jueves, 13 de noviembre de 2014

Casa tomada

Julio Cortázar



Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.

Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le daba a Irene las últimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos a mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos pocos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejó casarnos. Irene rechazó dos pretendientes sin mayor motivo, a mí se me murió María Esther antes de que llegáramos a comprometernos. Entrábamos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por los bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde.

Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No sé por qué tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mí, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina.

Pero es de la casa que me interesa hablar de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetir sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor llenos de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor de preguntarle a Irene qué pensaba hacer con ellas.

No necesitábamos ganarlos la vida, todos los meses llegaba la plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene sólo la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mí se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso.

Como no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte más retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban nuestros dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte más retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y más allá empezaba el otro lado de la casa, o bien podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo más estrecho que llevaba a la cocina y al baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no daba la impresión de los departamentos que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble cómo se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y en los pianos.

Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venía impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tiré contra la puerta antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad. Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:

- Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado la parte del fondo. Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados.

- ¿Estás seguro?

Asentí.

- Entonces - dijo recogiendo las agujas - tendremos que vivir en este lado.

Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en retomar su labor. Me acuerdo que tejía un chaleco gris; a mí me gustaba ese chaleco. Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en liv biblioteca. Irene extrañaba unas carpetas, un par de pantuflas que tanto la abrigaban en invierno. Yo sentía mi pipa de enebro y creo que Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de la cómoda y nos mirábamos con tristeza.

- No está aquí.

Y era una cosa más de todo lo que habíamos perdido del otro lado de la casa.

Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándonos tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, nos daban las once y ya estábamos de brazos cruzados.

Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensábamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerzo Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre.

Irene estaba contenta porque le quedaba más tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papá, y eso me sirvió para matar al tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía:

Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradillo de papel para que viese algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar. (Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba enseguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta.

Irene me decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer al cobertor. Nuestros dormitorios tenían al living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios.

A parte de eso estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y en el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en voz más alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay mucho ruido de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos más despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.)

Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamó la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro.

No nos mirábamos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían más fuertes pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancelé y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada.

- Han tomado esta parte - dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo.

-¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? - le pregunté inútilmente.

- No, nada.

Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora.

Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada.

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Fotografía. Narciso Contreras: Fotos patéticas de la guerra en Siria

Narciso Contreras, fotógrafo mexicano que cubrió la guerra de Siria, ganó el premio Pulitzer con estas fotografías. Son desgarradoras. Hay que verlas. ¡Sobran las palabras!...



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Cine. Con motivo de los 25 años de la caída del Muro de Berlín: Nuevos muros en el cine

Héctor J. Freire



En la estatua de la Libertad encontramos la inscripción: “En este país republicano todos los hombres han nacido libres e iguales.” Pero debajo leemos en letra pequeña: “A excepción de la tribu de los hamo (los negros).” Lo cual echa por tierra el aserto precedente. ¡Ay de vosotros, republicanos!

Herman Melville

Metáforas y motivos visuales

Comentó Anton Chejov, que si en el primer acto de una obra de teatro, aparece una escopeta colgada en la pared, en el último acto ésta debería dispararse. De lo contrario, no cumpliría ninguna función relevante. Salvo la de ser un mero objeto decorativo o de relleno. Que en este caso, podría ser reemplazado por cualquier otro.

En el cine, los objetos también deberían cumplir, además de su sentido ornamental o escenográfico, una función “argumental”, dramática por sí mismos. Con frecuencia, estos elementos, que a lo largo del desarrollo de un film, se transforman en metáforas, alusiones o motivos visuales, pasan desapercibidos por el general de los espectadores. Más pendientes de la trama o lo anecdótico del film. O sea, su presencia nunca es gratuita y no sólo obedecen a motivaciones de descripción ambiental. Estos también sugieren, y adquieren una significación que va más allá del hecho de “amueblar el espacio”. Además connotan y enriquecen el sentido de un film determinado. En este sentido, ningún arte potencia tanto la presencia y significación de un objeto, de un motivo visual, como el cine.

Muchos films a lo largo de la historia, demuestran que todo objeto, al menos, tiene dos sentidos: el que otorga la rutina y el que le confiere el asombro de descubrirlos en tal o cual situación.

Ahora bien, ¿cuál es el significado de determinados objetos, de diferentes metáforas o motivos visuales, que en forma repetida aparecen en los films. ¿Y que dan un plus de información para el espectador atento, que los sabe leer y complementar?

Estos motivos visuales, entendidos como instantes significativos, tienen una permanencia suficiente a lo largo del tiempo, y van más allá de determinado género. Tampoco se limitan a una estética o movimiento artístico. Ante ellos el cinéfilo, se comporta más como un “conocedor” que como un simple “espectador”. Este conocimiento, le permite complementar y enriquecer la aportación de imaginario que exigen los motivos visuales. Más cerca al “ya lo conozco”, que al “ya lo ví”. En esta “complicidad que sobrevive” en cada proyección, es donde radica una buena parte del disfrute del arte cinematográfico.

La ventana, la escalera, el teléfono, el tren, el espejo, el puente, el árbol, la puerta, la nave, el automóvil, el laberinto, el muro –como es el caso que nos ocupa en este artículo- , etc. Son junto a las alusiones iconográficas (la piedad, la “sagrada familia”, el descendimiento, la crucifixión), y los motivos visuales espaciales o atmosféricos como el mar, el bosque, el camino, la línea del horizonte, el río, la lluvia, la nieve, la niebla, etc., algunos de los más significativos y reconocibles.

¿Cuál es el sentido de la persistencia de estos motivos visuales, que aparecen diseminados a lo largo de la literatura (El muro,1943, de Jean Paul Sartre), la pintura, la música , el cine (The Wall,1982, Pink Floyd-Alan Parker)? Estos poseen una entidad suficiente por la cual podemos establecer un vínculo entre lo nuevo y la tradición cultural.

Los muros, el Muro

Tradicionalmente, este motivo visual, representó y sigue representado el recinto protector que encierra un mundo. Contiene, separa y evita que penetren los enemigos, “los otros”, los bárbaros, como así también toda influencia nefasta del exterior. Sin embargo, una de sus paradojas es la de limitar el dominio que encierra, y a la vez “asegurar” su defensa. Su valor metafórico se apoya en su altura: significa una elevación por encima del nivel común. Y como motivo visual, en casi todos los films en que aparece, simboliza básicamente: discriminación – exilio – separación – frontera – propiedad - entre países, tribus, religiones, etnias, individuos, clases sociales, “entre los demás y yo”. Con su doble incidencia social y psicológica: seguridad/ahogo; defensa pero también prisión. Y en esencia: todo muro es comunicación cortada, imposibilidad de diálogo.

La Historia debería ser una referencia constante para no volver a cometer errores (aunque esto no deja de ser una utopía). Desde la antigüedad los imperios han tratado de construir divisiones para impedir la entrada de “indeseables” a su territorio. Pero la misma Historia nos muestra que esas construcciones físicas, no lograron contener las ideas, ni expulsar a los “no deseados”. Los primeros fueron los chinos, que construyeron La Gran Muralla para defenderse de los ataques de los pueblos nómades del norte (preocupación de los primeros emperadores de la dinastía Chin, 250-210 AC. Hasta la dinastía Ming entre 1400 y 1600, que la transformó en su “espectacular obsesión”. Aunque para Alessandro Baricco, el objetivo de esta construcción fue otra:. ..no se trataba tanto de un movimiento militar como mental. Parece la fortificación de una frontera, pero en realidad es la “invención” de una frontera. Es una abstracción conceptual fijada con tal firmeza e irrevocabilidad que llega a convertirse en un monumento físico e inmenso. Es una idea escrita con piedra. La idea era que el imperio era la civilización, y todo lo demás, barbarie, y por tanto no-existencia…La Gran Muralla no defendía de los bárbaros: los inventaba. No protegía la civilización: la definía. *

Luego tenemos en el año 122 DC., al emperador Adriano, que para “estabilizar” el imperio ordenó la construcción del famoso “Muro de Adriano”, para “separar a los romanos de los bárbaros”. Al respecto, es recomendable la lectura del libro Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, en traducción de Julio Cortázar. O repasar el film La caída del Imperio Romano (1964) de Anthony Mann, con un reparto inolvidable: S.Loren, A.Guinness, C.Plummer, J.Mason, M.Ferrer, O.Sharif y A.Quayle. Film, que sirvió de base a la mediocre y exitosa Gladiador (2000) de Ridley Scott, con su estética “claramente deportiva”.

Y en Argentina, el proyecto de Alsina, para evitar que los indios volvieran a sus tierras saqueadas: la construcción del Gran Zanjón, que bajo la dirección del ingeniero Alfredo Ebelot, comenzaba en Bahía Blanca, pasaba por la Sierra de la Ventana y las lagunas de Guaminí, Trenque Lauquen y Carhué, e incluía las bases estratégicas de Italó y Púan. Preveía alcanzar las provincias de Santa Fe, Córdoba y Mendoza. En julio de 1877 “La Zanja de Alsina” alcanzó los 374 Km. de extensión, de los 600 planificados. Aunque la historia argentina, nos muestra que la decisión que triunfó finalmente no fue la “defensiva” de Alsina, sino otra peor y muchísimo más cruel, la “ofensiva” de Roca: “la conquista del desierto” y el extermino y genocidio, una especie de “malón al revés”. Recordemos, lo que decía Roca, “el único indio bueno es el indio muerto”.

Casi 100 años después, los alemanes del oeste y las autoridades soviéticas, construyen en Agosto de 1961 un muro, separando así Berlín, para detener el éxodo masivo de los habitantes del oeste hacia Berlín del este. Denominado por las autoridades Muro de Protección Antifascista.

Recordemos que más de 75.000 personas fueron arrestadas por intentar escapar, 200 heridos de bala, 250 fueron asesinados, y miles juzgados por ayudar a otros en su huida.

Entre los muchísimos muros que aparecen referidos en innumerables films, el de Berlín, pasó a ser el más emblemático, y es considerado como la máxima expresión de lo que fue la guerra fría, la separación ideológica, económico-política de Europa y el Mundo en dos bloques enfrentados. Así como el temor siempre latente de la destrucción nuclear. Como decíamos fue construido en 1961, pero los antecedentes surgieron poco después de terminada la segunda guerra mundial. Donde la capital alemana, la “Roma” del Tercer Reich fue dividida entre los aliados occidentales (Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña) y la ex Unión Soviética. Berlín, quedó, de hecho incrustada en el corazón del territorio ocupado por los soviéticos, y pasó a convertirse en la capital de la República Democrática Alemana. El genial film del director Carol Reed, El tercer hombre (1949), con la gran actuación de Orson Welles, y basada en la novela homónima de Graham Greene (escritor-espía al servicio de Gran Bretaña), da cuenta de forma inequívoca de toda esa compleja situación histórica. Transformándose con el paso del tiempo, en una especie de “prehistoria fílmica”, de la posterior construcción del muro.

Caída del Muro: Los Nuevos Muros

Como vemos, la construcción y la posterior caída del muro de Berlín, con sus causas, consecuencias, efectos, y el proceso de reunificación de las dos Alemanias, ya son parte de la memoria cultural de la humanidad. El cine ha sabido reflejar estos momentos históricos en numerosos films: en tono melancólico, dramático, e incluso cómico o tragicómico. Desde el clásico Uno, dos, tres (1961) de Billy Wilder, a la cuestionada Good Bye Lenin (2003) de Wolfgang Becker. O a través del género policial o de espionaje, como es el caso de El silencio tras el disparo (2000) de Volker Schlöndorff (el mismo director de El tambor). Y más recientemente La vida de los otros (2007) de Henckel von Donnersmarck, o el film que se ha empezado a rodar en Cáceres, La sombra de las encinas, de la española Marina Caborall. Es importante repasar las opiniones vertidas por Osvaldo Bayer, alguien que vivió el exilio argentino en Berlín (la segunda ciudad donde vivió más en sus 83 años), y veía el Muro todos los días: Es que el error había sido de Stalin. Cuando aceptó la proposición aliada de cambiar territorio alemán, que ellos habían conquistado en el Este alemán, por la mitad de Berlín, que había sido ocupada por los rusos. El tener la mitad de Berlín le dio a Occidente la oportunidad de hacer toda clase de libertades. En cambio, para hacer el socialismo, los pueblos del Este, arrasados por los nazis, debían trabajar, trabajar. Y claro, cuando no había muro, podían ver eso otro: la sociedad de consumo….Y comenzó la emigración. Y los hombres de Moscú creyeron que la solución era separar todo con un muro, con alambres de púa y ametralladoras. En medio de la ciudad. Ahí ya se patentizó el fracaso. Llegar a la Igualdad sin Libertad. Cuando lo racional es: la Igualdad sólo se puede conseguir en Libertad…..No con muros sino con las ideas, con el convencimiento de que el socialismo, es decir la administración de los bienes en un sentido igualitario, es lo único que puede terminar con la violencia en el mundo, ésa es la enseñanza final de la caída del Muro. Ni la dictadura del proletariado, ni de ninguna otra clase, y menos los dictadores eternos. Sí la movilización, el protagonismo de todos, no la personalidad sino el cambio de los que mandan para que no se crean imprescindibles y ordenen en vez de preguntar e indagar la opinión de las mayorías.

La noche en que terminó el siglo XX es fechada el 9 de Noviembre de 1989, cuando los habitantes de Berlín derribaron a mazazos el muro de 155km. que durante 28 años había dividido a Europa en dos.

Sin embargo, después de la caída del Muro de Berlín, otros se levantaron, estos son los nuevos muros construidos no por el comunismo, sino por el capitalismo-globalizado, por su poder de expansión ilimitada del dominio: “Los nuevos muros más allá de la caída del muro”. Esta es la idea desarrollada y “mostrada” en el “compacto” titulado Los nuevos muros, realizado por los que hacemos la Revista Topía, y proyectado el día miércoles 7 de Julio, en el Teatro del Pueblo, como parte de los distintos eventos, pensados durante el transcurso del año, para festejar los 20 años de la revista. A modo de ejemplo ilustrativo, se han tenido en cuenta distintas secuencias de varios films, privilegiando no sólo la contundencia en el contenido a transmitir, sino el cómo (su calidad estética, de obra de arte) del mensaje en cuestión. Y no caer en la mera información periodística de noticiero televisivo. A modo de guía de “lectura”, una de las tantas posibles, estos fueron los films elegidos:

La mirada de Ulises (1994/1995) de Theo Angelopoulos: la gran virtud del film radica en su orgánica integración en la continuidad narrativa. El carácter continuo del viaje, donde el pasado se hace presente. El viaje se establece entonces, como un largo puente que intenta unir momentos cruciales de la historia de los Balcanes, antes y después de la caída del muro. La elección del genial plano secuencia, donde el protagonista (Harvey Keitel), emprende el viaje a través del río Danubio, junto a su compañero de travesía: la estatua trozada y fragmentada de Lenin, vendida a un coleccionista alemán, es toda una metáfora de la caída del comunismo. Testigo de los territorios de la ambigüedad por donde penetra la música y el paisaje invernal, doliente, silencioso, que acompaña a las figuras humanas que se arrodillan y persignan ante el paso, en cuerpo todavía presente de la historia. Este viaje a partir del crepúsculo, después de la caída, también es al mismo tiempo, un nuevo renacer. Ya que “en el final está el principio”: la recuperación de la memoria y la mirada. Aquí no se nos informa únicamente del final de un período histórico o del fin de una ideología, sino que llegamos a sentirlo. Llegamos a sentir el valor del tiempo, un tiempo crepuscular, de despedida, un último suspiro donde agoniza la acción más vertiginosa de nuestro siglo, ahora conducida por las mansas aguas del río hacia un mausoleo donde reposar.**

Sin nombre (2009) de Cary Fukunaga: film que denuncia a través de un dantesco viaje, la situación social y la desesperación de los inmigrantes de Centroamérica hacia los Estados Unidos Aquí las secuencias escogidas giran también en torno al viaje, pero en este caso a través de un “tren de la muerte”, hacia la supuesta tierra prometida. El muro que separa la frontera entre México y Estados Unidos es de 3000Km. Y salvo muy pocos, como nos muestra este film, llegaran a cruzarlo. En el camino, las mafias trafican con drogas, armas, dinero y con seres humanos. Encontramos también, una radiografía, o estudio antropológico, de cómo actúan Los Maras. Término con el que se conoce a grupos o pandillas muy violentas de jóvenes, originados por el retorno a Centroamérica de enormes cantidades de emigrantes deportados por delincuencia desde Estados Unidos Estos transfieren las condiciones de marginalidad, violencia y supervivencia, y recrean en el plano nacional (México, Honduras, El Salvador, Guatemala) las prácticas aprendidas y desarrolladas por los deportados en los distintos lugares en los cuales lograron su estadía.

El limonero (El árbol de lima, en Argentina) (2008) de Eram Riklis, el mismo director israelí de la premiada La novia Siria (2004). Film que se adentra en el corazón mismo del conflicto israelí-palestino. Las acciones se desarrollan en la frontera entre Israel y Cisjordania. Entre “vecinos”. Aquí el motivo visual del árbol (los limoneros), símbolo de vida, de las raíces, de la herencia familiar, de la identidad de la protagonista, y su único sustento económico se contrapone al del muro, como la gran metáfora de la intolerancia. Salma “una simple mujer” palestina, viuda de 45 años, se transforma a lo largo del film, en una verdadera Antígona moderna, ya que se enfrenta y desafía al Poder Judicial, al Ministro de Defensa, a los servicios de inteligencia -que por “razones de seguridad”, ordenan cortar los limoneros- e incluso a los propios palestinos. Salma dice ¡no!, y lleva su accionar de resistencia hasta sus últimas consecuencias. Las escenas seleccionadas, denuncian en forma poética y patética, la desproporcionada acción militar israelí contra los ciudadanos comunes palestinos. A medida que el Gobierno de Israel sigue construyendo un muro que se extiende en un 20% a lo largo de la Línea Verde internacional y en un 80% en territorio cisjordano palestino. Quizás una de las enseñanzas que nos deja este film sea, que un muro no sólo aisla al “enemigo”, sino también al propio constructor. Los muros en este sentido, no solo son restrictivos, sino también reveladores de la estrechez mental y de la perversión de quienes los erigen.

Buenos Aires viceversa (1997) de Alejandro Agresti. La elección de sólo la secuencia final del film, que transcurre en un emblemático Shopping porteño, donde se acribilla a un chico de la calle por querer robar una filmadora, sintetiza de una manera trágica e inequívoca, la separación, fragmentación e indiferencia de una sociedad cada vez más dividida, por todos esos “muros invisibles” (barrios privados, countries cerrados, etc.) creados por el sistema capitalista, y sus políticas económicas neoliberales, basadas sólo en el consumo ilimitado. Y que son el reflejo (mejor dicho el espejismo) de los muros que sirven para aislar a grupos de países sobre la base de su producto bruto interno, y del valor de mercado de sus bienes y servicios. Esta secuencia, además tiene un plus, que la hace más que actual. Ya que muestra, cómo es totalmente falseado por los medios de comunicación, en especial la televisión, el hecho a cubrir: el asesinato de un chico pobre ocurrido en un Shopping. El contraste y la reflexión final es más que elocuente. Estos son los nuevos muros capitalistas erigidos después de la caída del muro. Muros que constituyen verdaderos “tics” o “ecos” residuales y totalitarios de ciertas “democracias occidentales”.

En síntesis, los nazis estuvieron en el poder doce años; el comunismo dominó el Este europeo cuatro décadas y Rusia, 74 años. Sin duda, la caída del Muro fue uno de los hechos más significativos de la historia mundial del último siglo. De ahí que Berlín y gran parte del mundo, hayan celebrado el 9 de Noviembre de 2009, el vigésimo aniversario de su caída, con una “Gran Fiesta de la Libertad”. Sin embargo……en todo el planeta existen actualmente muros entre países por un total de 7.500km., aunque llegarán a alcanzar los 18.000km., cuando estén totalmente terminados, y estos son sólo los muros visibles:

El muro de Estados Unidos y México (unos 3.000km. el más extenso del mundo) – el muro de Ceuta y Melilla - el muro de Cisjordania (construido por el Gobierno de Israel (cuando esté terminado, el 10% del territorio cisjordano quedará en el lado israelí y aislado del resto de Cisjordania) – el muro de Irlanda del Norte (se lo conoce con el eufemismo de “Línea de Paz”) – el muro que divide Corea del Norte y Corea del Sur – El muro de Arabia Saudí (el reino saudí está fortificando su frontera de 9.000km. con una de las barreras más larga del mundo. Un proyecto de alta tecnología. El muro será físico en algunas zonas y virtual (radares, satélites, infrarrojos), en otras. – El muro de Chipre (divide Nicosia, la capital, en dos partes, tiene 180km.) – El muro de Bagdad (el ejército norteamericano lo comenzó a construir en 2007, tiene 5km. de largo) – El muro de India y Pakistán (ambos países, que poseen armas nucleares, están separados en la mitad de su frontera común de 2900km., por alambradas) – el muro de Cachemira – el muro de Bostwana y Zimbabue (500km. de largo) – el muro de Irán y Pakistán – El muro de Tailandia y Malasia – el muro de Irak y Kuwait – el muro de India y Bangladesh (4.000km.) – el muro de Uzbekistán (alambre electrificado y campos de minas cubren parte de la frontera con Afganistán. - El muro de Egipto y Gaza – el muro de Río de Janeiro (sede de los Juegos Olímpicos de 2016, se comenzó a levantar para cercar algunas favelas. Se está previsto construir 11km. de muros. ***

“Pero sus muros nunca serán lo bastante largos, y siempre habrá una manera de rodearlos, de saltarlos, de pasar por debajo de ellos. O de derribarlos.” (John Berger)

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*Baricco Alessandro. Los bárbaros (Ensayo sobre la mutación). Ed. Anagrama, Barcelona 2008.
** Pere Alberó, La mirada de Ulises,Ed. Paidós Películas. Barcelona 2000.
*** Censo realizado por Michel Foucher, publicado en La Presse de Montreal.

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Ritual del desierto

Aldo Luis Novelli (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



En la época de la inmortalidad
y las sábanas mojadas por la lujuria
una calurosa tarde de noviembre
con los amigos de la sed infinita
buscamos entre las jarillas y neneos
del agreste desierto neuquino
alguna víbora venenosa/
hacíamos un círculo de fuego
alrededor de ese terror rastrero
y en ese círculo desparejo
quedaban encerrados también
lagartijas de colores
arañas peludas gigantes
y algún alacrán asesino.
después alternativamente
íbamos saltando dentro
y cada uno a su turno
bailaba entre las alimañas
escapando a las mordidas venenosas.
este ritual nos depuraba el espíritu
de cervezas frías vodkas destornillados y whiskies berretas
y nos daba el poder para convertirnos
en los mejores cazadores de
bellas mujeres de ojos rasgados
pechos grandes y piernas de gacela.
algunas lagartijas desesperadas
corrían atravesando la barrera de fuego
y morían calcinadas junto a un alpataco
que se encendía como una pira
y desprendía sus púas mortales
que se elevaban a un cielo inalcanzable
iluminado por la cruz del sur.
a la mañana siguiente
un reguero de ángeles muertos
quedaban esparcidos
por la estepa salvaje del sur.

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Música. Un clásico del rock: Desde Gran Bretaña, Queen



Queen es una banda británica de rock formada en 1970 en Londres por el cantante Freddie Mercury, el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor y el bajista John Deacon. Si bien presentan las bajas de dos de sus miembros -Mercury, fallecido en 1991, y Deacon, retirado de la industria musical-, lo cierto es que la sociedad artística nunca se disolvió.

El grupo gozó de un gran éxito en Gran Bretaña a mediados de los años 1970 con álbumes como Sheer Heart Attack en 1974 y A Night at the Opera del año siguiente. Este último álbum llamó la atención internacionalmente, colocando a Queen en un primer plano de la escena musical. Tuvieron una significativa repercusión en los Estados Unidos a mediados de los años 1980, ya con un numeroso repertorio de éxitos. Se destacaron por su diversidad musical, arreglos en múltiples capas y armonías vocales. Es considerada una banda de gran influencia en el desarrollo del hard rock y el heavy metal, incorporando elementos del glam rock, rock progresivo, folk, blues y pop. Fue la primera agrupación musical en hacer de sus conciertos espectáculos muy vistosos mediante el uso bombas de humo, flashpots, luces móviles y el principal componente, el carisma de Freddie Mercury, además de hacer participar al público del recital. Precisamente, se han reconocido actuaciones como en el Live Aid en 1985 o el célebre concierto de estadio de Wembley de 1986 como los mejores recitales de rock de la historia. Aunque el cuarteto siempre se encontró con una grandísima aceptación, popularidad y éxito comercial, en su momento, la crítica no tomó en serio al conjunto, como por ejemplo, cuando la publicación Rolling Stone criticó el álbum Jazz llamándolo "fascista".

Tienen en su haber un total de quince álbumes de estudio, cinco álbumes en vivo y numerosas recopilaciones. Desde la muerte de Mercury y el retiro de Deacon del mundo musical, May y Taylor se han presentado juntos ocasionalmente en eventos especiales y programas televisivos como músicos invitados junto a otros artistas y/o bandas. Desde 2004 hasta 2009, trabajaron junto a Paul Rodgers, bajo el nombre de Queen + Paul Rodgers. Con más de 300 millones de discos vendidos, Queen es uno de los conjuntos más exitosos de todos los tiempos; su primer álbum compilatorio, Greatest Hits (1981) es todavía el álbum más vendido en la historia del Reino Unido con 6 millones de copias en este país. Queen fue nombrado el decimotercer mejor artista de hard rock de todos los tiempos en una lista elaborada por VH1 (VH1's 100 Greatest Artists of Hard Rock list); además, en un sondeo realizado por la emisora BBC Radio 2 en 2007, más de 20.000 oyentes del Reino Unido eligieron a Queen como «el mejor grupo británico de todos los tiempos».

Fuente: Wikipedia

Escuchemos algunos de sus más notados éxitos:











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La problemática del trabajo a través del cine

Héctor J. Freire



Que la relación entre el trabajo y la vida se convierta
en felicidad o desdicha no depende al fin de cuentas
sólo de una economía individual. El trabajo es también
un vínculo social atravesado por la dominación.

Christophe Dejours

El cine, que es a la vez una ventana abierta a lo social y a la subjetividad, es también un modo eficaz de indagación sobre los modos de ser de las distintas sociedades a través de la historia. Por medio del cine podemos extender el modo de entender los mecanismos del poder y sus efectos sobre el imaginario colectivo. Como suma de todas las artes, es un fuerte estímulo a la imaginación, y un contundente vehículo de transmisión ideológica.

Desde esta perspectiva, podemos preguntarnos: ¿qué diálogo podemos entablar entre el cine y la problemática del trabajo: su evolución o su retroceso? ¿Qué relación hay entre trabajo y ocio?

La vida social de los hombres (incluido su tiempo libre) se ha transferido a sus mercancías. Este fetichismo oculta las verdaderas relaciones sociales que están en la base de la producción, y donde las mercancías aparentan tener una voluntad independiente de sus productores. La paradoja del cine (entendido como fenómeno social y psicológico), es que al mismo tiempo que participa del fetichismo de la mercancía, denuncia sus consecuencias, sus pesadillas.

Recordemos, que ya desde su nacimiento, el 28 de diciembre de 1895, en el Grand Café (número 14 del Boulevard des Capucines, París) el cine aparece relacionado con el trabajo. Una de las diez brevísimas películas de diecisiete metros, que conformaban los primeros programas presentados por los Hnos. Lumière fue La salida de los obreros de la fábrica Lumière.

Tampoco deberíamos olvidarnos de una marca fundamental, en cuanto a los orígenes del lenguaje cinematográfico, y es que éste es el único arte que nace siendo vanguardia. O sea, lo que para las otras artes es un punto de llegada, para el cine es su punto de partida. Y al mismo tiempo, el único dentro de la historia del arte, nacido directamente como producto industrial: o sea nacido mercancía, y no devenido como tal. Una “mercancía artística” que es el “condensado” de un entretenimiento de masas (asociado al uso del tiempo libre) y una “religión laica” (con sus ritos, sus salas-templos, sus actores-ídolos y especialmente sus imágenes e iconos, que funcionan para el espectador como verdaderos paraísos utópicos o infiernos terrestres.

En tanto registro del deseo, el cine nos permite acceder al archivo de cómo las sociedades administran el deseo inconsciente de los individuos, su trabajo, y la relación con el uso del ocio. Imponiendo un modo de mirar lo real, de sentir, de pensar y de actuar. De ahí su utilización para ejemplificar, describir y reflexionar sobre ciertas problemáticas, como la que aquí nos preocupa.

Visto a través de la mirada del cine, el trabajo es impensable sin considerar otras variables que lo determinan y complementan: el tiempo, el fenómeno del ocio, y las diferencias entre las clases sociales a lo largo de la historia moderna. No es lo mismo Metrópolis (1926) de F. Lang, Para nosotros la libertad (1931) de R. Clair, o Tiempos Modernos (1936) de Charles Chaplin, verdaderos retratos de las condiciones alienantes del trabajo que la clase obrera tuvo que soportar en la época de la gran depresión, por la “eficiencia” de la industrialización y la producción en cadena. Donde el hombre es “comido” por la máquina, y la fábrica es una cárcel de presos-operarios controlados por guardias-jefes de sección. Que films como, Ladrón de bicicletas (1948) de V. De Sica u otros films emblemáticos del neorrealismo italiano, donde la problemática del trabajo (mejor dicho la falta de él) en la post guerra es un tema central. En los primeros films el ocio, es impensable por exceso de trabajo, en los últimos por la falta del mismo. La lógica perversa de la sociedad de consumo –o sea la lógica del capitalismo que esclaviza a la lógica social- es descubrir y fomentar nuevos y más consumidores, crear necesidades superficiales y en la mayoría de los casos innecesarias. Y es aquí donde aparece una pregunta crucial: ¿cómo hacer advenir dentro de este vértigo impuesto y aceptado pasivamente, el tiempo necesario dedicado al trabajo y el dedicado al ocio? Esa dimensión que es más que tiempo libre, “improductivo” para el sistema, pero tan necesario para nos-otros mismos y para nuestra relación con los demás. Un tiempo dedicado al “ocio” y no al “negocio” (no-ocio). Dentro de un sistema que incluso ha creado una paradoja por demás espantosa: la de transformar también al ocio en un negocio, el llamado: “negocio del ocio”. Un producto más de la sobreestimación del trabajo, que llena de culpa al que no trabaja. En este sistema acumulativo “del siempre más”, donde la eficacia en el uso del tiempo es oro. No sólo ha transformado a los ciudadanos en verdaderos “esclavos del consumo”, sino que el ocio (el de la contemplación y reflexión crítica y necesaria) que abre nuevos horizontes de expectativas frente al “tiempo muerto” de la rutina del trabajo, y posibilita un cierto “equilibrio psíquico”, se ha devaluado en banal entretenimiento y vacía diversión al servicio del aumento indiscriminado del consumo. De esta forma el capitalismo no sólo explota el trabajo de los individuos, sino también su tiempo libre. Ambos, el trabajo y el ocio lejos de entrar en conflicto, se fusionan en provecho y defensa de un sistema cada vez más fortalecido.

A propósito del trabajo entre el sufrimiento y el placer, los siguientes films podrían ilustrar esta problemática. Focalizados en el flagelo de la desocupación y sus posibles salidas: Recursos humanos (1999), El empleo del tiempo (2002) ambos de L. Cantet, sobre la vergüenza de tener trabajo a cualquier precio, o perderlo. La demoledora La Corporación (2006) de C. Gavras, en clave policial, Tocando el viento (1997) de M. Herman, o la tragicomedia The Full Monty (1997) de P. Cattaneo. En estos dos últimos es clara la elección argumental “excéntrica”. Así en lugar de realizar una lucha sindical, dentro o fuera de las estructuras gremiales, los desocupados, deciden canalizar sus fuerzas y sus broncas, “soplando los vientos” de una orquesta de pueblo. O formando un grupo de “strippers masculinos”, a pesar de sus edades y de sus cuerpos, para nada apolíneos.

Señalemos que quienes sufren los efectos de la intensificación del trabajo, con su aumento de carga de trabajo y padecimiento, o la degradación progresiva de las relaciones en el trabajo (arbitrariedad en las decisiones, desconfianza, individualismo, competencia desleal entre agentes, arribismo desenfrenado, etc.) tienen además grandes dificultades para reaccionar en forma colectiva. Cuando los trabajadores en situación de desempleo e injusticia originada en la exclusión intentan ejercer la huelga como modo de lucha se enfrentan a dos tipos de dificultades que, por subjetivas que sean, no dejan de tener una incidencia importante en la movilización colectiva y política: - La culpa marcada por “los otros”, es decir, el efecto subjetivo del juicio de desaprobación…..y el de protestar cuando hay otros menos favorecidos, que genera una vergüenza espontánea (1)

Asimismo, esta “era del consumo” des-socializa a las personas y al mismo tiempo los “socializa” por la lógica de las necesidades impuestas. Sin embargo, este sistema no puede ser reducido al hedonismo y a la estimulación de necesidades, éste es inseparable de la aceleración de información que está al mismo nivel que la abundancia de mercancías que circulan. La estructura dinámica del consumo de realimentación continua, fractura al individuo de los lazos de dependencia social y acelera la asimilación al sistema, produciendo individuos des-socializados, cada vez más individualistas, al servicio del “siempre más”. Lo que implica más velocidad, más horas de trabajo para acceder a más consumo. Los signos de este círculo vicioso son muchos: aceleración en los cambios de gustos, aspiraciones y valores; ética permisiva e hipócrita, conexión sin contacto, resignación, conformismo, hiperkinesis, aislamiento, insomnio, estrés, etc., siendo el aumento de la depresión uno de los síntomas más alarmantes: según la Organización Mundial de la Salud, “se espera que los trastornos depresivos en la actualidad, responsables de la cuarta causa de muerte y discapacidad a escala mundial, ocupen el segundo lugar, después de las cardiopatías en los próximos cinco años.

A propósito, dos breves consideraciones a las representaciones de lo laboral en el cine argentino: Mundo grúa (1995) de P. Trapero, y El método (2005) de M. Piñeyro, basado en la obra de J. Galcerán El método Grönholm, coproducción argentino-española.

En una sociedad que a fuerza de “ley” y plomo fue dejando de lado la defensa de sus derechos laborales, para mendigar un empleo como “amuleto salvador”. El mundo del trabajo, en Mundo grúa, es la representación de la descomposición social de la década del 90, en plena política neoliberal del siniestro gobierno de Menem. Una mirada realista (Trapero recupera y actualiza la estética del neorrealismo italiano, incluso en el uso del blanco y negro), donde la densidad poética de lo cotidiano se suma a elementos documentales. El resultado: un cine de indagación social sobre la problemática del desempleo. El film muestra de forma inequívoca, que ya es imposible establecer una relación equilibrada y justa entre el Estado-la Sociedad Civil- y el Mercado.

Para el protagonista del film (el Rulo), un desocupado más, la realidad se ha vuelto absurda: “un mundo grúa”, “una maquinaria descompuesta”. El drama, es el de millones de desocupados de esa “década infame”.

Sin embargo, este aspecto general, no se agota sólo en la destrucción de las fuentes de trabajo, ya que el drama se desliza al fenómeno del exilio obligado dentro del propio país. Los exiliados no necesitan irse de su país por cuestiones políticas, como ocurrió en el 70 durante la dictadura militar – y donde México, fue más que generoso en recibirlos-; sino que son los que se quedaron sin trabajo. Todos aquellos que ya no cuentan para el sistema.

El otro film, El método, es una cruel radiografía, no sólo del orbe local, sino global del capitalismo salvaje actual. En este caso, no es un obrero desocupado que operaba una grúa, sino un aspirante joven a conseguir un alto puesto de trabajo en una empresa multinacional. Un futuro ejecutivo que competirá sin piedad, sin escrúpulos morales, contra los otros aspirantes-enemigos. El film, en realidad desnuda el perverso “proceso de selección de personal”, al cual son sometidos los aspirantes.

La tensa y conflictiva competitividad, que pasa por los miedos, angustias e inseguridades de los distintos participantes, se convertirá en un estado de paranoia generalizada. Un fiel retrato del caníbal mundo empresarial.

Volviendo al uso del tiempo, íntimamente relacionado con el trabajo, éste condiciona el ser social así como la pertenencia a determinada clase social. Una tensión que lleva a la conclusión dialéctica que “sin ocio, la vida, es una vida sin objetivo”. El ocio surge así de la tensión (el conflicto) entre ser y tiempo. En tanto condiciona la relación con uno mismo, con el mundo y con los otros. Tanto que podemos comprender una época, una sociedad determinada, en función de la acentuación que esta tensión pone sobre tal o cual de estos aspectos. Un ejemplo de dicha tensión, la podemos encontrar en el elogiado film español Los lunes al sol (2002) de F. León de Aranoa, ambientada en Vigo, en los años posteriores a la reconversión industrial, con sus protestas masivas por los despidos. Film que demostraría también, el poder anticipatorio del arte, ya que se adelantó en diez años a la tragedia de millones de “parados”, producto de la actual crisis sistémica, que no sólo padece España, sino casi toda la comunidad europea.

Sin el trabajo, la vida diaria no se reproduciría, pero, cuando la vida sólo se reduce al trabajo, sin darle espacio al ocio, se transforma en algo penoso y alienante. Esta doble dimensión dialéctica es reconocida por R. Castel cuando se refiere al trabajo:

El trabajo continúa siendo un factor de alienación, de heteronomía, incluso de explotación. Pero el trabajo asalariado moderno reposa sobre la tensión dialéctica que une estas dos dimensiones: el trabajo coacciona al trabajador y es, al mismo tiempo, la base que le permite ser reconocido (2)

Por último, dicha problemática es la que en forma magistral se muestra en el film, El empleo del tiempo (2002) del ya citado L. Cantet, un gran buceador de la subjetividad capitalista, que no deja de preguntarse qué hacemos con el tiempo. En el film, el protagonista es un ejecutivo que no ha sido capaz de decir a su familia y amigos, que hace semanas perdió su puesto. Miente, pero se sigue quejando del exceso de trabajo. Presionado por “el que dirán” se inventa uno nuevo, aunque siempre había deseado tomarse un descanso. Ahora sin empleo, y con mucho tiempo, hace un mal uso del tiempo. Que incluso lo lleva al delito. El final, nos acerca a una paradoja kafkiana: el vacío lo va comiendo, es un “animalito acorralado”, un preso que se ha quedado sin su cárcel. Porque para sus expectativas y las del sistema: el trabajo lo es todo. Y un desocupado siempre es algo más que una persona sin empleo. Es un inútil, un incapaz para producir y consumir cosas supuestamente imprescindibles.

Notas:
1) Christophe Dejours, La banalización de la injusticia social. Ed.Topía, 2006, Bs.As.
2) Robert Castel, Las trampas de la exclusión (Trabajo y utilidad social). Ed.Topía, 2004. Bs.As.

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Ya no

Ariel Lemoine (Desde Buenos Aires. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Hay un canto perpetuo que se acaricia en el viento,
y en direcciones improbables.
Y en tu boca húmeda y temblorosa,
un silencio tan presuroso
que derrocha figuras extensas e incontenibles.
Anidan, también, un cielo y su cielo
inclemente de deseo
y nubes borrosas, inexactas
como una constelación lejana.

Hay tantas penas en el canto,
y una breve oscuridad, como una sombra,
y en los labios una herida abierta, y mis labios ásperos,
¿por qué siempre los labios curan al tiempo?
Y en tu boca, amor, no hay clemencia
si en la sordera del desierto
hay un grito imperfecto de agua, y ríos,
y extensos cielos andando sobre la tierra.

Hay un canto que tiene sentido
en la hora necesaria para los olvidos,
un canto de sabores ansiosos, de espera,
y los vientos transportando aromas lejanos
y de pronto, inesperadamente, acurrucados en la cercanía.
Tus labios de nube risueña, en mis labios;
ya no hay soledad mi amor, ya no,
ya no hay tiempo, ni lejanía.

Ilustración: Poemario sin nombre, de Ariel Aloi

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Bélgica, alianzas con el Pacífico

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Bélgica, es un país reconocido por fomentar una cultura exportadora y atraer inversiones. No obstante su pequeña superficie territorial, goza de un alto estándar de vida, fuerza laboral altamente calificada, estabilidad política y económica. Es la sede de la Unión Europea, el mayor esfuerzo de integración de la historia universal, ahora con 28 Estados miembros. Anuncia para octubre y noviembre la presencia en Perú y Colombia la visita de una amplia Misión Económica, que representa a un país donde ahora se concentran las principales empresas transnacionales.



Bélgica, evidencia su creciente turismo cultural, en sus ciudades de Bruselas, la capital. Brujas (Brugge), a dos horas de viaje del Utrecht holandés. Amberes, que ocupa un lugar especial entre las ciudades de Benelux. La urbe portuaria de Ostende. Gantes, capital de la provincia de Flandes Oriental es «la ciudad de las flores». Courtrai, sobre el río Lys, cerca de Francia. Lieja, entre los ríos Ourthe y Mosa, sus museos revelan una solida síntesis de un extenso pasado. Y Lovaina, sede de sus industrias de aserrar, metálica, de textiles, química, y de la universidad católica más vieja de Bélgica.

Con estos antecedentes, y cuya economía de primer mundo se preocupa del abastecimiento ininterrumpido de materias primas, anuncia para octubre y noviembre la visita al Perú y Colombia, de una amplia Misión Económica Belga, presidida por Su Alteza Real (SAR) Princesa Astrid de Bélgica, acompañada por ministros, viceministros, directivos de diversas instituciones públicas, decenas de líderes de gremios empresariales y representantes e investigadores de las principales universidades de las tres regiones: Bruselas, la capital, Flandes y Valona, según da cuenta su Embajador en Lima, Michell Dewez.

La princesa Astrid (1962), casada con el archiduque de Austria-Este, pareja con cinco hijos, es la segunda hija del rey Alberto II y la reina Paola. Ella ha encabezado otras misiones económicas a Angola y Sudáfrica, Arabia Saudia y Omán, en su calidad de directora honoraria de la Organización Europea sobre investigación y tratamiento del cáncer y otras instituciones dedicadas a luchar contra epidemias, pandemias y contra las víctimas de la violencia en particular de los ciudadanos marginales y en la prohibición de las minas antipersonales.



La princesa Astrid, estudió historia del arte en Lenden en los Países Bajos y en el Instituto de Estudios Europeos y en Michigan. Es miembro por derecho del Senado Belga y coronel en la Unidad Médica de las Fuerzas Armadas.

Reiterando, en la Misión destacan sus principales universidades: Ares - Academia de Educación Superior e Investigación de habla francesa. La National Fund For Scientific Research (Fondo Nacional par la Investigación Científica). ICHEC- Brussels Mangement School, revelador de talentos, formador de gerentes responsables. UCL - Université Catholique de Louvain, fundada en 1425. Université de Liége - ULG. Université de Mons - UMONS. Université de NAMUR. Université Libre de Bruselles - ULB. Epicure, especializada en Pedagogía Cultural.

Economía de ingresos altos

A pesar de una reciente recesión, Bélgica, con once millones de habitantes, es un país de ingresos altos, con un PIB per capita de 44.605 dólares norteamericanos en 2013. Según la OMC, Bélgica fue el 12º exportador y el 13º importador de bienes en todo el mundo, con una participación de 2.5% y 2.4%, respectivamente.

El comercio de la UE - Perú: El año pasado 2013, el total de exportaciones de bienes desde la UE28 a Perú fue de 3.500 millones de Euros. Bélgica participó con 7.75%, siendo el 4º exportador principal de bienes de la UE a Perú. Alemana, 1er lugar con 27.2%, antes que España 18.4% e Italia 13.0%.

Las ventas de Bélgica crecieron 20% durante ese período. Las exportaciones de Alemania y España aumentaron 1.8% y 10.8% respectivamente, en tanto las de Italia cayeron 7.1%. A medida que las ventas belgas aumentaron a un ritmo más acelerado que las del promedio europeo. Bélgica aumentó su participación en el mercado peruano.

Las importaciones totales de Perú de bienes la UE 28, fueron de 5.300 millones de euros en 2013. Bélgica fue el 5º mayor país importador desde Perú a la UE con una participación de 8.8%. El primer lugar lo ocupó España con una participación de 27%, antes de Alemania 15.3% e Italia 14.7%.



Mientras que las importaciones europeas UE28 de Perú cayeron 15.0% en el 2013, las compras belgas al Perú en particular disminuyeron solo 0.3%. Las importaciones de España y Alemania bajaron 16.6% y 37%, respectivamente, mientras que las de Italia crecieron 0.6%.

Relaciones UE-Colombia. Las exportaciones Belgas a ese país en 2013 sumaron 375.3€. Tres meses del 2014: 91,0€. Importaciones 2013: 488,8€. Tres meses 2014: 174,9€.

Los vínculos de cooperación técnica y científica con Perú se formalizan en 1965, enmarcados después con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Acuerdo Nacional Perú y el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional “Bi-centenario” 2021.

Pasado y futuro

Hasta mediados del siglo XIX, la economía belga era fuertemente agraria. Sin embargo supo adaptarse rápidamente a los cambios introducidos por la Revolución Industrial. Las grandes reservas de carbón contribuyeron en gran medida, favoreciendo el desarrollo de la industria. Hoy en día la metalurgia sigue teniendo un peso importante en el sector secundario.

Aún así, desde hace ya más de veinte años el sector servicios es el motor de la economía debido, entre otras cosas, a la presencia de múltiples instituciones internacionales y comunitarias en el país.

Desde el punto de vista del empleo, el cambio estructural refleja la misma transformación. Actualmente el sector servicios emplea casi al doble de personas que la industria. Bélgica es un país avanzadísimo económicamente, ocupando la novena posición en el índice de desarrollo humano elaborado en 2005 por las Naciones Unidas, y siendo el tercer país del mundo en cuanto a formación de sus trabajadores, según un reciente informe de la OCDE.

El camino abierto

La Misión Belga tendrá reuniones con los ministros de Trasportes, de Comercio y Turismo, Salud, Relaciones Exteriores, de Agricultura, Cultura y una audiencia oficial con el Presidente Ollanta Humala.

En Lima se realizará un seminario especial: “Bélgica: l camino hacia su éxito europeo de mercado a través de la logística y tecnologías de producción innovadoras”.

Salomón Lerner Febres, presidente ejecutivo del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Universidad Católica del Perú, PhD por la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y por sus estudios post-doctorales en las Universidades de Berlín y Colonia (Alemania), será condecorado en Lima, como reconocimiento de su labor social. Este acto significará también un homenaje póstumo al sacerdote Hubert Lanssiers (Bruselas 1920-Lima 2006), apreciado por su Obra Recoletana de Solidaridad a los internos y sus familiares de las cárceles, brindándoles apoyo a la comercialización de su trabajo.

Está programada también la presentación de los avances de investigación en el Perú sobre el Proyecto Stevia. La Universidad Católica de Leuven en Bélgica, demostró la completa seguridad de las bondades de esta planta dulce y que la Organización Mundial de la Salud autorizó su uso como edulcorante.

Directorio de empresas

Entre las organizaciones visitantes a dos países de la Alianza del Pacífico figuran representantes de los sectores Construcción & Infraestructura; Energía - Medio Ambiente & Tecnología Verde; Alimentos y bebidas; Transporte & y logística; Consultoría.

En Bélgica se concentran gran cantidad de empresas de servicios y agencias de representación internacionales. Por ello, entre otros gremios empresariales que incluye la Misión figuran: Agoria Business, con 1700 socios del sector de tecnología. Agoria Renewable Energy Club. Bio, institución para el financiamiento. Las Cámaras de Comercio Belga - Chile y Perú. Essencia, federación de la industria química, plástica y de ciencias biológicas. Empresas Industriales y de Servicios, especializadas en tratamiento y reutilización de aguas residuales. ERC, desarrollo, fabricación y pruebas clínicas contra cánceres de tumores sólidos.

También, The Belgian Chocolate Group y Agencias de comunicación, explica Rose Donk, de Media & Social Manager, Belgian Foreign Trade Agency, una de las empresas promotoras de la Misión, junto con Flanders Investmen & Trade, Bruselas Invest & Export, Wallonia Trade & Investment, Federal Public Service de Foreign Affairs y Foreign Trade and Development Cooperation.

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Poema

Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Como acabas de irte has escapado
a este marco inconstante de mis ojos.
Y para qué atajarte lo que jamás podré.

Desojando desde tu casa sin ventanas
no pensaste en mis venas con tus pulsos
o quizás en los míos desde ti.

Mas ¡ay!, con que decirte ahí, quédate ahí,
con que decirte.
Si acaso tú, pre-tendiendo
desflechar con sólo un grito
-¡cómo arrancarme estos diez metros!-
cuando te es-fumas y re-husas
in-clinarte, porque siempre
mis pasos.

Resignaré, resignaré,
aprenderé a re-tenerte aunque no intimes
los agitados poros de mis vallas.

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Atavismo

Gabriela Yocco (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



no se elige el poema
no se eligen el estilete la daga la cruz
ni la mordaza ni el cuero en el cuerpo ni cada palabra / no
no se elige el poema
nadie te corona con papeles rasgados ni te nombra emperador de la ausencia
no se elige caminar entre sombras y nombrar sin eco
no se eligen la piedra en las palmas o el sudor que carcome como un ácido manso
nadie puede escoger el viento o encogerse ante la palabra mar
ni someterse a la quietud esquiva de la palabra vuelo
no se puede desear la esclavitud del verbo la sustancia pura del insomnio
la oquedad sin fin de las gargantas / no
sería como arriesgar el cuerpo a cada espejo o resignar la especie a la hombría del sol
sería como dejar que la lluvia cayera despiadada con sus miles de agujas
y no guarecer los ojos
no se elige el poema
es el tigre agazapado tras todo aliento con la zarpa pronta
y un único temblor en la garganta
como el inacabable parto de los pájaros.

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La dama voladora de Copacabana

Andrés Eloy Hernández (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Ella iba con su patineta veloz, por Copacabana. Como movimiento de renacimiento. Rápida como poesía en busca de un corazón y allí se queda. Portaba una fragilidad y una fuerza como las estampas que sugiere Schubert en su Serenata. Conducía su mar con estrella en la frente repartiendo con su patineta flores amarillas, como construyendo un inmenso manojo que otorgaba una esperanza lejana y próxima a quien la miraba. Esbelta, como una mañana de Agosto en Chuspa o La Sabana. Esbelta, como una sultana imponente de Ramos Sucre, emergiendo hacia la raya azul, absolutamente perfecta como su decisión y su signo. Parecía que volaba sobre un instinto escapado de la Constelación de Orión, como buscando un arpa sobrenatural con la velocidad de una flecha disparada hacia la conjunción de su destino.

Yo la seguí, volando como Cupertino, pero sin los desenfados ni sus distracciones. Ella volaba sobre el mar, como una abeja en busca de un polen submarino en dirección de su elemento acuático, para disfrutar su infinito presente de dama en la pasión y posesión intensa, buscando tal vez su Ulises y librarlo para siempre de Penélope, que continuaba asediándolo, para arrebatarle su sueño de alma carioca peregrina.

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Poema

Amelia Arellano



Soy la orilla de un vaso que corta, soy sangre…

Chales Bukowski

Ese animal, más bello que las bestias humanas.
Tiene el resplandor de sombras ciegas.
La vida lo fumó como un pucho.
Él repite el ritual sobre su herida abierta.
Para matar el tiempo comparte la comida de perros callejeros.
Sus pies renguean entre arpones. Ya no le duele, no.
-La piedra ya no pesa Sísifo-
A veces, quizás para apurar la cicuta, la recuerda.
Mira hacia abajo, se concentra en el vidrio y añora.
Bebe de los pezones de la noche y del súcubo.
Negro que te quiero negro, negra muerte, negra vida.
¿Cómo olvidar el agua? ¿Los espejos? ¿Las orugas?
En su barba los pájaros hacen nido, y el viento.
Suele volar con sus fantasmas cuando llueve.
Lo acompaña una campana rota y un agua marina.
Y… hay que vivir hermano, toma esta moneda.
Sabe que el vendaval es pasajero…y espera.
Aluna vez se ha permitido ser lápida.
Un murmullo de lágrimas que cubren esa espera.
Pero lo sabe “Dios está enfermo, grave”
Lo conforta la ceniza del pucho, que demora y no cae.
Ese animal, más bello que las bestias humanas.
Me astilla. Hace añicos el costado de mí culpa.

(Gracias Santiago Jiménez, por la foto)

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Plástica: La pintura japonesa contemporánea



Después de la Segunda Guerra Mundial, los pintores, calígrafos y grabadores prosperaron en las grandes ciudades, particularmente en Tokio, y pusieron su interés en los mecanismos de la vida urbana, reflejado en las parpadeantes luces, los colores neón, y el paso frenético de sus abstracciones. Todos los "ismos" del mundo del arte de Nueva York y París fueron fervorosamente adoptados. Después de las abstracciones de los años 1960, en los años 1970 se volvió al realismo fuertemente favorecido por los movimientos de arte "op" y "pop", que fueron plasmados en las obras artísticas de Shinohara Ushio en los años 1980. Muchos de los artistas destacados del vanguardismo trabajaban en Japón y en el extranjero, siendo en muchos casos ganadores de premios internacionales. Estos artistas sentían que no había nada japonés en sus trabajos, y que de hecho pertenecían a la escuela internacional. A finales de los años 1970, la búsqueda de las cualidades japonesas y de un estilo nacional causó que muchos artistas revaluasen su ideología artística y diesen su espalda a lo que algunos consideraban como las "superficiales" fórmulas de occidente.

Las pinturas contemporáneas que seguían un estilo moderno comenzaron a ser realizadas mediante el uso deliberado de las formas, recursos e ideologías tradicionales del arte japonés. Numerosos artistas mono-ha se dedicaron a la pintura con el objetivo de capturar los matices tradicionales de la disposición espacial, la armonía del color y el lirismo.

Fuente: Wikipedia

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Como un bolero

Isabel Fagúndez Gedler



Mírame
con esos ojos
espejos de sol
enciende la tiniebla de la duda
y tócame
con tus pinceles
que aún provocan
que mi lienzo tiemble
bésame
traspasa la pared del desencuentro
mira que hoy el pensamiento es para ti
mi pensamiento
es para ti.
háblame
con voz de amor
o silencios que gritan
y vamos a la vida
al fin como pensamos
al compartir un mundo
y escaparnos
en el beso sin tiempo y sin razón.
no pretendo
todas las palabras que existen
ni la magia exacta de tu felicidad
apenas
busco en mí las quejas
camino
haciendo pasos y despasos
pero te encuentro
y tus ojos se llenan de sol
y olvidamos lo que no pudo ser
y espero
amarte en lo posible humanamente
para llorar
 si es que la vida viene fuerte
para reír
en la alegría de un mundo diferente
para luchar
y luego
amarte más.

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Mi Buenos Aires querido y un concierto

Rodolfo Bassarsky (Desde Galicia, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Querida Magalí:

Muchas gracias por esas fotos y e1 video sobre Buenos Aires.

Toda la vida me sentí porteño y siempre dije que Buenos Aires tiene encanto. La enumeración que se hace me pareció bastante apropiada, exceptuando algunos detalles sin importancia. Muchas noches y muchos días de mi vida disfruté paseando por Palermo, por Corrientes, la 9 de Julio, por la ibérica Avenida de Mayo, por Florida o por mi calle Belgrano y mi barrio o yendo al Tigre o admirando algunos ejemplos de la arquitectura de Bs.As. El Botánico y el Jardín zoológico, Recoleta. La Boca y Caminito, Puente Alsina. Aún ahora, cuando estuve la última vez, caminé mucho solo y me emocioné. Muchísimos recuerdos.

Aprendí en esta última etapa española de mi vida que los argentinos en general nos miramos el ombligo y perdemos la perspectiva. Con mucha frecuencia nos creemos el centro del universo. Eso no ocurre en Europa, por razones históricas y geográficas.

Cualquier capital europea o cualquiera de las cientos de ciudades importantes tiene tanto encanto o más (generalmente) que Buenos Aires. El título de una de las fotos, Arte por todos lados, es una exageración comparativa. La constante fusión entre lo viejo y moderno, es otra. Esa fusión está muy lejos de ser "constante". Lamentablemente son más constantes las villas miserias periféricas o los baches o las veredas rotas o las infinitas vergonzosas rejas que protegen comercios y viviendas y plazas. O la suciedad o los cartoneros deambulando con sus familias. O las constantes invasiones de las calles por manifestaciones varias. No vayas a creer que soy enemigo de las manifestaciones. Soy enemigo de las causas que originan a la mayoría y de las que se hacen por motivos inexistentes o con fines bastardos. El video no me gustó, ¡la concha de tu hermana! No es demostratrivo del lenguaje "tradicional" del porteño. Como tengo muchos años, pude vivir la mutación del lenguaje porteño varias veces. Un lenguaje que se pone de moda y dura una o dos décadas y luego se desvanece. Me acuerdo, por ejemplo, del lenguaje petitero. El chico que habla en el video es un ejemplo de cómo habla la generación presente de adolescentes y jóvenes: seguramente una moda que se irá extinguiendo. Existe un lunfardo "básico" que permanece bastante inalterado y que podría corresponder a una tradición constante a largo plazo.

El porteño que habla arrastrando las palabras, simpático y buen tipo, bastante exagerado en sus opiniones o sus observaciones, generalmente bastante ingenuo aunque socarrón y pícaro, nostalgioso, etc., corresponde cada vez menos al porteño "promedio". Ese prototipo se está perdiendo probablemente en la misma medida que está desapareciendo la clase media argentina que nació a mediados del siglo pasado. El culto a la amistad es un tópico cada vez menos frecuente. Sellar un compromiso con un apretón de manos es un hábito extinguido.

Todos los sábados a la mañana la televisión pública española emite "Los conciertos de la 2". Hoy se me piantaron varios lagrimones viendo ese concierto dedicado al "Tango mano a mano". Termino de verlo y me encuentro tus 28 motivos para vivir en Buenos Aires que no me hicieron piantar ningún lagrimón porque los que tengo para eso, los derramo cada vez que camino en vivo y directo por mi Buenos Aires querido. Cada vez que paso por mi casa natal, por el atrio de la iglesia de Montserrat, por la plazoleta adyacente al para mi eterno "Ministerio de Obras Públicas" (*) con su antena de TV o cuando toco el obelisco con las manos o cuando cierro los ojos y veo el tranvía 2. O cuando este año estuve en el pasaje Lobería en Floresta, cerca de Lacarra, viendo la casa de mi bobe y mi zeide deshabitada y deteriorándose y el predio de la esquina de Rivadavia donde Shulem tenía la vidrería. Y otra casa de mi zeide (ya viudo y casado otra vez) en la calle Corro a metros de Rivadavia. Entré en un café de por ahí y me puse a hablar con un vecino viejo… Podría describirte decenas de escenas que formaron parte de mi infancia, de mi adolescencia y de mi juventud de memoria entrañable e indisolublemente asociadas al paisaje de la ciudad. Mis personales e íntimas escenas porteñas.

Hace unos años fuimos con Lina al "Poble español" en Barcelona. Al pasar por una puerta escuchamos un tango con acordes modernos y resonancias rockeras. Tu hermana me dijo que era "tango fusión" y que a ella le gustaba mucho. A mí no me emocionó. Y le comenté que me conmovía el tango "puro", el tango bien porteño, el que no está "manipulado" ni arreglado con fines comerciales o con propósitos oportunistas, como el "tango for export", por ejemplo. A mí me gusta Troilo, Pugliese, Firpo. Gardel, Magaldi, Libertad Lamarque, Julio Sosa, Goyeneche, Piazzolla, Jorge Sobral… etc., etc…

El concierto de hoy es tango de concierto interpretado por la orquesta sinfónica de TVE con arreglos de un guitarrista que también participa. Participa también un bandoneón joven excelente.

Cantan el andaluz José Manuel Zapata, un prestigioso tenor de actualidad y Pasión Vega, una madrileña que tiene requiebros flamencos y una voz magnífica. Muy poco de "tango puro" y menos de porteño. Sin embargo una calidad interpretativa de todos, ejecutantes y cantantes, extraordinaria. Un "tango fusión" en el que se fusionan Gardel, Piazzolla, etc., el acento andaluz y los pases flamencos. Un toque probablemente algo "demagógico" y pasión y entrega de Pasión y José Manuel. Me resultó - insólito - muy conmovedor. Reflexioné que ese tango está destinado a un público universal y muy especialmente al público español y al argentino residente en España. Que estas circunstancias legitiman la mutación. Lo sentí como un tango inusitado, con destellos insospechados, un tango que inesperadamente me llegó al alma. Y se me piantaron unos cuantos lagrimones. Quizás debido a mi hipersensiblería senil...

Un beso. Tu papá



*) en la fachada que da sobre la Av. 9 de Julio se puede leer MOP

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Zocos en colodros

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



Zutano, lo mismo que Fulano y Mengano siendo indiferente anteponerles o posponerles se han juntado con Zurupeto, un corredor de bolsa intruso, en el estanque del Parque del Retiro, en Madrid, Son jóvenes y han acordado tras unos arbustos hacerse unas pajas al estilo romano o mozárabe, acordando entre ellos que lo harían Zurupeto y Mengano, en una especia de batalla entre dos caballeros. Zurupeto, al estilo mozárabe, y Mengano al estilo romano; apostando por un sí o no, en este orden, del referéndum en Cataluña, viendo cual de los dos, a porfía, alcanza la rama más alta, venciendo el sí, el de la paja mozárabe, quedando el romano a disgusto de todos, y diciendo: “ ni el rey les lanza tan lejos”.

No muy lejos del lugar, unos niños juegan a voltear sus trompos azotándoles con el zurriago o correa larga y flexible, siendo vigilados por una mujer zurrona, tramposa y perdida que sacó un pedazo rollizo de materia blanda de la mochila de uno de los críos que era su hijo, y comenzó a morder.

Un anciano, junto a ella, daba en el aire golpes o zurridos con un palo, como advirtiendo a los niños que si se pasaban de listos, un palo les caería como al zuzón o hierba cana. Dijo que era de Durango, y que fue abad del monasterio del Abrojo cerca de Valladolid, modelo de prelado y sacerdote que se había beneficiado de las indígenas sobre una piedra bautismal cuando fue primer obispo de Méjico poco después de la conquista.

Un zumbón, palomo que tiene el buche pequeño y alto hacía arrumacos a unas palomas que se arrullaban.

Fulano, que se jacta de gran adivinador, siendo ignorante y Zutano, una caballería que estudió para cura, se han enzarzado en una discusión peregrina.

Fulano dice que el gobierno tiene zurrapa, que se va de vientre voluntaria e involuntariamente. Que el jefe desmedrado siempre habla en soflama con reprensión áspera. Mientras, el discurso real produce un ruido bronco y continuado a modo de silbo bajo como el que hacen los mosquitos.

Zutano le corta y dice: que abusado de una mayoría zurra pellejera a todo lo que se relata en la Cámara se le quiere dar apariencia de verdad, viendo cómo el Zumzúm, especie de pájaro mosca, revolotea en el hemiciclo como si revolotease al Chián-chán-pe-lu, el gobierno al norte de los montes Chian-chán.

“Ay, el ay, atajaprimo”, oyeron gritar a Zurupeto.

Esos dos andan a zocos en colodros, dijo Zutano, preguntándole a Fulano: ¿Y qué me dices del pueblo soberano? A lo que respondió Fulano:

Mientras los gobernantes y políticos son aficionados a holgar, comer bien y darse la buena vida, el pueblo zoquetero anda buscando zoquetes o mendrugos de pan, y se mantiene de ellos, sin otro oficio u ocupación. Aves rapaces son aquellos, chotacabras que saben dónde le aprieta el zapato al pueblo, un pueblo zullenco, cagón y pedorrero.

¡Ziszás! gritaron Zurupeto y Mengano, que venían contentos frotándose las manos

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Y para terminar: Un poco de humor con Les Luthiers



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