miércoles, 4 de febrero de 2015

Ecología indígena, espiritualidad subversiva

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No todo está perdido en la Amazonía. La Ecología Indígena, es una espiritualidad subversiva, que evita el predominio del pensamiento occidental. Si las narrativas colonialistas y neocolonialistas sobre la Amazonía han demostrado tener una vigencia letal hasta ahora, la tierra negra, los suelos negros antropogénicos creados por la humanidad amazónica precolombina se destacan como evidencia de la agricultura más fértil y sostenible en el mundo entero. No es suficiente cambiar nuestra manera de pensar, necesitamos cambiar nuestros. Comportamiento también.



En el siglo XXI, según una copiosa investigación de John Bodley y otros estudios, los pueblos Ashaninka y sus parientes cercanos, los Matsigenka, han podido vivir de modo tan exitoso y sostenible en la Amazonia peruana. Estos grupos se han organizando para proteger sus distintas culturas y comunidades, sus territorios y recursos naturales que los sostienen. Su larga lucha, la educación en sus tradiciones y la innovación de sus líderes y de sus hijos, con un mínimo de influencia del mundo empresarial, se traduce ahora en el reciente reconocimiento de parques nacionales, áreas protegidas, reservas comunales y tierras tituladas de las comunidades indígenas.

La forma clásica de la antropología no es suficiente, necesitamos aprender de las poblaciones nativas para reconstruir juntos un mundo más sano, más sostenible, que la regeneración llegue a ser una responsabilidad humana ineludible.

La física cuántica

La Física Cuántica comienza a abrir un nuevo camino al conocimiento verdadero, en el cual el ser humano dejó de ser un “astronauta” del destino para darse cuenta que puede elegir y crear de forma consciente cómo quiere interrelacionarse con la realidad.



Se trata de encontrar la forma de crear el biochar o tierra negra. Los investigadores no han hallado hasta ahora el método precolombino de producir la “tierra negra” en grandes cantidades. Sin embargo, el rescate de suelos degradados a través del biochar podría contribuir considerablemente para el logro de 2 de los 8 objetivos del Desarrollo del Milenio de las NNUU del presente año 2015: erradicar la pobreza extrema y el hambre, y garantizar el sustento del medio ambiente.

La conversión de la biomasa al biochar puede conseguir una retirada global del CO2 de la atmósfera o una reducción de la emisión global o los dos elementos a la vez (Lehmann 2009-482)

Los descubrimientos bio-arqueológicos y eco-antropológicos de las últimas décadas en toda la cuenca amazónica, están reescribiendo la historia profunda de la Amazonía.

Esta región ha tenido un extraordinario pasado precolombino, con civilizaciones de alta población, de alto nivel cultural, de culturas complejas y obras estupendas. Todo ese milenario bagaje, en solo dos siglos ha sido virtualmente arrasado.

La tierra negra

Frédérique Apffel-Marglin, reforzando sus propuestas con las investigaciones concurrentes de los peruanos Stefane Varesse y Róger Rumrrill, habla en esta entrevista del paradigma de la Regeneración Amazónica, con un discurso de espiritualidades subversivas, porque ha bebido de diferentes culturas.



Desde un liceo en Marruecos, el bachillerato y doctorado en antropología en la Universidad de Brandeis y su actual residencia en los pueblos amazónicos de Lamas y Tarapoto en Perú, la conducen a conclusiones sobre el valor de naturaleza y la cultura, con un todo unitario, como un valioso aporte para entender la dinámica de la sociedad, empezando por las poblaciones indígenas.

Las poblaciones indígenas siguen aún condenadas al olvido, desde que Inglaterra, Francia y España, en el siglo XVI, lideraron la conquista a sangre y fuego del Continente Americano.

Ella vivió en su niñez en la India. Estudió la danza india clásica, hizo trabajo de campo entre los bailarines del templo de Jagannath en Orissa y en las comunidades agrícolas costeras de esa región.

El descubrimiento de la “tierra negra” o “terra preta preuropea” en la cuenca amazónica (Brasil, Ecuador, Perú y en la Guyana Francesa) ha generado entusiasmo y viene induciendo cambios en las fronteras interdisciplinarias acerca del papel de los científicos del suelo. Se está rescatando esa ausencia notable de enfoque en el aspecto espiritual del fenómeno.

Su principal preocupación es la introducción de la agricultura con “tierra negra de los indios”, en las escuelas, tanto para enseñar acerca del cuidado del medio ambiente como para mejorar la producción agrícola en la zona.

En el Centro Sachamama de Tarapoto promueve el uso de la tierra negra o “yana allpa”, formada por pedazos de cerámica, descubiertos por arqueólogos, en las décadas recientes, que recuerdan las prácticas de sus ancestros que ofrecían a la tierra cerámicas rotas antes de sembrar.

Estos hallazgos demuestran que las comunidades exitosas en todo el mundo siempre han devuelto material orgánico al suelo, acciones que representan una base de la sostenibilidad de esa población. Los intercambios recíprocos establecen un ciclo regenerativo, y constituyen el polo opuesto de las acciones extractivas en una economía capitalista.

Muestra que entre los Kichwa-Lamistas, las mujeres también ceramistas, muchas de ellas ancianas, rompen sus cerámicas, y aún las guardan en pedazos para hacer sus ofrendas.

En el 2012, en Kuélap, Departamento de Amazonas, en el Noreste peruano, el arqueólogo Alfredo Narváez encontró un nivel denso de suelo negro orgánico fácilmente diferenciado, de color amarillo, de los niveles geológicos. Igualmente, en el pueblo de Túcume, encontró cerámicas chancadas en espacios como altares, asociadas como ofrendas religiosas.

La economía del don original

Es cierto que la lógica de la modernidad ha creado el concepto de calcular su valor monetario, o en términos económicos, hacer tanto visibles como cuantificables, lo que hoy es conocido como “economía verde”.

La naturaleza y la cultura, en el pasado, no eran consideradas como categorías mutuamente exclusivas. Los actos que nos hacen conscientes de la necesidad de devolver al suelo son fundamentales entre las sociedades campesinas e indígenas, proceso que ha sido denominado “economía del don”, que los Maorí de Nueva Zelandia, con su palabra hau significa tanto “el espíritu del don, cuanto el espíritu del bosque que da el don original de la comida”.

Frédérique Apffel-Marglin, forma parte de un equipo del Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo (WIDER) en Helsinki, una filial de la Universidad de las Naciones Unidas, donde junto con el economista Stephen, de Harvard y un equipo, ha producido tres libros sobre los enfoques críticos de desarrollo y la globalización, entre otros y decenas de artículos.

¿Qué hacen los jefes?

Stephen en ¿Qué hacen los jefes?, incluye los fundamentos del análisis de costo-beneficio, el funcionamiento de la economía de mano de obra excedente y el proceso de ajuste macroeconómico. El autor sostiene que la innovación más importante de la Revolución Industrial no era tecnológica, sino organizativa: la jerarquía lineal (maestro-oficial-aprendiz), típico de la artesanía, en la era premoderna fue reemplazado por la jerarquía piramidal (jefe-capataz-trabajador) de la moderna y capitalista empresa.

¿Cómo sucedió esto?. La respuesta convencional es la superior eficiencia, para quien es una trampa para ratones. La respuesta en los "Jefes" es que la organización capitalista del trabajo llegó a existir no por eficiencia superior, sino como consecuencia de las actividades de búsqueda de rentas del capitalista. La forma en que la comunidad se destripó constantemente fue a medida que las relaciones humanas son reemplazadas por las transacciones de mercado.

En esta revisión, Frederique nos lleva a los paisajes bio-culturales, en el corazón de los Andes y la Amazonía de Perú, donde explica cómo la regeneración de este paisaje requiere la aceptación de una mentalidad "occidental" profundamente diferente, no técnico, no reduccionista.

El mensaje central es mostrar que el patrimonio de una comunidad indígena no es una calle de una sola vía sino más bien una vía de doble sentido donde la naturaleza también convoca, requiere a los miembros de la especie humana.

Una chacra o campo cultivado viene a ser un universo formado través de las acciones del sol, la luna, la tierra, las constelaciones, los vientos, las aguas, las semillas, las plantas, los insectos, los pájaros, las herramientas, otros animales, las acciones de los humanos y así sucesivamente.

Frederique, hablando de los andes, los rituales amazónicos y la espiritualidad, sustenta el tema central de la bio-cultura, el patrimonio y la regeneración bio-cultural, que está vivo y prospera en algunas partes de la sierra y en el Alto Amazonas

La civilización Inca fue construida mediante la negociación de las laderas de las montañas de más de sesenta y cinco grados respecto a la horizontal. Con imágenes y explicación pedagógica describe los "archipiélagos verticales", terrenos inclinados, donde existen, al menos 3.700 tipos de papas, intercalados entre las salvajes y domesticadas. Millones de personas se ganan la vida con la agricultura de subsistencia por encima de 10.000 y 14.000 pies sobre el nivel del mar.

Frédérique, Stefano Varesse y Róger Rumrrill han publicado a fines del 2014 el libro Selva vida: De la destrucción de la Amazonía al paradigma de la regeneración:

Varese, catedrático Emeritus de la Universidad de California en Davis. Sus trabajos de investigación empezaron en la Amazonía peruana con la publicación de su tesis de doctorado La sal de los cerros. Actualmente denuncia las amenazas a los pueblos indígenas ante el galopante extractivismo y cambio climático.

Rumrrill, escritor y periodista, nacido en la Amazonía Peruana, ha publicado 30 libros entre ensayos, poesía, historia, narraciones, guiones de cine y artículos sobre la realidad amazónica. Es presidente del Centro de Culturas Indígenas del Perú-CHIRAPAQ y es una autoridad reconocida en este campo de la defensa amazónica.

Selva Viva, publicado con respaldo del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA), el Programa Multicultural de la Universidad Autónoma de México y el Fondo Editorial Casa de las América, con palabras del uruguayo Eduardo Galeano, denuncia “las atrocidades que los indígenas amazónicos sufren y a la vez celebra su porfiada resistencia que sobrevive a la represión militar, a la manipulación política y a la complejidad judicial. La Amazonía tierra alucinante y atormentada, de la que tanto tenemos que aprender todos, antes que todos nos quedemos sin aire, sin agua, sin mundo”.

Lienzos de July Balarezo, Perú 2001

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