martes, 6 de agosto de 2013

Estética y arte populares

Odiseo Runa (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

1. La estética: parte de la gnoseología

La belleza -y la fealdad- provienen de la aprehensión estética de la realidad de la naturaleza y de las sociedades que conduce a la creación de las artes. La belleza ha sido estudiada por pensadores de diversos períodos históricos constituyendo un aporte a la “cultura del pensamiento”. En las civilizaciones antiguas se confrontaron dos concepciones respecto del origen de la belleza que sentó bases para el desarrollo del pensamiento estético.

Estas abstracciones se relacionaron de manera natural con las visiones, tanto materialistas como idealistas, acerca del origen del universo, de la naturaleza, pero luego fueron adquiriendo sus particularidades, su especificidad, como parte del desarrollo del pensamiento.

Dado el inicial desarrollo de la filosofía y de la estética pareció que la segunda se subordinaba a la primera. El ulterior desarrollo del pensamiento y de las ciencias, fue configurando el ámbito específico de la estética, como disciplina primero y luego como ciencia, que se concentró en el estudio de la belleza existente en la realidad y en la construcción de la belleza a través de las artes como reflejo de ésta. Grecia fue uno de los ejes del inicial desarrollo del pensamiento estético.

2. El pensamiento materialista de Aristóteles. Acerca de la belleza

Aristóteles, el más avanzado de los filósofos materialistas de Grecia, llegó a la conclusión de que la realidad era la fuente del arte; observando el universo abstrajo que éste se movía con un relativo orden, armonía, proporcionalidad. Que estas categorías eran propias del movimiento del cosmos, de la naturaleza.

A esta categoría de la realidad fuera del cerebro del hombre que advirtió reflejaba el movimiento de las estrellas y de la naturaleza la denominó: belleza.

Aristóteles no profundizó respecto de la causa que provoca los cambios de unas formas en otras del movimiento de la materia. No captó la ley del movimiento de la materia que identifica a todas las formas del movimiento: La dialéctica.

Sin embargo, el hecho de haber aprehendido, en las circunstancias del período esclavista, la belleza como una cualidad propia de la materialidad del universo y la naturaleza, de las proporciones inherentes a éste, su genial visión contribuyó a desarrollar la concepción estética materialista opuesta a la idealista de Platón, que sostiene que la belleza es fruto del pensamiento del hombre que forja la belleza y la trasmite a las cosas.

Dado que Aristóteles vivió en una sociedad esclavista no pudo advertir el carácter de clase de la belleza predominante en Grecia: El arquetipo individualista de ésta que se imbrica con los dioses y su mitología -como Atenea, diosa de la sabiduría, la guerra, las artes: Una escultura criselefantina de oro y marfil esculpida por el artista Fidias erigida en el Partenón de Grecia para exaltarla-; mitos y ritos que sirvieron para apuntalar el poder de la sociedad esclavista griega.

3. La construcción de las artes como reflejo en la sensorialidad y en el cerebro de los artistas de la realidad en movimiento

La difracción de la luz sobre los cuerpos –descubierta por Newton-- genera el espectro de colores. Estos son captados por los sentidos y el cerebro de los seres humanos con talento para el arte pictórico. La pintura inicialmente rupestre --como la de las Cuevas de Altamira en España-- se ha desarrollado históricamente de mano de la creatividad prodigada por genios de la pintura como Miguel Ángel, Da Vinci, Rafael, Rubens, Van Ghog, Rembrant, Picasso, Alfaro Siqueiros; arte que se aplica a la arquitectura y escultura, a la porcelana, al grabado, a las artesanías artísticas que manejan la simetría, las proporciones, los contrastes.

Algo similar ocurre con la diapasón de los sonidos que en forma infinita se multiplican en una sucesión de armonías y contrastes, de donde el artista con aptitudes y talento para transformarlas en música, las torna en melodías, ritmos, secuencias acústicas armónicas y/o contrastantes, que, tras milenios de su proceso de construcción como arte, van conformando, desde la escala musical básica del do, re, mi, fa, sol, la, si, do, hasta la combinación infinita de variantes musicales; leyes de la construcción musical que son estudiadas por la Estética y han generado obras musicales como la 9na sinfonía de Beethoven; su popularizada “Fur Elise”, construida con cuatro notas; las obras de Chopin, Liszt, Schubert, Paganini, Bach y otros genios de la música así como las creaciones musicales provenientes de los pueblos como el jazz, el blue, la guaracha, el mambo, el son, el guaguancó, el chachachá, el reague, el rock, el pasacalle, el capishca, el pasillo, etcétera.

Lo propio ocurre históricamente con la danza, subordinada al estadio de desarrollo social y a las características de cada cultura nacional, de nacionalidades o etnias; y con la literatura: La poesía, el cuento, la narración, la novela, el teatro en sus diversas formas: tragedia, comedia, tragicomedia; con la fotografía artística y el cine en los tiempos modernos.
Las artes y la literatura creadas por los artistas y escritores artísticos reflejan el proceso de construcción de las sociedades.

4. Las artes son parte sustancial del desarrollo de las sociedades

Al observar el salto dado por el hombre durante el estadio de la civilización en el período de la comunidad primitiva; y el salto en el desarrollo social durante el esclavismo: En Mesopotamia, Egipto, China, Japón, Europa, África, reflejado en las artes creadas en cada uno de estos lugares de la tierra: Los labrados artísticos en los jarrones de metal precioso y porcelana; las joyas y pinturas trabajadas en oro, platino, piedras preciosas; las Pirámides en Egipto construidas para los faraones; las Torres en Mesopotamia construidas con mármol, lapislázuli, alabastro y cedro llamadas Zigurat; las puertas de los Palacios de Nínive y Khorsabad cuyas hojas eran de bronce, flanqueadas por estatuas y toros alados con cabeza humana que cumplían el papel de “protectores” según sus mitos; la arquitectura griega uno de cuyos íconos fue el Partenón para adorar a Atenea; la escultura y pintura, la danza y la literatura expresada en la tragedia, la comedia, el teatro griego; su literatura mitológica: La Ilíada y La Odisea; la caligrafía china como arte; la música y la danza, los dragones construidos con telas y linternas colgantes; las pagodas y templos, la Gran Muralla China etcétera; y en el período feudal: Palacios como el de Versalles, las Catedrales Barrocas y Góticas en Europa; la pintura, la escultura, la ópera, la danza.

Y en el capitalismo: la Torre Eiffel en París, la Estatua de la Libertad frente a Manhattan, los rascacielos donde se concentra el capital financiero de Wall Street y de otros países imperialistas; los grandes centros de atracción donde se concentran las artes, el cine, las galerías, los centros de espectáculos musicales, teatrales, deportivos como el Madison Square Garden, las esculturas y la pintura abstracta, el cine, etcétera.

Este magnificente proceso de creaciones artísticas: ¿A qué responde? ¿A qué cánones y/o leyes se sujetó para lograr tales deslumbrantes armonías, proporciones y contrastes?

Recogió del universo, de la naturaleza, de la diversidad de culturas que se han construido -y se construirán- en el curso de la historia de la humanidad, los elementos artísticos para, transmutándolos, convertirlos en lo que maravilla a la vista, al oído, al olfato, al tacto, al paladar y provoca estupor, asombro, admiración en el cerebro humano: Las artes.

Todo lo que ha levantado el hombre en materia de arte, inobjetablemente está asociado al desarrollo de la filosofía, de las ciencias naturales y sociales, de la tecnología -en los tiempos modernos-; arte y ciencias, historia y filosofía están íntimamente imbricadas unas con otras; no se las puede captar, aprehender a profundidad, sin relacionar unas con las otras.

La construcción de la belleza a través de las artes y de la literatura está atravesada por las leyes de la dialéctica materialista que atraviesan a todas las ciencias naturales y sociales; pero el estudio de cómo se ha construido la belleza en la escultura, la pintura, la música, la danza, la poesía, requiere de una ciencia particular: La Estética, uno de cuyos aspectos centrales es su relación y diríamos su fusión con las ciencias.

5. La armonía, las proporciones, los contrastes: leyes para la construcción de la obra de arte y/o literatura

Los arquitectos del Renacimiento en la Florencia de los Médicis, para construir las obras arquitectónicas que han quedado como muestra del talento y la creatividad del ser humano, del artista, tuvieron que hacer acopio de conocimientos científicos de ingeniería, de matemáticas, de cálculo de resistencias, etcétera, para acoplar, al construir la forma arquitectónica de la cúpula de la Catedral de Florencia, como lo hizo Brunelesqui, de manera que mostrara el esplendor del pensamiento artístico y contribuyera a afianzar el poder de los banqueros Médicis; el arte ha estado ligado a las leyes del movimiento; el arte estuvo -y está- ligado a las matemáticas, a la física, a la ingeniería y al poder político; por tanto, el arte conlleva dentro de sí elementos de las ciencias y contenidos políticos. Es por conclusión dialéctica concatenada parte intrínseca del pensamiento científico y político.

6. El hombre de Vitrubio

Da Vinci, un artista sin parangón en la historia de las artes, dedicó gran parte de su vida a estudios sobre pintura, arquitectura, mecánica, anatomía, geografía, botánica, hidráulica, aerodinámica, fundiendo arte con ciencia, dejando atrás, en estética, al neoplatonismo e imprimiéndole a ésta características del realismo que para esa época revolucionaron las artes y el pensamiento estético.

A ese tratado de ciencias y artes de Leonardo Da Vinci se lo conoce como: “Codex Atlánticus”; elementos que confirman que la Estética está ligada a las ciencias y que ésta tiene su propia connotación como ciencia que estudia la construcción de las artes en función del manejo científico de la belleza, que significa, particularmente en las artes realistas, imbricar las manifestaciones de la belleza expresada en colores, sonidos, movimientos, con las ciencias y con la vida social.

Da Vinci, para construir pictóricamente las diferentes partes del ser humano llevó a cabo estudios de las partes anatómicas de éste en cadáveres que diseccionó; construyó “El Hombre de Vitrubio” basado en las apreciaciones científicas del cuerpo humano que realizó el arquitecto romano Vitrubio de las cuales dimana una de las leyes fundamentales de la construcción artístico-científica: la proporcionalidad existente entre los componentes del cuerpo humano: cabeza, nariz, labios, quijada, hombros, caja torácica, estómago, glúteos, piernas, pantorrillas, pies, del ser humano: del hombre y de la mujer.

7. El número áureo y la secuencia de Fibonacci

Los arquitectos que construyeron la Pirámide de Keops en el antiguo Egipto esclavista lo hicieron con arreglo a las proporciones que ésta debía tener -y todas las Pirámides-, que sobradamente las conocían; dicha proporción fue “descubierta” -pues en realidad era conocida ya en la antigüedad-, por un matemático italiano de apellido Fibonacci y se la conoce como “la secuencia de Fibonacci”: Esta proporción matemática existe en el universo, en el movimiento de los astros y asteroides; en los árboles y en las hojas de los árboles, en las huellas dactilares; en todas las formas y expresiones del movimiento de la naturaleza y de las sociedades humanas; desde milenios atrás ha sido utilizada para la construcción de obras arquitectónicas, para la construcción de esculturas, pinturas, grabados, artesanías artísticas: Para la construcción de todas las artes.

Se la conoce como “el número áureo”, o número de oro: el 1,618 y brota de la proporción matemática de dividir 5:3; 7:5; 9:7; y así en progresión matemática.

Esta proporción también se construye a partir de un cuadrado uno de cuyos lados se lo extiende para formar la base de un rectángulo: A ese rectángulo se lo conoce como “rectángulo áureo” o “rectángulo de oro”; al hacer girar dentro del rectángulo áureo una espiral ésta adquiere formas simétricas que se las encuentra en un caracol, en una estrella de mar: Es la espiral de oro, o “espiral áurea”.

Utilizando la proporcionalidad se construye una pintura, un edificio, un gravado, una porcelana; toda obra de arte debe tomar en cuenta, considerar para su construcción artística los cánones de la proporcionalidad, de la simetría, de la armonía existente en el universo, en la naturaleza, en la sociedad, en el cuerpo humano del hombre y de la mujer; proporciones que han sido descubiertas por el pensamiento humano y que se entrecruzan con los cambios dialécticos del movimiento de la materia, del universo, de la naturaleza, de la sociedad.

8. Dos visiones respecto de la historia del arte

La historia del arte, dependiendo con que visión se la estudie, ubica a las artes dentro de la historia; la apreciación histórica burguesa de las artes aunque considere los elementos de la armonía, de las proporciones, ocultará el contenido histórico de clase y pondrá el énfasis, no en los trabajadores y los pueblos como hacedores de la historia, sino en las personalidades, promoviendo la concepción de la historia y el arquetipo estético que de esta concepción se deriva: El individualista.

La concepción estética popular las estudia relacionando el arte de la construcción musical, pictórica, literaria, etcétera, con las circunstancias históricas de clase, imbricando la historia del arte con la estética; así por ejemplo: la Novena Sinfonía de Beethoven refleja el ascenso de la revolución burguesa; la música de Bach refleja el misticismo religioso; maestro de las fugas virtuosas, del contrapunto y la melodía; Bach representa al Barroco en la música y refleja el predominio de la cultura burguesa protestante luterana de la Alemania durante los siglos 17 y 18*; en literatura: La novela “Los Miserables” de Víctor Hugo refleja la lucha contra el feudalismo y el ascenso de la burguesía como clase; la novela “La Madre” refleja la lucha del proletariado contra el zarismo y la burguesía; así, desde la óptica científica y con el aporte sustancial de la concepción estética popular podemos estudiar a profundidad la relación histórico social con la calidad estética de la obra de arte construida por los artistas y escritores; con las formas artísticas y la maestría al construirlas para dar contenido político de clase a la obra de arte.

9. Artes, literatura y estructuras sociales opresoras

Parte del estudio que la Estética realiza se relaciona con las diversas formas de dominación política e ideológica a la que están imbricadas históricamente las artes.

Tres períodos históricos de las sociedades explotadoras donde se erigen como culturas dominantes las de los amos, de los reyes feudales y de los omnipotentes dueños del capital financiero, han conducido a la profundización del estudio de las artes y de las literaturas como medios e instrumentos de la superestructura de todas aquellas sociedades opresoras: esclavista, feudal y capitalista-imperialista para consolidar, para remachar sus sistemas de explotación, lo que ha llevado al estudio del manejo de paradigmas, ideales estético–sociales, arquetipos y prototipos; todo un sistema de valores, cánones y leyes de la Estética que ha ido construyendo la humanidad a través de artistas y científicos como reflejo del desarrollo social.

Eso implica, desde luego, sin incurrir en el romanticismo de la “utopía” la perspectiva de un arte y literatura que recoja como diapasón lo que encierra con una potencia inmensa el levantamiento de los trabajadores y los pueblos en Europa, en Estados Unidos, en los países árabes, en la propia América Latina frente a una crisis de sobreproducción y de toda índole del capitalismo y del imperialismo que se ahonda: la real perspectiva de profundas revoluciones sociales populares que conduzcan al puerto del socialismo de donde surgirán como negación de la negación de este largo periplo histórico de dominación y hegemonía del arte, la literatura y la estética burguesas un arte nuevo que refleje la vida y combates de los trabajadores y los pueblos por su emancipación cultural.

10. Unidad del arte y las ciencias

Una constante en el caso de artistas de talento: Unos y otros -como Da Vinci y Durero- fueron artistas y científicos; artes y ciencias se engarzan unas con otras. En todos los casos, como el de Brunelesqui en Florencia, el arte no se puede construir sin el auxilio de las ciencias naturales y sociales; el arte construido -en tratándose de una auténtica obra de arte que se convierte en tal al traspasar edades, períodos históricos, épocas-; lleva dentro de sí elementos y categorías científicas; he ahí la razón por la cual durante la Toma del Palacio de Invierno en Octubre de 1917 no se destruyeron las obras de arte acumuladas en aquella construcción arquitectónica símbolo del Poder zarista y de la burguesía.

11. Carácter clasista de las artes

La cuestión del cómo, durante esas sociedades opresoras, las artes y las literaturas sirvieron para engalanar, exaltar, elevar a la condición de “superiores” a los dueños de la riqueza y del poder proclamando que ellos son los “protagonistas”, los “hacedores” de la historia, es un aspecto sustancial del estudio que ha llevado a cabo la Estética en su período de desarrollo superior: La Estética Popular, lo que trae como corolario el “cómo” artísticamente, con sujeción a las leyes de la proporcionalidad, la armonía, los contrastes, se han construido y se construirán las artes y las literaturas populares.

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