lunes, 25 de agosto de 2014

Amazonia: El futuro está en su pasado

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Un momento mágico emerge en América Latina. Las voces de los pueblos amazónicos comienzan a multiplicarse, ante el amenazante apocalipsis del planeta Tierra. Solo en dos siglos, la exacción indiscriminada de sus recursos naturales ha destruido milenarias prácticas de conservación acumuladas por las comunidades nativas. Ahora, encuentra una respuesta coherente a la cual se suman voluntarios que comparten la literatura y conclusiones de destacados investigadores que plantean cómo detener la barbarie y la voracidad de las empresas transnacionales, instrumento de un neoliberalismo ciego contra la vida de la humanidad-.



Selva Viva: de la destrucción de la Amazonía al paradigma de la regeneración, es el título de aporte para comprender mejor el futuro que le reserva a la Amazonía, elaborado por un Grupo internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas, el Programa Universitario México Nación Multicultural-Universidad Nacional Autónoma de México y CASA Editorial Casa de las Américas.

El equipo coordinador de esta cruzada lo integran principalmente Stefano Varese, Fréderique Apte, Stepher Margin, Róger Rumrrill, de quienes entregamos en esta ocasión solo algunas líneas, que llevan a conocer el valor y la trascendencia de “La tierra negra, don de los pueblos amazónicos en la regeneración global”.

Empezamos con las voces de los mismos pobladores nativos. Pablo Jacinto Santo, del Pueblo Asháninca, se dirige “A los millones de indígenas que nos enseñaron a amar la naturaleza y con su fuerza espiritual defendámosla con nuestras propias vidas”.

Del pueblo Quechua de Oruro-Cochabamba, Guillermo Delgado, saluda a sus hermanos y habla del “sol, de la naturaleza, de las alturas andinas, la selva, los pájaros, el agua, la luna, los espíritus de las montañas, a todo/a toda que habita la tierra y que nos dan vida para que nuestros corazones no duelan. Que sea pues en hora buena”.

 Carlos de Senna Figuereido, investigador brasileño, en el prólogo, propicia el diálogo con el mundo indígena para ampliar los horizontes de la sociedad moderna, y presenta “el registro definitivo de las atrocidades cometidas por nuestra civilización contra los pueblos indígenas de América con prácticas de genocidio y etnocidio que persisten. Sin embargo de la larga noche de horrores hemos de amanecer”.

Las 280 pp de Selva Viva, lleva al lector por la enorme cuenca fluvial amazónica, que propicia la integración de Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, Guyana, Surinam y Brasil: “Gracias a este potencial compartido, podremos asegurar a nuestras poblaciones umbrales decentes de alimentación, vivienda vestuario, salud, educación y seguridad….La lucha competitiva se hace necesaria… El gran ayuntamiento de los países como algo que se pueda concebir como una sola nación, fomentará la autonomía de pensamiento y cultura y, por ende la creatividad”.

Al mismo tiempo que surgen voces optimistas sobre la reconstrucción como naciones hermanadas, también están amenazas de suicidios colectivos: Ciento setenta indios de Guarani-Kalowá de Mato Grosso en su carta al Conselho Indigenista Missionário-CIMI, relatan su atroz sufrimiento:

“…queremos que nos maten y entierren juntos a nuestros antepasados aquí donde estamos ahora. Y por eso pedimos al Gobierno y a la Justicia Federal del Brasil para decretar nuestra muerte colectiva y para enterrarnos aquí a todos nosotros. Decreten nuestra aniquilación y total exterminio, además de mandar tractores para cavar un gran pozos para tirar y enterrar nuestros cuerpos”.

Las petroleras en territorios de los nanti…

En el Perú…tres cuartas partes de la Región son abarcadas por contratos de Lima con empresas petroleras. Varias petroleras actúan en territorios de los Cacataibo y los Nanti. Una prospección de los años 1980 promovió el contacto con los Nahua y, en pocos años, la mitad de la población Nauha se había muerto, revelan autores del libro.

En la propuesta para un Ministerio peruano del ambiente, el grupo de trabajo multisectorial reportó: “La diversidad biológica, no obstante su inmensa importancia, es afectada por diversos procesos que van reduciendo n la disponibilidad del agua, de recursos genéticos, especies y ecosistemas estables. La tala de árboles es un proceso de enormes consecuencias ambientales, económicas y sociales. La degradación de ecosistemas es grave como también la amenaza de extinción de especies de la flora y de la fauna. Las consecuencias sobre las poblaciones rurales son muy diversas y va desde la reducción de la seguridad alimentaria al mayor empobrecimiento por la reducción de recursos.”

El recorrido por la Cuenca Amazónica de diferentes equipos de estudio concluye que la obra del hombre sobre el planeta está averiada: “Arreglarla solo será posible por un cambio social radical, porque llegará a las raíces de las cosas. En medio de un atropello de proclamas y banderas, acuerdos y programas poco sólidos, por fin se escucha una voz en el tumulto - la voz del indio”.

Sin aire, sin agua y sin mundo

A manera de conclusión, Eduardo Galeano, el uruguayo de Las Venas Abiertas de América Latina, señala que en Selva Viva, escriben con rigor científico y conocimiento de la realidad indígena, y con no menos profunda solidaridad y respeto por sus raíces sagradas. Afirma que “La Amazonía, tierra alucinante y atormentada, es el lugar que proyecta la visión universal de quienes no escriben sobre los indios, insectos investigados con microscopio, sino desde los indios, antes de que todos nos quedemos sin aire, sin agua y sin mundo”.

Lenguas indias y sus cantos

Desde los hondos ríos, Stefano Varese, antropólogo ítalo peruano, profesor emérito de la Universidad de California, cuestiona la sombría realidad del sobrecalentamiento mundial y los aterradores pronósticos de extinción de vida en pocas décadas más. La vocación y el destino geo - biofísicos de millones de años de existencia del mundo han sido alterados radicalmente por poco más de doscientos años de economía industrial y su voracidad autodestructiva. La Amazonía se está volviendo en la última frontera de invasión, conquista y destrucción: “De las diez mil flores y pájaros de estas selva no queda sino la memoria terca en las lenguas indias y sus cantos”.



Las narraciones de Orellana y fray Gaspar de Carvajal, dan cuenta que en el siglo XVI a lo largo del río Amazonas las casas y los pueblos estaban tan pegados unos de otros que parecía que estar navegando sobre agua y leguas (más de 300 kilómetros) frente a una sola gran y larga ciudad.

El descubrimiento de largas extensiones de Tierra Preta – el suelo negro de biochar, un carbón vegetal especial, materia orgánica y trastos cerámicos fragmentados - fue aclarando un panorama pan-amazónico de gran profundidad temporal vinculado a la reacción intencionada por parte de las sociedades indígenas de suelos de alta productividad, larga duración de siglos y capacidad de retención del dióxido de carbono generado por el sistema de roza-tumba que abre campos de cultivo de corta duración…

Visiones en 50 años

Róger Rumrrill, revisando los estudios de Bruno Seminario y Jurgen Schuldt, dos economistas de la Universidad del Pacífico de Lima, señala que cuando nos despertemos en 2062, sin tapujos ni medias tintas que el actual modelo primario exportador que se aplica en el Perú de hoy como un dogma basado en un extractivismo desenfrenado y obsceno, es insostenible e inviable en el mediano y largo horizonte peruano.

Los desastres del cambio climático y del extractivismo están ya provocando impactos en todo el Perú y la Amazonía. No hay que olvidar que el Perú está entre los tres países más vulnerables al cambio climático, después de Blangadesh y Honduras. Los países de la Comunidad Andina de Nacional estima que los países de esta región perderán aproximadamente 30 mil millones de dólares al año 2025 por efectos del cambio climático y el Perú, por su lado, estaría perdiendo el 4.4% de su PBI, 10 mil millones de dólares por este mismo fenómeno global.

El río Amazonas con sus 6,780 kilómetros de longitud, 1100 tributarios, con el 20% del agua dulce del planeta, el 4% de la suma total del agua de todos los ríos del mundo. Su flujo normal de 267,000 metros cúbicos por segundo ha descendido, de acuerdo a mediciones en la última década.

Los politólogos Raúl Sibechi y David Harvey afirman que frente a la orgía destructora no hay relaciones interamericanas sin militarización ni integración de la justicia en función de la cultura nativa y los códigos occidentales. La estrategia para alcanzar el dogma liberal, ha condenado a la resistencia indígena de las últimas décadas, como fue el enfrentamiento en “Curva del diablo” de los comuneros nativos con la policía. Murieron 24 personas. Fueron condenados a cadena perpetua dos indígenas, otras penas para unos cincuenta de ellos y a 35 años a segundo Pizano Chota, líder de esa resistencia y presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP)

Encrucijadas amazónicas

Nemesio Rodríguez Mitchell, considera que una extensión de 7,8 millones de km2 sobre doce macro cuencas y 158 subcuencas, compartidas por 1,497 municipios, 68 departamentos/estados/provincias de ocho países: Bolivia (6.2%), Brasil (64.3%), Colombia (6.2%), Ecuador (1.55), Guyana (2.8%), Perú (10.1%), Suriname (2.15) y Venezuela (6.8%), además de Guyana Francesa (1.1%).

En la Amazonía viven cerca de 33 millones de personas, incluyendo 385 pueblos indígenas, además de algunos en situación de aislamiento.

Sus amenazas más evidentes con tanto la expansión de la ganadería, agricultura y explotación forestal como las carreteras, la extracción de petróleo y gas, la minería y las presas hidráulicas. En este gran espacio, las áreas naturales protegidas y los territorios indígenas legalizados “se han convertido en verdaderas islas de bosque ante la expansión de la economía exportadora de productos básicos de bajo valor agregado”.

La regeneración global

Frederique Apffel y Sthepen Marglin, plantean que la tierra negra o yana allpa que están recreando en el Centro Sachamama de Tarapoto, los comuneros recrean las prácticas de sus ancestros y ofrecen cerámicas rotas a la tierra antes de sembrar. El color negro de esa tierra es debido al carbón que es quemado con poco o sin oxígeno, experiencia valiosa que los beneficiarios y autores del estudio explican con amplitud en este texto y en una amplia entrevista a publicarse en otra oportunidad.

Selva Viva incluye en este esfuerzo editorial, además de los expertos señalados, a John H. Bodley profesor regente de antropología en la Universidad de Washington. Alberto Chirif, antropólogo de la Universidad Mayor de San Marcos, dedicado hace 43 años en temas amazónicos.

Guillermo Delgado, doctor en antropología por la Universidad de Texas, coeditor de Quechua Verbal y de Identidad, Ciudadanía y Participación Popular. Carlos de Senma Figueiredo, investigador brasileño de la Universidad Católica de Río. Seren Hvalkof, consultor de Dinamarca, nos ofrece publicaciones sobre privatización de la tierra de las comunidades indígenas.

Nemesio Rodríguez Mitchell, argentino de nacimiento, incide en el pensamiento indígena contemporáneo en América Latina. Alexandre Surrallés antropólogo de la Escuela de Ciencias Sociales de parís.

En suma Selva Viva, en palabras de Eduardo Galeano, denuncia las atrocidades que los indígenas amazónicos sufren y a la vez celebra su porfiada resistencia que sobrevive a la represión militar, a la manipulación política y a la complicidad judicial.

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