miércoles, 18 de julio de 2012

Ninguna buena acción queda sin castigo

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hay razones que la emoción no entiende, me dije, mirándome al espejo de la revelación. Lo hice sólo, como vengo acostumbrando al ego cuando duerme. Sobre el frío que se va demorando, quedándose en demasía, flotan intentos suspendidos por no intentar.

Las decisiones se vuelven morosas, cuando persiste. La palabra pierde valor porque queda suspendida en el eject atascado. No se puede vivir con frío. Es como hacerlo con miedo. Se paraliza la motricidad y las intenciones duermen bajo la almohada. Es mejor no sé si más placentero.

En Alejandro Korn, debo aprender a extender la resistencia física. Algo más aconsejable. Porque la inclemencia se hace sentir. Su rigurosidad creciente no da treguas, pensé, siempre sin ayuda. Mientras observaba la escarcha dormida sobre el césped. Parecía cómoda, sin apuros. Un manto blanco que helaba de solo mirar.

El teléfono de base sonó y eso no es cuento, no se interrumpe es un largo sostenido en mi bemol, que nunca se corta hasta que se atiende o el que llama abandona su intención de comunicarse. Por supuesto alguien que no sea Yon, el no tiene apuros. Olivia mi perra descendiente de madre dogo de Bruselas, me miraba interrogante. Nunca considera mis demoras cuando debo atender el teléfono.

La voz del vasco sonaba remota, estoy en la ruta dos, anunció como el informante de Houston, cuando acusa algún problema. Smiley, ha llegado de Brasil con material que quiere comunicarme. Hay algunas cosas que me interesan, paso a buscarte en la parada de la rotonda de Varela, vamos a comer y vemos. Todo eso lo dijo sin considerar, para nada, la posibilidad de que no quisiera ir. El suele dar por descontado mi asentimiento. Tomate el Rápido Argentino que va a La Plata y te espero, tienes uno que pasa en media hora por allí. Agregó sin admitir discusión alguna sobre la conveniencia de su decisión. Nunca las considera y solo cuando no fui, advierte que podría albergar alguna duda importante.

“Smiley” era en realidad Aníbal “el meridiano”, un personaje singular que había que aprender a conocer, para no equivocarse. Capaz de irrumpir en ámbitos diplomáticos, como la Cumbre de Rio, sin credenciales, suele hacerse lugar mediante misteriosos acuerdos que nunca me interesó averiguar, o aparecer en el escenario con los Rolling Stones y llevarse una capa de Jaegger al vestuario, sin que nadie lo interfiera.

Hay, con respecto a él, una subestimación que su aspecto de despistado, más un lenguaje casi críptico, que suman desconciertos a interlocutores desprevenidos cultiva, para el devalúo que fomenta en quien no lo conoce. Pero sabe más de lo que cuenta. Y lo que cuenta, lo cuenta mal. Por lo tanto resume para que adivinen.

La rotonda conocida como de Alpargatas, era tan inhóspita como el tiempo helado podía proponer. Nada aconsejable para andar ese mediodía de invierno sacudiendo estalactitas como sonajeros. Descendí del Rápido resignado. Me resistía a dejar atrás el templado aire acondicionado, luego de una excursión con siesta incluida de Alejandro Korn hasta el cruce. Casi una aventura desolada después del desierto de los tártaros, pensé, autorizado por Buzzatti. Suelo reflexionar en buena compañía, pese a todo. Me sentía un peregrino que tiene la culpa por el equipaje y la parca por destino.

El Alfa gris, se movió en la gris línea de piso y los pasajeros me saludaron, casi alborozados. Nos saludamos con la efusividad de tres elefantes descontentos. La velocidad es una de las especialidades del vasco. Por lo tanto el lugar elegido “Bunker” sorprende porque aparece de la nada ya que hay que reconocer la contraseña para doblar, que el vasco tiene de memoria.

El lugar parecía el living del infierno, era acogedor para estas temperaturas heladas que soportamos. Alguien tenía las reservas establecidas. Y una mesa dispuesta para comer, mi principal objetivo y reunirnos para tratar la información de la que era portador Smiley, apodo “topero” que le pusiera el vasco una madrugada destemplada.

Pollo, queso, mozarella, enrollados en tortilla de trigo y crema ácida. Pechuga de pollo rellena, bañada con salsa de almendras, tarta de frutillas y más chardonay, aparecían para hacer literario el encuentro, prologó Yon mientras tomábamos, para empezar, la primera de Chardonay que nos pusieron enfrente. ¿Cómo se puede estar sediento en estos días? No lo se. El presente está desactualizado y el futuro no se ahorra, recordé antes de que hablara el topo.

El vasco, había pedido recordar para olvidarse. La historia latinoamericana está marcada estigmáticamente desde el comienzo por la violencia desembocando en golpes de estado promovidos abiertamente o no por las élites locales vinculadas con los poderes de turno. En los setenta se impusieron las dictaduras militares, deviniendo en los noventa con el neoliberalismo y sus consecuencias del empobrecimiento de los pueblos sin olvidar el saqueo, puso en marcha la reunión el vasco, la región vuelve a estar en riesgo y puede ser la penúltima vez. No hay razonamiento que explique por qué el razonamiento no explica, recordé mientras lo oía.

Smiley, se permitió un apunte en la misma dirección, los golpes militares están desprestigiados y emerge la proliferación de bases estratégicas de los EEUU, vía cuarta flota, porque se aprestan para otro desenlace crucial. Por el Pacífico para contener la invasión china y asiática, que vienen por los alimentos y nuestros mercados, al fondo del patio trasero la Antártida, sexto continente que contiene reservas incalculables de energía, por ejemplo, y se asientan las bases no por el narcotráfico, sino por el agua potable como el caso del Guaraní, que blanquea el golpe institucional en Paraguay. Bolivia está en la mira. Argentina contiene brotes peligrosos luego del pronunciamiento de Moyano el dirigente sindical convertido en polo opositor del gobierno, marcando un frente de conflictos a breve plazo porque la inestabilidad ayuda. Uruguay pende de su debilidad pero ya tiene a sus fusileros en adiestramiento programado por el poder unipolar todavía. Por supuesto que las élites locales, y sus partidos políticos, desarraigados de sus pueblos, serán los beneficiarios de estas maniobras desestabilizadoras que van a proliferar.
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La idea de estos “golpes preventivos” institucionales no es novedad. Desde hace décadas, se han implementado a partir de la teorización sobre el tema, desde entidades como la Albert Einstein Institution (AEI), que trabaja con juventudes en varios países
Aportando entrenamiento, asesoramiento a cuadros de las clases medias y acomodadas, herederas del control. La desestabilización social mediante manifestaciones en las calles y el uso de Internet mas el uso de medios comprometidos en la misma dirección, trabajan para ampliar las actividades que sacudan el orden social. Hay que señalar, dijo Smiley, que esto sucede en regímenes de gobierno democráticos consolidados por el respaldo popular. Aparentemente, las reivindicaciones no tienen un tenor político. Sin embargo lo tienen, sirven para crear un cuadro de inestabilidad y caos.

Ahora el Parlamento y el Poder Judicial, donde hay sectores conservadores aparecen para mostrar un nuevo rol. El Parlamento paraguayo derrocó a Lugo y en Brasil realizó dos pedidos de impeachment a Lula. La justicia de Honduras avaló la destitución de Zelaya y en Venezuela fue cómplice de los golpistas contra Chávez. Correa tuvo una insurrección policial y pronto, el conflicto por Assange y Wiki Leaks.

“Smiley”, este que no es creación de Le Carré, tragó saliva y nos sometió a una mirada despiadada antes de hablar. Quiero que sepan que no me gusta nada el siguiente dato, sólo por origen. Son protagonistas indigeribles si me lo permiten, pero por lo menos hoy les cuento algo como si fueran títulos, es de la reciente cumbre de Brasil, recitó con voz algo tonante.

“El Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo y Bloomberg New Energy Finance evaluaron la capacidad que tienen 26 países de la región para fomentar el crecimiento de la energía de bajo carbono. América Latina y el Caribe cuentan con importantes recursos de energía renovable y la mayor parte de algunos países de la región, perdonen la recurrencia, ha experimentado un fuerte crecimiento económico en los últimos años”, masculló bebiéndose otra copa de ese chardonay delicioso, ideal para no atragantarse.

“Sin embargo, el área de energía de bajo carbono apenas da indicios de interesar, atrayendo el año pasado menos del cinco por ciento de un estimado de US$280.000 millones invertidos en este sector en todo el mundo”, sumó argumentos nuestro topo del momento..

“Los gobiernos tienen la posibilidad de provocar una ola de inversiones en energía limpia— si pueden crear marcos normativos propicios para el desarrollo de este sector”, añadió como tratando de convencernos.

“Para identificar estas oportunidades, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) , miembro del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) , en colaboración con Bloomberg New Energy Finance, ha ideado el “Climascopio”, primer informe, índice y herramienta interactiva en Internet apuntada al mercado de energía limpia en América Latina y el Caribe”, monologó algo mas confiado “Smiley”.

“La primera edición de este informe anual fue presentada durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible Río+20”, agregó con displicencia aunque a mi me sonaba demasiado displicente.

“El Climascopio utiliza 30 indicadores para medir la capacidad de cada país para atraer inversiones capaces de desarrollar economías verdes.

Cada país recibe puntajes de 0 a 5. Brasil obtuvo el mayor puntaje, pero sólo fue de 2,6, lo que indica cierta oportunidad para mejorar la capacidad de atraer más inversión al área de energía limpia y renovable. A Brasil le siguen de cerca Nicaragua, Panamá, Perú y Chile”, señaló casi docto el topo.

“La publicación del informe va con el lanzamiento de una herramienta en Internet que permite a los usuarios ver datos y cambiar ponderaciones de los indicadores para producir sus propias versiones del Climascopio. La herramienta está disponible en http://climascopio.fomin.org”, cerró su discurso cuestionable mientras organizaba una gárgara de chardonay.

Al final de la escalera suele haber un pasillo, casi una fatalidad porque para algún lugar hay que salir. Sin embargo el túnel de las brumas tiene nubes bajas sobre el futuro que nos concierne. La fabricación de “inestabilidades” acelera su ritmo y ya la gente confunde, es también el peso de la ignorancia aplicada al no saber, no hay tiempo para aprender de golpe y mucho menos con el hambre golpeando las puertas, esto ocurrió cuando hubo una pausa, la cosa iba para largo, decidí que el chardonay helado no perdona y me dije, es lo que hay.

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