miércoles, 6 de junio de 2012

María Zambrano. Una filósofa brillantemente universal

Ana Patricia Santaella Pahlén (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Que inmensa soledad la del que no ha contemplado, ni siquiera
Por una sola vez, la Aurora….Qué inmensa soledad sin aurora, qué desorientación”.

María Zambrano Alarcón

María Zambrano Alarcón (Vélez-Málaga 22 de abril de 1904-Madrid, 6 de febrero de 1991) fue filósofa y ensayista.

Me detendré de pasada en ofrecer algunos datos biográficos, por ser estos accesibles fácilmente desde Internet: Hija de maestros. Se traslada con su familia a Madrid en 1908, y tan sólo un año después se afincarían en Segovia, al desempeñar su padre, Blas Zambrano, la Cátedra de Gramática Castellana, ejerciendo además la presidencia de la Agrupación Socialista Obrera. María, se matricularía por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. Fue alumna atenta y aventajada de Ortega y Gasset, y de Zubiri en la Universidad Central. En 1931, comienza a ejercer de auxiliar de la Cátedra de Metafísica. Comienza a colaborar en diversas revistas, concretamente en “Cruz y Raya”, y “Cuatro Vientos”.

El esplendor cultural hispánico fue brutalmente cercenado por la contienda civil española; al iniciarse ésta, se casaría con el historiador Alfonso Rodríguez Aldave, al ser nombrado diplomático en Santiago de Chile emprenden viaje hacia América.

Harán escala en la Habana, impartiendo allí una conferencia sobre Ortega y Gasset. Establecerá un primer contacto con los intelectuales de la Isla, especialmente con Lezama Lima, con el que mantendrá una copiosa correspondencia epistolar años más tarde.

Volverá a desembarcar en la Isla antillana en 1940, pero en esta ocasión bajo la condición de exiliada republicana, con la frustración de no lograr insertarse como profesora en la Universidad de Morelia, en México.

Intentó fallidamente, al igual que otros muchos profesores españoles, incorporarse en el claustro docente de la Universidad de la Habana, pero las abundantes restricciones impuestas la hicieron desistir del empeño. 1
Lograría encauzar sus aspiraciones profesionales, y transmitir sus ilimitados conocimientos filosóficos, a través de cursos, seminarios y conferencias en distintas Instituciones.

Ofrecería, en la Institución Hispanocubana de Cultura, diferentes ciclos de conferencias. Impartiría un ciclo sobre: “Pensamiento español contemporáneo” y “la crisis de la cultura en Occidente” en la Escuela de Verano de la Universidad de la Habana.

El pueblo cubano pudo, gracias a sus lecciones, entablar contacto y profundizar con ideas y autores casi del todo desconocidos. El existencialismo, el estoicismo, Séneca, Heidegger, la literatura mística hispana se hicieron más cercanas y familiares.

El ensayista Medardo Vitier, contribuyó a aclararlo con la siguiente nota:

El paso por la Habana de algunos profesores españoles ha contribuido mucho a avivar la apetencia por la filosofía. María Zambrano, por residir algún tiempo, ha influido más que los otros, ya en cursos universitarios, ya en disertaciones, o en conversaciones con jóvenes. Hemos de agradecerle la gestión, así por el estímulo como por la enseñanza en sí, que en ella es de riqueza envidiable. 2
Durante su estancia, también publicó en la Imprenta La Verónica de Manuel Altolaguirre, los siguientes ensayos: El freudismo, Testimonio del hombre actual, Nostalgias y Esperanzas de un mundo mejor, etc.

Participaría activamente en varios encuentros de Intelectuales, en la segunda Conferencia Americana de Comisiones Nacionales de Cooperación, en el que tomaron parte 93 intelectuales en total, allí afirmaría:
“Que la responsabilidad ante los graves problemas que estremecen, y estremecían al mundo, no pertenecen ni pertenecían sólo a los seres del pensamiento, y que “la responsabilidad de la inteligencia es, ante todo, el de la lealtad para con ella misma” 3.

Traslado dicho pensamiento crítico a la actualidad por no perder su brillante vigencia.

La acción ética por excelencia es abrir camino, proporcionar visibilidad. La filosofía que nos propone, está inmersa en el ser humano, es la luz de la aurora, y esta luz inteligible, es sin sombra de duda, el albor de la conciencia; la conciencia asistida por el corazón. Corazón y voluntad férreamente unidos.

El problema que preocupa a María Zambrano es “humanizar la historia y aun la vida personal, y ello mediante la conciencia personal”.

Entre la temporalidad histórica del sujeto-a se desgajan distintas formas temporales adscritas a la particular visión de su autora:

-Tiempo sucesivo o Tiempo de la Conciencia y Libertad.

-Tiempo de la Psique, el cual se corresponde a los sueños, desprovisto de pensamiento y libertad.

-Tiempo de Creación o Estado de Lucidez, atañe a la creación y al auto descubrimiento.

En lo que se refería a la poesía diría: “poesía es siempre retorno; subir para caer de nuevo; por esto hay quien ha visto solamente el instante en que cae y la identifica con la caída, porque no ve ni su vuelo ni su morosa reiteración que es causa de su eterno retorno”. 4

Relaciona esta brillante filósofa el devenir de la historia con lo humillado y relegado por la soberbia filosófica del racionalismo:” la Poesía, viene a reconocer el enamoramiento del poeta por el mundo, por el cosmos, y este nuevo saber para ser fecundo ha de brotar de entrañas apasionadas. “Y sólo así traerá apaciguamiento y afán, satisfacción, comunicación efectiva de una verdad que nos haga de nuevo comunes, participantes, iguales y hermanos”. 5

No hay, según su percepción, separaciones tajantes. “La Filosofía ha dado paso a la revelación de la vida y con ella a la historia; la historia llama a la poesía. Y así, este nuevo saber será poético, filosófico e histórico”. 6

Empezaría a recibir reconocimientos y distinciones sin haber regresado a España.

En 1981, se le concede el premio príncipe de Asturias.

Retornaría definitivamente, María, el 20 de noviembre de 1984, fijando su residencia en Madrid. En 1988 se le concede el “Cervantes”, siendo propuesta ese mismo año para el Premio Nobel. 7

Notas:
1) Cuadriello Jorge Domingo. Actas del Seminario: “Escritoras Andaluzas y Exilio”. “Españolas exiliadas en Cuba”. Edita Diputación de Córdoba y Universidad de Córdoba. pág 61. 2010
2) Op. Cit. Vitier, Medardo: “Los estudios Filosóficos en Cuba”. En informaciones culturales año I, nº 2, La Habana, marzo-abril de 1947. P. 3
3) Zambrano María, Persona y Democracia. Biblioteca de Ensayo. Edi. Siruela, Madrid, 1958.
4) 4, 5 y 6- Zambrano María, Pensamiento y Poesía en la vida Española Edit.Endymion, Madrid, 1996.
5) Breve Antología de María Zambrano, Selección de textos, Juan Fernando Ortega. Edita, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, 2004.

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