miércoles, 11 de marzo de 2015

Soy pan, soy todo

Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)



En la fuente caudalosa de Aretusa, en Siracusa
Donde crecen papiros
Plantas aromáticas originarias de Egipto
Muy conocidas por sacarse el papel
De las membranas que envuelve el tallo
He tirado una moneda de a 50 céntimos
Moviendo el agua con el dedo índice
De mi diestra mano
Haciendo círculos y, en el agua, dibujando
Un picadero de equitación rodado
Intentando adivinar pensando
En esta ninfa del Peloponeso
Que despertó tan violento deseo de fornicar
En Alfeo, dios de cuyo río era Señor
Que, al querer atraerla por los pelos
En dirección o sentido
A la inclinación del pelo del deseo sexual
Cual barquero maricón de góndola
Sobre las olas folladas
En especie de calzones anchos y huecos a modo de fuelles
Su Eros, deseo sensual
Surgiendo con alas de esperma de sus huevos primordiales
Rompía las olas del mar con su pene
Monstruo perfecto como el del dios Pan
Que, incluso cuando dormía
Se mantenía constantemente erecto
Que por eso, la joven Io
Muchacha amada por Zeus
Jodedor empedernido como todos los reyes habidos
Bajó al soñado río convertida en ternera
Por culpa de Hera, celosa esposa de Zeus
Y antiabortista
Quien le envió un terrible tábano
Que martirizaba sin cesar sus flancos
Enloqueciendo por sus picaduras
Y teniendo que huir sin descanso por todo el mundo
Como cantan los poetas
Siguiendo los itinerarios de “Sí al Aborto”
La cual, desnuda, consiguió calzarse a Alfeo
Sembrando los ojos de su amado
Con plumajes de saliva
Mientras Argo, el perro de Ulises
Ladraba tan emotiva penetración
Que hizo despertar a Alfeo
Quien lo primero que vio
Fue al primer satélite labiado del planeta Júpiter
Que luego bautizaría Galileo con el nombre de Io
Haciendo todo esto que Aretusa
Escapara y se sumergiera
Echando sus pelillos al mar
Hasta que Artemisa, diosa orgullosa y ariscas
 Portentosa divinidad
La metamorfoseó en fuente
Fuente sobre cuya agua ahora yo veo a Aretusa y Alfeo
No como a Adán y Eva y su Edén inventados
Pampirolada o sandez
De un cuento chino de la mitología hebrea
Si no convertidos en King Kong
Persiguiendo a la mona Chita
Sobre la sabana verde, las ramas de los árboles
Y cientos de arbustos leguminosos
Con intención de meter su divinidad erecta
A la bien aparecida Chita
Que tiene el pelo de la dehesa como Artemisa
Y, cual Aretusa abierta de piernas sobre tierra
Para reaflorar a King Kong desflorando
Arrojando el “mono” sobre su vientre y cara
Múltiples espermatozoos cual pececillos
Repartidos como cien ojos
Por todo el cuerpo
Que me hicieron despertar de esta adivinación
Al sentir cómo mi amigo, cura de parroquia
Con el que había venido a Siracusa
Me apretaba por detrás
Jadeando sobre mi cogote
Orgulloso de decirme a la oreja: “Pelo-pon-eso”
Sintiendo yo en el culo esa gordura emblemática
Que saca el pavo real
Contestándole yo: “Amigo sa-cerdo-te”
Al pan pan y al vino vino
Y el muy cabrón respondiendo:
“Por el culo te la hinco”
La fuente arrojando su agua como si nada
Y yo, sintiendo una de las brasas del Irilo
A la orilla de la ciudad de Pelusa
Donde Siringe toca la flauta de Pan
Haciendo sonar el verso de Víctor Hugo:
“Soy Pan, soy Todo
¡Júpiter, arrodíllate!

Imagen: Tatiana Doronina

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