jueves, 20 de junio de 2013

Mi parte al Che, en su natalicio

Miguel Longarini (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Querido Che, hermano mío. Comandante de nuestro tiempo.
Son éstos días en que el hombre se des-vive debatiendo si la vida es útil o, tan solo, un momento para reír a carcajadas de lo inútil que es vivir…

Querido Che, voluntario eterno de la vida.
Es el aire, es la madre Tierra; son los ríos, los mares y los bosques que piden a gritos que nos hagamos cargo de su existencia y de su mala salud…



Querido Che, compañero solidario de los pueblos del mundo.
Nada es posible en esta condena de demócratas pagos por el sudor de los pueblos sumergidos, que se encargan de alentar a seguir ‘’comprando a plazo’’ lo que hace esclavo y agiganta la falta de claros ideales.

Querido Che, hermano victorioso, bandera de lucha y entrega de los pobres de la tierra.
El poder dominante ha cambiado gran parte de las estrategias de confrontar. Las ciencias y tecnologías -armas imprescindibles-; Los agroalimentos -recursos estratégicos-; Las industrias de medicamentos que siguen estando en las manos enemigas; Todo su poderío tiene base en la industria de la información, que se han encargado de dosificar la incapacidad de pensar y sedar casi todas las posibilidades reaccionar en consecuencia.

Querido Che, soldado pobre y compañero de cada pedacito de vida que anda luchando en cada rincón de nuestra amada Tierra.

Es hoy, uno de los momentos en que desesperadamente, los hermanos del hambre, son cada vez más vulnerables a los sufrimientos, ya no sólo de la hambruna, sino del “Deseo” de no poseer los bienes tecnológicos y de los otros, que el capitalismo con su mercado y mercaderes , se encargaron crear.

Querido Che, emblema ético en el corazón de millones de seres humanos de todas las latitudes del mundo.

He querido hacerte saber, con mi humilde parte, algo de lo mucho que sucede y que, dentro de mis posibilidades, puedo darme cuenta que está ocurriendo. Llevo mi revolución interior ardiendo, que trato de mostrar en mis escritos y poemas. Mi Comandante de las manos con todos, espero podamos seguir compartiendo el pan de la alegría, entre los muchos con hambre de Amor y Sed de Justicia y Esperanza.

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