martes, 6 de agosto de 2013

Plástica: desde Estados Unidos, Edward Hopper

El Ave Fénix

Edward Hopper (Nyack, 1882-Nueva York, 1967) fue célebre sobre todo por sus retratos de la soledad en la vida estadounidense contemporánea. Se le considera uno de los exponentes de la escuela Ashcan, que a través de Arshile Gorky llevó al expresionismo abstracto posterior a la Segunda Guerra Mundial.

El éxito conseguido con una exposición de acuarelas en el año 1923 y otra de lienzos realizada al año siguiente, en 1924, hicieron de Hopper el autor de referencia de los realistas que pintaban “escenas estadounidenses”.

Su evocadora vocación artística evoluciona hacia un fuerte realismo, que resulta ser la síntesis de la visión figurativa unida al sentimiento poético que Hopper percibe en sus objetos.

Imágenes urbanas o rurales, inmersas en el silencio, en un espacio real y metafísico a la vez, que comunica al espectador un sentimiento de alejamiento del tema y del ambiente en el que está inmerso bastante fuerte. Hopper consigue esto por medio de una esmerada composición geométrica del lienzo, por un sofisticado juego de luces, frías, cortantes e intencionadamente "artificiales", y por una extraordinaria síntesis de los detalles. La escena aparece casi siempre desierta; en sus cuadros casi nunca encontramos más de una figura humana, y cuando hay más de uno lo que destaca es la alienación de los temas y la imposibilidad de comunicación resultante, que agudiza la soledad.

Dejamos aquí una muestra de su obra:












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