miércoles, 3 de septiembre de 2014

100 años de Julio Cortázar

Alpher Rojas (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)



Mi imagen de Cortázar -1914-2014- es la de un hombre inmenso que aligera la carga de su cuerpo sobre un sofá mientras su mente multifacética viaja, con los ojos de niño agrandados por el asombro que le producen los mundos que él mismo va creando.

El horóscopo atribuye a los nativos de virgo una tendencia muy marcada al intelectualismo. Plinio Apuleyo (ese buen periodista extraviado en los tremedales del fascismo criollo, que perdió la memoria y se convirtió en un hombre sin historia), en una hermosa pieza sobre la astrología, sostiene que las semejanzas entre Borges y Cortázar provienen de su común signo zodiacal: “Ambos accedían a la realidad por el camino de los libros”. Y señala otras semejanzas, como sus inquietudes metafísicas y su afición por los juegos de laberintos. Una mente nómada en un cuerpo sedentario, en reposo sobre un sofá, es mi representación de Cortázar, siempre que lo evoco.

Su obra, se desenvuelve casi toda dentro de un nivel intelectual a veces incomprensible para sus múltiples admiradores, con una erudición que intimida al lector común. Cortázar mismo lo confesó: “Rayuela peca, como tantas cosas mías, de hiperintelectualismo”. Sin embargo, eliminar de su obra el intelectualismo equivaldría a despojar un árbol de sus hojas. O tal vez de sus raíces, porque pocos escritores se ajustan tanto como Cortázar a la afirmación de Ángel Rama, según la cual el novelista “nace dentro de la literatura, en ella se forma y desarrolla, con ella y contra ella hace su creación”.

Pero también Cortázar reafirmó su intelectualismo señalando que no podía “renunciar a lo que sé por lo meramente vivido”. El menosprecio a “lo meramente vivido” muestra su conflicto con la realidad y la preeminencia de la fantasía en su concepción del mundo. Su respuesta a lo real es otra realidad imaginaria en la que no busca crear otro mundo más rico, paralelo o superpuesto, con referencias a la realidad cotidiana, sino abrirle un boquete a la cotidianidad para mostrar que hay un puente, un pasadizo, unos vasos comunicantes que unen lo real con lo fantástico: ese hueco en lo alto de la carpa del circo donde trabajaba Oliveira (ese vago consciente), por donde se podían ver las estrellas. Eso fue Cortázar: un hombre que miraba las estrellas, con sus enormes zapatos muy bien asentados sobre la tierra. Su casa en París, de tres pisos, precedida de un gran jardín, tenía una claraboya que le permitía ver el cielo, apoltronado en su sofá.

Inútil buscar al Cortázar inconforme, al transgresor o al fantasioso, fuera de sus libros. Un vistazo a su biografía, a lo “meramente vivido”, nos deja ver un hombre de lo más corriente, sin singular forma de vida, y nada riesgoso. Todos los riesgos los asumió escribiendo. Durante por lo menos veinte años soñó con París, pero sólo viaja allí cuando el gobierno francés le otorga una beca. Y se radica definitivamente en Francia al término de ese apoyo oficial, gracias a la seguridad de un empleo como traductor de la Unesco. Ese cielo que miraba desde la tierra argentina era París, adonde necesitaba ir para cambiar de ángulo y mirar al otro cielo de Argentina desde el suelo francés.

Y desde el sofá en el que se apoltronaba a fumar infinitamente, desmadejado con sus largas piernas de trapo, como un muñeco de ventrílocuo, escuchaba jazz, tangos y música de Brahmas, y leía y leía, con su mirada extraviada en esa aventura laberíntica de su mente; miraba las estrellas sin abandonar el asiendo, y se imaginaba ser Oliveira o Lucas, o “Mantequilla” Nápoles. Era un cronopio mental y un fama práctico. El que hacía que las palabras expresaran por fin lo que siempre habían callado. El que eliminaba todo el facilismo de la narrativa tradicional; lo melodramático, la sensiblería, la ampulosidad estilística, los lugares comunes.

De ahí su fidelidad en el amor y en la política. Aurora y Carol. Cuba y Nicaragua, sus cuatro sofás. Nunca anduvo por laberintos. Los trazó con palabras para depararnos la alegría creativa y vital de la búsqueda. Prefirió la seguridad del cariño de Carol Dunlop, al que se aferró como Lino a su frazadita, porque Julio Cortázar, con su apariencia de niño asustadizo, era en realidad un niño nervioso, necesitado de amor y protección, hasta el punto de que cuando advirtió que Carol ya no estaba a su lado, se refugió bajo la cama de la muerte, ese pasadizo secreto que, según se afirma, conduce a otra realidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El futuro de las grandes ciudades del mundo

Mario R. Fernández (especial para ARGENPRESS CULTURAL)



“Los organismos vivos pueden usar una limitada cantidad de energía –mucha o poca es igualmente fatal a la existencia orgánica. Los organismos, sociedades, personas, así como las ciudades son delicados sistemas que regulan la energía y la ponen al servicio de la vida.” Lewis Mumford

Cruzando el puente de Williamsburg entre Brooklyn y Manhattan en la Ciudad de Nueva York observaba las estructuras abandonadas a un lado del Río Este, al otro inmensos edificios de apartamentos construidos hace muchas décadas y de fondo, a la distancia, un mar de calles con edificaciones imponentes. Un escenario donde millones de seres humanos circulan a diario. Desde niño las grandes ciudades me causan una especie de temor, a perderme en ese mar de gente, ruidos y distancias; no las entendía y me preguntaba porque la gente vive así pudiendo vivir en un pueblo que demoraba menos de una hora en recorrer a pie, como el mío. Las respuestas a las preguntas que nos hacemos las encontramos solamente en andar de la vida.

Ciudades que impresionan por su actividad, como Nueva York o Buenos Aires, guardan sus misterios, sus secretos, que conviven en silencio -su historia, su arquitectura, su infraestructura con su presente de opulencia por un lado y de supervivencia y a veces miseria por otro. Por su importancia en la historia de la humanidad, la ciudad ha sido foco de mucha narrativa y de análisis científicos. Algunos escritores incluso inventaron ciudades, por ejemplo, el uruguayo Juan Carlos Onetti creó su ciudad, Santa María. Otros como el historiador y filósofo Lewis Mumford en su obra “The City in History” (La ciudad en la historia) analiza y visualiza el balance de la cultura y la tecnología necesario en la ciudad. Independiente de la percepción, experiencia y opinión que tengamos de las grandes ciudades es inevitable ver que hoy estos grandes centros urbanos enfrentan un futuro incierto.

La ciudad emerge a partir del neolítico, cuando la agricultura incrementó la densidad de los asentamientos. La primera ciudad se cree como tal fue Uruk en Mesopotamia, donde más tarde también existió Babilonia que en la historia se describe como ciudad rica e ideal. A las ciudades del Medievo europeo e islámico, sin embargo, se las ha definido como grises o lúgubres, estas tenían límites marcados que no pasaban de un poco más de medio kilómetro de largo y eran muy manejables. Más tarde el renacimiento crearía una nueva arquitectura urbana, emergen ciudades como Florencia. La revolución Industrial construyó otro tipo de ciudades para otra realidad económica y social y también otros problemas aparecieron como observara Patrick Geddes un biólogo y sociólogo escocés que vivió durante la última mitad del siglo 19 y el primer tercio del 20, y que fuera el primer pensador sobre el tema y el primer planificador ecológico de pueblos. Su gran seguidor fue justamente Lewis Mumford.

Interesantemente, las ciudades no solamente concentran gente y actividades sino también poder; la mitad de la población del mundo vive en zonas urbanas, aunque estas ocupen menos del tres por ciento de la tierra, y consume la mayor parte de la energía del planeta. El crecimiento espectacular de muchas grandes ciudades se debe al aumento de la población del mundo pero también al masivo movimiento de gente desde las zonas rurales a las zonas urbanas –algo particularmente importante en Occidente y en Asia. Por ejemplo en Estados Unidos en 1850 solo el 12 por ciento de la población vivía en ciudades, pero para 1910 ese porcentaje ya había aumentado al 40 por ciento. Hoy más del 80 por ciento de los estadounidenses viven en ciudades o en sus suburbios.

Hoy tenemos ciudades históricas que fueron construidas más con las manos como Venecia, La Habana o Barcelona y otras ciudades construidas con máquinas como Dubai, Miami o Shanghai. Tenemos también 22 mega ciudades con poblaciones de más de 10 millones de habitantes; hace 40 años solo teníamos tres mega ciudades. Entre las mega ciudades están, por ejemplo, Londres, Paris, Ciudad de México, Los Angeles, Nueva York, Shanghai, Beijing entre otras. Son justamente las megas ciudades y las grandes ciudades las que enfrentan las mayores dificultades ahora y a futuro por ser, muchas de ellas, insostenibles por razones a veces visibles –la contaminación del aire, y a veces no tan visibles como la fatiga vinculada al agotamiento de recursos y espacios.

Casi todas las ciudades grandes y todas las mega ciudades hoy, más que nunca antes en la historia, son ruidosas, congestionadas a pesar de que algunas tienen formidables autopistas y moderno transporte público, derrochadoras de recursos, devoradoras de agua, alimentos, combustible y energía y productoras de montañas de basura, polvo contaminante, esmog, ozono, monóxido de carbono, dióxido de azufre y más. La OECD (Organización para la Cooperación al Desarrollo Económicos) estima que las ciudades hoy usan la mayor parte del flujo energético que se produce en el mundo -dominan el 82 por ciento del consumo mundial de gas natural, el 76 por ciento de carbón y el 63 por ciento del consumo de petróleo. Las 25 ciudades más grandes producen más de la mitad de la riqueza del mundo.

El escritor canadiense Andrew Nikiforuk en su libro “Energy of the Slaves” (La energía de los esclavos) nos muestra varios ejemplos de lo que él llama el metabolismo patológico de las mega ciudades, describiendo a Londres en Inglaterra (la madre de la mega ciudades) y citando al urbanista Herbert Girardet que nos informa que Londres con 15 millones de habitantes en su área metropolitana, convierte recursos y energía venidos mayormente desde fuera de Londres en 15 millones de toneladas de desperdicios sólidos y vierte 66 millones de toneladas de Carbono, al tiempo que consume 22 millones de toneladas de petróleo cada año. Londres monopoliza las tres cuartas partes de la energía de la isla de Gran Bretaña aunque sus habitantes ocupan solamente 1580 kilómetros cuadrados. Para alimentar a Londres se necesita cultivar alimentos, criar animales comestibles y proveer maderas en 196.800 kilómetros cuadrados, vale decir las tres cuartas partes de toda Gran Bretaña.

Un impacto conocido y gigantesco de ciudades grandes y mega ciudades es la polución del aire; en París esta se extiende por más de 100 kilómetros fuera del área metropolitana. Según el Clear Air Institute (Instituto de Aire Limpio) en América Latina Ciudad de México, Santiago de Chile, San Salvador y Montevideo, tienen excesiva polución que causa serios problemas de salud a sus habitantes. El otro conocido impacto es con respecto al agua; en grandes y mega ciudades en promedio un tercio de sus habitantes vive en barrios pobres con pequeña o ninguna seguridad de suministro de agua. Con el fin del petróleo barato viene el aumento del costo de la energía por lo tanto se hace más difícil tratar el agua y obtener agua limpia. Ciudad de México con 21 millones de habitantes está cerca de secar sus acuíferos que ya están contaminados. El rio Riachuelo en Buenos Aires, donde viven 12 millones de personas y casi cuatro millones de ellas viven de su cuenca de drenaje, tiene 50 veces más metales pesados de lo permitido. Shanghai, con 23 millones de habitantes, tiene ríos contaminados con agua salada. Bangkok la gran ciudad de Tailandia, la llamada “Venecia del Oriente,” tiene contaminación de ruido y polución que superan todos los límites y el agua contaminada de sus canales se ha vuelto fétida. Como consecuencia del cambio climático, ha aumentado el nivel del mar afectando ciudades como Mumbai en la India ubicada en costas planas y con 25 millones de habitantes -afectados ya por las fuertes lluvias que hacen colapsar su sistema de aguas servidas. Un aumento del nivel del mar significa que eventualmente partes enteras de la ciudad quedaran sumergidas envenenando sus acuíferos.

A esta irracionalidad de crecimiento deformado en las zonas urbanas se suma la locura capitalista del crecimiento eterno al que sucumbe incluso China; según cálculos de sus autoridades y promotores en los próximos 25 años se construirán 50 mil rascacielos en ese país, la mitad de lo que se planea construir en todo el mundo –mas allá de que se haga esto realidad dado el creciente costo de la energía. China cuenta ya con 120 ciudades con más de un millón de habitantes que consumen 55 millones de toneladas de carbón cada año, ciudades pobladas por las más de 400 millones de personas que han abandonado el campo en busca de oportunidades.

La explosión de las megas ciudades ha creado una clase de asesores y académicos promotores activos del crecimiento de estas urbes con la idea de que de esta forma se crea riqueza; hay una complicidad que le sirve a los especuladores del sector inmobiliario y financiero, que aunque desprestigiado continúa promoviendo el crecimiento en base al crédito. Hay una ideología dominante en favor del crecimiento eterno que se propaga gracias a la falsimedia que funciona más que como agencias de información como agencias de propaganda de un sistema que está claramente colapsando. Por ejemplo la revista Economist, y su pomposa “Intelligence Unit” (Unidad de Inteligencia) ha dado un reporte tan dudoso como fantasioso sobre las ciudades más habitables del mundo, que son por supuesto todas localizadas en el Primer Mundo, diciendo lo que muchos quieren escuchar, que hay ciudades paraísos y otras que están muy lejos de serlo, como Moscú, San Petersburgo y Caracas.

La existencia de las megas ciudades está ligada a la economía del mundo y el fracaso del modelo económico dominante no puede estar lejano de su propio fracaso resultante de la realidad de la imposibilidad del crecimiento continuo e infinito, como plantea Richard Heinberg, escritor y educador medioambientalista norteamericano, en su libro “The End of Growth” (El fin del crecimiento). El agotamiento comprobable de importantes recursos, como el combustible fósil y los minerales, la falta de energía y de agua; la proliferación de impactos negativos al medio ambiente consecuencia de la extracción y uso de los recursos naturales, el cambio climático que ha transformado ya regiones a través de habituales sequías o de inundaciones, y los trastornos financieros consecuencia de la incapacidad de nuestros sistemas monetario y bancario, y de la imposición de acarrear enormes deudas privadas y públicas pues gran parte del crecimiento económico del mundo occidental se ha debido a la generación de deudas de todo tipo en las últimas décadas, nos habla de este colapso. La solución a estos graves problemas no puede venir de manos de la tecnología, las comunicaciones o el internet. Se trata de problemas básicos y materiales que requieren soluciones también fundamentales y materiales, un plan racional que considere la realidad y no la fantasía y que tome en cuenta el tamaño del peligro de un colapso con potencialidad de terminar con la existencia humana.

Una barrera importante que bloquea el entendimiento general sobre la severidad de los problemas que enfrentamos es sin duda la falta de ética reinante y la generalizada corrupción de las élites que manejan el poder y de sus administradores políticos en los países más agresores del mundo. Se ha impuesto un sistema irracional de crecimiento ilimitado de la economía que favorece la formación y establecimiento de centros urbanos enormes, cuanto más grandes parecería que mejor, de mega ciudades insostenibles. Si bien la realidad siempre encuentra la forma de traernos a la mesa, y el crecimiento eterno y sin límites es una fantasía con sus días claramente contados, el problema ha de ser el trauma que este despertar a esta realidad ha de traernos. Trauma debido al alto nivel de dependencia que hemos alcanzado. Y sin embargo aunque sea difícil adaptarse a una vida más elemental, más sobria y balanceada, no debemos descartar la posibilidad en algunos lugares del mundo de que el sentido común se imponga y desarrollemos el potencial necesario para enfrentar las dificultades que nos esperan a nivel personal, de grupos humanos e incluso de países.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Nekrasov o la mentira en los medios

Francisco Tomás González Cabañas (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)



En algún momento de la historia existió un hombre llamado Sartre, que además de tantas cosas, escribió una obra de teatro “Nekrasov” en donde, aborda, desde la óptica de la búsqueda de la libertad en terrenos opresivos, los dilemas humanos que se presentaban, se presentan y se presentarán en cuanto a que verdad transmitir, en relación o vínculo o al interés que defendemos o creemos defender; lo mismo podría ser un pago mensual, o incluso un dinero especial por difundir algo que no es real, como hacerlo creyendo que somos parte de una revolución, comandada por siniestros y perversos personajes que engatusan nuestros sentidos y razón.

Sartre arrastró como condena, o doble condena, su condición de humano y de intelectual, por ello, no pudo desprenderse ni en sus obras literarias (como las teatrales) del tratamiento de la libertad, entendida como responsabilidad, sin que pudiera acudirse a dioses o religión como excusa o refugio. Sartre, sin ánimo de que nadie se pierda de poder indagar en sus obras sin intérpretes, en la pieza citada nos dibuja un escenario al menos curioso; como en los tiempos actuales, en donde el peso de la institucionalidad, parece pender de un programa periodístico de domingo, al menos nos merecemos la referencia, para darnos cuenta, que desde un tiempo a cierta parte, la humanidad y sus ramificaciones no somos más que repeticiones, con variantes muy sutiles de lo ya ocurrido, escrito, pensado y sucedido.

El punto en cuestión es el valor, no de lo que se transmite en un medio de comunicación, sino lo que el comunicador, pone en juego al comunicar, su valor, no de verdad, sino de interés y como ello termina como resultante de la comunicación. En Sartre, esto es mucho más complejo de lo que acabamos de plantear, igualmente asumimos el desafío de tratar de decirlo más clara o gráficamente sin “lavar” la idea central o desnaturalizarla.
Uno puede tener una formación excelente, pero una capacidad escasa para procesarla, puede estar nutrido emocionalmente de irrefrenables deseos de ser parte de una revolución y bajo estas condiciones estar presto para embarcarse, al primer carruaje pintado con ciertas características en donde uno tenga más ganas de ver eso, que de ver si en verdad tal carruaje nos conducirá a ese anhelo revolucionario. Sucede mucho, cuando en una pareja, se nota que uno “ama” más al otro, quizá cumpla con su deseo individual de estar enamorado o de intentar sentir amor, por más que el otro en cuestión, otorgue o se deje compartir menos. Aquel que transfigura ese valor por el que va, aparta la objetividad de tal fin, y por tanto la revolución deja de ser revolución y pasa a ser la revolución para tal sujeto o para x, claro que esta claridad no la tiene el sujeto en cuestión, y actúa en nombre de esa revolución, habla de ello, actúa convincentemente por algo que cree pero que no es. La cuestión se agrava, cuando este x tiene un k (u otro sujeto de cualquier letra del abecedario menos x ya utilizada) que a sabiendas de que no está haciendo la revolución, tiene plena conciencia que dispondrá de las mientes o las energías, de aquellos, que sí la querrán ver y por tanto, los usan, sin necesidad de que tengan que otorgar dinero o materialidad alguna a cambio de que transmitan o comuniquen la falsa revolución.

Si fuésemos titular de un medio determinado, hipotético, como cualquier otro, no estaría exento de estos x, que son catalogados, indistintamente y a su vez, incorrectamente, como idiotas útiles, románticos, crédulos, militontos (deconstrucción del termino militante, de militar de abrazar una causa), que más allá de que puedan estar en algún período de la vida presto para el error, la equivocación o el malentendido, lo cierto es que tienen la sagrada justificación, de que en temas sociales, nadie tiene la vara para decir que es lo acertado o desacertado, pero si el soberano, el pueblo, mediante el voto, es quién le brinda legitimidad a esos procesos políticos que vendieron revolución(usamos este término en su acepción positiva) y que al quitárselos, lo desmoronan, como un castillo de arena, o la prueba de una alquimia. Y son estos, los últimos en dar cuenta que han sido engañados en su buena Fe, además de tener su falso orgullo de entender que no es bueno el reconocer que han sido víctimas en un escenario en los que se pensaban protagonistas. Por lo general, estos son los núcleos duros, o pisos, de espacios electorales, que tardan más en asimilar la situación en la que están y en verdad en la que siempre han estado. Se les debe reconocer, que difícilmente tengan una situación de transgresión en la ética o de un actuar mercantilista, pero como ya dijimos eso no construye el valor de verdad que comunican o habitan.

En relación a ese valor que habitan o comunican, lo mismo es la situación de quiénes a sabiendas que van a transmitir algo que no es cierto, pero lo hacen por privilegiar un incentivo económico o material. Hablamos que es lo mismo, no desde la perspectiva ética (que obviamente es diferente al caso anterior) sino al valor de verdad, pues están comunicando algo que no es cierto, con la diferencia, al caso anterior, que lo saben, por tanto hasta se podría decir que actúan con la honestidad de tener en claro que mienten, porque priorizan una cuestión monetaria, sectorial o lo que fuere. Algunos hablan que se trata de la soberbia del que sabe, a diferencia de la tontería del que ignora y que puede ser arriado, este se hace capitán de su barco pirata y comercializa esa sapiencia, bajo una escalada de valores totalmente cuestionable pero propia. No son difíciles encontrar los ejemplos de quiénes arribaron por ejemplo a posiciones de poder diciendo que mentían al prometer o en la campaña, dado que sí hablaban con esa verdad que sabían, nadie los iba a apoyar o acompañar.

Queríamos consignar esto mismo, bajo la referencia de la obra de Sartre (más que nada porque escribió la pieza teatral casi hace 60 años…) porque, por más que muchos se empecinen en ver la realidad, como un combate entre dos sectores, dos polos, dos colores, dos posiciones, lamentablemente, la vida y por sobre todo, el razonamiento del hombre, es un poquitito más complejo que esa lógica binaria que sería tan propicia para los que alientan esa estupidez tan inhumana y alejada de la esencia del ser.
“En el discurso, los actos de habla pueden ser conectados con los marcos, con lo que a su vez podemos observar las estructuras culturales que ellos denotan. En este sentido, tenemos secuencias de actos de habla típicas, es decir, nuestras estrategias para cumplir nuestras metas dependen de la cultura. La interpretación de los actos de habla también es cultural, puesto que nuestro conocimiento del mundo depende de nuestros marcos culturales (recordemos que el discurso es tanto una forma del uso del lenguaje, como una forma de interacción social). Así también conocemos cuáles son las reglas de interpretación de los actos de habla en general, es decir, poseemos un conocimiento de lo que es necesario y posible en el mundo real para que la comunicación sea exitosa.

Podemos ver en la cotidianeidad que las ideologías son reproducidas en el discurso y la comunicación, incluyendo mensajes semióticos no verbales, como dibujos, fotografías y películas. Su reproducción está frecuentemente enclavada en contextos organizacionales e institucionales. Sin embargo, entre las muchas formas de reproducción e interacción, el discurso juega un rol prominente en la formulación y la comunicación persuasiva de proposiciones ideológicas.

Podemos ver que una variedad de estructuras discursivas y estrategias pueden ser usadas para expresar creencias ideológicas y las opiniones sociales y personales que derivan de ellas. La estrategia de conjunto de toda ideología, parece ser la auto-presentación positiva y la presentación negativa de los otros. Esto también implica varios movimientos para mitigar, esconder o negar nuestras propiedades o actos negativos y los buenos de ellos. Los actos negativos de los otros pueden ser enfatizados con hipérboles, descripciones concretas y detalladas, advertencias y escenarios condenatorios que produzcan miedo. Las generalizaciones permiten a los escritores ir de eventos y personas concretas a afirmaciones más abarcadoras y así más persuasivas acerca de otros grupos o categorías de personas. Por ejemplo, comparaciones con grandes villanos, o males reconocidos, tales como Hitler o el holocausto, o el comunismo, es una forma retórica eficiente para enfatizar lo malos que son los otros.

Además del conocimiento, están las cogniciones sociales, tales como los esquemas de las opiniones socialmente compartidas conocidas como actitudes. Si el control del conocimiento influencia el entendimiento, el control de las actitudes influencia la evaluación. El controlar las actitudes puede ser el resultado del control de los medios de comunicación de masas, así como sus tópicos, significados, estilo y retórica, ya sea por los mismos periodistas, así como, de forma indirecta, por aquellos considerados con fuentes creíbles. Claro que estos resultados dependen del acceso a fuentes alternativas de información, conocimientos y creencias oposicionales, e ideologías más fundamentales. Una vez que estas ideologías y actitudes se sitúan en el discurso público, irán actuando por sí mismas cuando las personas evalúen los eventos noticiosos” (Teun Van Dijk).

Podríamos pedir disculpas por una cita tan larga, al mismo tiempo sentimos en verdad que estamos compartiendo de lo mejor que podemos, dar, una síntesis de un notable que camina nuestras calles desentrañando los secretos del ser que anidan en el lenguaje, ese mismo que aquí como decíamos, y ahora, apadrinados por Teun Van Dijk, jocosamente derrapa acerca de las desventuras sexuales de un curita de barrio o de cualquier otra noticia de color que inunden nuestros medios de comunicación.

Lo más llamativo, o sea el proceso comunicacional en sí, sí se lo logra ver desnudo, es que todos (nosotros también lo hacemos) hablamos a partir de la propuesta comunicativa que nace como una nota de color la que surge desde lo arriba mencionado de un grupo de medios concentrados que son causa consecuencia de un círculo hegemónico y vicioso de noticias sin información.

El sistema imperante no está edificado, para las mayorías, ni siquiera para nuestras minorías reinantes (ahora un poco más en verdad), cuando estas se hagan cargo, sin necesidad de replicar modos del poder central, de ejercicio o de reproducción del poder, cuando el guaraní ( o las lenguas primigenias amerindias) sea la lengua no solo oficial, si no la que hable de nuestros modos y costumbres recién podremos discutir, debatir, o plantear, lo que hoy se plantea como escándalo, lo que quizá lo sea en otros lados, pero aquí, y esos sistemas culturales, de comunicación y dominación, nos intentan imponer como noticia, como tema, como paradigma social. Por ello debemos desentrañar lo que ocurre, desde la política y el periodismo o ese vínculo.

En vista a la siempre sospechada relación entre la función política y la actividad periodística, en desmedro no sólo de ambas labores, sino y más que nada de la credibilidad pública, tal como lo señalan diferentes organismos internacionales de transparencia; existe una deuda institucional para implementar una ley, o normativa, en los países que se precien de defender la libertad de expresión; para que de acuerdo a la cantidad de visitantes que tenga un sitio informativo en internet, la cantidad de ejemplares que venda un matutino, la cantidad de oyentes que tenga cada audición radial o la cantidad de espectadores una emisión televisiva, reciban en grado proporcional, al público que las consume, pautas del estado. “Si nadie puede renunciar a la libertad de pensar y de juzgar según su propio criterio, y si cada uno, por un derecho de naturaleza imposible de suprimir, es amo de sus propios pensamientos, de ello se deduce que en una comunidad política siempre tendrá un resultado desastroso el intento de obligar a los hombres que tienen opiniones diversas y contradictorias, a formular juicios y a expresarse en conformidad con lo que ha sido prescrito por la autoridad soberana... el fin de la organización política es la libertad” (Spinoza).

De allí que el protocolo es lo único real, lo único existente como terminalidad en la política, llevándose puesto conceptos como la verdad o la mentira que quizá puedan existir en los campos de la ética, de la filosofía o de todo los que usted prefiera, pero no en este. En el protocolo, todos tienen un lugar asignado, de acuerdo a lo que representan, en el caso de que exista el uso de la palabra, tanto el tiempo como el orden de los parlantes se encuentra predefinido de acuerdo al estándar de la institucionalidad imperante, las vestimentas, los gestos y hasta las miradas, en los actos protocolares, están premoldeados, también los aplausos, los silencios, la respuesta del público, o mejor dicho de los que están afuera, a los que se los necesita para legitimar tal acto simbólico, pero al que se les dice como tienen que actuar ante la situación y el lugar del afuera al que parecería que están condenados (muchas veces mediante vallas u objetos que marcan a las claras esto mismo).

En este estado político-protocolar en el que habitamos, bien podrían extenderse en el campo civil las jerarquías que en el mundillo militar se utilizan para definir las actividades y responsabilidades que a cada uno les compete, en vez de llamarnos cabos o tenientes, bien podríamos ser secretario, asesor, mano derecha; denominaciones que en vedad se usan en la informalidad, pero que bien podrían balnquearse a los efectos antes mencionados.

En caso de que existan o no acuerdos políticos, que los mismos nos resulten estrambóticos o revulsivos, protocolarmente nos será informado, en el grado de veracidad, que nos corresponda y si no nos gusta, las fronteras son muy amplias como para sentirnos encerrados o desprovistos de libertad como para irnos.

Finalmente como para no mostrar nuestro desapego a lo protocolar, y ubicarnos en lo que nos corresponde, solo citaremos la verdad y la mentira en su sentido estrictamente ético o filosófico, pero nunca en el campo político, en donde los señores que tienen en sus manos la verdad, legitimadas en las urnas, nos no han autorizado a hacerlo.

“El acto objetivamente justo es el acto que un hombre mantendrá que debe realizar cuando no se equivoca. Así, decidimos, se trata, entre todos los actos posibles, del que probablemente producirá los mejores resultados. Por tanto, al juzgar que acciones son justas necesitamos saber qué resultados son buenos. Cuando alguien se equivoca acerca de lo que es objetivamente justo, puede actuar, pese a todo, de un modo subjetivamente justo; necesitamos, por consiguiente, otras dos nociones, a las que denominamos moral e inmoral. Un acto moral es virtuoso y merece elogio; un acto inmoral es pecaminoso y merece ser condenado. Hemos decidido que un acto moral es el que el agente habría juzgado justo tras un grado apropiado de reflexión sincera contando con que el grado apropiado de reflexión depende de la dificultad y la importancia de la decisión” (Bertrand Russell).

A decir de TzvetanTodorov“Que la libertad de expresión sea una necesidad parece claro cuando pensamos en el ciudadano aislado, maltratado por la administración, al que se le cierran todas las puertas y sólo le queda un recurso: hacer pública la injusticia de la que es víctima y darla a conocer, por ejemplo, a los lectores de un periódico. Pero estamos simplificando demasiado. Imaginemos que el discurso que aspira a la libertad de expresión es el del antisemita Drumont, o que tiene que ver con una propaganda odiosa, o que consista en difundir informaciones falsas. Pensemos también no en el individuo aislado, sino en un grupo mediático que posee cadenas de televisión, emisoras de radio y periódicos, y que puede decir por ello lo que quiera. Que escampen al control gubernamental es sin duda bueno, pero parece más dudoso que todo lo que hagan sea beneficioso.La libertad de expresión tiene sin duda su lugar entre los valores democráticos, pero cuesta ver cómo podría convertirse en un fundamento común. Exige la tolerancia total (nada de lo que decimos puede ser declarado intolerable), y por lo tanto el relativismo generalizado de todos los valores: <>. Ahora bien, toda sociedad necesita una base de valores compartidos. Sustituirlo por <> no basta para fundamentar una vida en común. Es del todo evidente que el derecho a eludir determinadas reglas que no puede ser la única regla que organiza la vida de una colectividad. <> es una bonita frase, pero ninguna sociedad puede ajustarse a ella.

Junto con la libertad de elección, que preserva para sus ciudadanos, el Estado tiene (o debería tener) otros objetivos: proteger su vida, su integridad física y sus bienes, luchar contra las discriminaciones, actuar en pro de la justicia, la paz y el bienestar comunes, y defender la dignidad de todos los ciudadanos. A este respecto, como ya sabía Burke, la palabra y las demás formas de expresión sufren restricciones, que se imponen en beneficio de los demás valores que asume la sociedad…Poner límites a la libertad de expresión no significa solicitar que se instaure la censura. Se trata más bien de apelar a la responsabilidad de los que tienen el poder de difundir informaciones y opiniones, responsabilidad que aumenta cuanto mayor es el poder del que se dispone y que debería suscitar una reserva proporcional. Pesan menos obligaciones sobre un libro que ha vendido cinco mil ejemplares que sobre un periódico que lee medio millón de personas o una cadena de televisión que ven cinco millones de espectadores”.

Seguramente Todorov leyó Sartre, nosotros también, Nekrasov no sólo ha existido en la mente de este, sino que ha transfigurado, cinceló su propio creador, mediante sus exegetas o interpretes; esto es la dinámica de la comunicación.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Entrevista imaginaria con el autor de “El cuervo”: Edgar Allan Poe renace en Madrid

Rafael Iglesias (Desde Madrid. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Dos escritores, Salvador Moreno Valencia (Poe) y Edgar Borges (entrevistador), invitan a una puesta en escena con el tiempo y la obra de Edgar Allan Poe. El creador de “El cuervo” revivirá en septiembre en tres funciones a celebrarse en Madrid. El teatro El Montacargas recibirá a Poe el jueves 11, a las 20:30h, mientras el bar teatro Espacio Cultural La Victoria lo hará el viernes 12 y el sábado 13, a partir de las 21:00h. El colectivo “Escritores a Escena” inicia así un ciclo de entrevistas imaginarias con autores clásicos. Se trata de una propuesta planteada como la inquietud atemporal que siempre busca respuestas.



“Escritores a Escena”, colectivo que nace recientemente en Madrid con la idea de compartir literatura en los espacios públicos, presenta un ciclo teatral en forma de entrevista y en clave de juego. Para ello, los participantes, que también son autores, prometen creerse la situación y lograr que el público confíe en que está frente al tiempo de un determinado autor de la literatura universal. Según Edgar Borges, quien representa al entrevistador, “la propuesta surge por la necesidad que tenemos de buscar referentes de la memoria literaria para sacudir el presente”. Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849), padre de Auguste Dupin, considerado el primer detective de la novela criminal moderna, pero también hacedor de un universo donde el horror y la belleza forman parte de un mismo espacio (o cuerpo) en conflicto, es el primer invitado de una serie que promete convocar a los amantes de la literatura. Poe ha sido fuente de inspiración de innumerables libros, películas, series de televisión, comics y tendencias en el mundo.

El inicio de la entrevista imaginaria es una invitación para formar parte de la lógica de la puesta en escena: “Sean bienvenidas y bienvenidos a una ciclo que iniciamos con los escritores más importantes del presente. Son pocos los autores que logran dibujar con equilibrio matemático la monstruosidad y la belleza que habita en cada ser humano. Nuestro invitado es un maestro en escribir sobre la dualidad. Citar alguna de sus obras es pensar en literatura. Digo algunos de sus títulos y serán muchos otros los que surgirán en la mente de los lectores. El gato negro; Los crímenes de la calle Morgue; La carta robada; El corazón delator; El escarabajo de oro; William Wilson o El cuervo. Su nombre protagoniza un capítulo determinante en la historia de la literatura universal. Bienvenido señor Edgar Allan Poe”.



El ciclo mensual continuará con escritores como Franz Kafka, Virginia Woolf, Albert Camus, Julio Cortázar y Roberto Bolaño, entre otros. Autores y actores se encargarán de dar vida a grandes creadores del espacio literario. “Escritores a Escena” asume la documentación y producción para ofrecer propuestas inspiradas en el pensamiento y la personalidad de los invitados. Las preguntas serán planteadas como la inquietud atemporal que siempre busca respuestas.

La entrevista con Poe será caracterizada por Salvador Moreno Valencia (Cádiz, 1961) en el papel del autor estadounidense; Edgar Borges (Caracas, 1966) como el entrevistador de un tiempo cualquiera, y Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972) en la presentación. El teatro El Montacargas está ubicado en calle Antillón 19, y el bar teatro Espacio Cultural La Victoria en calle Santa Isabel 40, Madrid.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Él tuvo un sueño

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



-Anoche soñé con vos, le dijo alguien a la mujer que estaba más acostumbrada a escuchar frases con fuerza imperativa como:

-Hacé, andá, traé, ayudame, escuchame… Y ella se quedó pensando, que justamente esa noche, no había podido pegar un ojo. Recordó ese viejo mito popular que dice que “cuando el sueño no llega en las noches es porque uno está en el sueño de otra persona”.

-¡¿Pucha, será tan así, entonces”?! Se preguntó. Sonrió, siguió haciendo, andando, trayendo, escuchando…durante toda la tarde, repitiendo la misma frase.

-Digo, pensó envuelta en una sonrisa picaresca comparable a la de un niño cuando está elucubrando su próxima travesura, ¿qué tendrá que ver que sueñen con uno? Es tan amplio el catálogo de sueños no impreso que darle importancia a ese comentario me parece casi adolescente. Pero, ¿por qué no mantener aunque sea esporádicamente un pensamiento más acorde a la mocedad que a la madurez? ¿Es que acaso tendrá fuerza de ley el que los años se devoren todo? Anoche soñé con vos, me dijo, y no me molestó el comentario sino todo lo contrario.

Cuando cayó la tarde y el silencio volvía a recuperar su espacio perdido durante las horas anteriores, cansada de andar por cada rincón de la casa como si fuera una autómata, se sentó frente a su computadora para echar un último vistazo a esa página de noticias donde el mundo se veía tan desnudo como no lo mostraban en otros sitios informativos.

Es que la verdad siempre reditúa más cuando se la modifica; o cuando se la toca por arriba; o cuando directamente se la tergiversa. Esa página abierta durante todo el día y hasta bien entrada la madrugada era su espacio de trabajo con conciencia militante. Extraño trabajo a juzgar por más de uno que no concibe la vida sin dinero mediante.

-Como todo en la cotidianeidad, lo que menos problemas acarrea es mentir, la verdad duele, hiere, lastima, no obstante la prefiero, aseguró como hablando para sí misma. Estaba tan segura de ello que no dudó al pensarlo, en realidad la duda no era su fuerte cuando algo se instalaba en esa parte del cuerpo donde sobreviven las ideas. Comenzó a recorrer cada letra, imaginando escenas, indignándose, preocupándose y no era para menos.

-“Sigue el genocidio nazi en Palestina”, es cada vez mayor la cantidad de niños masacrados que de no terminar tendidos en charcos de sangre, seguramente, con los años serían los futuros “terroristas” al decir y pensar de más de un imbécil ¿Qué duda puede quedar de que esos criminales sionistas son nazis? ¿Qué duda puede quedar si es más que evidente que están reeditando un holocausto padecido por ellos mismos, años atrás? ¿Quién parará ese martirio si acaso quisieran pararlo? Murmuraba desde esa argamasa que se forma cuando la bronca y la angustia patalean en el alma.

-Colombia: “Nueve jefes paramilitares que asesinaron a quince mil seiscientas sesenta y siete personas salen en libertad habiendo pagado su condena con apenas siete u ocho años de cárcel”, anunciaba otro titular. Además, ese aparato criminal para estatal se está rearmando como ejército en algunas zonas de esa geografía sangrante. En las otras nunca dejó de actuar apoyado como siempre estuvo por el propio estado.

–¡Qué poco vale el espanto, qué poco vale la vida para un gobierno si se permite semejante atrocidad bajo el paraguas de una burlesca pseudo democracia genocida! Así dice buscar la paz ese gobierno cuando en realidad está demorando cualquier intento de conciliación. Así también hay quienes vieron la panacea esperanzadora en esa administración que está mostrando la hilacha que nunca ocultó. Me preocupa la continuidad de los Diálogos de Paz en esa tierra hermana herida, tanto como me indigna la debilidad de más de un luchador histórico hoy actuando como si fueran serpientes encantadas por un encantador famélico, truculento, ilusionista. Siguió recorriendo las noticias, una peor que la otra, como siempre, pero que había que decirlas.

-“Un congresista norteamericano especuló con la posibilidad de que menores centroamericanos que cruzan ilegalmente la frontera con EEUU fueran portadores del virus del ébola, mientras que la Organización Mundial de la Salud reconoce que el tratamiento contra ese virus no alcanzará a los más desfavorecidos”, siguió leyendo.

-Así que ahora empiezan a preocuparse por ese virus que desde 1976 y de la mano del hambre está causando desastres en el África. Tenía que llegar al norte de América y dejar tendido a un par de blancos para que adquiera fuerza de flagelo. De seguir perfeccionándose la manipulación de los laboratorios en pocos años estaremos en condiciones de publicar en grandes títulos: “No hay más miseria en el mundo, gracias a virus extremos lanzados al aire como serpentinas, murieron todos los pobres, sobre todo los de raza negra” ironizó la mujer.

-“ Honduras: Asesinan a Margarita Murillo, dirigenta campesina y co fundadora del FNRP” fue otra de las noticias publicadas en la página contra informativa.

Siguió recorriendo cada renglón y los reportes eran similares, todos hablaban del descaro de un sistema que se sabe agónico, pero que aun muriendo sigue dejando su baba de veneno cada vez más criminal. Fondos buitres chupando dinero, esfuerzo y sangre de pueblos que no eligieron apoyarse en esos. Empresas contaminantes, tierra desangrada, alimentos transgénicos, indígenas expulsados de su territorio tal como hace tantos años. Guerras que continúan y guerras que se anuncian. Empresas para la reconstrucción de países instaladas “previsoramente” mucho antes que las contiendas comiencen. Farmacológicas a punto de quiebras se salvan gracias a la “colaboración humanitaria” del bioterrorismo.

Realizado el recorrido, señalizando los artículos que debía abordar el día siguiente, apagó la computadora y se preparó para retirarse a descansar.

-Anoche soñé con vos, volvió a recordar la frase que alguien le dijera esa tarde fría de un agosto que tenía medio recorrido transitado. Cuatro letras que parecían haber adquirido casi, casi, la fuerza de un mantra.

-Volvió a sonreír mientras cepillaba su cabello como todas las noches. Tal vez, dijo mirando su propia imagen en el espejo, con un poquito de suerte hoy tampoco pueda dormir… aunque no quiso contarme qué papel protagónico ocupé en su sueño. Lo que sí, me aseguró, fue que no me convertí en una pesadilla.
Y yo le creo ¿por qué no?

Ilustración: “El sueño y la guerra” Beatriz Palmieri

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Plástica: Crónica de una visita al Museo de Arte de Philadelphia (3/4)

El Ave Fénix



Continuando con la "Crónica de una visita al Museo de Arte de Philadelphia", en este mensaje les comentaré otra de las obras más importantes del Museo de Arte de Philadelphia, se trata de "Vaso con doce girasoles" de Vincent van Gogh, pintor holandés (1853-1890), de la cual les adjunto una foto.

A finales del Siglo XIX surgió impetuosamente y cobró gran popularidad el estilo conocido como "Impresionismo", siendo sus principales exponentes en pintura Claude Monet, Edouard Manet, Alfred Sisley, Camille Pisarro, Edgar Degas, Mary Cassatt, Berta Morisot y otros muchos grandes pintores conocidos por Ustedes. El "Impresionismo" se basaba, en términos generales, en el uso abundante del color, en el énfasis en captar y plasmar la luz, en pintar mayoritariamente escenas al aire libre; en priorizar la armonía sobre el contraste, en pintar no los objetos sino la impresión que los objetos causan en nuestra psique, en usar trazos cortos y gruesos, en la ausencia del color negro, etcétera.

Luego del "Impresionismo" surgió el movimiento llamado "Post impresionismo" pues tomó como base todo lo anterior y al mismo tiempo se desarrolló en nuevas direcciones; por ejemplo en la deliberada distorsión de los colores, en el énfasis en la geometría de las figuras, en la distorsión de las formas para volverlas más expresivas, etcétera.

Los principales pintores "Post impresionistas" son Vincent van Gogh (una de cuyas obras es la que comentaremos aquí), Paul Gauguin, Henri Rousseau, George Seurat, Paul Signac y otros.

Hablando específicamente sobre Vincent van Gogh, sus pinturas se caracterizan por su potencia psíquica, su fuerza emocional concentrada, sus trazos audaces y vigorosos; pintó varias series de cuadros con el tema de los girasoles, inicialmente pintó varios modelos y luego -basado en éstos- pintó varias versiones, todas las cuales figuran entre sus obras más populares.

La pintura que se encuentra en el Museo de Arte de Filadelfia es la que les estoy enviando como anexo de este mensaje; tiene medianas dimensiones (92 centímetros de alto por 72.5 centímetros de ancho); muestra diez girasoles en plena floración (en otros cuadros los pintó antes de florecer y en otros ya marchitos), la principal línea horizontal se encuentra aproximadamente al 20 % de su altura, esta horizontal abarca no solamente la línea posterior del cuadro sino también la división de las dos áreas del vaso; podemos ver que la parte inferior del vaso es de color verde-gris oscuro y su parte superior exhibe varias tonalidades de amarillo; la división entre ambas áreas coincide con la única línea horizontal del cuadro, imprimiéndole peso y estabilidad a todo el conjunto.

La luz es profusa; es difícil determinar en dónde se ubica la fuente de luz, a no ser por el área ligeramente sombreada que se observa al lado izquierdo del vaso, lo que sugiere que el origen de la luz se encuentra más allá de la esquina superior derecha del cuadro. Podemos ver que el artista pintó los bordes del vaso, lo cual contradice la realidad pues esa línea no existe, es la línea color rojo que bordea el vaso; van Gogh usó el mismo color rojo para rubricar la obra usando solamente su primer nombre "Vincent", esa firma se mira justo en la parte superior del área oscura del vaso, una ubicación inusual en las obras de arte.

Esta pintura es un alarde de color; sus dos principales colores son el amarillo y el verde, cada uno en innumerables tonalidades; yo diría que la principal cualidad de esta pintura es su exuberancia y su intensidad; Van Gogh pintó intensamente, creó más de mil dibujos y pinturas; pintaba frenéticamente, al grado de que se dice que en los tres meses previos a su muerte llegó a pintar un cuadro al día; llevó una vida turbulenta y atribulada por hondos conflictos psíquicos, que lo llevaron a profundas depresiones, en una de las cuales se mutiló una oreja para obsequiársela a una prostituta.

En esta obra que estamos comentando se sintetizan las principales características del estilo de van Gogh: uso masivo del óleo espeso para lograr textura en la superficie, uso profuso del color, trazos cortos y decididos, etcétera; dos de los tallos de los girasoles sugieren una letra "X" que abarca toda el área, imprimiéndole a la vez vitalidad, fuerza y un equilibrio dinámico; el artista enfatizó más en el color que en los detalles geométricos, por ejemplo al pintar el vaso no destacó su esfericidad sino que lo usó como un medio para imprimir más color a la obra.

En esta pintura, van Gogh rozó y anticipó la técnica conocida como "puntillismo", es decir, elaborar una pintura combinando miles de puntos de diversos colores hasta lograr el efecto deseado; aunque van Gogh no fue puntillista, es decir, aunque no desarrolló "in profundis" la técnica puntillista, en obras como ésta preludió esa extensión del Neo-Impresionismo, la cual otros pintores desarrollaron plenamente más adelante, especialmente George Seurat, Paul Signac y Charles Angrand.

Para terminar, cito una frase de van Gogh que resume su filosofía del arte: "En vez de tratar de reproducir exactamente lo que veo frente a mí, yo uso arbitrariamente los colores para expresarme a mí mismo intensamente". Efectivamente: las obras de van Gogh son expresiones de su atribulada vida psíquica, impetuosa y acongojada, laberíntica y apasionada, vital y atormentada.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El vínculo belga-latinoamericano

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Los países latinoamericanos mantienen estrecha relación con el Viejo Mundo, y se intensifica por el mayor conocimiento de las culturas, costumbres y el aumento del comercio global. Notables escritores, actrices, pintores dan testimonio de esta nueva morada terrenal. De acuerdo a fuentes disponibles, en Bélgica viven alrededor de 3500 Peruanos y 800 Belgas en Perú, precisa Michel Dewez, Ambassadeur de Belgique au Pérou y anuncia para octubre la visita de la Princesa Belga.



Bélgica, como sede, en Bruselas, de la Unión Europea, ha cuidado mantener su perfil propio desde hace 45 años, en su política internacional, cultivando el diálogo y la cooperación gubernamental, no gubernamental, multilateral, la ayuda humanitaria y apoyo al sector privado, como camino de paz y desarrollo humano.

La cooperación al desarrollo, es retomada desde 1965. El programa del 2013 sigue en el 2014 y los socios peruanos son los ministerios de salud y del medio ambiente.

El Grupo de Río, el Acuerdo Unión Europea/ Comunidad Andina y el intercambio bilateral, mantienen vivas las relaciones múltiples, por cierto con características propias, si comparamos los vínculos Bélgica - Congo África y España - Latinoamérica.



La cooperación técnica y científica en el Trapecio Andino (Ayacucho, Apurímac, Cajamarca), alineada a los objetivos del Milenio, Bicentenario 2021 y a políticas sectoriales. Esta cooperación ha puesto énfasis en derechos humanos, lucha contra la violencia familiar y sexual, prevención de drogas. Formación de líderes indígenas en políticas interculturales, gestión de recursos naturales, salud, becas de estudio.

La cooperación no gubernamental se traduce especialmente en el intercambio de la Universidad local, como la Agraria, San Antonio Abad del Cusco, con Universidades Flamencas y el Instituto de Medicina Tropical Von Humboldt de la Universidad Cayetano Heredia. Apoyo a la sociedad civil, a redes y organizaciones como IDL, Demus, Spda, Flora Tristán, Pronaturaleza y apoyo multilateral al Centro Internacional de la Papa-CIP.

No menos valioso es el financiamiento a la FAO, Unicef, Cruz Roja, para las comunidades más afectadas por las inundaciones de Loreto, restableciendo sus sistemas de prevención y acciones preventivas, en distritos como Requena y Alto Trapiche, Las Amazonas, Indiana, Alto Nanay, Fernando Lores y Mazán, reducción del riesgo de desastres en el río Ucayali y departamentos del Trapecio Andino.

Para el presente año, existen otros fondos de inversiones - Ley BIO, que introduce cambios declarando al Perú como país elegible, (MIC nivel superior), Bélgica como único accionista, obligatoriedad de alinear en desarrollo sostenible, involucrar inversiones en micro, pequeñas y medianas empresas y de Economía Solidaria y proyectos energéticos, manteniendo fondos de Desarrollo, PME y de Estudios y Asistencia Técnica.



La distribución del monto global propuesto alcanzó los 40 millones de euros, para 2010-2013, con incidencia en la salud, gestión de los recursos naturales, contribución en la canasta de fondos de la Defensoría del Pueblo, Becas y fondos de estudios y consultorías.

Voces múltiples

Desde 1987 se institucionalizó el diálogo ministerial entre la Unión Europea y 13 países de América Latina, incluida Colombia, en el seno del Grupo de Río, significativo espacio que ha mejorado las relaciones entre los dos continentes durante las últimas tres décadas.

Entre los peruanos y belgas existen lazos intensos que se traducen en una gama de obras de literatura, teatro, pintura y otras manifestaciones del arte y la música.

Una obra recientemente publicada en Lima, es La Patrulla del Alma, de Mark Willems, “un testimonio desde el país que habito y que me habita” con la pintura al óleo sobre lienzo de Pieter Brueghel (El Viejo).

Leonor Villagra, en 1997 participó en la muestra "European Parliament del UFACSI” (Unión Femenina Artística Cultural Salones Internacionales), exposición a la que concurrió la Reina Paola de Bélgica.

Villagra retorna a sus orígenes para exponer todo el mes de setiembre del 2014 su rica producción pictórica. Lo hará en el Museo Pedro Osma de Barranco.

Aunque la sociedad contemporánea siga apostando por este progreso social tan estéril, escribe Víctor Vich en el prólogo de La Patria del Alma, debemos insistir en la necesidad de retomar un conjunto de viejas palabras, a esa convicción profunda que afirma que la vida solo tiene sentido cuando salimos de nosotros mismos, cuando descubrimos que el sentido de la vida nunca está fijo, cuando nos damos cuenta que hay una fuerza que nos mueve hacia afuera, una fuerza que nunca llegamos a entender bien, pero que sin embargo nos nueve y cada vez nos mueve más y entonces decidimos arriesgarlo todo y nos dejamos llevar finalmente por ella.

Leonor Villagra, al anunciar su retorno a su país, Perú, con su rica creación plástica, se reafirma que la cultura está constituida por el conjunto de los saberes, saber hacer, reglas, normas, interdicciones, estrategias, creencias, ideas, valores, mitos que se transmite de generación en generación. Se reproduce en cada individuo, controla la existencia de la sociedad y mantiene la complejidad sicológica y social.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Arinex, el rey Caribe

Antonio Prada Fortoul (Desde Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Jacobo Del Castillo y Morejón, oficial español oriundo de Bailén, llegó a Cartagena de Indias un lluvioso Mayo de 1539 a reforzar las fuerzas de Pedro de Heredia ahí acantonadas. Don Pedro de Heredia se recuerda por el asesinato de centenares de nativos de esta tierra caribe y a quien muchos masoquistas criollos adoran.

Cierto día fue enviado Jacobo con catorce soldados, a recoger el tributo de los nativos en la aldea de los Yurbacos, feroces y valientes guerreros de la familia caribe de profunda espiritualidad y desarrollo que temían al español creyendo que eran dioses por la brillantez de sus armaduras.

Don Jacobo llegó a ese asentamiento nativo un Abril lejano. Los nativos los habían avizorado y los esperaban en el redondel frente al templo ceremonial liderados por Arinex el jefe de la aldea, plantado en medio de ocho guerreros y dos sacerdotes cuando llegaron las “deidades”.

La flatulencia emanada de esos “dioses” era terrible, el olor axilar y el de sus cuerpos los sofocaba. A través de un intérprete dijeron que iban en busca del oro que debían tributar y las piedras preciosas que habitualmente entregaban.

En ese lugar el mosquito y el jején son abundantes y temidos. Mientras el intérprete traducía la petición y la transmitía al bravo cacique Arinex, un mosquito jabado (gris con blanco), se abalanzó sobre las carnes rosadas del ibérico y le enterró feliz su afilado aguijón, el comandante español al sentir la terrible picadura dio un manotón tardío ya que el ágil y feroz mosquito tigre o Aedes albopictus, de la familia Culicidae había levantado vuelo para volver a atacar esa “carne nueva”.

Los sacerdotes y el cacique Arinex intercambiaron miradas y viendo que los mosquitos se daban un banquete con los invasores, dijeron inocentemente que le iban a entregar oro equivalente al peso de los cinco soldados más robustos, pero que los dioses habían pedido que la entrega se hiciera en medio de profunda laguna, para honra y prez de Semingwarak, Dios Supremo de la familia yurbaco.

Ante una orden del cacique, los artesanos armaron las balsas para los visitantes a quienes el jején y el voraz mosquito tigre o jabao, con su afilada proboscide o aguijón, le daban clavo (picaban) de manera inmisericorde.

Después de armar las balsas y amarrarlas con bejuco prieto, (el más débil), subieron a los españoles en las dos balsas para recibir el tributo. Cuando llegaron a lo más profundo del lago, Tobanix el sacerdote mayor, levantó los brazos a la bóveda celeste emitiendo una cadenciosa teoglosia musical; arqueaba su cuerpo en la balsa, gemía y se contorsionaba en armónica gestualidad de una profunda sacralidad en su invocación ritual, concluida esta dijo: Semingwarak ha hablado:

Dijo que todo el oro era para los visitantes, cuando el traductor decía a don Luis Jacobo el mensaje de los dioses, este se frotaba las manos, satisfecho por el éxito de su gestión. La condición era que como ellos eran “deidades luminosas”, debían recogerlo en el fondo del lago y subirlo a la superficie.

Dicho esto, el sabio cacique Arinex, dijo solemnemente mientras soltaba las amarras de las balsas: “Acato humildemente tu decreto, divino Semingwarak”.

Las balsas con los conquistadores abordo se abrieron cuando el jefe tribal lascó los bejucos, los españoles se fueron a pique por el peso de sus armaduras sumergiéndose para siempre en las frías aguas de la laguna turbaquera.

Por esa razón los Yurbacos rinden culto al mosquito y al jején dejando como legado numerosas estatuillas en oro de estos animales.

Desde ese dia se inició una feroz lucha liderada por Arinex en defensa de su territorialidad.

Después de una heroica resistencia fueron derrotados y los sobrevivientes prefirieron el exilio en la tierra de los grandes sabios, (Sierra nevada de Santa Marta) a vivir esclavizados por los españoles. Arinex fue derrotado en la última batalla después de abatir más de diez españoles en el enfrentamiento, su cuerpo según narran los cronistas, tenía más de ochenta lanzazos y fue sádicamente descuartizado en doce partes.

Los sacerdotes y mamos de la sierra, pronuncian ese nombre, cuando se van a comunicar con los dioses en los mundos superiores.

¡Arinex Trax mandioc pecus luas!

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cortázar a través del cine

Héctor J. Freire (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Porque soy capaz de caminar una hora bajo el agua si en algún barrio que conozco pasan Potemkin y hay que verlo aunque se caiga el mundo…

(Rayuela)



Literatura-Cine (¿un matrimonio mal avenido?)

Desde aquella versión del texto de Emile Zola, que en 1902 hiciera Ferdinad Zecca para el film Víctimas del alcohol, o desde la trasposición de la famosa novela de Julio Verne, 20.000 leguas de viaje submarino (1907) del “mago” Georges Méliès , pasando por David Griffith y Sergei Eisenstein (momento en el que el cine-invento de los Hnos. Lumière adquiere autonomía, y comienza a independizarse de su pasado teatral y literario) hasta las más actuales absorciones literarias hechas por el cine, se ha recorrido más de un siglo. En esta relación “mal avenida” –se llevan mal, pero permanecen juntos-, ambos discursos se han enriquecido: la literatura, en especial los cuentos y las novelas, han prestado al cine su condición narrativa, y el cine ha cedido a la literatura parte de sus elementos constitutivos (montaje-continuidad, flash back, yuxtaposición de planos, elipsis, etc.). Además, el cine ha contribuido a la evolución formal de la novela, y sus vanguardias.

Históricamente el cine comienza pidiendo permiso, sobre todo a la literatura, y contando con tal prestigioso aval, entra en los dominios del arte y llega a ser, el último de ellos, precisamente: “el séptimo”. Siendo el más totalizador, ya que no es solo literatura, sino también pintura, música, fotografía, etc. Y como totalidad, algo distinto a la suma de sus partes.

Con respecto a su relación con la literatura, tuvo dos formas de acercamiento: una que podríamos llamar servil y la otra creativa. La primera mantiene frente a la literatura una actitud obsecuente que confunde con respeto. La segunda, conserva del texto literario, lo que Umberto Eco denomina homologías entre fenómenos pertenecientes a distintos órdenes y, sin embargo, descriptibles e interpretables.

Ahora bien, en la relación entre el cine y la obra de Julio Cortázar, puede determinarse al menos una especie de homología estructural sobre la que se puede investigar: y es que ambas son artes de acción. Que después esta acción en los relatos de Cortázar sea “narrada” y en el cine “representada”, no invalida el hecho de que en ambos casos se estructure una acción aunque sea con medios distintos.

El cine, entre otras cosas, es una “fábrica de sueños” como lo es también la literatura. El cine es básicamente narrativo, una narración visualizada.

En tal sentido, el discurso cinematográfico casi siempre es considerado únicamente desde el punto de vista de la imagen, y no desde la heterogeneidad de sus materiales de expresión (palabras, imágenes, actuación, música).

En S/Z, Roland Barthes nos dice: Toda descripción literaria es una vista. Se diría que el enunciador, antes de escribir o leer, se aposta en “la ventana”, no tanto para ver bien como para fundar lo que ve por su mismo marco: el hueco hace el espectáculo. Describir es por lo tanto colocar el marco vacío que el autor lleva consigo delante de una colección o de un continuo de objetos que, sin esta operación estratégica serían inaccesibles a la palabra. Dicha operación es utilizada por Cortázar, en su emblemático y circular relato Continuidad de los parques, afín a la estética del pintor surrealista René Magritte, definida como “el absurdo cotidiano”, y plasmado en su cuadro La condición humana I (1933). En esta pintura, como en el relato de Cortázar, hay un paisaje enmarcado por una ventana. Y otro paisaje, igual a éste pintado. Cortázar-Magritte-el cine, nos preguntan: ¿cuál sería la diferencia entre la ilusión y lo real? La representación y lo representado no son idénticos. Pero la conciencia del observador identifica la imagen similar con lo real.

El observador toma la imagen similar, y sólo ésta, en forma natural, por lo real mismo. Dicho proceso realizado por Magritte, y por el fenómeno cinematográfico, es el mismo que utiliza Cortázar para desarmar el marco y la estética realista.

La otra relación que podemos establecer entre el cine y los relatos “neo-fantásticos” de Cortázar, es la cuestión de la temporalidad como estructura de la existencia. La función narrativa y la experiencia del tiempo. “La historia verdadera” y “el relato de ficción”. Esto lo estoy tocando mañana…..Esto ya lo toqué mañana, es horrible, Miles, esto ya lo toqué mañana. Grita con desesperación Johnny (Charlie Parker), en el relato El perseguidor. El conflicto consiste en no poder comprender, que el tiempo mental no coincide con el que marcan los relojes. O cuando se toma conciencia del paso del tiempo, se constata como lo hacen los personajes de La autopista del sur, la paradójica y contradictoria quietud que encarcela a los automovilistas, entre máquinas creadas por el capitalismo consumista, para correr.

Algo similar ocurre en Las babas del diablo: ….esta Rémington se quedará petrificada sobre la mesa con ese aire de doblemente quietas que tienen las cosas movibles cuando no se mueven.

En cuanto a la relación del escritor con el cine, pueden plantearse al menos dos acercamientos: los films, cortometrajes, documentales, y spot publicitarios sobre su obra. Y otro, la relación que como espectador atento, Cortázar entabló con el cine.

La experiencia local

La obra narrativa de Julio Florencio Cortázar Descotte (Ixelles, Bélgica, 26.8.1914/París, 12.2.1984), una de las más importantes y representativas de la Literatura Hispanoamericana, incluida “la arbitrariedad” que caracterizó al famoso boom, ha cobrado una insoslayable trascendencia global, de ahí el interés que despertaron sus relatos en directores de la talla de Michelángelo Antonioni, Luigi Comencini, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, y Manuel Antín en el cine argentino.

Cortázar siempre rechazó la falsa e ilusoria eficacia de los reflejos cotidianos y rutinarios, y buscó minuciosamente descolocar y extrañar esos reflejos. Cortázar desconfiaba de lo real, sin embargo, utilizaba esa dimensión como plataforma de despegue hacia otra dimensión, que los críticos llamaron neo-fantástico. Una grieta, una fisura que surge de lo insólito e inexplicable dentro del muro de la vida cotidiana. Una simple “mancha de humedad” que crece hasta invadirlo todo, como los ruidos que hacen inhabitable La casa tomada.

Es que su concepción del fenómeno cinematográfico está muy próxima a su estrategia narrativa como escritor: Creo que al espectador no hay que halagarlo, pero hay que darle las claves suficientes para que entre en la cosa. Si al público le tendés algunas perchas fáciles, entonces después te podés permitir las máximas audacias, las audacias más monstruosas, pero él ya está adentro…ahí podés apuntar por encima del techo si te da la gana.

Pero no es el Cortázar espectador de cine lo que nos interesa tratar en este artículo, sino de sus textos que fueron llevados al cine. Sobre las adaptaciones y/o trasposiciones. El autor tenía incluso, sus propias opiniones, cabe resaltar la diferencia que éste establece entre la adaptación de un cuento y una novela: Yo haría una diferencia entre la adaptación cinematográfica de una novela o de un cuento. Porque una novela, si es buena, contiene siempre un gran número de temas, de desarrollos, de análisis psicológicos, de situaciones que el cine no puede más que reducir. Se trata entonces de un empobrecimiento. En general el cine no supera a la novela. Por el contrario, el cuento –precisamente por su forma- se presta eventualmente al guion, porque aun cuando comporte muchas peripecias se centra en una sola acción y los personajes son en general menos numerosos. Muchos cuentos pueden crecer en el cine. Tal es el caso del cuento Las babas del diablo, llevado al cine por Antonioni, bajo el título de Blow Up (1966).

En argentina, el “adaptador serial” de los cuentos de Cortázar fue Manuel Antín, y si bien hubo varias adaptaciones en Europa, ninguno guardó la sistematicidad que tuvieron sus films, más allá del valor intrínseco de las mismas.

Durante la primera mitad de los años sesenta, Antín realizó la “trilogía cortazariana”, basada en cuatro cuentos del autor:

La cifra impar (1961), sobre el texto Cartas de mamá. Circe (1963), sobre el cuento del mismo nombre. Intimidad de los parques (1964), trasposición de dos relatos: Continuidad de los parques y El ídolo de las Cícladas.

Estos films están impregnados de la atmósfera estética de la nouvelle vague, dentro del choque entre cine de expresión y cine espectáculo, tal como lo definiera Leopoldo Torre Nilsson, que postulaba la generación del 60.

La cifra impar (con la actuación de María Rosa Gallo, Milagros de la Vega, Lautaro Murúa y Sergio Renán), fue el primer largometraje de Antín, y quizás el mejor film del director. Con un estilo depurado, fragmentación en el discurso, fusión –al igual que la estrategia empleada por Cortázar- de temporalidades, uso dramático del sonido, mezcla de los planos ficción-real/pasado-presente, y lo terrible de la repetición. Logra deconstruir la gramática lineal de un cine “supuestamente realista”. Según David Oubiña lo fantástico (yo diría lo neo-fantástico), en Cortázar, es expresión de una brecha que se abre en lo real y que instala un doble desplazamiento: por un lado fuga de lo conocido y del sentido convencional; por el otro, invasión de lo inexplicable, lo sórdido o lo deseado.

La segunda adaptación, tuvo la estrecha colaboración del mismo Cortázar, quien se ocupó de escribir los diálogos. En Circe, recreación de la hechicera clásica de la Odisea, desdoblada en Delia, una introvertida muchacha de barrio (protagonizada por Graciela Borges, y acompañada por Walter Vidarte, Alberto Argibay y Sergio Renán), la cuestión del tiempo, la iluminación y los juegos de cámara son claves. Por momentos, el film alcanza una atmósfera asfixiante que resulta fiel a la del cuento, en especial los juegos espaciales: interior y exterior de la casa de la joven. Junto a la naturalidad de un mundo reconocible y cotidiano, convive otro inquietantemente ambiguo. La genialidad de Cortázar, apenas esbozado en el film de Antín, consiste en fisurar un orden racional sin romperlo, de tensionar la coherencia realista sin destruir su verosimilitud. Incluso, lo insólito, lo extraño, ocurre desde las primeras líneas junto a lo ordinario.

También hay en este film, un tratamiento cuidado de la memoria de Delia-Circe, que justifica la reiteración constante del número tres y la repetición (logrado trabajo del montaje) de las escenas en que pierde sucesivamente a sus novios: primero a Rolo (Renán), luego a Héctor (Vidarte); estas imágenes que son al principio datos de la interioridad de Delia-Circe se proyectan sobre el último, Mario (Argibay).

Sin embargo, el film, no así el relato de Cortázar, tiene momentos más que flojos. Justamente las escenas en las que se hacen presentes los padres: meramente decorativas y sin intensidad, en comparación con los juegos de seducción, o las actitudes ostensiblemente perversas de la protagonista.

La última experiencia de Antín con la narrativa de Cortázar es la más fallida. Tanto la combinatoria de los dos textos adaptados en un mismo film, como las actuaciones poco creíbles, convierten a Intimidad de los parques, en un film decididamente olvidable. Algo esencial se ha quedado en el intento, y es ese clima de “sugestión surrealista” enmarcado por la máxima brevedad que caracteriza al relato Continuidad de los parques, que no parece compatible con El ídolo de las Cícladas, y que Antín traslada del Mar Egeo al Machu Picchu. Aunque ambos textos compartan el mismo libro: Final del juego.

Otro film para el olvido es la adaptación que hace Osías Wilenski de El perseguidor (1965), uno de los mejores cuentos de Cortázar. El film no consigue desplegar el complejo fenómeno psíquico que presupone Johny Carter (Charlie Parker), sin olvidar el hecho de que Sergio Renán haya cumplido el papel del genial saxofonista negro. El resultado: una falencia estructural insoslayable, a pesar de haber transmitido esa relación especial que une al músico con su música.

También tenemos los films experimentales Sin Fin (1986), de Cristian Pauls, sobre el emblemático cuento Casa Tomada. Y El río (1972) de Arturo Balassa, cuento incluido en Final del juego. I love you…Torito (2001)), de Edmund Valladares, donde se recrea la vida del boxeador Justo Suárez, “El torito de Mataderos” a partir del legendario cuento Torito .Y a un nivel, si se quiere más informativo y de divulgación, el documental Cortázar (1994), de Tristán Bauer, donde el escritor narra aspectos de su propia vida y obra.

La experiencia internacional

Fuera de la argentina, hay dos films, que si bien no están basados directamente en El perseguidor, son muy recomendables, ya que recrean de forma magistral, la vida y el mundo del jazz en el que se movía Charlie Parker: uno es el “biopic” del director Clint Eastwood, Bird (1988), sobrenombre del músico, protagonizado por Forest Whitaker. Y el otro es el legendario film del director Bertrand Tavernier, Round Midnight (1986), título de un estándar de jazz, firmado en 1944 por el pianista Thelonious Monk. El film está protagonizado por Dexter Gordon, con música de Herbie Hancock, y filmada entre las ciudades de París y New York. ¡Imperdibles!

También, debemos tener en consideración, que los textos de Cortázar y el cine de Alain Resnais, en especial Hace un año en Marienbad (1961) o Hiroshima mon amour(1959), comparten más que un motivo, en especial la problemática del tiempo.

El propio Luis Buñuel, en el año 1964 se interesó por el relato Las ménades, pero su viaje a México abortó el proyecto. Otros dos grandes directores del cine francés se ocuparon de adaptar textos de Cortázar: Jean-Luc Godard estrena en 1967 el largometraje Week End, basado en el cuento La autopista del sur. Y el otro fue Claude Chabrol que lleva al cine el cuento Los buenos servicios, bajo el título Monsieur Bébé, en 1974.

Además, hay que tener en cuenta muchas adaptaciones, y “ejercicios de ficción cinematográfica” y televisiva, que no han tenido difusión y trascendencia más allá de determinados círculos cinéfilos-literarios. Pero que terminan conformando el gran corpus “Cine-Cortázar”. Algunas de estas “experiencias” internacionales, de una larga lista son:

Las puertas del cielo (Alemania 1988) de Nina Grosse. Diario para un cuento (Checoslovaquia-Argentina 1998) de Jana Bokova. Capital Rayuela (Chile 1987) de Percy Matas. Sueños (Paraguay 2006) de Juan Manuel Salinas, sobre La noche boca arriba. Autobus (Lituania 1994) de Vytautas Palsis, basada en el cuento Omnibus. Instrucciones para John Howell (España 1982) de José Antonio Páramo. House Taken Over (Australia 1997) sobre Casa Tomada, de Liz Hughes.

Sin embargo, y sin lugar a dudas, los dos mejores largometrajes llevados al cine sobre textos de Cortázar, por su impacto mundial, su calidad estético-visual, y su significativo y actual mensaje, pertenecen a los veteranos y ya clásicos directores italianos: Michelangelo Antonioni y Luigi Comencini. Y a sus respectivos films: Blow-up (1966), con guión de M. Antonioni y Tonino Guerra, libremente inspirados en el relato Las babas del diablo, con música de Herbie Hancock. Y el film L´ingorgo, una storia impossibile (El embotellamiento, como se la conoció en Argentina) de 1978, trasposición del texto La autopista del sur.

Blow up, es un film que cobró una autonomía casi absoluta en relación al cuento. Antonioni que había comprado a Cortázar los derechos del cuento, por la irrisoria suma de 5000 dólares, toma sólo la idea de la ampliación de la fotografía, y despliega a partir de ahí una historia que va adquiriendo las características de una investigación policial. Esta investigación es llevada a cabo por el solitario y aburrido fotógrafo de modas Thomas, que accidentalmente, en un parque, decide fotografiar las actitudes de una supuesta pareja. Pero al realizar el re-velado de las fotos, des-cubre al ampliar ciertos detalles, que un hombre escondido entre el follaje, apunta con un revólver, y ve algo parecido a un cadáver sobre el césped. Todo indicaría que en esa apacible mañana de abril, se ha cometido un crimen. A la mañana siguiente, devuelta en el parque, Thomas comprueba que el cuerpo ha desaparecido, como han desaparecido sus negativos y ampliaciones, excepto una, que separada del resto, ya no tiene ningún valor testimonial. Dejando de lado lo anecdótico, éste “primer film mudo del cine sonoro”, como lo definiera la crítica francesa, respeta lo esencial del mundo de Cortázar: “des-cubrir la grieta de lo real en el seno de la ilusión”. El film de un ojo antes que el de un cerebro, ante la intersección de dos universos: el de las apariencias y el de lo real. La narración que narra la búsqueda de un sentido (fotografiar es fijar un sentido). Antonioni al igual que Cortázar, se plantean la cuestión de la verdad, como representación y adecuación a lo exterior, o como convención social. El fotógrafo sin darse cuenta, ha captado la escena del crimen, incluyendo al asesino, el arma y el cadáver. Sin embargo nadie le creerá. Un hecho real que ocurrió, pero nadie salvo la cámara ha captado. También se indaga sobre la soledad del hombre actual, la expresión de la imposibilidad de comunicación con los otros. Blow up: una puesta en discusión sobre la función receptora. Y el acto, a través de la fotografía y la escritura, de fijar un sentido. Voyeurismo cinematográfico y narcisismo textual. Thomas está solo en su universo “vaciado”. Leemos en el cuento: Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías….recuerdo petrificado, como toda foto, donde nada faltaba, ni siquiera y sobre todo la nada, verdadera fijadora de la escena. Relato de la mirada=film de la mirada. El intento por fijar un sentido: Pensé que eso lo ponía yo, y que mi foto, si la sacaba, restituiría las cosas a su tonta verdad. Y donde la fotografía es una forma de muerte: fija la movilidad de la vida.

Por último, tenemos el film de Luigi Comencini, L´ingorgo: en tono de comedia italiana grotesca, se traslada la Autopista del sur a Roma. Un gran atasco de tráfico afecta a una interminable caravana con miles de conductores que se dirigen a Nápoles. Rodada íntegramente en los estudios de Cinecittá, el film es una road movie inmóvil, una alegórica denuncia sobre el absurdo de la sociedad capitalista contemporánea. Y donde a través de una red de historias y sub-tramas, se pone en tensión y conflicto a una supuesta “sociedad moderna y civilizada”, mostrando sus lados más oscuros, salvajes y mezquinos. Como en el cuento de Cortázar (aunque éste no figure en los créditos) se desmonta, entre los pliegues narrativos, las implicancias de pertenecer a distintas clases sociales, identificables por la marca y modelo del auto. En medio de un paisaje desolado y caluroso, miles de personas que han perdido la noción del tiempo cronológico, para entrar en otro más personal y subjetivo, se enfrentan incómodos a sus propios dramas que ya no son personales sino públicos. L´ingorgo: una sátira despiadada sobre la condición humana. Una yuxtaposición de soledades que por causa de una situación límite comparten un mismo tiempo y lugar. Están juntos, pero cada uno representando una soledad demasiado acorde con el sistema de consumo capitalista. En el que los objetos son tratados como sujetos y los sujetos como objetos. Al final del film, todo “vuelve a la normalidad”, o como leemos en las últimas líneas del relato de Cortázar: ....sin que ya se supiera bien por qué tanto apuro, por qué esa carrera en la noche entre autos desconocidos donde nadie sabía nada de los otros, donde todo el mundo miraba fijamente hacia adelante, exclusivamente hacia adelante.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Poema

Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



-Pues bien.
¿Y qué más quieres?
Porque he oído decir que esto ya es todo.
¿Estás contento?
Si pensaras
que meras
quimeras
agarradas
pueden con-sumarse.

Y estás ahí como si “nada”
-válgame tú como si mucho-
al com-prender que esto no es todo.

Y aunque no es “nada”
-nada siempre es algo-,
tú también,
que tanto lo creías.

Si no supieras tú, si no supieras,
pero ya ves,
lo sabes.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

En pocilgas

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Estamos en la cantina de Pocilgas, localidad de la provincia de Salamanca. En vasitos de porcelana, loza u otra materia, tomamos un chocolate o cualquier otra cosa líquida.

¡Puaf!, hay que joderse, me dice un morenillo guapete, de la Dominicana, camarero y salsero, con estilo chulo putas, ese que ves ahí sentado solo, la testuz sobre las manos y sus codos sobre la mesa observando sin quitar ojo, ha venido en coche oficial y debe ser, por la cara de hijoputa que tiene, un chivato o boquera bodoque al servicio de la represión, pues lleva colgada, y no se la quita, una mariconera estilo pipa o pistolera.

Esos otros, prosigue, han venido montados en Borricos y en Jumentas Son Cátulo (Cayo Valerio), Cicerón (Marco Tulio), y los dos Catones, Marco Poncio “el Censor”, austero y rígido y con una inquina a Cartago, como la que tienen los cristianofascistas a las Clínicas de Aborción y a las Asociaciones de paz, amor y libertad; y el “de Utica”, fanático defensor de las libertadas republicanas, que , según dice, se matará más tarde al ver estos ideales perdidos, al estilo de los que se suicidan por desahucios.

Les miro, y me sonrío. Veo, en ellos, falsedad, malevolencia, corrupción, perfidia; atributos que adornan a todos los tribunos, barones o políticos.

Están sentados alrededor de una mesa redonda en la que figura la constelación de la Osa Mayor, y sobre la que la polarización de la luz se desvía, haciéndoles a ellos reflexionar.

Yo estoy en otra mesa, también solo. Acabo de dejar un librito “Reflexiones”, de un tal Manolo Gorrínez, exmarista del Potosí, ciudad de Bolivia, célebre por las minas de plata de sus inmediaciones, comprado en el Rastro de Madrid; y abierto en la página 33 que estaba leyendo:

“Tu embelleces Amor
Con el encanto de tus pedos.
Es tu culo ramplón y chabacano
Que da carácter poético
A la coda o adición brillante
De un éxtasis final
En esa tu pieza follable
Prisma pequeño triangular
Que se pega en el ángulo entrante
Formado por cuatro labios
Para forzar la unión
Con la cola de los animales.”

Mirando sobre mis hombros el morenillo, pegado a mi espalda, sentí amenidad y fertilidad de un lugar cubierto de pelos. Riendo al leer los versos, él marchó a la barra, que dos codales servían de encaje y la sustentaban.

Nuestras miradas, junto con la del boquera ese, se dirigieron hacia los cuatro conterturlios, sobre cuyas cabezas colgaba una longaniza de bofes de puerco disecada con una luz en su punta. Cada cual echaba fresco a cada uno. Así decían, hablando alto:

Catón “el Censor”: estamos en una nación, en un mundo desdichado, infeliz, abatido. Gente inútil y de poca habilidad manejan las suertes del gobierno, pero de buen ánimo y espíritu para enriquecerse y robar, pues son de buen natural aforado, y fe vaticanaza, pues su dios de bolsillo lo perdona todo.

Cicerón: mientras el pueblo la echa de pobre, pues la pobretería se nota en los pedigüeños de la calle y o en todos esos que se meten en los contenedores de basura para buscar de comer, pues hay escasez de algo, la dejación voluntaria o cortedad de ánimo de quienes gobiernan es mucha. La mentira, la bola de la fe lo cura todo, es cierto.

Catón “el de Utica”: Y, sin embargo, es indigno ver en las fiestas patronales de los pueblos y ciudades, cómo la gente abultada de carnes y de buen comer tapea su necesidad, estrechez, carencia de lo necesario para el sustento de la vida. Lo cual nos dice que todo es falso. Que la crisis se sustenta en las casetas de tapas y vino, como el azote y el maltrato en la fiesta de los toros. El paro es un espejismo de la miseria.

Cátulo: Callad. Escuchemos a este grupo de música tradicional o folk “Podadera”, que suena:

 “Pobreza nunca alza cabeza;
Ni te abatas por pobreza,
Ni te ensalces por riqueza;
Pobreza no es vileza.”

A continuación, cogió un libro titulado “De las ocho partes de la oración”, de Elio Donato, que estuvo en uso en las escuelas durante la Edad Media y gran parte de la Moderna, leyendo una página al azar inventado:

“El pobrismo del Congreso y el Senado es de pozo y cloaca. O cosa semejante. Esto es una pocilga, zahurda o casa en que se recoge el ganado de cerda, hediondo y asqueroso, así como todas las camándulas de trastienda, disimuladas e hipócritas.

A continuación, intervino Catón, quien dijo que había hablado poco; pero que no dijo nada primero, pues se le vio sacarse cierto aparato del culo que da el número de los pedos andados, sea a pie sea a caballo; manifestando, después, en forma conmovedora y artística:”los políticos pudren las cosas introduciéndose en ellas”.

Se escuchó un ruido. La estacada o palizada que se pone en la berma de una obra de campaña había cedido. De pronto, apareció una señora podrigoria, llena de achaques y alifafes, que decía tener podredumbre, cierta enfermedad de las ovejas, quien, dirigiéndose a los cuatro, les dijo:

-Hoy hay Olla.

-¿Podrida?, preguntó Cicerón.

Contestando “el de Utica”

-Esta tía es la P…Olla”.

Respondiendo el camarero:

-Si, la P..ola. Pola de Lena, de Siero, etc.

-Santa Pola, dije yo, riendo.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Nueva York en fotos: Una ciudad cosmopolita

Argenpress Cultural



La actividad diaria en esta espléndida ciudad, llamada "La capital del mundo" y "Un mundo aparte" es siempre intensa y tumultuosa; Nueva York es una ciudad culta y cosmopolita, su infinita variedad social y diversidad étnica se refleja en esas fotografías.

Aquí viven más irlandeses que en Dublín, más italianos que en Roma y más griegos que en Atenas; aquí se practican más de quinientas religiones y todos vivimos en santa paz pues todos respetamos las creencias de todos; aquí se hablan cada día más de setecientos idiomas y todos nos entendemos bastante bien para continuar siempre hacia adelante.

El sistema de trenes subterráneos (Subway) transitan cada día un millón de personas, es decir, que cada año viajan por el Subway unas 350 millones de personas, lo cual es más que la población total de los Estados Unidos (unos 325 millones de habitantes). En algunas de esas fotos se miran las entradas a las estaciones de esa red de trenes que opera intensamente las 24 horas bajo la superficie de la ciudad.

La insigne novelista norteamericana Pearl S. Buck, ganadora del Premio Pulitzer en 1932 y del Premio Nobel en 1938 escribía en una carta: "Existe, madre, en el ancho mundo, una hermosa ciudad llamada Nueva York, de altos edificios y amplios horizontes de vida. Nueva York es una ciudad distinta en el planeta, madre: esta ciudad es un mundo en sí misma. Después de vivir un tiempo aquí, el resto del mundo tiene sabor a aldea".

Nueva York fue la sede de la primera capital de los Estados Unidos, desde que las trece colonias originales se independizaron de Inglaterra hasta que la capital se trasladó a la ciudad de Philadelphia y luego a su sede actual en Washington D.C.

Descargar presentación completa desde aquí (formato pps)

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Música: Interpretaciones memorables de vocalistas

Argenpress Cultural



Presentamos algunas interpretaciones de vocalistas solistas que marcaron época durante el siglo XX, y que siguen siendo un referente al día de hoy, tanto por la calidad de los cantantes como por la celeridad de la obra ofrecida.

Canta: Palito Ortega
La felicidad, de Palito Ortega.
https://www.youtube.com/watch?v=Ivu9LBIHoh8

Canta: Luciano Pavarotti
La donna è mobile, de G. Verdi.
https://www.youtube.com/watch?v=6KCnoOzrA1o

Canta: Sandrine Piau
Alleluia, Exsultate, jubilate K165, de Mozart
https://www.youtube.com/watch?v=IBo6WWNKpAQ

Canta: Carlos Gardel
Mano a Mano, de Gardel y Razzano
https://www.youtube.com/watch?v=SO2mXbO5z2k

Canta: Diana Damrau
Der hölle Rache, de La Flauta mágica, de Mozart.
https://www.youtube.com/watch?v=G7mpd3SvU14

Canta: Frank Sinatra
New York, New York, de John Kander y Fred Ebb
https://www.youtube.com/watch?v=6YjIsUc4Ank

Canta: Andrea Bocelli
Panis Angelicus, de C. Franck
https://www.youtube.com/watch?v=Klc19OFz9S0

Canta: María Callas
L'amour est un oiseau rebelle, de G. Bizet.
https://www.youtube.com/watch?v=t7sj9gW5pZg

Canta: Edith Piaf
Non, Je Ne Regrette Rien, de Vaucaire y Dumont
https://www.youtube.com/watch?v=7I7u_XLtFa0

Voces memorables en la opera
https://www.youtube.com/watch?v=bekRgceDgkE

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Hollywood: La oculta historia de la Compañía Cíafilm

Carlos Santa María (RT)



La reciente sanción a Penélope Cruz por manifestar que el Gobierno de Israel cometía un acto atroz en la Franja de Gaza, ha logrado que en una declaración posterior expresara que ese no era su objetivo preciso, tal vez cuidando su fuente de trabajo pese a no tener ya necesidad de ese sustento económico. Lo que no se ha descubierto, aunque probable, es si hubo llamados o “avisos”, tal como a Charles Chaplin le ocurrió.

Y la inmediata historia de ficción realizada por el Pentágono según la cual el asesinato atroz del periodista James Foley fue solamente porque no se pagó un rescate (que posiblemente será objeto de otra película muy pronto), revela el modo como se maneja la política exterior del régimen lanzando voladores de luces para desviar la atención a los problemas fundamentales que son la creación del Estado islámico por la trilogía EU-UE-Petromonarquías y las masacres en Irak y Siria, explicaciones fundadas en un criterio cinematográfico, de ilusión, ficticio. Seguramente ya se están preparando libretos extraños sobre el avión malasio MH17, conociendo quien es el culpable directo, pero cambiando o deformando la realidad para responsabilizar a los inocentes.

Más bien, el mundo parece una fábula inventada por directores con una macabra idea puesto que las falacias que rodean las masacres y los procesos de independencia se entregan sin prueba alguna, excepto la invención que parece provenir de todo un complejo cinematográfico con el fin de distorsionar la realidad.

Y es que en este sentido, Hollywood tiene una historia política muy marcada desde sus inicios aunque, debido a la confusión impulsada para desligar cine e ideología, se ha hecho creer que ambas no tienen vinculación. Ello ha permitido construir un imaginario colectivo afín a la democracia tipo estadounidense en la ficción sin enterarse de la realidad diferente y cruel, recientemente manifestada en la represión por las protestas en Ferguson, con un asesinato sin esclarecer y otro aún más detonante.

Una historia sin fantasías.

¡Cuánta sorpresa causa al desprevenido lector enterarse que lo estudiado en la academia ha sido en una inmensa parte deformado por los Medios de Información! ¿Cuánto de lo aprendido como historia hoy resulta totalmente falso aunque el cine lo muestre como verdadero?

La relación de Hollywood con la institución estatal del régimen pentagonal es de vieja data aunque se comenzaron a hacer cada vez más estrechos a partir de la Primera Guerra Mundial, donde los organismos de seguridad vieron una potencial cantera en la promoción de los ideales de la filosofía excepcional. No sin razón, en la década de los sesenta, previendo la situación crítica de las comunidades indígenas en EE.UU. y América Latina al despojarlos de sus tierras y derechos, se los demonizó de modo absurdo de tal suerte que el ejército azul fue el sinónimo de valentía, libertad, transparencia… con algunos muertos. El Oeste fue el filón de oro.

Los datos existentes indican que desde la primera década del siglo XX comienza una estrecha relación de 'colaboración' con Hollywood. En 1917, la Comisión de Información Pública del presidente Woodrow Wilson establecía un convenio por el cual se realizaría una serie de películas con el fin dar formación e información al público, bajo el presupuesto que éstas posicionarían el espíritu americano en todo el mundo, contribuyendo en 1920 con material militar (buques, aviones, tanques). Durante la Segunda Guerra Mundial, el aporte de Hollywood fue significativo al desarrollar los más altos niveles de propaganda. Después de la guerra, Washington correspondió proporcionando subvenciones, disposiciones especiales en el Plan Marshall y utilizando su influencia general para forzar a los resistentes mercados cinematográficos europeos. Desde su creación en 1947, la CIA se distinguió por su papel dirigente y de avanzada en temas contingentes, ubicándose detrás de múltiples tareas de entrenamiento de insurgentes y desestabilización de gobiernos contrarios a las políticas del Pentágono. Así mismo, desató una campaña dirigida al enjuiciamiento y persecución de un número alto de actores considerados comunistas; en cuanto a su poderío, mostró un ejército imbatible en todos los campos de batalla que la pantalla pudo exhibir.

A partir de los 90, con la disolución de la Unión Soviética, el objetivo fue dominar el mundo y la conciencia, por lo cual se estrechan las relaciones y desde 1996 se crea una división exclusiva de la CIA cuya función básica era fomentar el patriotismo y heroísmo exacerbados como eficaz propaganda (Sara Brito).

El ejemplo más actual que une todas las combinaciones posibles corresponde a la galardonada película 'La noche más oscura', supuestamente basada en relatos de 'primera mano' que permiten asesinar a Bin Laden. Aquí se funden los premios Oscar, la cinematografía, el contenido, actores ligados a la Agencia, la Casa Roja, la publicidad y propaganda política, fantasía encubierta y mostrada simplemente como cine de calidad, escondiendo una mentira inmensa.

Lo que no se dice es que la tortura es auspiciada y legalizada por Washington para eliminar a probables terroristas, encarcelados en lugares privados conocidos o no, anteponiendo la 'patria' como el fundamento que permite todo acto de violencia. Relacionar pedagógicamente el 11 de septiembre con el sufrimiento compensa el daño pues un sicópata debe pagar por su crimen, es decir, se comprende y es necesario hacerlo para prevenir un mal mayor así como la bomba atómica impidió (asesinando un cuarto de millón de japoneses), que muriese más gente posteriormente.

Informes de Global Research desarchivan la amistad sincera entre las élites, con su complejo financiero-bélico, y la empresa de la imagen visual.

La Casa Roja y su implicación en la fábrica de sueños.

En los documentos privados del presidente Ronald Reagan se ha logrado confirmar que su película favorita era 'Rambo'. Y tenía razón pues es acción en su totalidad, refrendando la personalidad excepcional del estadounidense: elimina a asiáticos malos, destruye a soviéticos peores, gana a su propia fuerza armada aunque no los asesina, en fin, un soldado fuera de serie.

La participación del mandatario actual es directa: aconsejado por los expertos en imagen, debido a su popularidad disminuida, la mujer-su esposa-también participa del juego mediático entregando sorpresas como 'Argo' y 'La noche más oscura', que obtienen el Oscar.

No se puede desconocer que Obama tiene una personalidad cinematográfica, atractiva, con una voz magnética, empleada usualmente en su trabajo público, aunque ahora visiblemente disminuido y encanecido. Lo delicado es su contradicción en la práctica aprobando medidas de violencia contrastando con una posibilidad de entregar humanización a la sociedad. Por ello, la implicación en la asesoría y control de las películas premiadas indica el mecanismo reproductor de propaganda institucional.

Lo que se ha descubierto hasta ahora es que el Pentágono coordina a las agencias oficiales bajo la política de coyuntura, según la cual todos los instrumentos que se posee deben ser utilizados al unísono, y en éste se encuentra el cine como un instrumento fundamental en la guerra mediática. Por ello, las películas deben reflejar tres objetivos: mostrar como los “orientales” son enemigos peligrosos, afectar la consciencia del público y sostener la idea del terrorismo como el peligro más grande del mundo…que sólo puede ser detenido por las (sus) fuerzas del orden excepcional.

'Argo' representa a un Irán de ayer pareciendo que ocurre hoy, con sucias y desorbitadas turbas, proyectando una imagen de maldad con el fin de debilitar el importante y decisivo papel en la arena internacional de esta nación. Actualmente es una potencia que juega un papel definitivo en el Medio Oriente y es referente obligado en el planeta, especialmente por su apoyo a los movimientos independentistas, por lo que su presencia en el concierto mundial se convierte en una amenaza para la Casa Roja (ex Casa Blanca).

Cuando Hillary Clinton, mano derecha del mandatario, reconoce que el régimen estadounidense financió y gestó el Estado Islámico, queriendo decir que fue un error colateral, es decir, con la típica actitud que quien no admite la responsabilidad de una descabellada decisión, el teatro de la realidad ha quedado en entredicho por su directa vinculación nuevamente con el terrorismo…y otra vez habrá que preparar al cine para mentir sobre ello.

Los Nobel del cine y la política infiltrada.

“Nadie ha sido ensangrentado o golpeado durante el programa de técnicas de interrogatorio reforzadas que he supervisado entre 2002 y 2007″

José Rodríguez-Cía

La película 'Argo' relata la huída de seis estadounidenses de Irán, después de la toma de la Embajada en Teherán, a través de un ardid cinematográfico, confirmando una relación directa entre la Cía y Hollywood: esta puso los espías y la otra aportó el aparataje fílmico, confirmando que la guerra mediática contra los árabes está organizada desde hace décadas.

Lo que no se informa es que el castigo al régimen estadounidense fue la toma de los rehenes debido a su costumbre inveterada de asilar narcotraficantes, torturadores, asesinos, y en este caso un sicario como lo fue el Shá. Rescataron 6 y tuvieron retenidos durante 444 días al resto, liberándolos cuando los iraníes decidieron hacerlo. Eso no se exhibió como un fracaso enorme, donde se magnificó lo pequeño y ocultó lo grande… como siempre.

La película 'La noche más oscura' ('Zero Dark Thirty') trata, supuestamente, de cómo se eliminó a Bin Laden, el Icono del Mal. Por tanto, parte de la base que es una historia verdadera llevada al cine con sus efectos propios y a partir de actores. La falacia es que ello nunca ocurrió y ya se sabe que fue básicamente para eliminar la creencia en un personaje que servía de modelo a sectores fundamentalistas. En esta dirección, se ha señalado con insistencia que el director premiado con un Oscar este año, Ben Affleck, cooperó con la CIA en 2002 cuando protagonizaba 'The Sum of All Fears' ('La suma de todos los miedos'), relacionando al miembro de la Cienciología, Tom Cruise, como un activo cooperador en la publicidad ideologizada.

Las discusiones posteriores a raíz del film, donde un ex jefe de la operación CIA dice que ellos piden permiso hasta para abofetear a un detenido (aunque también hacen “tortura reforzada” a los tres peores terroristas del planeta), intenta decir que no fue con el suplicio que se ubicó al perseguido sino con toda una magna planificación de más de 10 años, ocultando datos recientemente filtrados sobre la operación 'Jerónimo', engañando a quien quiera dejarse convencer públicamente.

Lo delicado es que no se pone en duda que se ejecutó a Bin Laden sin haber mostrado su cadáver,” enterrado” en el mar. Respuesta sin respuesta, palabras sin hechos, sindicaciones sin documentos de respaldo.

No sin razón, Kevin Lee, productor y crítico de cine, manifestó que 'Argo' es un fraude donde Hollywood no contempla el mundo con honestidad. Desde Europa varios críticos de cine apuntan a que este trabajo mancomunado no tiene como objeto la creación artística sino cimentar una historia oficial inexistente para hacerla creíble. Su 'aporte' a la academia ha sido extraordinario pues ha mostrado la irrealidad como verdad, ejemplificado en las diversas películas sobre la Segunda Guerra Mundial donde quienes ganan el conflicto son los estadounidenses apoyados por los británicos (los franceses como siempre son secundarios),haciendo aparecer a los soviéticos como comunistas fríos, apáticos, feos, sucios y cobardes. 24 horas en su última producción es típica.

Sociología del arte. Cinco líneas ordenadas por Cíafilm.

Como ha quedado claro, la película 'Argo' muestra un éxito de la Agencia de Inteligencia, el cual hay que reconocer que lo fue en tanto logró sacar a seis funcionarios del país, en una medida táctica audaz.

Lo que no se transmite es el fracaso enorme de la intervención de la CIA desde 1952 -considerado por expertos como el primer guión de los golpes de estado precedidos de una estrategia completa para la desarticulación de un país a través de la violencia planificada y cruel- viéndose obligada a reconocer en pleno siglo XXI que promovió, financió y ejecutó un golpe de Estado para desalojar a un gobernante legítimamente elegido, obligó a la devolución del petróleo a los británicos y entronizó al Sha, Muhammad Reza, como dictador monárquico durante 26 años.

No se puede olvidar que el 20 de marzo de 1951, Muhammad Mossadegh nacionalizó la industria petrolífera que durante 38 años se encontraba bajo el control de la poderosa Compañía de Petróleo Anglo-Persa, cuya propiedad era en parte del Gobierno de Gran Bretaña, la que inmediatamente pidió ayuda a la Casa Roja. Los británicos lo acusaron de comunista y advirtieron que, si no se le detenía, los soviéticos convertirían Irán en un satélite rojo. Con el mismo guión de siempre: propaganda contra el 'comunista' de Mossadegh, infundios, mentiras, infiltración, mucho dinero para cohecho y pagos, con represión militar a civiles por parte de peones del Pentágono, hicieron un golpe de Estado imponiendo al Sha. Al derrocar a este autócrata, el presidente Jimmy Carter informó que acogería a éste en exilio, por lo cual el 4 de noviembre de 1979 los seguidores de Jomeini capturaron la Embajada y tomaron rehenes a 52 personas. En un verdadero acto de humillación, Irán los dejó en libertad después que concluyó el gobierno de Carter.

De los procesos de “cooperación” anteriores, se concluye cinco órdenes que ha dado la Compañía a Hollywood:

1- Demostrar que el régimen estadounidense siempre triunfa en toda operación militar, de espionaje o virtual inclusive.
2- Demostrar que sus elementos operativos son los mejores del mundo y nade supera su inteligencia, fuerza, sabiduría y valentía.
3- Demostrar que las guerras pueden ser duras, aunque siempre el desenlace es favorable a quienes intervinieron a favor del “mundo libre”.
4- Demostrar que la realidad no puede ser superada por la ficción, pues lo que hacen sus agentes es real y superior a la ficción misma.
5- Demostrar que Hollywood es imparcial, sin vínculos políticos, sino objetivo y que muestra la verdad como producto de la creatividad artística.

Desde una opción investigativa se comprende el fenómeno del cine como un factor social ligado a los intereses de la especie en tanto necesidades de recreación, ilusión, descanso, imbricado especialmente a un uso ideológico cuando es determinado por etapas históricas de confrontación. Así se entiende que, por arte de magia, desaparecen las crisis económicas, el hambre, los conglomerados que organizan masacres y se apoderan de los recursos naturales y todo se centra en la defensa de la libertad… de empresa y apropiación por saqueo.

El actor y productor Kit Karson explicaba cómo los servicios de inteligencia solicitaron a guionistas imaginar los escenarios más catastróficos de atentados terroristas que se pudiesen causar a Estados Unidos, para trabajar sobre ellos y, a su vez, supervisar permanentemente la conducción con reuniones periódicas de evaluación por parte de ambas organizaciones, mencionando un número muy alto de películas donde la Compañía intervino directamente, entre ellas, “La caída del halcón negro”, muy conocida en el planeta. La verdad es que la relación es absolutamente estrecha, en forma de una división de inteligencia conjunta, donde ambos piensan en forma propagandística con el fin de controlar el contenido de lo presentado impidiendo el espíritu crítico como en 'Los tres días del Cóndor'.

Hoy día existe la guerra mediática y se emplean todas las herramientas posibles, entre ellas el cine, coincidiendo en que desde el 1 de septiembre, a través del autoatentado de bandera falsa para iniciar las ocupaciones en el Medio Oriente y apoderarse de las riquezas naturales (además de mantener sofocado todo intento de protesta al interior bajo el supuesto del ataque exterior), existe una casi total coherencia entre publicidad y actores, todos en consonancia con el neoliberalismo como modelo perfecto. Los actores de Hollywood en una inmensa mayoría, casualmente, son conservadores en su filosofía de vida. De expresar su conciencia crítica son exonerados de las galerías de famosos: mejor permanecer callados.

Igualmente, la falta de creatividad se va volviendo cada vez más fastidiosa, repitiendo una y otra vez que es el terrorismo la supuesta amenaza mayor y cuyos enemigos provienen del Este…incluso asiático, árabe o latino. Lo nuclear, los drones, los árabes en unión con rusos, siempre atacando a una ciudad, o sea, el país, son siempre desarticulados gracias al capitán América, aunque no logran explicar ni lo del 11 de septiembre o el atentado en Boston. Lo artificial y reiterado demuestra que los guiones deben ser garantizados con los efectos especiales o la irrealidad. La magia del cine responde a los imperativos de un Estado antes que a las exigencias del arte. Sin embargo, los premios Nobel del cine -Oscar- son dados de modo similar al entregado a Barack Obama…por lo que no han hecho por un país democrático.

La sociología del arte permite explicar cómo los intereses de clases o grupos corporativos se adueñan del escenario artístico para utilizarlo desde el poder estatal para ideologizar 'en aras de la patria guerrera'. La aparición de Michelle Obama es la confirmación de que el mandatario ha realizado un acto de magia espectacular: democratizar la guerra al hacerla parte de los sectores populares en el planeta.

Cabe mencionar que respecto a la máquina de fabricar historias, el ministro de Cultura y Guía Islámica de Irán, Mohamad Hosseini, describió la película 'Argo' como muy débil desde el punto de vista artístico. Hosseini agregó, además, que no espera que “los enemigos de Irán hagan nada mejor que eso”.

Consideraciones Finales

Indiscutiblemente el Séptimo Arte ha dado a una parte importante del mundo el placer de disfrutar de la realidad o la irrealidad, ilusionando, haciendo soñar, creyendo ser parte de otro escenario vivido, por lo cual negar su papel sería atentar contra la plasticidad como forma de re-crearse.

No obstante, en este caso, cuando un régimen condiciona la fábrica de imágenes de tal modo que sus contenidos, actores, procesos, están controlados por el ojo sagaz de los inquisidores, su función se convierte en parte del aparato productor de propaganda en forma de apéndice, empleando los recursos específicos a este tipo de producción fílmica. Así, Hollywood contribuye a la política oficial de su Gobierno pareciendo ser independiente a través de la propia ilusión cinematográfica. Por ello, un amplio número de personas cree en la 'neutralidad' del cine o en ser el reflejo de la verdad. En su impacto pedagógico, ya que enseña a ver el mundo y sus problemas de determinado modo, contribuye a crear un tipo de conciencia de la realidad aunque ella no haya sucedido de ese modo, deformando de una manera subliminal.

¿Cumple el cine un papel ideológico de internalizar la realidad deseada aún cuando no lograda?

La obsesión estadounidense por crear en el país la existencia de enemigos ha descompuesto todo lo que ha tocado y también el cine. Sin embargo, el primer objetivo ha sido construir generaciones de ciudadanos, jóvenes y niños, temerosos de que su país sea invadido por otros, justificando desde siempre todo acto de saqueo: el Norte de México fue ganado en franca lid a sucios pistoleros mexicanos, la Cía se justifica porque impide que hechos como el 11 de septiembre se vuelvan a repetir, bombardear a Irak es para proteger a sus nacionales amenazados por el terrorismo.

Lo que no evidencia el cine es la verdad: que el Sur de Estados Unidos es producto del saqueo, que Bin Laden nunca fue muerto por las tropas estadounidenses, que el 11 de septiembre no existió como atentado de árabes, que en Ferguson se elimina físicamente a ciudadanos desarmados aunque CNN intente contar la versión contraria según la cual “todavía hay muchas dudas”.

Y los 'héroes' pierden su actualidad y poder en la medida que se conoce las fantasías que expresan: desde Chuck Norris, Stallone, incluso Arnold Schwarzenegger, con Jason Bourne y el infaltable James Bond en todas sus versiones, hasta 24 horas donde se justifica la tortura con el fin de descubrir a los culpables, están vinculados a la industria cinematográfica de la propaganda política-

La CIA es defendida por Hollywood justificando su 'trabajo' e incluso descubriendo a los infiltrados que cooperan con el enemigo…contrastando con la realidad donde hoy se conoce las maniobras que hacen esas agencias y como muchos funcionarios se decepcionan de su manejo amoral: Edward Snowden es el símbolo.

No hay que olvidar que en esta trama entre real y ficticia por lo oculto de su trasegar, Jack Bauer y Chase Brandon, agente y portavoz de la CIA (ahora asesor de Hollywood), se encuentran en una guerra decidida contra los 'antipatriotas' que atacan su fuente de poder por lo cual películas como 'La cortina de humo', 'Red de mentiras', 'Quemar después de leer' (desde una opción crítica), se enfrenta a Al Pacino o la serie Alias, entre muchas otras, para contradecir el excepcionalismo y el terror.

Cuando Brandon ha expuesto la tesis según la cual la Compañía está mucho más imbricada a Hollywood de lo que se percibe, deja una interrogante fuerte sobre lo desconocido de la financiación, guiones, órdenes secretas y manipulación detrás de las cortinas.

Para finalizar, es pertinente establecer un axioma previsor: es factible asegurar que el cine de este presente será fundamentado en la crisis de hegemonía que sufre el imperio euroestadounidense por lo cual se procederá a crear con mayor empeño figuras que destruyan al terrorismo “oriental” aunque reconociendo algunos errores o actores infiltrados que impide la transparencia en los gobiernos democráticos. No obstante, el conocimiento cada vez más amplio de la verdadera realidad que ocurre en las “naciones desarrolladas” y sus contradicciones, hará reflexionar a los directores de ambos organizaciones, Cía y Hollywood, en cómo podrán borrar la verdad que ya se conoce y no los favorece en sus apetitos creativos.

Muchas interrogantes tendrán que ser respondidas, por ejemplo, respecto a qué proporción de influencia y responsabilidad tendrá el cine en la escalada de violencia que proviene desde su esencia en esa nación. ¿Quién puede confirmar que las supuestas amenazas del Estado islámico al régimen estadounidense no son creadas por sus propios organismos de inteligencia con el fin de justificar el horror?

¿No es la Agencia la que, haciendo parecer que son los internautas, pide que no se difunda el atroz asesinato del fotoperiodista James Foley por el Estado Islámico? ¿No aparecerá muy pronto un film sobre el grupo terrorista EI…pero no financiado por Estados Unidos-Otán-Monarquías, sino por sirios y troyanos?

Seguramente ya Hollywood está preparando a través de directores, con escasa iniciativa y bastante capital, una historia sobre Ucrania donde Poroshenco termina siendo el héroe pensante, creativo y bueno. Es muy posible dada la carestía de imaginación y la certeza de la guerra mediática.

Carlos Santa María es analista internacional.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.