miércoles, 11 de marzo de 2015

Canción abierta a Joan Manuel Serrat

El Diablo Ilustrado



Carta abierta de un joven cubano a Joan Manuel Serrat / agosto de 2003

Está escrito por un joven cantautor cubano que usa el seudónimo "El diablo ilustrado" Luego viene la "canción abierta" que es una especie de respuesta a un manifiesto al estilo Saramago y Galeano, donde se criticaron los fusilamientos y las encarcelaciones ocurridas en Cuba, y que firmaron Serrat, Ana Belén, Víctor Manuel y otros personajes del mundo artístico de España.

Tras el telón de los noventa

A Joan Manuel Serrat

Enamorada voz pariendo el alma
paseaste a mi niñez por dos Españas
descamisado y fiel bajaste a Cristo
de la cruz a la piel de una muchacha.

Hice apuntes del olmo que no he visto
verso a verso me echabas a la suerte
de Machado, Miguel y una guitarra.
Fuiste un salmo de mar contra mi muerte
ensangrentada voz pariendo el alma
fuiste un salmo de mar contra mi muerte
llevando a mi niñez por toda España.

Recuperada voz... ¿dónde está el alma?
¿qué sastre te cortó -sin darte cuenta-
un traje de vejez a su medida?
¿será el duelo feroz de los noventa
o es que muere el torero sin corridas?
Quiero la pandereta de otra fiesta
la de Alberti, León y tres heridas

Sube un profesional al escenario
arranca una ovación premeditada
se disfrazan de moda los sesenta
y aplaudo como aplaude un millonario
que extiende unas monedas a un suicida
unas tristes monedas a un suicida
¿Será el duelo feroz de los noventa
o acaso una ilusión prostituida?
31-1-1997

La Habana, 1ro. de Mayo de 2003.

Serrat:

Cuando mi vieja sepa que firmaste un panfleto contra Cuba, con todo el dolor de su alma, te hace la cruz. Ella no va a entender; como no me entendió cuando te hice esta canción tras tu concierto en La Habana en enero del 97. -"Esas estrofas finales no me gustan; ¿cómo criticas así a un hermano que ha estado siempre luchando con nosotros?". De nada valió mi disertación sobre concesiones estéticas al mercado musical banalizador que encontraba en algunos de tus arreglos, o que le explicara con sutileza que no había sentido en ti la rebeldía espontánea de aquellos 70 (en que enfrentabas a Franco desde los versos de los grandes poetas de la Guerra Civil Española), sino un diálogo muy bien ensayado para atrapar mayorías: -"A mí no me hagas cuentos que yo lo vi por televisión y cantó muy lindo; deja esas boberías".

No sé realmente si decirle o no lo de esta carta; Gardel, Silvio y tú han sido las tres grandes pasiones de su vida y su humanismo sufriría un dolor muy profundo.

Es muy posible que esa noticia no se publique por ahora aquí. No por silenciar la voz de quienes discrepan -como suelen cacarear algunos-sino porque estoy seguro de que, por incluir las firmas de algunos viejos amigos como Víctor Manuel, Ana Belén y tú, nuestros periodistas serán cautelosos y esperaran a que existan declaraciones que confirmen bien esa posición que parecen haber asumido. Dirás -no sin razón- que ese es un tipo de censura; es cierto que nuestros periodistas suelen pensarlo ante cosas como estas porque no buscan sensacionalismo y, créeme, que el público cubano no los sigue a ustedes sólo como músicos sino como seres que han puesto su arte en función de ennoblecer a la humanidad.

La lucha de tantos años contra el imperio nos ha costado mucho y no es fácil perdonar que, en momentos donde estamos expuestos a una agresión, que sería al menos tan brutal como la de Irak, aparezca tu nombre haciéndole el juego a la ultraderecha que diseña el fascismo universal. Junto a esa carta habría que publicar un extenso y delicado comentario que de alguna manera los justifique con argumentos como la campaña mundial de desinformación sobre Cuba que sufren ustedes –a veces sin percatarse de ello- y el resultado sería como el de Saramago: tú sabes cómo es el cubano; ya ni lo mencionan por el nombre, ahora le dicen "el que se bajó del carro" y la frase –que cobra cierto aire de choteo-, se la aplican a todo el que se suma a la campaña difamatoria.

Realmente no les haría ningún bien a ustedes publicar ese documento que has firmado. Mira, yo acabo de llegar de la Plaza de la Revolución donde casi un millón y medio de habaneros se reunió este primero de mayo.

Aquí tengo el cable que reseña el documento de ustedes, en el que puede leerse:

Los firmantes destacan que mantienen su solidaridad con el pueblo cubano, "que sobrevive dentro y fuera de la isla, pero no con quienes han usurpado ya demasiado tiempo su representación y silenciado su voz".

Serían miles las razones que demostrarían que pueblo y gobierno cubano son la misma cosa (elecciones donde más del 97 por ciento de la población vota por el proyecto y sus líderes; el hecho de que cada medida importante que se ha tomado en este país haya sido consultada con cada ciudadano, cuadra por cuadra; o algo más simple: ¿cómo, sin un apoyo abrumador, podría haber sobrevivido un país, completamente solo, enfrentando la constante agresión de la primera potencia del mundo, todos estos años del llamado "período especial"?) Pero ya sé: lo que se publica en el mundo es que en Cuba no hay elecciones libres y manipulan desde un concepto de democracia que a pesar de no resolver los problemas a la inmensa mayoría de los pobres de este mundo es aceptado como patrón universal. Desde la distancia -informativa, más que física- sería muy difícil hacerte ver un sistema tan distinto.

Te imaginas Serrat, un pueblo entero (porque la movilización de la que vengo fue de casi 7 millones de personas en todo el país) en las calles, desafiando un aguacero desde las primeras horas de la madrugada, para expresarse precisamente y que al regresar de esa concentración lea ese disparate de que está amordazado. No puedo creer esto que dice el cable:

La declaración es una respuesta a un manifiesto de artistas e intelectuales cubanos publicado por el diario Granma, que defendía la dura represión del régimen de Fidel Castro contra los disidentes.

Comprendo que desde Europa les parezcan duras las condenas, sobre todo si la desinformación llega al punto de que llaman simplemente disidentes a un grupo de personas que trabajaba para el gobierno norteamericano, asalariadamente, con el fin de derrocar a la Revolución. Pero si supieras, la consigna más repetida en la concentración de esta mañana, mientras hacía su discurso nuestro Comandante en Jefe fue: ¡Fidel, APRIETA, que a Cuba se respeta!

Tienes que darte otra vuelta por acá Serrat, como hacías desalmidonadamente en los 70, y palpar a fondo lo que es realmente socialismo y no socialismo real. Te vendría muy bien respirar fenómenos nuevos que están ocurriendo aquí, como la revolución cultural gigantesca que nos ocupa a pesar de esta guerra mundial imperialista que se desboca tras la masacre en Irak. Cuba puede ser, como la España de Miguel Hernández y Antonio Machado, el preludio de otra gran catástrofe y es por ello que los intelectuales cubanos estamos haciendo un llamado a crear un frente mundial antifascista.

A mima (que duerme ahora profundamente pues no pude retenerla y partió con su banderita cubana a las 4 y 30 de la mañana a pesar de su avanzada edad y sus achaques), no le voy a leer el cable; confío en la sensibilidad humanista de ese cantautor al que le cogía la voz para enamorar a Rita en el preuniversitario y al que le debo haber entrado a los más profundos misterios de la guitarra y, sobre todo, a la historia de aquella Guerra Civil de la poesía en la que el mundo abrazó al pueblo español. Quizás cuando ella despierte el Joan Manuel Serrat de su adoración esté nuevamente cantando en el frente para la libertad.

El Diablo Ilustrado es el seudónimo de un escritor y trovador cubano que no ha revelado su identidad públicamente; por la sencilla razón de que el seudónimo forma parte un juego literario que ha establecido con los lectores durante cinco años en la revista "Somos Jóvenes" de la Casa Editora Abril y que dio origen a un libro.

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