capaz de aceptar ese reto e intentarlo, sólo hay una que imprime una huella perpetua porque los corazones que alguna vez latieron al mismo ritmo, jamás se alejan…

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La belleza del mundo

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El miedo a la oscuridad y otras cegueras

Reinaldo Spitaletta (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace tiempos, un grupo de excéntricos realizó en Estados Unidos (país que vibra con las estadísticas y los “tops”) una encuesta sobre los catorce peores miedos de la humanidad. La pregunta era: ¿qué le causa más miedo? El insólito resultado arrojó como “ganador” el miedo a hablar frente a un auditorio. El temor a la muerte, por ejemplo, ocupó el séptimo lugar. En el curioso sondeo aparecieron miedos a la soledad, a volar, a la mordedura de un perro, a subir o bajar por una escalera eléctrica, a la quiebra financiera. En cambio, lo más sorprendente, por lo menos para mí, es que el miedo a la oscuridad clasificó de duodécimo. Siempre he tenido pavor por las tinieblas físicas y espirituales. Y también por “esa oscuridad que ven los ciegos”, al decir de Shakespeare.



Años ha, cuando estaba en la adolescencia (si hoy dicen “adulto mayor”, ¿se podrá decir adolescente mayor?), leí un sobrecogedor relato de H.G. Wells, El país de los ciegos. En síntesis, el cuento habla de las peripecias de un “vidente” que llega, de forma accidental, a esa región insospechada y, para su desgracia, la facultad de ver no le sirve para nada. Todo allí estaba diseñado para los que carecían de visión. Ni siquiera el tuerto podía ser rey en aquella extraña comarca. Uno de mis miedos fundamentales es a quedarme ciego. A veces he soñado (o, peor, tenido pesadillas) con esa posibilidad aterradora. Y me he despertado invadido de oscuridades y sobresaltos. Y he recordado, sin querer, la ficción del autor británico y también he intentado en esos momentos de espanto entender la actitud de Demócrito de Abdera, atomista griego, que se arrancó los ojos porque la realidad exterior y visible no lo dejaba pensar. Esta actitud me es incomprensible.

Al leer La casa de las dos palmas, de Manuel Mejía Vallejo, volví a repensar en la oscuridad shakesperiana y recuerdo las emociones que me causó un personaje como Zoraida Vélez, mujer de luces interiores, que reinventa el mundo mediante el olfato y el tacto y el oído y el gusto. Zoraida, la ciega, ve hacia adentro. Es música y perfume. Arpegio de guitarra. Cuerda bien afinada. Sabor a hierba húmeda. Aprende a recorrer los espacios como si en realidad viese. No quiere, por ejemplo, que su amante sepa de su limitación visual. Luz lejana. Recuerdo de extinguido arrebol. Y Medardo, otro personaje, tiene la clave de la imaginación: “La sabiduría del ojo es mirar lo que no existe”. Zoraida es canción y viento y silbo de pájaros. Y dolor. El dolor que ocasiona el no poder ver las luces del amanecer.

Al encontrarme con Zoraida Vélez y con sus oscuridades, memoré a Lucía, una muchacha de Copacabana, que se quedó sin luz en los ojos. En cambio, la luz se le regó por todo el cuerpo. Y por la mente. Mujer luminosa. A la guitarra le extraía armonías imposibles. Hacía llorar las cuerdas. Y su voz, quizá susurro de palmeras, convocaba al ensueño. Era un desafío para la luz. No sé cómo lo hacía, pero pintaba. Y en sus dibujos había soles y lunas y noches de estrellas. Veía con las manos y los oídos. Veía, en todo caso, más que nosotros los videntes. Y nos enseñaba a mirar. “El ojo tiene que aprender a imaginar muchas cosas”, decía. Ella, como Medardo, sabía mirar lo que no existía.

He creído, de otro lado, que la miopía es una ceguera parcial, y notado que los cortos de visión son seres reconcentrados. Tienen amplio conocimiento de la oscuridad y saben del valor de la luz. Uno los ve (o medio los ve) aferrados de los libros, caras de ausencia, interiorizados. Se encierran en sí mismos. Escuchan sus músicas interiores. Monologan. No gustan de bailes ni de amontonamientos. Cultivan su individualidad y por alguna razón que no he investigado, no se masifican. Y parecen tener una inclinación hacia la locura. Bueno, es apenas una creencia o presunción que tengo, motivada, tal vez, en mi miedo a las tinieblas.

Edipo quiso autocastigarse sacándose los ojos. Las tinieblas como modo del infierno. Demócrito, en cambio, se privó de la luz para ejercer el pensamiento. Escribió setenta y dos obras. La oscuridad como fuente de conocimiento. Borges, un ciego de maravilla, hizo una de las defensas más bellas de las tinieblas en su Elogio de la sombra. “El tiempo ha sido mi Demócrito”, sentenció en algún verso. Luz y sombra. Sombra y luz. No puede existir la una sin la otra. La oscuridad, como la soledad, es una ausencia. Ver lo que no existe es un privilegio. No ver lo que existe es una tragedia, como la que les sucedió a casi todos los personajes del Ensayo sobre la ceguera, de Saramago. Lovecraft, un escritor de miedos distintos a los de Poe, advirtió que la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, “y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido”.

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Maldades vencen divinas señales

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A veces es tanta la maldad, que vence a las divinas y embusteras inclinaciones y señales malas de la cara y los gestos, como sucedió a un obispo que iba a ser beatificado y que moría de apostema en la garganta, que viéndolo un médico, dijo que era porque tenía como un “mida”, larva del brugo, especie de pulgón que brujea, y un bucéfalo, como el gusano intestinal del caballo de Alejandro dotado de poderes sobrenaturales.



- Parece chupado por los santos, dijo un aprendiz de fisiónomo.

El médico, girando libremente su ojo sobre un pivotito como el que sirve de punto de mira en las escopetas de feria para hacer la puntería, atusándose el pelo con la bruza, cepillo de cerdas espesas, dirigiéndose al aprendiz de fisiónomo, después de mirarle al enfermo la garganta, dijo:

- Bubónicos tumores o bubas grandes relativas al bubón son.

El enfermo, tapándose el agujero de la garganta como podía, como el que raja madera o leña, empezó a hablar diciendo

- Yo, pecador de mi, hice lo que me dijeron. ¡Malhaya. Me dejé arrastrar por sus consejos.

Bruselas, hierbas doncellas se veían por la ventana si descorrías los visillos o cortinillas de ventana y mirabas al campo. Una moscarda, especie de mosca mayor que la común daba vueltas alrededor de la luz de una lámpara colgada del techo como sopuntando, poniendo uno o varios puntos debajo de algunas sombras erradas que parecían letras anunciando el espíritu santo.

El aprendiz de fisiónomo dijo:

- Este es el requisito necesario para dar validaz solemne a la santidad del obispo.

Respondiendo el médico:

- Esto es un solemne desatino para la muerte de un solemne majadero. Pues este obispo no hubiera sido tal si no se hubiera dedicado a la religión.

La cera purificada para blanquear los pecados del obispo extinguía la llama. A los niños guerreros, que se encontraban en la sala, se les dió, para que se aquietaran, un muñequito de policía leñero, sacándoles de la sala.

Había una niebla espesa con olor a sobaco de mono , una niebla grande, brumazón, que una plañidera del color de la pez, saliendo de su duelo y quebranto, embotellaba para llevar a analizar al Laboratorio Municipal, pues como dijo ella: “esta niebla no es como la niebla cuando gobernaba franco”.

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La maldición de Malinche

Amparo Ochoa



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